¿Qué es ANT y ANT+? Ventajas, perfiles, tipos de sensores y más

Rubén Castro, 9 julio 2019

ANT+ es una tecnología de transferencia de datos inalámbrica que sirve para conectar distintos dispositivos entre sí y transferir datos de uno a otro. El protocolo ANT+ es utilizado por muchas compañías (Garmin, Adidas, Nike, Suunto, Fitbit, Trek, etc.) en sensores de dispositivos deportivos como monitores de frecuencia cardíaca, sensores de velocidad, medidores de cadencia, potenciómetros…

ANT y ANT+

ANT es un estándar inalámbrico para el intercambio de datos a corta distancia con un consumo muy bajo.

El protocolo ANT+ es una versión más avanzada desarrollada sobre la base del protocolo ANT y que define diferentes perfiles (configuraciones) para los usos más comunes. Por ejemplo, hay perfiles para enviar los datos de la frecuencia cardiaca (perfil HR), la velocidad y cadencia de la bicicleta (perfil STP), potencia sobre la bici (perfil PWR), actividad (perfil ACT), báscula de peso (perfil WGT), presión Arterial (perfil BP)…

El protocolo es desarrollado y mantenido por la ANT+ Alliance (una filial de Garmin Ltd.), aunque es utilizado por más de 300 fabricantes distintos.

Eso sí, ANT+ garantiza la interoperabilidad, permitiendo que los productos ANT+ de diferentes fabricantes trabajen juntos siempre y cuando todos los dispositivos emparejados soporten los mismos perfiles (indicados por los respectivos iconos de actividad ANT+, los veremos más adelante).

Las señales ANT+ se transmiten a una frecuencia de 2,4 GHz (la misma que el Bluetooth), pero permite crear redes complejas con mucha facilidad, incluyendo las topologías de punto a punto, estrella, árbol y malla. Eso permite que un reloj deportivo lea los datos que le envían de forma simultánea los sensores de frecuencia cardiaca (situado en el pecho), de cadencia (situado en el pedalier), de potencia (situado en el pedal), etc. Y también, que un sensor de frecuencia cardiaca pueda enviar la señal ANT+ a un móvil y a un reloj deportivo a la vez.

ANT+ vs Bluetooth

ANT es un estándar “abierto” al igual que el Bluetooth, aunque algunas partes todavía son cerradas y solo las conoce Garmin, como Running Dynamics, pero poco a poco están abriendo todo el protocolo. Se espera que en unos años todos los perfiles sean abiertos.

ANT fue diseñado para redes de baja velocidad y baja potencia.

ANT trabaja normalmente con el modo de emisión broadcast, lo que significa que un sensor transmite los datos indiscriminadamente y cualquiera que tenga una antena puede recibir y leer la señal. Algo parecido a cómo funcionan las señales de televisión y radio.

Tipos de radio difusión:

  • Broadcast: uno emisor emite a infinitos receptores, como la televisión o radio tradicional.
  • Unicast: la unidifusión o difusión única es el envío de información desde un único emisor a un único receptor, como el teléfono.
  • Multicast: multidifusión o difusión múltiple es el envío de información desde un emisor a varios receptores simultáneos, como la televisión de pago en la que solo los receptores con la clave adecuada pueden ver la imagen.

Esta forma de funcionamiento es muy buena desde el punto de vista de la usabilidad. Con ANT la conectividad es muy sencilla, todo funciona siempre. Lo enciendes, lo conectas y a correr. Lo apagas, lo enciendes y todo está conectado. Cosa que no siempre pasa con el Bluetooth.

El multicast también tiene otra ventaja y es que no tiene cifrado (aunque no hay razón técnica de que no lo tenga). Esto hace que el procesamiento sea mínimo y, por lo tanto, tanto la latencia como el consumo de energía es menor. Además, como la necesidad de procesamiento es más bajo, podemos tener más canales (dispositivos conectados) a la vez.

Por otro lado, tenemos el Bluetooth que, por supuesto, es también un estándar abierto. Sin embargo, es un estándar mucho más amplio.

El Bluetooth normal fue diseñado para aplicaciones de tasa de bits relativamente alta, como la de transmisión de audio

Mientras que el ANT está diseñado para usarse con sensores, el protocolo Bluetooth tiene muchísimos más usos. De hecho, hace unos años no existían los sensores de frecuencia cardiaca por Bluetooth porque la tecnología no era eficiente. Los sensores tenían que mantener los canales abiertos durante todo el tiempo, con lo que el consumo de energía era muy alto. A su vez, cada vez que la conexión se terminaba, la reconexión era muy lenta.

Además, el Bluetooth ha sido tradicionalmente un protocolo unicast, ya que nació como un reemplazo a los cables USB. Como tal, la seguridad era una de sus prioridades y el emparejamiento de dispositivos suponía una molestia en el mundo de los sensores. Había que proporcionar el número de pin y verificarlo. Afortunadamente el estándar Bluetooth ha evolucionado mucho, ahora basta con decir que confías en que ese es el sensor y ya está.

Antiguamente el uso de las conexiones ANT tenían ventajas importantes en cuanto a funcionalidad:

  • Bajo consumo de batería en uso y en stand-by. Solo consumen batería cuando se está realizando la transmisión de datos. El resto del tiempo no hay consumo de energía, aunque los dispositivos estén conectados.
  • Transmisión Broadcast con la que es posible conectar más de 2 dispositivos a la vez.

Con las nuevas versiones de Bluetooth, la diferencia se va acortando.

También se ha añadido la posibilidad de la emisión multicast, por lo que técnicamente los sensores pueden comunicarse con varios dispositivos a la vez. Por ejemplo, puedo tener un sensor de pulsaciones que me envíe la señal a un reloj y a un ciclocomputador a la vez.

Sin embargo, la seguridad subyacente sigue ahí. Cada dispositivo tiene que emparejarse y confiar en el otro, y durante este emparejamiento se genera una clave de manera que ningún otro dispositivo puede escuchar la señal. Esto es ideal para deportistas profesionales que no quieren que nadie vea (ni modifique) sus datos, o que le cambien las marchas mientras va sobre la bicicleta. Por tanto, seguimos teniendo las complicaciones de emparejar y desemparejar los sensores cuando los queremos utilizar con otros dispositivos diferentes. Lo que es molesto si tenemos muchos dispositivos diferentes (bici, rodillo, etc.) y cambiamos de uno a otros frecuentemente.

Resumen ANT+ vs Bluetooth

Si tengo que elegir entre Bluetooth y ANT+, yo, como aficionado que soy, me quedo con ANT+.

A mí no me preocupa que alguien pueda ver mis pulsaciones o cambiarme el desarrollo en un momento dado. No creo que nadie se tome la molestia…

El ANT+ es más cómodo. Las conexiones son estables, todo se conecta instantáneamente y la compatibilidad es excelente.

Si a ti te preocupa, utiliza el protocolo Bluetooth. En la actualidad puede que te cueste un poco más conectar los dispositivos, sobre todo porque hay algunos que tienen un límite muy bajo en el número de dispositivos con los que pueden conectarse de manera simultánea, como los Zwifters, los relojes Suunto o los pedales con potenciómetros.

Dudas frecuentes

¿Cómo funciona ANT+?

Los sensores normales (sensor de cadencia, frecuencia cardiaca, velocidad…) emiten los datos recogidos en una señal ANT+ que es captada por uno o varios dispositivos maestros (relojes GPS, ciclocomputadores, teléfonos móviles…) que la reciben e interpretan en tiempo real. Normalmente la muestran por pantalla y la guardan para poder sincronizar nuestro entrenamientos en la nube.

Esquema conexiones ANT+ típicas

¿Son compatibles los protocolos ANT y ANT+?

Sí, ambos protocolos son compatibles entre sí y pueden trabajar juntos.

¿Qué sensores hay de ANT+?

Hay muchísimos perfiles ANT+, cada uno especializado con una función:

  • PWR: para sensores de potencia en la bicicleta
  • CTRL: para controlar otros dispositivos. Por ejemplo, pausar la música, pasar de canción, servir como teclado, etc.
  • GEO: pensado para el geocaching
  • SPD: para medir la distancia y velocidad mediante GPS
  • STP: para medir la distancia y velocidad a la hora de correr mediante las zancadas
  • CAD: mide la cadencia y velocidad en bici
  • TEMP: para enviar la temperatura
  • HR: sirve para enviar frecuencia cardiaca
  • MO2: para monitorizar la intensidad de los entrenamientos
  • SYNC: permite que los sensores guarden la información y la envíen más tarde
  • BP: presión sanguínea
  • FIT: equipamiento de fitness
  • LEV: para bicicletas eléctricas
  • RQT: detecta diferentes parámetros en los deportes de raqueta, por ejemplo, la velocidad de la pelota, el número de golpes, el tipo de golpes…
  • WGT: para el uso de básculas para medir el peso
  • EXD: comunicación inalámbrica interoperable entre dos pantallas en las que una pantalla se comporta como una extensión de la otra
  • SUSP: sirve para monitorear y ajustar el sistema de suspensión de la bici
  • POST: se utiliza para controlar la posición de las “tijas pijas” de la bici
  • TRK: permite la comunicación inalámbrica interoperable entre un dispositivo de seguimiento de activos GPS y un dispositivo de visualización
Perfiles ANT+

Si quieres conocer los detalles de cada perfil, puedes visitar la página oficial.

¿Cómo saber qué dispositivos son compatibles con ANT+?

Hay tantos aparatos y tantas tecnologías diferentes que a veces es complicado saber si una cinta de pecho que nos queremos comprar va a funcionar con nuestro reloj GPS.

Afortunadamente, los chicos de ANT han creado una página web donde podemos consultar todos los dispositivos que son compatibles con su tecnología. Además, podemos conocer de manera fácil qué perfiles pueden utilizas.

El Forerunner 245 Music es compatible con 11 perfiles de ANT+

¿Puedo tener ANT+ en el ordenador?

Sí, pero para ello debes utilizas un adaptador USB ANT+. Los más baratos valen unos 13 euros , mientras que los más caros suelen rondar algo menos de 30 euros .

¿Hay teléfonos móviles compatibles con ANT+?

Por supuesto, hay bastantes teléfonos móviles compatibles con ANT+. Principalmente Samsung, Sony, Nokia y HTC, aunque para ver la lista completa de todos los modelos es mejor ir a la página web anterior y seleccionar el filtro de Mobile Phones.

Móviles compatibles ANT+

Además, si nuestro smartphone o tablet no tiene un chip de este protocolo, podremos conectar un adaptador USB como el que hemos visto arriba mediante un cable OTG.

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