Flex advierte que la escasez mundial de chips podría durar hasta 2023

Rubén Castro, 10 junio 2021

Flex, el tercer mayor fabricante de productos electrónicos del mundo, afirma que la actual escasez de chips podría durar hasta 2023. Hasta ahora, algunos en la industria han predicho que la situación mejorará a finales de este año, mientras que otros dicen que los problemas se resolverán en 2022.

TSMC cree que durará hasta 2022, al igual que Acer, MarketWatch y Sony, aunque el gigante del juego “espera” que el suministro mejore en la segunda mitad del año. AMD, que se ha visto obligada a dar prioridad a los chips de gama alta frente a las ofertas económicas, cree que la situación mejorará hacia finales de 2021.

En este caso, según informa el Financial Times, la directora de adquisiciones y cadena de suministro de Flex, Lynn Torrel, dijo que los fabricantes de los que depende para los semiconductores están retrasando sus previsiones sobre cuándo terminará la crisis de escasez de chips.

Con una demanda tan fuerte, la previsión es de mediados a finales de 2022, dependiendo del producto

Todo el mundo conoce la situación a la que se enfrentan los fabricantes y los consumidores en estos momentos. La demanda sin precedentes provocada por la pandemia y la interrupción de la cadena de suministro, los mineros de criptomonedas y los revendedores han creado una tormenta perfecta de problemas en la que hacerse con productos electrónicos y hardware como las tarjetas gráficas se ha convertido en algo casi imposible, especialmente en el precio mínimo de venta. Esto ha provocado escenas caóticas como ésta en los puntos de venta cuando llegan las reposiciones.

La industria del automóvil se ha visto especialmente afectada por la escasez de chips, sobre todo Ford, Chevy y Jeep. Apple prevé escasez de sus últimos iPads y MacBooks, los televisores inteligentes podrían verse afectados y conseguir una PlayStation 5 y una Xbox Series X es tan difícil ahora, o más, que cuando las consolas se lanzaron el año pasado.

Teniendo en cuenta que la sequía de Taiwán ha agravado la escasez de chips, la cruda realidad es que va a pasar bastante tiempo antes de que las cosas vuelvan a la normalidad, pero la idea de esperar hasta 2023 para comprar una nueva tarjeta gráfica, a precio de coste, es ciertamente deprimente.