Guía para novatos de Warhammer 40.000: todo lo que tienes que saber antes de comenzar

Tomás de Jesús, 1 julio 2020

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Warhammer 40.000 es un nombre que quizás ya a muchos os suena, pero para otros es un mundo completamente desconocido. Y es que, a diferencia de otros universos de ciencia ficción, no hay ni películas ni series de Warhammer 40000 que hayan dado el bombazo.

Quizás algunos penséis que es un juego de miniaturas sin más, otros que es un juego de mesa e incluso alguno que no es más que una chiquillada que lo juegan cuatro frikis. Como cualquier otra afición, Warhammer 40.000 ocupa muchas horas de tiempo libre a aquellos que se lo dedican: montar miniaturas, pintarlas y jugar partidas con amigos.

Para que conozcas mejor qué es Warhammer 40.000 y todo lo que engloba, a continuación te ofrezco una guía para que, si te ha picado la mosca, puedas iniciarte en este fantástico juego de miniaturas.

¿Qué es Warhammer 40.000?

Warhammer 40.000 es lo que se denomina un wargames, un juego de guerra, creado por Games Workshop. Los wargames se enfocan en enfrentar a dos bandos encima de un campo de batalla preestablecido, ofreciendo condiciones de victoria según el tipo de partida que se esté realizando.

El wargame de Warhammer 40000 está ambientado en un futuro lejano, en el milenio 41, donde la exploración espacial, la tecnología y el hombre han llegado a lugares que ahora son inalcanzables. Pero también ha revelado peligros y males que acechan su existencia.

Centrándonos más en el juego en sí, Warhammer 40.000 tiene tres actividades esenciales, aunque hay aficionados que solo se dediquen a una o a dos de ellas, según gustos. Y es que si te metes por completo en este mundillo podrás:

Montar y pintar miniaturas

Desde enormes máquinas tripuladas por varios humanos hasta criaturas alienígenas que forman un enjambre infinito, pasando por máquinas ancestrales o los “elfos del espacio”. En Warhammer 40.000 hay un gran catálogo de miniaturas, que, dependiendo de la facción que te guste, podrás montar y pintar.

Sí, sí, las miniaturas hay que prepararlas antes de la batalla. Cuando las compras vienen en matrices de plástico, por lo que te tocará quitar brazos, piernas, torsos y armas para construir a tus soldados del futuro. Pero más allá de que creas que es una pérdida de tiempo, esto facilita que tus miniaturas sean muy personalizables.

Al montar miniaturas tú puedes elegir su pose, su armamento, sus cabezas y entre muchos accesorios que le darán personalidad y carácter. Las miniaturas de Warhammer 40000 tienen infinidad de opciones, y eso solo en su propia caja.

Pintar es el siguiente paso, ya que un ejército de plástico gris no atrae demasiado. Así que Warhammer 40k sacará tu vena artística, desde pintar las propias miniaturas, las peanas o incluso la escenografía para el campo de batalla.

Sin duda, ver un ejército montado y pintado en una partida es todo un placer.

Diseñar tu ejército para la batalla

La gran variedad de miniaturas que tiene cada facción de Warhammer 40k hace que no se puedan jugar todas a la vez. Para ello, Games Workshop lanza con regularidad libros y reglamentos para que tú puedas diseñarte el ejército que más te guste con tu colección de miniaturas.

Pensar en qué ofrece cada grupo de miniaturas, contra qué otras miniaturas son buenas y cómo complementarlas con el resto de tu ejército. El equipamiento y las armas que llevan también pueden modificarse antes de una partida, por lo que debes tener en cuenta si aquellas que quieres jugar merecen la pena o no.

El nivel de profundidad estratégica en Warhammer 40k es muy alto

El diseño del ejército aporta un grado de profundidad estratégica muy interesante, ya que no solo se trata de hacer buenas elecciones jugando, sino antes de la partida. Conocer contra qué otra facción juegas o las miniaturas que suelen usar tus amigos será clave para armar un ejército ganador.

Jugar la partida con el rival

Has montado y pintado tus miniaturas, además de empaparte de las reglas del juego y de tu ejército. Ahora solo te queda jugar tu primera partida a Warhammer 40.000. Lo único que tienes que hacer es encontrar alguien con quién hacerlo y tener un campo de batalla para ello.

Existen muchas tiendas especializadas en wargames y juegos de mesa en las grandes ciudades, por lo que no sería de extrañar que hubiesen ligas y campeonatos montados con regularidad. También hay clubes o asociaciones donde encontrar nuevos amigos que compartan tu afición por Warhammer 40k.

Ya sea por compartir tu afición por jugar o por el pintado de miniaturas, lo mejor es hacerlo en compañía. Y este wargame futurista te permitirá reunirte con personas con las que conversar, reírse y comentar todo lo relacionado con este magnífico hobby.

¿Cómo se juega a Warhammer 40.000?

Las reglas de Warhammer 40.000 son bastante sencillas, aunque suelen existir diferentes niveles que se van solapando para ofrecer profundidad táctica.

Para comenzar, las partidas de Warhammer 40.000 se dividen en 6 turnos, que a la vez están divididas en dos rondas, una para cada jugador. En ellas puedes hacer que tus miniaturas muevan, lancen poderes psíquicos o magia, disparen y se lancen al combate cuerpo a cuerpo.

Pero existe un factor aleatorio en el juego: los dados. En Warhammer 40000 se usan dados de 6 caras para todo lo anterior. Las propias reglas te indicarán cuántos debes tirar y el resultado que debes sacar para que tus decisiones sean exitosas. Aun así, las decisiones tienen una mayor relevancia y peso durante el transcurso de la partida.

Una vez tienes claro que se deben tirar dados para que tus miniaturas muevan, disparen y combatan, el objetivo del juego es fundamental: según las misiones de la partida que juegues, conseguirás puntos de victoria que deberás acumular. Así que a veces puede que borres por completo al rival del campo de batalla, pero aun te gane en puntos.

Conocido lo básico, también deberás tener en cuenta las reglas particulares de tu facción: habilidades de los personajes, de las unidades de miniaturas, sus capacidades especiales y otros elementos que, combinados, pueden conseguir que tu fuerza de combate sea devastadora en la mesa de juego.

Pero, sobre todo, para jugar a Warhammer 40.000 hay que ir a pasárselo bien y con buena actitud. Disfruta de cada momento de la partida, que los errores no te frustren y que los momentos más rocambolescos os hagan estallar a carcajadas.

¿Cuál es la historia en Warhammer 40.000?

Emplazándonos en el milenio 41, bastante lejano de la actualidad, la humanidad ha formado un imperio que se ha extendido por toda la galaxia. La conquista galáctica se logró gracias a el Emperador, un ser humano muy poderoso, y sus primarcas, los líderes de diferentes legiones de superhumanos. Combatieron contra alienígenas y colonizaron infinidad de planetas a medida que descubren misterios escondidos durante milenios.

La traición de uno de los primarcas hacia el Emperador hizo que estallara una guerra civil, llamada La Herejía de Horus. La guerra fue cruenta, combatiendo unas legiones contra otras y provocando secuelas que aún perdurarían 10 milenios en el futuro, donde se ambienta la actualidad del juego.

Así pues, la historia de Warhammer 40k es oscura y gótica, donde la amenaza de extinción de la humanidad es constante debido a todos los enemigos que tiene. Solo los superhumanos, los marines espaciales, entre otros valientes humanos, son los que evitan que el imperio desaparezca.

¿Cuántos ejércitos hay en Warhammer 40.000?

En Warhammer 40.000 hay una buena variedad de facciones, desde aquellas que beben de los tópicos más típicos de la ciencia ficción hasta algunas que son completamente innovadoras. Las facciones principales o que han tenido más peso y relevancia en el juego y en la historia de Warhammer 40.000 son:

  • Marines espaciales. Superhumanos embutidos en armaduras muy resistentes. Son la vanguardia y la primera línea de defensa del imperio de la humanidad. Se dividen en capítulos de 1000 soldados, con carácter y personalidad muy diferentes entre unos y otros.
  • Marines espaciales del Caos. Son aquellos superhumanos que traicionaron al imperio en su momento, atraídos por las tentaciones de los dioses del caos. Se alían con demonios, sufren de mutaciones y algunos tienen grandes poderes psíquicos.
  • Aeldari. Básicamente son elfos del espacio que utilizan tecnología gravítica y portales dimensionales para desplazarse con rapidez por la galaxia. Pueden dividirse en Aeldari de Mundos Astronave y Drukhari, una versión oscura y más cruel.
  • Orkos. Sí, como los de El Señor de los Anillos, pero cruzándolos con el rollo mecánico loco de Mad Max. Se extienden por toda la galaxia y se apiñan en enormes hordas de guerreros verdes para apabullar a sus enemigos.
  • Tiránidos. Una mezcla entre los bichos de Starship Troopers y Alien. Es un enjambre infinito que proviene de más allá de los límites de la galaxia, un enemigo que pone en jaque toda la existencia al devorarlo todo.
  • Necrones. Inspirados en robots al estilo terminator, pero con un trasfondo egipcio, se encuentran enterrados en grandes necrópolis donde esperan pacientemente que la galaxia rebose plena de vida; o algún incauto les despierte…
  • Imperio T’au. Una raza joven que dispone de una gran tecnología para combatir a sus enemigos. Cada vez se extienden más por la galaxia, pregonando su lucha por el Bien Supremo.

También puedes encontrar facciones menores o que han tenido menos relevancia histórica, pero no por ello dejan de ser menos interesantes. Y es que tienen miniaturas tan espectaculares como las narraciones que acompañan sus reglas.

  • Adeptas Sororitas. Monjas guerreras que van equipadas de forma similar a los Marines Espaciales. Su fe en el Emperador les guía para purgar a todos aquellos enemigos que atacan la pureza de la humanidad.
  • Adeptus Custodes. Superhumanos que se dedican exclusivamente a proteger el Trono Dorado, donde descansa el cuerpo inerte (pero aún con vida) del Emperador. Son combatientes aún más letales que los marines espaciales.
  • Adeptus Mechanicus. Con base en Marte, son humanos que se han enfocado en la tecnología, despreciando hasta cierto punto su naturaleza humana para reemplazar partes de su cuerpo por componentes mecánicos.
  • Astra Militarum. El ejército en sí de humanos del imperio. Cuentan con arsenal menos tecnológico que los Marines Espaciales, pero lo compensan con tanques enormes y una gran cantidad de tropas (y prescindibles).
  • Caballeros Imperiales. Grandes máquinas, tripuladas por varios humanos, que llevan la devastación en el campo de batalla. Sus armas son grandes y potentes, arrasando con todo lo que tengan delante.
  • Demonios del caos. Más allá del mundo físico, existe el empíreo, donde residen los demonios y los dioses del caos. Buscan la destrucción de la humanidad de diferentes formas, ya sea a través de las plagas, la violencia o las tentaciones.
  • Caballeros del caos. Una versión corrompida de los caballeros imperiales, uniendo la tecnología de los primeros con mutaciones y poderes otorgados por los dioses del caos.
  • Culto Genestealer. Una derivación de la facción de Tiránidos, el culto genestealer mezcla tropas humanas con alienígenas, por lo general con híbridos entre ambas especies, con tal de conquistar el planeta y atraer a sus “dioses” a él (y luego ser devorados, claro).
  • Arlequines. Aeldari que siguen al dios que ríe. Su estilo de combate y vestimentas se asemejan más a un circo de acróbatas y malabaristas, pero no por ello dejan de ser letales.

A parte de todas estas facciones, existen algunas otras que, por su número reducido de miniaturas o reglas particulares, necesitan aliarse con facciones compatibles. Sí, como has oído, puedes hacer mezcla de facciones para añadirle aún más variedad a tu ejército.

¿Es Warhammer 40.000 un juego caro?

Como cualquier afición que se centre en coleccionar miniaturas, Warhammer 40.000 no es un juego barato. Y es que vas a tener que adquirir muchos otros elementos que te van a facilitar el montaje de las miniaturas, su pintado y el juego en sí mismo.

No quieras comprarte un ejército de la noche a la mañana, sino que es recomendable que primero pruebes el juego antes de decidirte. Luego, la clave es comenzar poco a poco la colección, aprovechando para ir aprendiendo los entresijos del juego e ir pintando las miniaturas a medida que vas comprando más.

Reglas y libros esenciales

El reglamento y los libros de ejército son la base fundamental para comenzar a jugar, incluso para conocer al detalle el trasfondo del ejército que hayas decidido coleccionar. Ya sea en formato físico o digital, podrás consultar en todo momento toda la información que necesites durante el transcurso de la partida.

En el reglamento encontrarás las reglas básicas del juego, el trasfondo general de Warhammer 40k y un montón de contenido adicional, tanto para hacer misiones diferentes a las habituales, campañas, consejos de cómo pintar miniaturas y mucho más.

Los libros de ejércitos, también conocidos como códex, aglomeran el trasfondo específico de cada facción, añadiendo detalles concretos tanto de momentos como de personajes. Incluyen las reglas de las unidades de tu ejército, desde armas hasta habilidades. Por lo general, se suelen renovar cada ciertos años.

El reglamento cuesta alrededor de unos 50 euros, mientras que los libros de facción de Warhammer 40k rondan los 30 euros.

Miniaturas de tu ejército

Las miniaturas son la base de Warhammer 40k. Y es que sin ellas se hace difícil jugar, a no ser que tengas imaginación y te improvises papelitos pintarrajeados o tapones de botella. Según el ejército que quieras coleccionar, vas a necesitar invertir más o menos en miniaturas; y es que dependiendo del estilo de juego el funcionamiento de tu ejército requerirá una mayor cantidad de miniaturas.

Por ejemplo, los tiránidos, una facción de alienígenas que funcionan como un enjambre que lo devora todo, suele jugarse con muchísimas tropas pequeñas acompañadas de monstruos gigantescos. El número de miniaturas que puedes desplegar en una partida estándar puede rondar entre las 70 y 120 miniaturas.

Por el contrario, los Marines Espaciales se especializan en unidades muy concretas, siendo menos en número pero con mejores atributos. Por lo que el ejército rondará entre las 30 y 50 miniaturas, pero capaces de enfrentarse contra cualquier enemigo.

Y mirando a los extremos, los Caballeros Imperiales son grandes máquinas de matar, que sin estar acompañados de facciones aliadas pueden desplegarse tres o cuatro en el campo de batalla cuando se juega una partida estándar.

Todo depende de qué facción y estilo de juego te guste más.

Pinturas y pinceles

Sí, porque no te valen esas pinturas que guardas en los cajones desde que hacías plástica en el colegio. Al menos si quieres unos resultados mínimamente decentes en tus miniaturas. Las pinturas y pinceles para Warhammer 40k no se diferencian mucho de otros wargames, por lo que encontrarás de muchas marcas.

Los pinceles tienen que ser de varios tamaños, aunque siempre predominarán los pequeños al encontrarse detalles minúsculos, ya que las miniaturas están a una escala de 28 mm. También dependiendo de la técnica de pintado que utilices requerirás un tipo de pincel u otro.

En lo que respecta a pinturas, tanto las Citadel de Games Workshop como las Game Color de Vallejo te ofrecen una calidad excepcional, con una gama de colores muy variada. Las Citadel son las oficiales para el uso en Warhammer 40k, ya que puedes encontrar guías de pintado de miniaturas con esas pinturas. Pero si te gusta pintar a tu rollo, las Game Color son una buena opción para comenzar.

Tampoco hay que olvidarse de alicates para quitar de la matriz las partes de la miniatura, evitando romperlas por hacerlo a lo bruto; o como alternativa un cuter, aunque deberás tener más cuidado con él. Una vez montada, pasar una lima por las rebabas y algunas zonas de la miniatura mejorará el aspecto y el acabado final, una vez pintado.

Dados y herramientas de medición

Contar con tus dados y metro es fundamental para un buen ritmo de juego; además de no tener que pedírselos al oponente en todo momento.Son la base en la que se fundamenta la mecánica del juego, así que más te vale adquirir unos de calidad.

Para los dados es recomendable que sean vistosos y en gran cantidad, ya que las tiradas que puedes realizar van desde uno o dos dados hasta más de una veintena. Te tocará cogerlos con ambas manos, sacudirlos y dejarlos caer para luego cribar los resultados obtenidos en la tirada.

Si eres como yo, que le gusta tirar muchos dados pero tiene las manos pequeñas, accesorios como las torres de dados son un complemento ideal para facilitar el juego. Primero, porque no tienes que sacudir los dados con las manos; y segundo porque añaden un extra a la calidad de tus partidas, ya que es una comodidad.

En lo que respecta a herramientas de medición, para comenzar un buen metro es suficiente. Es importante que esté en pulgadas, ya que en Warhammer 40k se usan “unidades de medida”, o UM, que básicamente es lo mismo que la pulgada. Uno de hasta 2 metros es suficiente si no juegas partidas a gran escala.

También puedes adquirir un puntero láser, ya que te ayudará a medir mejor la línea de visión de tus miniaturas respecto a las del oponente. Y es que, por norma general, si las miniaturas no se ven, no se pueden disparar.

Maletines para transportar miniaturas

No siempre tendrás espacio para montar tu mesa de juego en casa, o quizás quieras llevarte las miniaturas a una tienda o asociación para jugar. En este caso, necesitarás de una herramienta de transporte que sea cómoda y asegure que tus miniaturas no lleguen rotas a su destino.

Los maletines de miniaturas con espumas son los más útiles para ello. Dependiendo del tamaño de tu ejército, requerirás de uno más grande o más pequeño; incluso contar con varios pequeños por si prefieres dividir tu colección, ya que no siempre tendrás que llevarte todas las miniaturas de tu facción.

La marca Feldherr ofrece maletines de calidad para todas tus miniaturas, ya sea para los numerosos orkos como los tres o cuatro caballeros imperiales gigantescos que copen las estanterías de tu casa. Tú eliges las esponjas que mejor se adapten a ellos.

¿Dónde jugar a Warhammer 40.000?

Puedes jugar a Warhammer 40k en tiendas locales que tengan espacios habilitado para ello, incluso en asociaciones o clubes de estrategia y de rol, donde encontrarás una comunidad con la que pasar largas horas tirando dados y divirtiéndote.

Pero si ninguna de las opciones es posible, también tienes la opción de jugar en tu propia casa. Y es que así como se venden miniaturas de Warhammer 40.000, puedes conseguir escenografía para tener tu propio campo de batalla futurista en casa.

Desde grandes edificios urbanos hasta complejos industriales, pasando por densas junglas o incluso poblados medievales. Teniendo en cuenta que muchos mundos en la galaxia de Warhammer 40k divergen en avance tecnológico, todos los campos de batalla que te vengan en mente son posibles.

Junto a tapetes con el diseño adecuado, puedes tener una mesa de juego de Warhammer 40k completamente personalizada y a tu gusto. Muchos jugadores miman las que tienen en sus casas, incluso teniendo elementos de escenografía para montar varias de ellas.

¿Por dónde comenzar en Warhammer 40.000?

Lo primero que uno debe hacer al adentrarse en Warhammer 40.000 es saber si le va a gustar. Para ello, lo mejor es que busques a alguien que juegue y echar una partida de demostración, logrando conocer mejor el sistema de juego.

Luego, una vez ya conozcas lo básico, lo mejor es que te empapes sobre la historia y las miniaturas de las diferentes facciones. Elige aquella que más te atraiga, ya sea por su epicidad o por sus increíbles miniaturas. El primer ejército de todo aficionado de Warhammer 40k tiene un rincón especial en su corazón, así que elígelo sabiamente.

Guíate por tu instinto y personalidad para elegir tu primer ejército

Por último, consigue todas las herramientas y accesorios para tener una experiencia completa del juego: montar, pintar y jugar. Aunque al final acabes decantándote por una de ellas, lo mejor es que al principio las pruebes todas. Quizás sientas que te gusta más pintar que jugar, o que lanzar dados va más con tu idea de diversión en Warhammer 40.000.

En cualquier caso, piensa que es una afición que requiere de tiempo e inversión. Quizás comiences con unas pocas miniaturas, pero si realmente te engancha no podrás parar de saborear todo lo que tiene que ofrecerte este juego. Y de forma personal, te digo que no es poco.

Existen cajas de iniciación muy interesantes, tanto para montar tus primeras miniaturas como para aprender las reglas. Hacerse con una de ellas, junto a un paquete de pinturas y pinceles, es un buen comienzo para cualquier general novato en Warhammer 40k.


¿Estás listo para dar tus primeros pasos en el siniestro futuro de Warhammer 40.000? ¿Quieres saber más sobre todo lo que puede ofrecerte este juego? Coméntanos y opina, queremos conocer qué piensas.

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