JPEG Vs. HEIC - ¿qué ventajas e inconvenientes tiene cada formato?

Rubén Castro, actualizado a 3 agosto 2026
jpeg vs heic

Hasta hace poco, uno de los mayores debates en la fotografía digital fue RAW vs JPEG, pero últimamente esa discusión ha pasado a ser JPEG vs HEIC. Tanto JPEG como HEIC son excelentes opciones y cada una presenta sus ventajas e inconvenientes. A continuación, vamos a analizar sus características.

Formato JPEG

JPEG (Joint Photographic Experts Group) es un formato de imagen creado a principios de los 90. Anteriormente, predominaban los formatos GIF y BMP. Sin embargo, el primero estaba limitado a 256 colores y el segundo ocupaba demasiado espacio de almacenamiento. Estas molestas limitaciones hacían que el GIF, el BMP y otros formatos de imagen resultaran poco útiles en los inicios de Internet.

El formato JPEG se desarrolló con el objetivo de ofrecer lo mejor de ambos mundos. Las imágenes guardadas en este formato podían almacenar muchos más datos de color y, a la vez, ocupar menos espacio de almacenamiento. Por ello, resultó ser el formato ideal para el nacimiento de Internet.

Desde aquel momento, el JPEG se ha convertido en el formato de imagen dominante en todo el ámbito de la fotografía digital. Todas las cámaras, desde las sin espejo hasta las DSLR y los móviles, pueden crear archivos JPEG.

La flexibilidad que ofrece al crear imágenes es una de las características más útiles del JPEG y una de las razones principales de su popularidad. El usuario puede elegir la calidad de la imagen a través del nivel de compresión. La mayoría de las cámaras permiten seleccionar el nivel de compresión que se quiere aplicar a los archivos JPEG; esto es lo que afecta tanto a su tamaño de archivo como a su fidelidad visual.

Cuanto mayor es la calidad de la imagen, más espacio ocupará el fichero; pero si no necesitamos tanta calidad, el tamaño del fichero será mucho más pequeño.

No obstante, aunque el JPEG destaca por lograr un gran equilibrio entre la calidad de imagen y el espacio de almacenamiento, carece de muchas funciones importantes para la fotografía digital actual. Los archivos JPEG eliminan muchos datos de color útiles para reducir su tamaño, lo que implica que tienes muy poca flexibilidad al ajustar los colores, recuperar detalles de las sombras o crear tomas con un alto rango dinámico. Además, los archivos JPEG son de 8 bits, por lo que cada píxel puede contener 256 valores tonales para cada uno de los tres colores primarios de la luz (rojo/verde/azul). Esto resultaba suficiente en los años 90, pero las cámaras digitales modernas capturan tanta información que el color de 8 bits ya no es suficiente.

Ante el aumento de la capacidad de las cámaras, especialmente en los teléfonos inteligentes, e incluso ante las exigencias de mayor calidad y libertad de edición de los fotógrafos ocasionales, se hizo necesario un nuevo formato de imagen para paliar estas deficiencias, así surgió el formato HEIC.

Formato HEIC

HEIC, o High Efficiency Image Coding, se desarrolló en 2015 para satisfacer las necesidades de los fotógrafos digitales modernos, considerando al mismo tiempo el almacenamiento, la calidad de imagen y la posibilidad de editar fotografías.

HEIF es el “padre” del formato HEIC. HEIF son las siglas de High-Efficiency Image File format y es básicamente un contenedor capaz de almacenar una imagen o una secuencia de imágenes en un único archivo. De HEIF derivan el HEVC (High Efficiency Video Coding) y el HEIC (High Efficiency Image Coding).

HEIC utiliza un algoritmo de compresión que, al igual que JPEG, permite reducir el tamaño de las imágenes, pero también garantiza que los archivos incluyan suficiente información de color para una edición en profundidad. Además, HEIC admite funciones como la transparencia y el almacenamiento de más de una imagen en un mismo archivo. JPEG, aunque es útil, simplemente no puede dar cabida a estas opciones modernas porque no existían cuando se inventó JPEG.

HEIC es un formato de imagen de 10 bits. Por lo tanto, cada píxel puede contener 1024 valores de cada color rojo, verde y azul. Esto supone un aumento espectacular frente a los 256 valores de color por canal de JPEG, y permite que las imágenes HEIC capturen un rico detalle de color y una nitidez que son imposibles con las imágenes JPEG.

La popularidad de HEIC creció drásticamente cuando Apple lo fijó como formato de imagen predeterminado en sus iPhones de septiembre de 2017 (como el iPhone 8 y el iPhone X). Aunque los usuarios podían elegir guardar las imágenes en el formato JPEG tradicional, la mayoría no lo hizo; esto supuso que, de repente, millones de personas en todo el mundo empezaran a utilizar el nuevo formato HEIC sin siquiera darse cuenta.

Otros fabricantes no tardaron en seguir su ejemplo y ahora HEIC es compatible con los sistemas operativos más utilizados en ordenadores y teléfonos móviles; también lo es con muchas cámaras sin espejo y DSLR.

Ventajas del formato HEIC

Tamaño de archivo

En cuanto al tamaño de archivo, HEIC supera a JPEG con bastante facilidad. Los algoritmos de compresión que crean los archivos HEIC pueden empaquetar más datos de color en un archivo de menor tamaño en casi todas las situaciones. Esto significa que, para los fotógrafos que priorizan el tamaño del archivo, HEIC casi siempre va a ser la mejor opción.

heic vs jpeg
Los archivos HEIC pueden ocupar la mitad de espacio que un archivo JPEG

HEIC ofrece incluso una opción sin pérdidas, que reduce el tamaño del archivo sin merma alguna de la calidad. JPEG no permite esto; las imágenes JPEG utilizan cierto grado de compresión con pérdida, incluso cuando se guardan con una calidad del 100%.

De hecho, existen experimentos en los que se ha guardado una imagen JPEG al 100 % de calidad sucesivamente miles de veces y, al final del proceso, la imagen presenta una calidad muy baja. Por tanto, cuanto menos veces modifiquemos y guardemos un archivo JPEG, mejor.

Metadatos

Es posible que esto no sea relevante para los fotógrafos ocasionales, pero HEIC tiene ventaja en el almacenamiento de información adicional para quienes quieren llevar sus imágenes al límite. Ambos formatos pueden almacenar datos EXIF (Exchangeable Image File Format), tales como la exposición, el modelo de cámara, la hora, la fecha e incluso la ubicación GPS.

Sin embargo, HEIC es capaz de almacenar metadatos adicionales como un mapa de profundidad, que puede utilizar software como Lightroom para aplicar máscaras según la cercanía o lejanía de determinadas partes de la imagen. Puede que estas opciones de metadatos adicionales no sean útiles para mucha gente, pero para los profesionales, aficionados y quienes simplemente quieran explorar más opciones de edición, los metadatos HEIC son simplemente mejores que lo que puede ofrecer JPEG.

Calidad de imagen

Los archivos HEIC superan a los JPEG tanto en compresión como en calidad de imagen. De hecho, el formato HEIC puede mejorar la calidad de las fotos gracias a la transparencia y una mayor capacidad de rango dinámico.

Los archivos HEIC admiten la transparencia de imagen de manera similar a los archivos PNG. Esta característica es especialmente útil en el diseño web, ya que permite que las imágenes —como logotipos o gráficos— se fundan a la perfección con el fondo de una página web.

Por el contrario, el formato JPEG no admite transparencias. Esto limita su flexibilidad al diseñar páginas web y puede hacer que sea menos adecuado para logotipos.

Edición

Dado que JPEG es un formato con pérdidas, los archivos pierden datos cada vez que se edita y se vuelve a guardar una imagen. Esto significa que la calidad de un archivo puede degradarse con el tiempo a medida que se edita y reedita, destruyendo más datos en cada ocasión.

Aunque los archivos HEIC también son un formato con pérdidas, tienden a conservar mejor la calidad de la imagen con el paso del tiempo. Además, almacenan la información de edición, por lo que es posible revertir los cambios en el futuro, incluso después de haber guardado las ediciones de una imagen.

Inconvenientes del formato JPEG

El único inconveniente del formato HEIC es que el formato JPEG es mucho más popular. Es raro encontrar un programa o dispositivo que no reconozca o no pueda trabajar con una foto JPEG. Sin embargo, todavía hay muchos programas que no funcionan con archivos HEIC.

No importa el dispositivo que uses, el software que tengas instalado o el navegador de Internet que utilicen tus amigos y familiares: JPEG funciona en todas partes. Incluso los sitios web que piden subir archivos para una prueba de compra o una reclamación de garantía aceptan JPEG como formato válido, pero rara vez aceptan HEIC.

A pesar de esto, cada vez hay más aplicaciones, dispositivos y páginas web que admiten HEIC.

Los que vinieron después: AVIF y JPEG XL

Hace tiempo que el duelo entre JPEG y HEIC dejó de ser el único. Han surgido dos formatos más que conviene conocer, ya que cada uno ha ganado un terreno distinto.

AVIF: el que se quedó con la web

AVIF surgió del mismo lugar que el códec de vídeo AV1: la alianza abierta creada por Google, Netflix, Amazon y otras empresas para evitar las patentes.

Esa es su ventaja decisiva frente al HEIC. El HEIC comprime muy bien, pero arrastra un lío de licencias heredado del HEVC, y eso ha bastado para que la web nunca lo adoptara: el HEIC es un formato de tu carrete, no de las páginas que visitas.

AVIF, por el contrario, es libre de regalías, cuenta con el soporte de todos los navegadores modernos y es hoy la opción predeterminada cuando una web busca imágenes ligeras.

JPEG XL: el mejor técnicamente, y el que más ha sufrido

JPEG XL es el más interesante de los tres y el que peor suerte ha tenido.

Teóricamente es muy superior. En pruebas realizadas con más de 40.000 imágenes, genera archivos aproximadamente un 20 % más pequeños que AVIF y codifica unas 2,5 veces más rápido. Además, destaca especialmente en contenidos que no son fotografías: ilustraciones, capturas de pantalla, texto y dibujo lineal, que es precisamente donde AVIF flojea.

Tiene además dos bazas que ningún otro ofrece:

  • Recomprime tus JPEG existentes sin perder nada, ahorrando en torno a un 20 % del tamaño. Puedes volver al JPEG original bit a bit.
  • Admite modo con y sin pérdida en el mismo formato.

Su problema ha sido político, no técnico. Google lo quitó de Chrome en 2022, cuando ya estaba implementado, y eso lo dejó fuera de juego durante años.

Dónde estamos en 2026

La situación está cambiando, pero despacio:

  • Chrome lo reintrodujo en la versión 145, en febrero de 2026, con un decodificador nuevo escrito en Rust. Pero viene desactivado, detrás de una opción experimental, y se espera que se active por defecto en la segunda mitad del año.
  • Safari lo soporta de forma nativa desde septiembre de 2023, en macOS, iOS, iPadOS y el resto de sistemas de Apple. Con limitaciones: sin animación y sin decodificación progresiva.
  • Firefox lo tiene implementado pero desactivado en la versión estable.

Qué significa esto para ti, según lo que hagas:

Si haces fotos con el móvil, no tienes que decidir nada: tu teléfono guarda en HEIC (iPhone) o en HEIC/JPEG (Android) y ya está. Lo único que debes vigilar es la compatibilidad al compartir, que es el tema del resto del artículo.

Si tienes una web, en 2026 la combinación práctica sigue siendo AVIF o WebP, con JPEG de respaldo. JPEG XL todavía no se puede usar como formato único, ya que dejaría fuera a los usuarios de Chrome y Firefox.

Si archivas fotos a largo plazo, JPEG XL es la apuesta más interesante, precisamente por poder recomprimir tus JPEG sin perder calidad y volver atrás si hiciera falta.

Los códecs de vídeo equivalentes los comparamos en AV1, AV2, H.265 y H.266, donde se repite exactamente la misma historia de patentes.

Resumen

Aunque tanto JPEG como HEIC son formatos de archivo perfectamente válidos, el HEIC es el claro ganador para los fotógrafos en el futuro cercano. JPEG fue una opción increíble durante décadas, pero HEIC lo ha eclipsado en casi todos los aspectos.

Desde luego, JPEG no es para nada inutilizable y continúa siendo la opción predeterminada de muchos teléfonos móviles y cámaras, pero HEIC ofrece más funciones ocupando menos espacio de almacenamiento. Aunque no está tan extendido como JPEG, es casi seguro que HEIC se volverá universal y, para quienes quieran aprovechar sus opciones avanzadas ahora mismo, HEIC es una opción excepcional.

Preguntas frecuentes

Cómo convertir un archivo JPEG a HEIC

Cualquier aplicación capaz de abrir archivos HEIC puede exportarlos en formato JPEG.

Cómo convertir un archivo JPEG a HEIC

Puedes convertir archivos JPEG a HEIC con muchos programas modernos, como Photoshop y Luminar. Aun así, normalmente no tiene mucho sentido comprimir archivos JPG ya existentes a HEIC. Ocuparán un poco menos, pero existe el riesgo de que aparezcan artefactos de compresión. Lo ideal es disparar directamente en HEIC o pasar de un formato sin pérdida (RAW, DNG, etc.) a HEIC.

Rubén Castro

Rubén Castro

Redactor

Apasionado de explorar y diseccionar lo último en tecnología. Tengo mucha experiencia en el mundo de los ordenadores y el gaming, aunque también me gustan todos los tipos de gadgets.