¿Está sufriendo tu piel el efecto purga del retinol? Lo que debes saber

María Franco, 1 septiembre 2022

Ya sea porque tienes acné persistente o porque busques evitar la aparición del envejecimiento prematuro, existe una gran posibilidad de que los retinoides se hayan introducido en tu rutina de cuidado de la piel.

El retinol es uno de los mejores y más efectivos ingredientes antienvejecimiento y antiacné disponibles en el mercado, sin embargo su uso puede tener algunos efectos secundarios.

Los retinoides son muy efectivos para promover una mayor renovación celular, lo que produce células nuevas y saludables en la superficie de la piel.

No obstante, al hacerlo, los retinoides también pueden causar obstrucciones, brotes, enrojecimiento y/o descamación durante la fase de ajuste inicial de la piel.

Esta etapa alarmante se conoce como momento de purga y hay muchas personas que no saben lo que es, no entienden por qué su piel empeora tanto al empezar a usar un cosmético.

Dado que puede ser bastante agobiante ver que la piel empeora antes de mejorar, te voy a contar qué le pasa en realidad a tu piel con la purga de retinol y cómo superarlo.

¿Qué es exactamente la purga de retinoides?

La palabra purga hace referencia a una purificación o limpieza, y eso es exactamente lo que le sucede a tu piel durante el momento inicial al usar retinoides.

Los retinoides funcionan a nivel celular para normalizar la renovación de la piel. En el caso del acné, los retinoides sacan a relucir todo lo que obstruye los poros que se esconden debajo.

La combinación de la capacidad de los retinoides para aumentar la renovación celular y destapar los poros con todo lo que sale a la superficie a la vez puede dar como resultado un aumento temporal de los brotes.

Además del aumento de puntos blancos y puntos negros, los dermatólogos advierten de que las personas que empiezan a usar retinoides también pueden experimentar enrojecimiento, descamación e irritación general de la piel, especialmente en las áreas de la cara donde la piel es más delgada, como alrededor de la nariz y la boca.

Por contradictorio que parezca, ver brotes al comenzar un nuevo producto con retinoides en realidad es algo bueno, porque significa que el retinol está trabajando para cambiar tu piel.

Además, hay otra buena noticia, porque la etapa de purga de retinoides no dura para siempre.

Si bien varía según el tipo de piel, una purga típica dura alrededor de cuatro semanas. No obstante, si tienes bastante acné, los brotes pueden durar hasta ocho semanas, lo que, equivale a dos ciclos celulares.

Si llevas más de tres meses usando un producto y te sigue dando esta purga, hazte una evaluación más profunda porque pasa algo más, y es momento de acudir a un dermatólogo para tratar el tema.

Cómo superar la purga de retinoides

No abandones el retinol por completo

Si notas una reacción adversa a tu retinoide, tu primer pensamiento puede ser dejar de usarlo.

No deberías hacer esto, porque si lo haces detendrás el progreso que hayas logrado hasta ese momento y, si se toma un descanso completo, volverás a pasar por el proceso de purga al volver al retinol.

La purga de retinol es un efecto secundario temporal; si es posible, continúa usando tu cosmético según las indicaciones.

Si bien la purga de retinoides es perfectamente normal para cualquier tipo de piel, es importante diferenciar si se trata de una purga o de una reacción negativa.

Si experimentas niveles altos de enrojecimiento, descamación o ardor, consulta con tu dermatólogo y suspende la aplicación de inmediato.

Cambia tu rutina

Los retinoides son el estándar de oro en el cuidado de la piel y, como tales, pueden hacer mucho bien por sí solos.

Teniendo eso en cuenta, mi consejo es que cuando empieces a usarlos minimices tu rutina de cuidado de la piel a lo básico.

Usa un limpiador suave, un retinoide tópico y una crema hidratante, con eso es suficiente. Busca una hidratante que tenga ceramidas o activos reparadores, como la de Cerave.

Úsalo cada dos noches

Si bien el uso continuado es ideal, es posible que tengas que ajustar la frecuencia de uso para darle a tu piel un descanso al principio.

Puedes probar a no usar el retinol a diario y bajar la dosis a dos o tres veces por semana para darle a tu piel un poco más de tiempo para acostumbrarse.

Una vez que descubras que puedes ponértelo dos o tres veces por semana, puedes intentar aumentar la dosis hasta cuatro o cinco veces por semana, siempre viendo como reacciona tu piel.

Recuerda: menos es más

Muchas personas cometen el error de usar grandes cantidades de un tratamiento con la idea de que más es mejor.

En realidad, el uso excesivo de casi cualquier tratamiento antienvejecimiento agresivo puede causar más daño.

El uso excesivo del producto puede dañar la piel y causar sequedad, enrojecimiento, descamación e irritación, por eso solo debes aplicar una pequeña cantidad, sobre todo cuando empieces con este nuevo ingrediente en tu piel por primera vez.

Refuerza tu barrera cutánea

El retinol puede transformar tu piel, pero también puede quitarle la hidratación necesaria cuando se añaden productos contra el acné.

Incluso si tienes la piel naturalmente grasa, asegúrate de usar una buena hidratante para reparar la barrera de la piel.

Incluso si no estás usando un producto para el acné con mucho retinol, recuerda que la hidratación es imprescindible, ya que esto ayuda a tratar cualquier descamación durante la purga inicial.

Elige una hidratante con ceramidas, ácido hialurónico o glicerina para aumentar realmente la

Diluye tu retinol

Si tienes piel sensible, es posible que desconfíes del uso de retinol. Si ese es el caso, lo mejor que puedes hacer es diluir tu producto con retinol. Si tienes una piel muy sensible, puedes mezclar tu retinol con tu hidratante antes de aplicarlo.

Aplica crema hidratante primero

Si no quieres mezclar tus cosméticos, lo ideal es crear una barrera ligera pero protectora entre tu piel y el retinoide aplicando primero la crema hidratante.

Al hacer esto evitarás que el retinol irrite la piel y seguirá actuando de la misma manera.

Evita los jabones fuertes

Cuando usas un retinoide, tienes que reducir el uso de cualquier otro producto agresivo para el cuidado de la piel, como ciertos limpiadores.

No uses exfoliantes ni limpiadores con otros ingredientes activos como el peróxido de benzoilo y el ácido salicílico. Quédate con los limpiadores de pH neutro destinados a pieles sensibles.

Evita los ácidos exfoliantes

Hablando de ácido salicílico, ten en cuenta que tienes que reducir el uso de todos los sérums para el cuidado de la piel y los tratamientos localizados con ingredientes activos exfoliantes como AHA y BHA.

Pueden ser demasiado duros para la nueva piel que sale a la superficie durante la fase de purga de retinol, causando sensibilidad.

Nunca olvides el protector solar

Los retinoides hacen que la piel sea más susceptible al daño de los rayos UV.

Debido a que los retinoides y los retinoides funcionan para acelerar el ciclo de vida de las células de la piel, hacen que la piel sea más sensible al sol.

Como tal, aplica un SPF de 30 o más después de aplicar tu crema hidratante durante el día, y recuerda volver a aplicar protector solar cada dos horas.