¿Por qué son tan caras las maletas? ¿A qué precio empiezan a ser buenas?

Rubén Castro, 17 marzo 2022

Está de oferta el purificador de aire Proscenic A8SE por solo 51 euros!!! No te lo pierdas...

Ver oferta

Cuando vamos de viaje hay una cosa que siempre necesitaremos: el equipaje. Desde bolsas de lona hasta maletas con ruedas de diferentes formas, tamaños y colores, hay muchas entre las que podemos elegir. Si viajas a menudo, es importante encontrar un equipaje que sea cómodo, útil y resistente.

Pero cuando buscas un equipaje que satisfaga tus necesidades, verás que hay muchos tipos diferentes, pero suelen tener algo en común… Un precio bastante caro.

En este artículo intentaremos ver lo que hay detrás de la fabricación para ver si podemos explicar los costes. También veremos el precio medio de las maletas duraderas, las que suelen dar buenos resultados, así como lo que debemos buscar cuando compramos una. Por último, explicaremos por qué las compañías aéreas cobran tanto por el equipaje facturado.

¿Por qué cuestan tanto las maletas?

Existen maletas de todas las gamas y precios. Las más normales cuestan unos 50 euros, pero las hay de más 1.000.

Las maletas cuestan mucho, sobre todo las que aguantan el desgaste de los distintos viajes porque están fabricadas con materiales que cuestan más. El coste de producción de las maletas bien hechas se aprecia muchas veces en los detalles. Desde el cuerpo hasta la cremallera, está hecho con materiales de calidad. Cuanto más duradera sea una maleta, lo más probable es que sea más cara. Las maletas bien hechas también son lo suficientemente resistentes como para aguantar los golpes que se dan de un lado a otro del maletero.

¿Por qué son tan caras las maletas de aluminio?

Entre los tipos de maletas más caros se encuentra el equipaje de aluminio. Su popularidad no tiene nada que ver con su ligereza (de hecho, las maletas de aluminio pesan más que otras) ni con su durabilidad (las maletas de policarbonato han demostrado ser más resistentes y menos propensas a sufrir golpes, en comparación con las de aluminio). Sin embargo, se ha convertido en un símbolo de status del viajero, con sus abolladuras, rozaduras y arañazos.

Las maletas de aluminio, especialmente las de la marca de lujo Rimowa, cuestan mucho más porque están ensambladas a mano con materiales de alta gama. También utilizan un sistema de cierre con pestillo en lugar de cremalleras, lo que hace que su equipaje sea más seguro, ya que no se puede forzar fácilmente.

Si viajas con frecuencia, puedes considerar la posibilidad de gastar un poco más en una maleta que vayas a utilizar durante más tiempo. Piensa en ello como una inversión a largo plazo, especialmente si realizas varios viajes a lo largo del año. Es mejor adquirir una maleta más cara que sepas que te durará algún tiempo, en lugar de conformarte con maletas económicas que tengas que cambiar cada 3 o 5 viajes.

Además, si la maleta está hecha con materiales de mejor calidad (las asas, los cierres, el cuerpo), no tendrás que preocuparte de que se rompa en medio de un viaje. Créeme, no hace ninguna gracia que en el vuelo te rompan la maleta y tengas que estar pegándote con la aerolínea mientras estás de vacaciones…

Las mejores opciones suelen estar en algún punto intermedio. Las maletas más baratas, por debajo de los 100 euros, suelen romperse con bastante rapidez, y las que superan los 500 euros suelen ser demasiado caras para los viajeros ocasionales. En el rango de 150-300 euros hay maletas de muy buena calidad.

Por supuesto, no todas las maletas caras serán de mejor calidad. Muchas veces pagamos marca o diseño, aspectos que no nos aportarán mejor resistencia.

¿En qué fijarnos a la hora de buscar una maleta duradera?

Cuando se trata de buscar la calidad debemos estar atentos a las siguientes características:

  • Cuerpo: si buscas un equipaje duradero, lo primero que debes mirar es el material con el que está hecha la propia maleta. Las maletas más duraderas y resistentes son las de policarbonato y las de aluminio. Además, no se dañan ni se manchan tan fácilmente como las maletas blandas. Eso sí, suelen arañarse con cierta facilidad.
  • Asas: busca asas que resistan golpes y tirones. Y si además son fáciles de usar mejor que mejor.
  • Cremalleras: no sólo quieres que tu equipaje sea duradero, sino que también quieres que proteja el contenido de su interior. Busca una maleta con cremalleras grandes y resistentes. Suelen ser mejor las cremalleras metálicas frente a las de plástico. Algunas maletas cuentan con cremalleras autorreparables, lo que significa que, en caso de que se produzca un enganche en los dientes de la cremallera, al tirar de ella se soluciona el problema y se vuelven a cerrar los dientes.
  • Cerraduras: si buscas una mayor seguridad, elige una maleta que venga con un candado aprobado por la TSA. Así evitarás problemas en caso de que tu equipaje tenga que ser sometido a una inspección. De este modo, los funcionarios de la TSA no tendrán que forzar tu maleta para abrirla, lo que podría acabar dañando tu equipaje.

¿Por qué son tan caras las tasas de equipaje de las compañías aéreas?

Las compañías aéreas han ido reduciendo las tasas, introduciendo asientos económicos para ofrecer al mayor número de personas viajes en avión al menor coste posible. Sin embargo, los viajes en avión siguen siendo caros, y una de las formas que tienen las aerolíneas de pagar ese coste es recortando los gastos en otros lugares y cobrando pequeñas tasas por diversas cosas, incluido el equipaje. Si has viajado en los últimos años, te habrás dado cuenta de que, mientras los precios de los billetes siguen bajando, las tasas por las maletas facturadas siguen subiendo.

Tener que facturar cada maleta lleva tiempo y ralentiza el proceso de embarque, lo que se traduce en mayores costes para las aerolíneas. Las compañías aéreas han reducido el número de bolsas facturadas cobrando por ellas, lo que disuade a los pasajeros de llevarlas. De este modo, se reduce el tiempo que se tarda en subir y bajar las maletas de los aviones y se producen menos retrasos en los vuelos.