Microsoft habría ofrecido a Sony un acuerdo de 10 años para mantener COD en PlayStation

Rubén Castro, 23 noviembre 2022

Microsoft está decidida a completar con éxito la multimillonaria adquisición de Activision Blizzard King (Activision para abreviar). Si Microsoft no cede algunas de sus operaciones corporativas, los reguladores han amenazado con hundir la transacción. El compromiso más reciente de Microsoft es un contrato de 10 años para Call of Duty con Sony.


Desde que se conoció la intención de Microsoft de adquirir Activision por 69.000 millones de dólares, Sony se ha opuesto al acuerdo. Si la transacción se concreta, es posible que Microsoft sea la única compañía que lance otro juego de Call of Duty.

Microsoft ha negado que pretenda limitar el acceso a la popular marca de juegos sólo a los usuarios de Xbox. Sostiene que cumplirá todos los acuerdos alcanzados antes de la adquisición de la compañía. Sony sigue insistiendo en el asunto, y los organismos gubernamentales están investigando la transacción comercial.

Microsoft acaba de hacer una oferta a Sony en la que seguirá publicando los juegos de Call of Duty para la PlayStation bajo los términos de un contrato de 10 años. Según declaraciones del presidente de Microsoft, Brad Smith, a The New York Times, la fusión es extremadamente importante para la corporación. En caso de que no tenga éxito, pondrá en duda la capacidad de las empresas para beneficiarse en el futuro de las adquisiciones.

Microsoft debe persuadir a dieciséis reguladores diferentes de que la transacción será en interés de los consumidores. Los únicos países que han dado su aprobación son Brasil y Arabia Saudí. Es posible que Serbia acepte pronto. Estados Unidos, el Reino Unido y la Unión Europea han intensificado su escrutinio del acuerdo.

Smith es optimista en cuanto a que la transacción con Activision estimulará el crecimiento. Los ingresos anuales de Microsoft se incrementan en más de 15.000 millones de dólares como resultado directo de las ventas de Xbox. Microsoft ha garantizado a Activision un pago de 3.000 millones de dólares en caso de que la adquisición no tenga éxito.