Implantes cerebrales basados en IA ayudan a un hombre paralítico a sentir y moverse de nuevo

Rubén Castro, 17 agosto 2023

Thomas, residente en Nueva York, sufrió un accidente de buceo el 18 de julio de 2020 que le lesionó las vértebras C4 y C5 de la columna vertebral, lo que le provocó una pérdida total de movimiento y sensibilidad desde el pecho hacia abajo. Sin embargo, gracias a un ensayo clínico pionero, este hombre de 45 años está recuperando algunas de esas sensaciones. Ha podido mover el brazo a voluntad y sentir cómo su hermana le cogía la mano, gracias a unos chips con inteligencia artificial implantados en su cerebro.

Más de un año después de su accidente, los Institutos Feinstein de Investigación Médica se pusieron en contacto con Thomas para que participara en un estudio que podría ayudarle a recuperar algunas funciones y sensaciones redirigiendo las señales de su cerebro.

El proceso consistió en pasar meses cartografiando el cerebro de Thomas con resonancias magnéticas para localizar las regiones exactas responsables del movimiento de los brazos y la sensación táctil de las manos. A continuación, hace cuatro meses se llevó a cabo una operación de 15 horas -parte de la cual Thomas estuvo despierto- para implantar los chips. Dos eran para el movimiento y tres se colocaron en la zona responsable de controlar el tacto y la sensibilidad de los dedos.


Además de implantar los chips, se instalaron puertos externos en la parte superior de la cabeza de Thomas. Estos puertos permiten a los investigadores conectar los chips a un ordenador con algoritmos de inteligencia artificial capaces de interpretar la actividad cerebral y convertirla en actividad física.

Esta “terapia dirigida por el pensamiento” funciona con sólo pensar en mover la mano. Los implantes envían estas señales al ordenador, que las interpreta y envía señales a los electrodos no invasivos colocados sobre la columna vertebral y los músculos del antebrazo para estimular el movimiento.

En cuanto al tacto, los sensores colocados en las yemas de los dedos y las palmas de las manos transmiten presión y datos a la región del cerebro responsable de las sensaciones.

Aunque el sistema requiere que Thomas esté conectado al ordenador, los investigadores afirman que ha mostrado signos de recuperación incluso cuando la máquina está apagada. Se dice que ha duplicado la fuerza de su brazo y que tiene nuevas sensaciones en el antebrazo y la muñeca. Se espera que Thomas recupere el movimiento y el sentido del tacto a medida que siga utilizando la terapia, y que la tecnología pueda ayudar a los más de 100 millones de personas que viven con algún tipo de parálisis o alteración del movimiento.

“Hubo un tiempo en que ni siquiera sabía si iba a vivir, o si quería hacerlo, francamente. Y ahora puedo sentir el tacto de alguien que me coge la mano. Es sobrecogedor”, dijo Thomas. “ […] si esto puede ayudar a alguien incluso más de lo que me ha ayudado a mí en algún momento, todo merece la pena”.

Rubén Castro

Redactor

Apasionado de explorar y diseccionar lo último en tecnología. Tengo mucha experiencia en el mundo de los ordenadores y el gaming, aunque también me gustan todos los tipos de gadgets.

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