Total War Warhammer II: Análisis y opinión

Tomás de Jesús, 14 septiembre 2021

Hay juegos que me pueden enganchar muchísimo, y Total War Warhammer II es uno de ellos. Al fin y al cabo, mezcla dos de mis aficiones: los juegos de estrategia y el universo de miniaturas con el que he crecido. Os lo juro, me tuve que poner límites. E incluso ahora lo tengo desinstalado hasta nueva época vacacional.

Por suerte, no soy el único: Henry Cavill, también conocido como el último Superman, también ha caído en las redes de Total War Warhammer II (aunque no tan fuerte como yo, claro). La diferencia está en que a este frikazo le harán un homenaje dentro del juego, pero a mí no.

En fin, que me voy. Ya sea porque te gusta el Warhammer, los juegos de la saga Total War o te haya picado la curiosidad sobre Henry Cavill, me gustaría explicarte por qué NO debes meter la zarpa en este videojuego. Y, si lo haces, que no te pille ni en época de mucho curro o de exámenes.

¿Qué es Total War Warhammer II?

Total War Warhammer 2 es un juego de estrategia ambientado en el universo de Warhammer, como bien indica su nombre. Dentro de él podrás seleccionar entre muchísimas facciones de diferentes razas para alzarte con la victoria, ya sea conquistando el Viejo Mundo o completando la nueva campaña de El Vórtice.

El sistema es muy similar a otros juegos Total War: por un lado, tienes el modo campaña, donde deberás gestionar tus territorios de una forma bastante sencilla mientras que, por otro lado, te dedicas a la conquista. Es en formato de turnos, por lo que una vez realices todas tus acciones, luego le toca al resto de facciones hasta que puedes volver a jugar.

Y, por otro lado, tienes las partidas de batalla. Podrás crearte un ejército a medida para enfrentarte a otros jugadores en luchas muy épicas, repletas de monstruos y magia. Para los que disfrutamos en su momento de Warhammer es lo más cerca que actualmente podemos tener al juego de miniaturas.

Lidera casi todas las facciones del universo de Warhammer

Uno de los principales alicientes, aunque tiene un PERO muy grande, es que puedes reiniciar la campaña del juego con casi todas las facciones que tiene Warhammer. Esto significa que cada partida es completamente distinta, ofreciendo una experiencia y dificultades diferentes.

Quizás te apetezca defender al Imperio a través de sus numerosas legiones humanas, artillería de pólvora y escuelas de magia. O ponerte frente al Waaagh orco, una horda infinita de pielesverdes, trolls, goblins y arañas gigantes. Por no hablar de muertos vivientes, hombres lagartos y elfos de todos los colores. Ahora entendéis por qué me enganchó tanto, ¿verdad?

Para añadirle una capa más de diversión, cada una de estas razas tiene varios personajes legendarios para controlar. Esto significa que incluso dentro de una misma facción la experiencia puede ser muy diferente. Y es justo aquí donde viene el gran PERO: algunos puedes conseguirlos de forma gratuita, mientras que la mayoría vienen en DLC’s.

Sí, los DLC’s de Total War Warhammer 2 son una puñetería. A pesar de que todas las facciones ya están integradas en el juego, para poder controlarlas necesitas desbloquearlas a través de estas compras. Y si no es a través de ellos, será comprando el juego anterior, el Total War Warhammer. O, lo que es aún más rocambolesco, adquirir el juego anterior para luego comprar un DLC de este.

¿Esto significa que si te compras el Total War Warhammer II no tienes accesos a las razas que ofrecía el anterior? Exacto, toca apoquinar. Y, por si fuera poco, muchas de las facciones que incluye este se ven enormemente mejoradas si adquieres los DLC’s pertinentes: nuevos personajes, nuevas unidades y nuevas mecánicas.

Aspectos a destacar de Total War Warhammer II

A pesar de lo anterior, Total War Warhammer II es un juego que bien merece la pena jugar. Y es que si existen tres aspectos destacables que han logrado que se convierta en uno de mis favoritos, estos son los siguientes:

Campaña cooperativa

Por lo general, las campañas de los videojuegos están pensadas para un solo jugador. En el caso de Total War Warhammer 2 también ocurre lo mismo, aunque también se puede disfrutar jugándose en compañía. Sí, junto a un colega podéis conquistar todo el Viejo Mundo.

Podéis elegir las facciones que más os gusten, aunque mi recomendación siempre será que elijáis las más afines entre ellas y que tengan una posición de inicio cercana. Luego sólo queda coordinaros y trabajar en conjunto para cumplir los objetivos que se os indiquen.

En el caso de las campañas cooperativas es bastante más sencillo, ya que suele ser conquistar X número de territorios para ganar. Lamentablemente, sólo da la opción para hacerla con dos jugadores. Espero y deseo que en el siguiente juego esta opción se amplíe.

Experiencia única para cada facción

La verdad es que yo siempre he jugado con dos facciones concretas en Warhammer, que son los Reyes Funerarios y los ejércitos del Caos. Gracias al juego no sólo he podido descubrir más sobre la historia y trasfondo de otros ejércitos, sino que me han despertado las ganas por coleccionarlos.

La primera vez que lo jugué estuve empeñado en superar la campaña con los ejércitos de Norsca. Tardé lo suyo en lograrlo, y una vez hecho me lancé al siguiente: los Skavens. Su dinámica de juego era completamente diferente, por lo que casi todo lo que aprendí de mi primera experiencia no me sirvió de mucho. Y me pasó igual con Khemri y Condes Vampiro.

La colocación geográfica también tiene un gran impacto, ya que hay facciones que lo tienen muy difícil para arrancar sin sufrir demasiado. Otras, por ejemplo, pueden tener un gran potencial económico que les ayude en los primeros pasos de la campaña.

Gran implementación fidedigna del universo de Warhammer

En las batallas puedes desplegar y ordenar a tus unidades como en cualquier otro juego Total War, que al fin y al cabo se asemeja mucho al estilo de formación de unidades y movimientos del juego de miniaturas. Pero más allá de eso, todas las miniaturas que existían en su momento han sido implementadas. E incluso más.

Al hacer zoom en las diferentes tropas que puedes dirigir las sientes completamente vivas, como cuando me las imaginaba en mis partidas de Warhammer. Y no sólo eso, sino también la interacción entre ellas, la forma de luchar y los movimientos finales que hacen para derrotar a ciertos monstruos o enemigos.

La inmersión también se puede observar en los escenarios, que a pesar de quedarse en un segundo plano están increíblemente detallados. También en los personajes legendarios y sus misiones personales, en las que aprenderás un poquito de su historia para desbloquear tanto poderes como objetos mágicos únicos.

Características técnicas de Total War Warhammer II

Pero también tengo que ser un poco objetivo con este juego, al fin y al cabo no todos sois unos aficionados a Warhammer como Henry Cavill o este humilde redactor. Como ocurre con el resto de análisis de juegos que he ido realizando, me voy a centrar en 5 características técnicas que debes conocer.

Gráficos

Impecable. Sí que es cierto que los modelos de soldados y guerreros en unidades grandes se repiten, pero por lo general ni siquiera te darás cuenta en el fragor de la batalla. Los combates están cargados de efectos especiales sin que el ordenador se ralentice demasiado.

Jugabilidad

Tanto la campaña como las batallas individuales son bastante fáciles de aprender a gestionar. Si que es cierto que al principio puede que hayan muchas cosas a tener en cuenta, pero a medida que repitas los mismos procesos se hace sumamente sencillo (y adictivo).

Historia

Cuenta con dos campañas, la conquista por el Viejo Mundo y la del Vórtice. Ambas pueden disfrutarse desde perspectivas bien distintas, según las facciones que escojas. Si no tienes ni idea de Warhammer ni de su trasfondo, quizás te quedes con algunos “por qué” durante el juego.

Duración

Una batalla fuera de campaña puede durar entre 20 y 60 minutos. Las campañas en sí te plantean dos objetivos, uno más corto y otro más largo. Así que depende de las ganas que tengas y lo enganchado que estés, la duración será de horas, días o semanas.

Dificultad

El juego te indica aquellas facciones más fáciles de utilizar, tanto en las batallas como en las campañas. Comenzar con estas, como es el Imperio o los Reinos Enanos, es lo más adecuado. Después ya puedes lanzarte con otras más complicadas, pero que disfrutarás con cada una de tus victorias.

Lo bueno de Total War Warhammer II

En definitiva, Total War Warhammer II recoge muchas cosas buenas de esta saga y del universo de Warhammer. Entre ellas:

  • El modo campaña, ya sea individual o cooperativo, te ofrece muchísima diversión y horas de entretenimiento.
  • Puedes jugar con casi todas las facciones que tenía el juego de miniaturas, incluso alguna que otra más.
  • Cada facción y héroe legendario te ofrece una experiencia diferente, animándote a probarlos todos y cada uno de ellos.
  • Fácil de aprender las dinámicas del juego, como cualquier otro Total War. Aunque algunas cambian de una facción a otra.
  • Acceso al Workshop de Steam, por lo que puedes añadir mods.

Lo malo de Total War Warhammer II

Pero también hay que tener algunos aspectos que pueden molestar de Total War Warhammer 2. Algunos más que otros, aunque si eres un buen friki de este universo apenas serán una molestia.

  • Se echa de menos un modo de campaña que sea para más de dos jugadores, algo rollo Civilization o Risk.
  • Mucho contenido y facciones se consigue a través de DLC, por lo que toca apoquinar para conseguirlo. Si no lo pillas todo de oferta, es un juego carete.
  • Si no eres muy fan de Warhammer, quizás el rollo de fantasía mágica no te mole demasiado.
  • La IA es bastante mejorable. Muchas veces, sobre todo en la campaña, puede ser muy agotadora. Por suerte hay mods para corregirla.
  • Te van a dar ganas de jugar a Warhammer. Lo malo está en que ya no se juega ni se distribuyen miniaturas de este universo :(.

¿Vale la pena comprar Total War Warhammer II?

He de reconocer que, a pesar de que mis amigos me insistían en que me lo comprara, aguanté bastante antes de caer. Pero porque ya sabía lo que iba a ocurrir: engancharme a él y echarle más horas que un reloj. Por suerte lo hice en una época sin demasiada faena y lo disfruté como un enano pica la piedra en busca de joyas.

¿Esto significa que vale la pena comprarlo? Exacto, es un juegazo. Y mira que me compré sólo el juego base, pero al final acabé cayendo en adquirir el primero (por tener más facciones) y algunos DLC para acabar complementando algunas razas. Siempre cuando estaban de descuento.

Si eres un aficionado de Total War o del mundillo de Warhammer, es un videojuego más que recomendado. Quizás al principio te cueste, como pasa en muchos juegos de este estilo, pero en cuanto te enganches vas a querer hacer un turno más, y otro, y otro más… y así hasta que no sepas en qué hora vives.

Pronto saldrá el Total War Warhammer III, con una nueva campaña, facciones y más contenido. Puedes esperar para adquirirlo, aunque si puedes pillarte este y algunos DLC’s en oferta, mejor ahora antes que te pique y te gastes más de lo que deberías.