Qué es un DAC, su importancia, cómo funciona, qué tipos hay...

Jesús Sánchez, 11 mayo 2020

Un DAC o Digital Analog Converter (Convertidor digital analógico) transforma los datos digitales en una señal de audio analógica que podemos reproducir a través de unos altavoces o auriculares.

Como ya sabes, prácticamente toda la música que escuchamos hoy día viene en formato digital, los tocadiscos son la gran excepción, y el DAC es el encargado de convertir los “unos y ceros” a ondas.

ADC de Analógico (micrófono) a Digital - DAC: de Digital a Analógico (altavoz)

Y sí, aunque no los veas, los ordenadores, los móviles, los auriculares, los altavoces… todos los dispositivos que tienen una salida analógica de audio o que producen sonido directamente de una fuente digital tienen un DAC en su interior y dependiendo de la calidad de este el sonido será mejor o peor.

Por ejemplo, los móviles actuales que no tienen salida analógica (jack de 3,5 mm) montan un DAC muy básico que produce un sonido lo suficientemente bueno para que puedas mantener una conversación.

Por eso mucha gente, decide tener un DAC dedicado para conseguir mayor calidad de sonido.

Por qué son necesarios los DAC

Hace 50 años no necesitábamos DAC para producir la señal analógica del sonido. Los micrófonos de un estudio de grabación capturaban y almacenaban el sonido como señales analógicas directamente, ya fuese en una cinta o en un vinilo.

Los surcos de un vinilo son una forma analógica de almacenar un sonido

Cada vez que escuchas una canción en un tocadiscos, la aguja recorre los surcos y se mueve creando una señal eléctrica analógica. Esa señal analógica es recogida por el preamplificador y, en última instancia, es enviada a los altavoces que son los encargados finales de crear el sonido.

Hoy en día escuchamos música digital. Los ficheros MP3, AAC, OGG que escuchamos directamente o por streaming no son más que unos y ceros. Este flujo de bits es lo que llamamos una señal de audio digital y para poder escucharla debemos convertirla en una señal analógica.

Por eso necesitamos los DAC. Sin ellos, no podríamos disfrutar de la portabilidad y comodidad del audio digital. No podríamos llevar miles de canciones en el bolsillo ni escuchar música desde internet.


Proceso de conversión del sonido

Durante el proceso de grabación los micrófonos captan los sonidos de las voces y los instrumentos como señales de audio analógicas. Recuerda que el sonido es analógico.

Los equipos de grabación utilizan convertidores analógicos a digitales (ADC) para transformar las señales analógicas del sonido en señales digitales que se almacenarán en forma de ficheros digitales (.WAV, por ejemplo). Dependiendo de la frecuencia de sondeo y del bitrate grabaremos una señal digital más o menos parecida a la señal analógica original, pero nunca podrá ser exacta.

Una señal digital es una aproximación de una señal analógica, su representación nunca puede ser perfecta

Los ingenieros de audio cogen los ficheros digitales de sonido de los instrumentos y de las voces (que se suelen grabar separados) y los tratan. Cortan, pegan, repiten secuencias, ajustan el volumen, el pitch, etc. y producen la mezcla final de todas las pistas. Sí, aquí es donde tiene lugar el famoso autotune y la loudness war.

Reproduciendo todas las pistan consiguen el sonido final que es exportado a un solo fichero digital sin pérdida y que será grabado en CD. Sin embargo, mucha más gente escucha música por internet que en un CD. Las discográficas y las empresas de streaming convierten ese fichero WAV que ocupa mucho espacio en otro fichero digital con pérdida (MP3, AAC, OGG) pero que ocupa mucho menos.

Una canción en MP3 puede ocupar un 20% del espacio que un fichero WAV.

Este fichero nos suele llegar al móvil o al PC en formato MP3, AAC, OGG o similar y es un DAC se encarga de transformar las señales digitales almacenadas en audio analógico.

Esta señal analógica se envía a un amplificador que, a su vez, envía la música a unos auriculares o unos altavoces que transforman la señal eléctrica analógica en sonido.

¿Qué hace que un DAC sea mejor que otro?

Para empezar, es importante entender lo que pasa dentro de un DAC. Como ya hemos visto, un DAC convierte un flujo de bits de unos y ceros en una señal analógica.

Sin embargo, no todos los DAC son capaces de convertir ese flujo de bit en una señal analógica respetando una secuencia de tiempo consistente. Si el DAC no es bueno, se producen pequeñas fluctuaciones en la conversión que alteran la representación temporal del sonido. Un fallo que también se conoce como jitter.

El jitter tiene un impacto negativo en la fidelidad del sonido durante la reproducción por lo que la música no sonará tan bien como debería. El sonido será menos vivo y menos auténtico. Es difícil de explicar, pero se pierde esa sensación de sonido directo y puro que sí se obtiene cuando escuchamos el sonido de un concierto en vivo.

La mayoría de los DAC internos de los dispositivos normales no están diseñados para evitar estos errores temporales, por lo que son muy propensos a crear jitter.

Por otro lado, la mayoría de los DAC externos están equipados para mitigar estos errores y, como resultado, son capaces de crear ondas analógicas más puras desde un flujo de bits de unos y ceros.

Tipos de DAC externos

Sea cual sea tu equipo (reproductor, altavoces, etc.) siempre podrás encontrar un DAC que se adapte a tus necesidades:

  • Ordenadores: si quieres mejorar el sonido producido por un PC o un portátil, lo mejor es usar un DAC USB. Solo es necesario conectar el DAC a un puerto USB libre de tu ordenador (también es importante usar un puerto USB de calidad, pero eso ya es otro mundo, hay placas base con USB especiales para eso). Además, muchos DAC USB vienen preparados con un amplificador para auriculares incorporado, muy útil para el PC. Un ejemplo sería el FiiO K3 que cuesta unos 100 euros, aunque hay muchos más modelos buenos.
  • Smartphones: también podemos utilizar un DAC en dispositivos portátiles. Se utiliza de manera similar, eso sí, tendremos que comprobar que es compatible con la conexión de nuestro dispositivo (USB-C, micro USB, etc.). Un DAC portátil que me gusta mucho es el FiiO A3 (70 euros, aunque si quieres también conectividad Bluetooth (AAC, SBC, aptX, aptX baja latencia, aptX HD, LDAC y LHDC) tendrás que irte a por el BTR3 que es un poco más caro.
  • Altavoces estéreo: aquí es donde más opciones tendremos dependiendo del tipo de altavoces que usemos (si tienen alimentación propia o no). Si os interesa puedo hacer una guía con los mejores modelos.

¿Necesito un DAC?

Pues sí y no. La mayoría de los equipos ya cuentan con uno y suelen cumplir relativamente su función. Sin embargo, todo depende de lo exigentes que seamos y de la calidad de sonido que busquemos.

Además, debemos tener en cuenta la calidad durante toda la cadena de reproducción, desde la calidad del fichero (MP3, ACC, etc.), pasando por el reproductor y terminando por los auriculares o altavoces. Todo ello debe tener una calidad semejante, de nada sirve tener unos auriculares de 3 mil euros si los conectamos al puerto minijack de un portátil.

Y aquí quiero hacer una aclaración. Donde sí que recomiendo utilizar un DAC externo es con los ordenadores portátiles. Casi todos los portátiles que he utilizado (incluso algunos de más de 2 mil euros) incorporan DAC de muy mala calidad. Al principio no lo notas, pero si conectas un DAC USB de calidad verás un salto de calidad que es como la noche y el día.

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