Google pierde la apelación sobre las aplicaciones para Android

Rubén Castro, 15 septiembre 2022

La Unión Europea ha validado las acusaciones de los fabricantes de teléfonos Android de que Google impuso “restricciones ilegales” a su capacidad de promover la búsqueda de Google en los dispositivos móviles.


Google ha presentado un recurso sobre la acusación de 2018, incluía una multa récord de 4.300 millones de euros, que el Tribunal General de la UE ha rebajado esta mañana a 4.100 millones de euros. Se trata de una importante derrota para Google y supone un espaldarazo a los defensores de la defensa de la competencia en la UE, encabezados por Margrethe Vestager, que han puesto en el punto de mira los abusos cometidos por las grandes tecnológicas.

En 2018, Google utilizó su posición dominante en el sector para presionar indebidamente a los fabricantes de teléfonos Android para que redujeran sus ventas. Los fabricantes acordaron que no venderían teléfonos con versiones no aprobadas de Android (a menudo conocidas como “forks”) y que preinstalarían las aplicaciones Search y Chrome de Google, además de la Play Store. Google incentiva a los fabricantes de teléfonos y a los proveedores de redes móviles para que sólo instalen la Búsqueda de Google mediante un programa de reparto de ingresos.

Según las conclusiones de la Comisión, Google consideraba que la proliferación de los teléfonos inteligentes era una amenaza existencial para su negocio de búsqueda (en ese momento, basado en el escritorio). El gigante informático obligó a otras empresas a colocar su motor de búsqueda en la posición principal en los dispositivos móviles.

En su respuesta legal, Google argumentó que la Comisión había cometido un error al pensar que la empresa era dominante en el mercado de los móviles (dada la existencia de iOS), y que las acciones de la Comisión eran necesarias para evitar que el ecosistema Android se fragmentara en múltiples sistemas operativos incompatibles. Independientemente de que sean compatibles o no, un mercado competitivo quiere ver el crecimiento de sistemas operativos móviles (SO) alternativos.

Hoy, el Tribunal General ha dado la razón a las pretensiones originales de la Comisión. Debido a que los programas de reparto de ingresos de Google con los fabricantes no constituían una explotación indebida de la posición dominante de la empresa en el mercado, el Tribunal redujo las multas en un 5%, con lo que el total asciende a 4.100 millones de euros.

La sentencia dictada hoy puede ser recurrida ante el más alto tribunal de la UE, el Tribunal de Justicia. Antes de presentar un recurso, Google debe esperar dos meses y diez días.

Una portavoz de Google declaró: “Estamos descontentos de que el Tribunal no haya anulado el veredicto”. [Cita requerida] Android ha puesto más opciones a disposición de todos y ha ayudado a miles de empresas a tener más éxito en todo el mundo.