A todos nos ha pasado: nos registramos para una prueba gratis o descargamos una app interesante, luego nos olvidamos, y finalmente aparece un cargo que no esperábamos en nuestro extracto bancario. Esos pagos de suscripción recurrentes pueden acumularse enseguida y, antes de darte cuenta, tienes una docena de apps que te cobran mensualmente por cosas que ni siquiera usas.
Pero hay buenas noticias: no tiene por qué ser así. Hay muchas formas de evitar esos ciclos de suscripción sin fin, sobre todo con las apps móviles. Te mostramos cómo evitar la trampa de los pagos recurrentes sin tener que tirarte de los pelos.
Desactiva la renovación automática de las suscripciones
Primero lo primero: comprueba si la renovación automática está activada en alguna de tus suscripciones. La mayoría de apps móviles que ofrecen suscripciones –ya sea para streaming, fitness o productividad– te cobrarán de forma automática cuando termine el periodo de prueba.
Para evitarlo, comprueba siempre dos veces tus ajustes y desactiva la característica de renovación automática antes de que termine el periodo de prueba. Tanto iOS como Android te permiten gestionar tus suscripciones a través de los ajustes de tu cuenta, así que debería ser una solución fácil. Recuerda que el hecho de registrarte para una prueba gratis no implica una cancelación al final de ese periodo: si la renovación automática está activada, se te cobrará cuando expire la prueba.
Usa tarjetas prepago o cupones para pagar apps
Una de las formas más sencillas de evitar cargos recurrentes es usar tarjetas prepago o cupones para tus compras en apps. Por ejemplo, elegir tarjetas de dinero electrónico prepago en mercados digitales como Eneba - comprar Cashlib y evitar vincular tu tarjeta bancaria a las apps.
CASHlib te permite comprar una cantidad específica de prepago y usarla para pagar apps o compras dentro de la app, sin preocuparte de los cargos continuos. Cuando se agote tu saldo prepago, no correrás el riesgo de encontrarte con una renovación inesperada de tu suscripción. Es una forma sencilla y segura de controlar tus gastos sin que te pillen esos cargos sorpresa.
Establece recordatorios de suscripción
Otra gran manera de estar al tanto de tus suscripciones es establecer recordatorios para cuando deben renovarse. Si se trata de una suscripción mensual, trimestral o anual, el ajuste de un recordatorio unos días antes de la fecha de renovación te dará un aviso.
De este modo podrás cancelarla antes de que te cobren de nuevo si ya no te interesa. Puedes utilizar la app de recordatorio integrada en tu teléfono u optar por apps de terceros para gestionar estos avisos. Llevar un registro de tus suscripciones quizá requiera un poco de esfuerzo, pero te evitará pagar por cosas que no usas.
Monitorea tus suscripciones de forma regular
Es fácil olvidarse de las suscripciones antiguas, sobre todo si te registraste hace tiempo. Acostúmbrate a comprobar de manera periódica tus suscripciones en la tienda de apps o en los ajustes del dispositivo.
Tanto iOS como Android te permiten ver una lista completa de tus suscripciones activas, e incluso te mostrarán las fechas de renovación y cuánto se te está cobrando. Si no estás usando una app tanto como pensabas, anúlala. Es una forma sencilla de sanear tus finanzas y evitar cargos innecesarios.
Opta por alternativas que ofrezcan pagos únicos
Si estás harto de las suscripciones, busca apps que ofrezcan una opción de pago único. Muchas apps para móviles –sobre todo juegos y herramientas de productividad– tienen un precio de compra única en lugar de un plan de pago recurrente.
Aunque estas apps pueden ser un poco más caras de entrada, luego no tendrás que preocuparte de que te cobren una y otra vez. Además, te sentirás bien sabiendo que eres el propietario de la app sin tener que pagar ninguna tarifa extra.
Mantente en la cima
Evitar los pagos recurrentes no tiene por qué ser una molestia. Con las herramientas adecuadas y un poco de vigilancia, puedes mantener tus apps móviles bajo control y ahorrarte cargos sorpresa. Usando tarjetas prepago como CASHlib, desactivando las renovaciones automáticas o ajustando recordatorios, se trata de estar al tanto de tus suscripciones y pagar solo por lo que realmente usas.
