Elige qué quieres que abra el código, rellena los datos y descárgalo en PNG o en SVG. El código se genera en tu navegador, sin registro, sin marcas de agua y sin caducidad: lleva el dato tal cual, así que funcionará mientras exista lo que apunta.
Generador de códigos QR
Antes de imprimirlo, pruébalo con la cámara del móvil. Y si lo vas a poner en un cartel, que tenga al menos 2 o 3 centímetros de lado por cada 30 centímetros de distancia a la que se vaya a leer.
El truco de los QR que caducan
Muchas webs de «códigos QR gratis» no meten tu enlace en el código. Meten un enlace suyo, que redirige al tuyo. Así pueden contar las visitas, pero también desactivarlo cuando quieran: al acabar la prueba gratuita, o si dejas de pagar la suscripción. Hay restaurantes y tiendas que se han encontrado con la carta o el catálogo impresos en cientos de mesas y folletos, apuntando a una página de «este código ha caducado».
Este generador no hace eso. El código lleva el dato tal cual: tu dirección web, la contraseña del wifi o tu tarjeta de contacto. No pasa por ningún servidor, ni nuestro ni de nadie, así que no puede caducar ni puede nadie cambiar adónde lleva. Lo único que no puedes hacer es cambiarlo después: si cambias la dirección, hay que generar e imprimir otro.
Si vas a imprimir miles de copias y crees que el destino puede cambiar, la solución es que el QR apunte a una dirección de tu propia web que tú redirijas donde quieras.
Qué tipo elegir
- Enlace: abre una página web. Es el más usado.
- Wifi: el móvil se conecta a la red sin escribir la contraseña. Muy útil para invitados o para un local. Viene preparado para WPA, WPA2 y WPA3.
- Contacto: guarda tu nombre, teléfono y correo en la agenda de quien lo lee (formato vCard).
- Correo, teléfono y WhatsApp: abren un correo con el destinatario, llaman o abren un chat con tu número y, si quieres, un mensaje ya escrito.
Colores y corrección de errores
Puedes cambiar los colores, pero el código tiene que ser más oscuro que el fondo y con buen contraste, o muchos lectores no lo leerán: la herramienta te avisa si no lo es. La corrección de errores permite leer el código aunque esté algo sucio o tapado; la media vale para casi todo, y la máxima, para cartelería a la intemperie o si vas a ponerle un logotipo encima, a costa de un código más denso. El texto va en UTF-8, así que las tildes y la eñe salen bien en los móviles actuales; algún lector antiguo puede mostrarlas mal.
Foto de portada: U.S. Fish and Wildlife Service (dominio público), Wikimedia Commons.


