El mercado de las criptomonedas más allá de bitcoin

Jesús Sanchez, 24 mayo 2021

Aunque bitcoin es de forma individual la criptomoneda que más capital ha conseguido atraer de todo el mercado, no cabe duda (con los datos en la mano) que poco a poco va perdiendo terreno en favor de otros criptoactivos, y aunque su valor aún sigue siendo alto ha perdido parte de este (ahora mismo está por debajo de los 40.000 USD), otros proyectos están atrayendo más y más capital, es decir la tarta se está haciendo cada vez más grande y el mercado en su conjunto ya vale más de 2,5 billones de dólares (trillions para los anglosajones), de los cuales bitcoin “sólo” supone poco más de 1 billón.

Pero si se quieren encontrar proyectos criptográficos interesantes no hay que limitarse al Top 10, ya que más allá de la cima de la pirámide existen proyectos que han logrado convencer a muchísimos inversores, algunos de los cuales desafiaron a la propia ethereum hace no demasiados meses.

Más allá del Top 10 de capitalización

Una de las primeras grandes criptomonedas que encontramos fuera de las 10 criptos más demandadas del mercado es litecoin, un proyecto que al igual que bitcoin tiene un límite de emisión máxima (el límite de bitcoins máximos a minar es de 21 millones, y el de litecoin es exactamente de cuatro veces más, es decir, no existirán jamás más de 84 millones) y que ha sido desplazado varios puestos a pesar de que su cotización se encuentra en estos momentos en sus máximos históricos, de hecho ha superado con creces su anterior valor máximo, alcanzado a finales de 2017 (era una de las pocas grandes criptomonedas que durante el rally alcista de comienzos de año no había logrado mejorar sus topes). Aunque hay quien ya habla de un enfriamiento de la carrera alcista también hay analistas que esperan que crezca algo más antes de entrar en el ciclo bajista.

Chainlink es otra de las criptomonedas de las que suele oírse hablar de forma recurrente en noticias y foros de criptomonedas, y que en línea con otros proyectos ha logrado romper sus cotizaciones máximas de forma repetida durante los últimos meses, por lo que según en qué momento se haya invertido en ella puede haber sido una operación sumamente rentable. Empezó el 2020 por debajo de los tres dólares y su último máximo lo marcó en los 48,61 dólares.

Shiba inu es otra moneda que ha irrumpido con fuerza en el mercado de las criptomonedas y lo ha hecho a rebufo del éxito de dogecoin. Recientemente la altcoin ha sido incluida en el listado de varias de las exchanges más importantes y aunque vale en estos momentos 0,000027 centavos de dólar, su capitalización total es de más de 11.500 millones de dólares, habiendo desplazado a proyectos como Bitcoin SV, criptomoneda esta última que el año pasado se encontraba entre las 10 criptomonedas más capitalizadas del mercado y que valía mucho más que ethereum (con las criptomonedas no hay nada seguro, por eso no deben sólo ser vistas como una oportunidad, sino también como un mercado arriesgado, ya que perfectamente Shiba podría convertirse en otra más de los cientos de criptomonedas fallidas).

Pero estas y muchas otras criptomonedas no son únicamente negociables en las exchanges, ya que desde hace años se encuentran disponibles en los brókeres más populares a través de contratos por diferencia (CFDs).

Criptomonedas sin exchanges

Más allá de exchanges como Binance, Coinbase etcétera, también se puede negociar con criptomonedas en Plus500, y otros brókeres, pero con algunas diferencias muy importantes.

La diferencia fundamental entre una y otra forma de invertir en criptomonedas es que en el trading online se abren contratos por diferencia entre el trader y el bróker en los cuales se especula con la dirección que tomará la cotización de un activo (que en el trading se llaman instrumentos) y cuantos pips (point in percentage) se moverá arriba o abajo, lo cual se decide en el momento de abrir la operación colocando el stop loss y el take profit.

Cabe destacar que en el trading online los traders no serán los dueños de los instrumentos con los cuales se negocia y que antes de convertirse en trader toda persona debe considerar no sólo si entiende los riesgos asociados (como el apalancamiento y la volatilidad) sino si será capaz de tomárselo con la seriedad suficiente, ya que de lo contrario las posibilidades de fracaso y pérdida de capital aumentarán exponencialmente.