La cartera de identidad digital europea, un regalo para Google y Apple (según los críticos)

Rubén Castro, 3 julio 2026
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La Unión Europea prepara una cartera de identidad digital (la llamada EUDI Wallet): una aplicación oficial para llevar tu DNI en el móvil, demostrar tu edad en internet o acceder a servicios públicos de forma cómoda y segura. Sobre el papel, suena a una gran idea para darle al ciudadano el control de sus datos.

Pero varios expertos en tecnología y privacidad advierten de una paradoja incómoda: por cómo está diseñada, esta cartera podría acabar haciendo justo lo contrario, es decir, atarte todavía más a Google y a Apple, las dos grandes tecnológicas estadounidenses que dominan los móviles. Un resultado que choca de frente con la tan repetida “soberanía digital” europea.

Te explicamos en qué consiste la polémica y por qué algo pensado para liberarnos podría reforzar la dependencia de las de siempre.

Qué es la cartera de identidad digital europea

La cartera de identidad digital europea será una app oficial, disponible en todos los países de la UE, en la que podrás guardar credenciales como tu documento de identidad y usarlas para identificarte por internet: abrir una cuenta, hacer trámites con la administración, demostrar que eres mayor de edad sin enseñar todos tus datos, etc.

La idea de fondo es buena: en lugar de dejar tus datos personales por mil sitios, tú tendrías una cartera bajo tu control para enseñar solo lo justo en cada caso.

El problema aparece con un detalle técnico que suena inofensivo: para fiarse de que la cartera es segura, el sistema necesita comprobar que tu móvil es “de confianza” y que no ha sido manipulado. Y para hacer esa comprobación —lo que en la jerga se llama atestación— el diseño actual se apoya en los servicios de… Google y Apple.

Por qué es un regalo para Google y Apple

Aquí está el meollo. Para verificar que tu teléfono es “de confianza”, la cartera usaría herramientas como el Play Integrity API de Google o el sistema equivalente de Apple. Y eso tiene consecuencias importantes:

  • Tu móvil tiene que ser “bendecido” por Google o Apple. Esos sistemas comprueban, entre otras cosas, que usas una versión de Android aprobada por Google (con sus servicios y su tienda). Si usas un móvil con un Android alternativo y respetuoso con la privacidad (como GrapheneOS o /e/OS), podrías quedarte fuera.
  • Los gobiernos, de policías de Google. Al montar un servicio público sobre estas herramientas privadas, las administraciones acaban haciendo cumplir las reglas de dos empresas estadounidenses, en lugar de al revés.
  • Más dependencia, no menos. El resultado es que, para usar un servicio público y europeo, dependerías de la infraestructura de dos gigantes de EE. UU. Justo lo contrario de la soberanía digital que la UE dice perseguir.
Los críticos, como la organización Waag, piden una solución sencilla: que la cartera use métodos de verificación abiertos (basados en el propio hardware del móvil) en lugar de depender de Google y Apple, para que cualquier ciudadano, use el móvil que use, pueda acceder a los servicios públicos.

Es un debate que se parece mucho a otros que estamos viendo en Europa sobre hasta qué punto lo digital nos hace más libres o más vigilados, como el del escaneo masivo de mensajes de ChatControl o el del euro digital.

Rubén Castro

Rubén Castro

Redactor

Apasionado de explorar y diseccionar lo último en tecnología. Tengo mucha experiencia en el mundo de los ordenadores y el gaming, aunque también me gustan todos los tipos de gadgets.