Los oxímetros (o pulsioxímetros) se hicieron famosos durante la pandemia de COVID-19: ese pequeño aparato de dedo con el que, en segundos y sin pincharte, puedes saber cuánto oxígeno llevas en la sangre. Pero, ¿sabes interpretar de verdad lo que marca?
Un oxímetro mide la saturación de oxígeno (SpO₂): el porcentaje de tu hemoglobina que va cargada de oxígeno respecto al máximo que podría transportar. Así, si tus glóbulos rojos llevan un 97% de hemoglobina oxigenada y un 3% sin oxigenar, tu SpO₂ es del 97%.
Te explicamos qué cifras son normales, qué puede falsear la lectura y cuándo conviene preocuparse.
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Variaciones del nivel de saturación de oxígeno en sangre
Ahora es donde las cosas se complican un poco, ya que los valores normales de oxígeno en la sangre dependen de muchos factores, como el estado de salud, la frecuencia respiratoria, el porcentaje de oxígeno en el aire, la actividad física y otros factores.
Afecciones médicas como la EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica), la apnea del sueño, el asma, el cáncer de pulmón, el hábito de fumar y la quimioterapia pueden afectar la capacidad de los pulmones para transferir oxígeno a la sangre, reduciendo así los niveles de SpO2 de forma permanente.
Rangos normales de SpO2
Es perfectamente normal que el nivel de SpO2 varíe a lo largo del día, especialmente si alternamos entre actividades sedentarias y actividades muy intensas. Por eso, mientras tu SpO2 permanezca dentro de un rango saludable, no hay necesidad de preocuparse.
Para las personas que no sufren enfermedades pulmonares crónicas ni problemas respiratorios:
- Las lecturas normales de un saturómetro deberían oscilar normalmente entre el 95 y el 100 por ciento.
- Los valores por debajo del 90 por ciento se consideran bajos (hipoxemia) e indican la necesidad de oxígeno suplementario. Sus síntomas incluyen dificultad respiratoria severa, aumento de la frecuencia cardíaca y dolor torácico.
| Nivel de SpO2 | Qué significa (persona sana) |
| 95% - 100% | Normal y sin motivo de preocupación |
| 91% - 94% | Algo bajo; conviene vigilar y repetir |
| 90% o menos | Bajo (hipoxemia): busca atención médica |
Es importante no confundir hipoxemia con hipoxia.
- La hipoxemia hace referencia a una cantidad insuficiente de oxígeno en la sangre arterial.
- La hipoxia hace referencia a una cantidad insuficiente de oxígeno en los tejidos (con el consiguiente daño celular por disminución de la respiración aeróbica).
Por lo que toda hipoxemia se acompaña habitualmente de hipoxia, pero no toda hipoxia está causada por una hipoxemia.
Para las personas con enfermedades pulmonares crónicas y otros problemas respiratorios, el rango de SpO2 es algo más bajo. Estas personas deben consultar con su médico para les informe sobre los niveles de oxígeno aceptables a su estado de salud. Dicho esto, por normal general se entiende que el nivel mínimo de SpO2 para una persona con una enfermedad respiratoria aguda (gripe) o para un paciente con una enfermedad crónica (EPOC) es del 90-92 por ciento.
En la mayoría de los casos, si el nivel baja del 90% suele hacerse uso de oxígeno suplementario y otros métodos de tratamiento.
Cómo medir el nivel de oxígeno
Los dispositivos más comunes para medir el nivel de SpO2 son los pulsioxímetros de dedo.
La técnica en la que se basan (la pulsioximetría) se desarrolló en los años 70, pero los medidores de dedo se han popularizado sobre todo en los últimos años. Son dispositivos compactos y no invasivos que, mediante luz y sin dolor, evalúan a la vez el nivel de SpO2 y la frecuencia cardiaca (el pulso).
Las personas con problemas cardíacos y respiratorios pueden utilizar los pulsioxímetros personales para controlar sus afecciones y evaluar la eficacia de los tratamientos, pero no son un sustituto de la evaluación clínica, ni tampoco son suficientes para el diagnóstico de una afección.
La pulsioximetría puede ser una ayuda útil en la toma de decisiones, pero las mediciones de gases en sangre arterial, obtenidas por punción, siguen siendo la confirmación absoluta para la medición de la saturación de oxígeno.
Qué puede falsear la lectura (y cómo medir bien)
Antes de asustarte por una cifra baja, ten en cuenta que los pulsioxímetros de dedo son sensibles y hay muchas cosas que pueden falsear la medición, casi siempre dándote un valor más bajo del real:
- Esmalte de uñas (sobre todo oscuro), uñas postizas o uñas muy largas.
- Manos frías o mala circulación: si el dedo está frío, la señal es débil.
- Moverte durante la medición o no dejar el dedo quieto.
- Luz ambiental muy intensa apuntando al sensor.
- El tono de piel: se ha documentado que en pieles muy oscuras estos aparatos pueden sobrestimar ligeramente la saturación, algo a tener en cuenta.
- Fumar o una intoxicación por monóxido de carbono puede dar, al revés, una lectura falsamente alta (el aparato confunde ese gas con oxígeno).
Cómo tomar una buena medición
- Calienta la mano si la tienes fría y quítate el esmalte de esa uña.
- Apoya la mano, quédate quieto y en silencio unos segundos.
- Espera a que la cifra se estabilice: la primera lectura suele bailar.
- No te fíes de una sola medición; repite y fíjate en la tendencia.











