Es una de las historias más célebres (y aterradoras) de la informática: en 1998, mientras se producía Toy Story 2, alguien tecleó un comando equivocado y vio cómo la película empezaba a borrarse sola de los servidores de Pixar. Esto es lo que pasó.
Un "rm -rf" que casi acaba con la película
En Pixar, como en tantos estudios, los ficheros vivían en servidores Unix. Un día de 1998, alguien ejecutó en la carpeta equivocada el comando /bin/rm -r -f *, que borra de forma recursiva y sin pedir confirmación todo lo que encuentra a su paso.
Oren Jacob, ayudante de dirección técnica, estaba mirando la carpeta de Woody con un compañero cuando notaron que cada vez había menos ficheros… y que las carpetas de los demás personajes empezaban a desaparecer una tras otra. Desconectaron la máquina a toda prisa, pero ya era tarde: se había esfumado cerca del 90 % de la película.ref
Salvada desde casa
Para colmo, las copias de seguridad del estudio fallaron. La película se salvó por pura suerte: Galyn Susman, supervisora de dirección técnica que estaba de baja por maternidad, había montado un sistema para seguir trabajando desde casa y guardaba una copia funcional del proyecto en un ordenador de su domicilio.
Aquel ordenador se trasladó a Pixar envuelto entre mantas y tratado como oro en paño, y resultó tener lo que los backups no pudieron dar: una copia utilizable de Toy Story 2. La moraleja, casi 30 años después, sigue igual de vigente: haz copias de seguridad… y comprueba que de verdad funcionan.










