Los recortes de plantilla en las grandes tecnológicas se suceden, pero el caso de Oracle tiene un matiz que llama la atención: la propia empresa ha reconocido, por escrito y ante el regulador, que la inteligencia artificial está detrás de parte de la reducción de su personal.
21.000 empleos menos en un año
En su último año fiscal, la plantilla de Oracle ha pasado de unos 162.000 empleados (mayo de 2025) a unos 141.000 (mayo de 2026), una caída cercana al 13 %: alrededor de 21.000 puestos.ref
Lo más comentado es que, en un documento presentado ante la SEC (el regulador bursátil estadounidense), la compañía afirma que «la adopción y el despliegue de tecnologías de IA en nuestras operaciones han provocado, y pueden seguir provocando, reducciones de nuestra plantilla».
Una reestructuración cara
El ajuste no ha salido barato: Oracle se ha gastado unos 1.800 millones de dólares en costes de reestructuración (indemnizaciones y otras salidas), frente a los 374 millones del año anterior.
Detrás de todo esto está su enorme apuesta por la infraestructura para IA: la inversión de la compañía (capex) se disparó un 162 % hasta los 55.700 millones de dólares, lo que ha llevado su flujo de caja libre a terreno negativo. Como otras del sector, Oracle recorta personal en unas áreas mientras invierte de forma masiva en centros de datos para IA en otras.










