Test de toques por segundo: mide tu TPS, el muestreo táctil de la pantalla y el multitáctil
💻 Esto está hecho para el móvil o la tablet. Desde el ordenador funciona con el ratón, pero entonces lo que estás midiendo es otra cosa: para eso está el test de clics, que además detecta las técnicas del ratón.
Test de toques por segundo
Elige la duración y toca dentro del recuadro tan rápido como puedas. El cronómetro arranca con tu primer toque, así que no hay cuenta atrás que aprovechar. Cuando acaba, el recuadro se bloquea, de forma que los toques que se te escapen después no se llevan por delante el resultado. Para repetir, pulsa «Otra vez».
Referencia rápida: con un dedo la media son 4-5 toques por segundo, y pasar de 6 ya es la minoría. Alternando dos dedos se llega a 7-9 sin mucho esfuerzo.
Con qué dedos estás tocando
Cada modo guarda su marca por separado, porque no juegan la misma liga. Comparar dos pulgares contra un índice no dice nada.
| Modo | Tu mejor TPS |
|---|
Un aviso que toca dar. Tocar el cristal a machetazos durante un minuto no rompe la pantalla, pero sí carga el pulgar y la muñeca de una forma bastante tonta. Si notas tirón o dolor, para: no hay ninguna marca aquí que merezca una tendinitis.
Las marcas se guardan solo mientras la pestaña esté abierta. Aquí no hay cuentas, ni tablas de clasificación, ni nada que salga de tu móvil.
Tu ritmo, no solo tu número
Aquí está lo que un contador de toques no te enseña. Se guarda el instante exacto de cada toque, y del reparto de los huecos entre ellos sale más información que del total: si tu ritmo es parejo o a tirones, si estás alternando dos dedos sin darte cuenta y si esos intervalos son demasiado perfectos para venir de una mano.
Termina una tanda y aquí aparece el análisis de tu ritmo.
Lo que tus toques valen escribiendo
Tocar siempre el mismo punto y teclear no son lo mismo, y la diferencia entre las dos cifras es justo lo interesante: enseña cuánto de escribir en el móvil es velocidad de dedo y cuánto es puntería.
Haz una tanda y aquí te digo a cuántas palabras por minuto equivale.
El cálculo aplica un factor del 35 % sobre el techo teórico. No es un número inventado: deja la estimación en el entorno de las 36 palabras por minuto que midió el estudio de las universidades de Aalto, Cambridge y ETH Zúrich con 37.000 personas, que es la mejor referencia que existe de lo que la gente escribe de verdad en un móvil.
La tasa de muestreo táctil de tu pantalla
Es la cifra que los móviles de juego anuncian en la caja —240 Hz, 480 Hz, 720 Hz— y que nadie te deja comprobar. Mide cuántas veces por segundo la pantalla mira dónde está tu dedo, y es lo que separa un arrastre que va pegado al dedo de otro que va detrás. Arrastra el dedo por el recuadro sin levantarlo, en zigzag, durante un segundo largo.
Arrastra el dedo y aquí sale la cifra con su interpretación.
Qué se está midiendo exactamente. Lo que sale es la frecuencia con la que el navegador recibe la posición de tu dedo. El panel puede ir más rápido por dentro, pero esa parte no la ve ninguna web — y esta cifra es precisamente el techo de lo que un juego o una página pueden aprovechar en tu móvil.
Cuántos dedos registra tu pantalla a la vez
Apoya todos los dedos que puedas sobre el recuadro, bien separados. Cada uno que la pantalla registre aparece con su círculo. Lo normal hoy son diez puntos, pero hay paneles baratos que se quedan en cinco, y alguno en dos. Si estás en el móvil, dale antes a «Pantalla completa»: diez dedos separados no caben en un recuadro pequeño y saldría un resultado que no es el de tu pantalla.
Apoya todos los dedos que puedas a la vez sobre el recuadro.
Qué mide de verdad un test de toques
TPS son las siglas de taps per second, toques por segundo. La prueba en sí es la más simple que existe: se cuentan los toques de un intervalo y se divide. Lo que no es simple es interpretar el número, y ahí es donde casi todos los contadores que hay por internet se quedan cortos.
Un adulto sin práctica hace entre 4 y 5 toques por segundo con un solo dedo. Ese es el techo del movimiento: el músculo que levanta el dedo no da para más, igual que pasa con el botón de un ratón. Pasar de 6 con un dedo ya es minoría, y todo lo que se acerca a 10 no es tocar más deprisa, es tocar con más dedos.
Por eso esta página no se limita a contar. Guarda el instante exacto de cada toque, y de ahí salen cosas que un total no puede decir.
El ritmo, que dice más que el total
Dos personas con 6 toques por segundo pueden estar haciendo cosas distintas. Una empieza a 9, se le agarrota el pulgar y acaba a 4; la otra mantiene 6 clavados los diez segundos. El promedio es idéntico y la que sirve escribiendo o jugando es la segunda.
Eso se ve en cuánto varían los intervalos. Si tus toques van separados 180 ms de media y esa cifra apenas se mueve, tienes un ritmo parejo. Si oscila entre 90 y 400 ms, vas a tirones.
La alternancia, que delata cuántos dedos hay
Cuando repartes los toques entre dos dedos, los intervalos dejan de ser uniformes y pasan a ir corto-largo-corto-largo: el hueco entre el dedo A y el B no es igual que el que hay entre el B y el A siguiente. Es una firma tan clara que se detecta sin verte las manos, y es lo que hace el análisis de arriba. Si te sale en el modo de un dedo, es que sin darte cuenta estabas metiendo el segundo.
Y si los intervalos son demasiado perfectos
Un dedo no puede repetir un intervalo con precisión de milisegundo. Si la variación baja del 5 % en una tanda larga, la explicación no es la habilidad. O hay una aplicación de toques automáticos por medio, o la pantalla está registrando toques que tú no has dado, que es el síntoma clásico de un digitalizador dañado —el cristal agrietado o el módulo despegado tras un golpe—.
Un dedo, dos dedos y los dos pulgares
Las tres marcas se guardan por separado a propósito, porque mezclarlas no significa nada:
- Un dedo. El índice sobre un punto fijo. Es la referencia limpia: entre 4 y 5 toques por segundo de media, hasta 6 o 7 con práctica.
- Dos dedos alternando. Índice y corazón repartiéndose el mismo punto. Es el equivalente táctil del butterfly del ratón y sube a 7-9 toques por segundo sin gran esfuerzo.
- Los dos pulgares. No es el modo más rápido, pero es el único que se parece a cómo escribes de verdad en el móvil, y por eso está.
Por qué tu TPS no es tu velocidad escribiendo
Aquí está la parte que más sorprende. Si haces 5 toques por segundo, tu techo teórico son 300 pulsaciones por minuto: 60 palabras por minuto, contando las cinco pulsaciones por palabra que usa la convención de mecanografía.
Nadie escribe a esa velocidad en un móvil. El mayor estudio que existe sobre esto —el que hicieron las universidades de Aalto, Cambridge y la ETH de Zúrich con 37.000 voluntarios— midió una media de 36 palabras por minuto. Y eso es de los mejores registros: los que usan los dos pulgares, que son la mayoría, rondaron las 38.
La diferencia entre las dos cifras no es falta de velocidad de dedo. Es puntería. Tocar siempre el mismo sitio no cuesta nada; acertar en una tecla de cuatro milímetros que está en otra esquina del teclado, sí. Es la ley de Fitts en su forma más pura: el tiempo que tardas en llegar a un objetivo depende de lo lejos y lo pequeño que sea. Cuando escribes, la mayor parte del tiempo no se te va en tocar, se te va en apuntar.
Por eso la sección de arriba aplica un factor del 35 % al techo teórico: es lo que deja la estimación en el entorno de esas 36 palabras por minuto reales.
La tasa de muestreo táctil: qué significan los 240, 480 y 720 Hz
Esta es la cifra que los móviles de juego llevan años poniendo en la caja y que casi nadie sabe interpretar. No es lo mismo que el refresco de pantalla, aunque las dos se midan en hercios y se confundan constantemente:
- El refresco de pantalla (60, 90, 120, 144 Hz) es cuántas veces por segundo el móvil dibuja una imagen nueva. Es lo que ves.
- La tasa de muestreo táctil (120, 240, 480, 720 Hz) es cuántas veces por segundo el panel mira dónde está tu dedo. Es lo que siente.
Un móvil con 120 Hz de refresco y 240 Hz de muestreo sabe dónde está tu dedo dos veces por cada fotograma que dibuja. Eso es lo que hace que un arrastre se sienta pegado al dedo en vez de ir un pelo por detrás, y es la razón por la que en un juego de disparos apuntar con el dedo va más fino en unos móviles que en otros con la misma pantalla.
Lo que la prueba de aquí arriba puede medir, y lo que no
Toca decirlo claro, porque ninguna herramienta web puede hacer magia: lo que se mide es la frecuencia con la que el navegador recibe la posición de tu dedo, no la del panel por dentro.
Los navegadores agrupan los eventos táctiles por fotograma para no ahogar la página. La forma de saltarse eso es una función llamada getCoalescedEvents, que devuelve los eventos sin agrupar, tal y como llegaron. Cuando tu navegador la ofrece —Chrome y todos los que van sobre él— la cifra que sale es la buena. Cuando no, lo que sale es tu refresco de pantalla disfrazado, y la herramienta te lo dice en vez de venderte un número que no es.
Y aun con todo, es probable que salga menos que lo que anuncia el fabricante. Eso no es un fallo de la medida: es el dato interesante. Un móvil puede muestrear a 720 Hz internamente para su propio sistema y entregarle al navegador bastante menos. Lo que ves aquí es el techo real de lo que una web o un juego en HTML5 pueden aprovechar en tu móvil, que al final es lo que te afecta.
Cuántos dedos registra tu pantalla a la vez
El multitáctil es de esas especificaciones que nadie mira hasta que da problemas. Lo normal desde hace años son diez puntos simultáneos, y con eso no hay juego que se atragante.
Pero sigue habiendo paneles que se quedan en cinco, y en la gama muy baja y en algunas tablets baratas los hay de dos. Se nota exactamente en un sitio: cualquier juego en el que haya que moverse con el pulgar izquierdo, apuntar con el derecho y disparar con un tercer dedo a la vez. Si el panel solo registra dos puntos, el tercero simplemente no existe y el disparo no sale.
Si en la prueba te salen menos dedos de los que has apoyado, comprueba primero lo obvio antes de culpar al móvil:
- Sepáralos bien. Dos dedos muy juntos los fusiona el panel en un único punto más gordo.
- Quita la funda si toca el borde de la pantalla, y prueba sin protector de cristal si es de los gruesos.
- Manos secas. El panel es capacitivo: con los dedos húmedos, o con crema, la lectura se vuelve errática.
Si aun así se queda corto y el móvil es reciente, no está de más pasar por el test de pantalla y descartar que haya algo más raro pasando.
Nada de esto sale de tu móvil
Las marcas viven solo mientras la pestaña esté abierta. No hay cuenta, no hay tabla de clasificación, no hay ninguna petición de red que mande tus resultados a ningún sitio, y al recargar la página se pierden. Es a propósito.