Test de velocidad de escritura en el móvil: mide tus palabras por minuto y cuánto pone el teclado

💻 Estás en un ordenador. Esto funciona igual, pero está pensado para medir el teclado de la pantalla del móvil. Con un teclado físico lo que quieres es el test de mecanografía, que mide otra cosa y mejor.

Escribe las frases tal cual

Copia cada frase en el campo de abajo. El cronómetro arranca con tu primera letra, no antes, así que léela con calma. Cuando la frase esté clavada pasa sola a la siguiente; si el autocorrector te deja algo que no puedes arreglar, pulsa «Siguiente» y a otra cosa.

Escribe como escribes siempre. Desliza si sueles deslizar, acepta las sugerencias que aceptarías y deja el autocorrector encendido: la gracia de esta prueba es medir tu teclado tal y como lo usas, no obligarte a teclear de una forma rara.

Frases por tanda

Tu resultado

Palabras por minuto
Netas, con los fallos descontados
Precisión
Lo ha puesto el teclado

Cuánto de tu velocidad la pone el teclado

Es el porcentaje de texto que ha entrado de golpe en vez de letra a letra: deslizamientos y sugerencias que has aceptado. No es hacer trampa —para eso están—, pero explica por qué dos personas con la misma velocidad no escriben igual de bien cuando el teclado se equivoca.

Termina una tanda y aquí aparece el análisis.

Gboard contra SwiftKey, medido y no de oídas

Esta es la parte que no tiene ningún otro test. Elige con qué teclado estás escribiendo, haz una tanda, cambia de teclado en los ajustes del móvil y repite. Cada uno guarda su marca por separado y la tabla te dice cuál te hace escribir más rápido a ti, que es la única comparación que vale.

TecladoNetasPrecisiónAyuda

Para que la comparación signifique algo, haz las tandas seguidas y con el mismo número de frases. Y descarta la primera de todas: siempre sale lenta porque te estás peleando con el formato, no con el teclado. Las marcas viven solo mientras la pestaña esté abierta.

Por qué un test de móvil no puede medir como uno de ordenador

Un test de mecanografía de toda la vida cuenta pulsaciones: cada tecla que bajas es un dato y de ahí sale la velocidad. En un móvil ese método se rompe, y por dos motivos distintos.

El primero es el deslizamiento. Cuando arrastras el dedo por encima de las letras en vez de picar una a una, el teclado no entrega pulsaciones: entrega la palabra entera de golpe. Un contador de pulsaciones vería una sola entrada donde hay ocho letras, y te daría una velocidad ridícula precisamente cuando estás escribiendo rápido.

El segundo es el autocorrector. Reescribe lo que ya habías tecleado, a veces varias palabras por detrás del cursor. Cualquier test que vaya comparando letra por letra mientras escribes marca errores que no has cometido, y luego marca aciertos que tampoco son tuyos.

La solución: contar el resultado, no el camino

La forma correcta lleva décadas resuelta en la literatura académica, y es la que usa esta página:

PPM = (caracteres − 1) ÷ segundos × 60 ÷ 5

Se cronometra desde tu primera letra hasta la última, se cuenta el texto que ha quedado escrito y se divide entre cinco, que es la longitud convencional de una palabra. Al medir la salida y no la entrada, da exactamente igual cómo haya llegado el texto ahí: tecleando, deslizando o porque el teclado completó por ti. Lo que se mide es lo que has producido.

Es la misma fórmula con la que se hizo el estudio de referencia del que habla el resto de este artículo.

Las cifras con las que compararte

En 2019, investigadores de las universidades de Aalto, Cambridge y la ETH de Zúrich midieron a 37.000 personas escribiendo en el móvil. Es, con diferencia, el mayor trabajo que existe sobre esto, y sus números son la referencia honesta:

  • 36,2 palabras por minuto de media, con un 2,3 % de errores sin corregir.
  • Quien escribe con los dos pulgares llega a 38, y es la mayoría: más del 74 % de la gente escribe así.
  • Esos 38 están solo un 25 % por debajo de lo que la misma clase de estudio mide en teclados físicos. La distancia entre el móvil y el ordenador se ha reducido muchísimo.

Así que si el test te da algo entre 30 y 40, estás donde está casi todo el mundo. Por encima de 45 ya eres de los rápidos.

Lo que de verdad predice tu velocidad (y no es el teclado)

Este es el hallazgo más útil del estudio, y el que más gente ignora: el mejor predictor de la velocidad no es la marca del teclado, es la postura. Un dedo o dos pulgares. La diferencia entre las dos formas es enorme, mucho mayor que la que hay entre cualquier par de aplicaciones de teclado.

Si escribes con el índice de una mano, cambiar a dos pulgares te va a subir la velocidad más que cualquier otra cosa que hagas. Cuesta unos días de incomodidad y ya está.

Y ahora la parte incómoda: las ayudas del teclado

Aquí es donde el estudio dice justo lo contrario de lo que la intuición sugiere.

El autocorrector ayuda, y bastante. Es la única de las ayudas inteligentes con un beneficio claro y medible. Déjalo encendido.

Las sugerencias de palabra, no. Elegir a mano la palabra que te propone el teclado sale a perder: el rato que se te va en mirar la lista, leerla y decidir cuesta más que teclear las letras que te faltaban. Parece que vas más rápido y vas más lento.

Y deslizar tampoco sale a cuenta. En los datos del estudio, el trazado por gestos perjudica la velocidad. Se siente rapidísimo, pero no lo es.

Por eso esta herramienta mide qué porcentaje de tu texto ha entrado de golpe en vez de letra a letra. No es para señalar a nadie: es el dato que te permite hacer la prueba de verdad, que es una tanda deslizando y otra tecleando, y ver cuál te sale mejor a ti. Es perfectamente posible que seas la excepción; lo que no puedes es dar por hecho que deslizar te hace más rápido sin haberlo comprobado.

Gboard contra SwiftKey: por qué hay que medirlo uno mismo

Es la comparación más buscada en español y casi siempre se responde con opiniones. Y hay un motivo por el que no puede responderse de otra forma: el teclado que te hace más rápido depende de cómo escribes tú.

Si aceptas muchas sugerencias, te conviene el que acierte más con tu vocabulario. Si tecleas letra a letra, lo que importa es el tamaño de las teclas y la corrección. Si escribes mezclando idiomas, el que gestione mejor los dos. Ninguna reseña puede saber eso.

Por eso la tabla de arriba guarda las marcas por teclado: haces una tanda con uno, te vas a los ajustes del móvil, cambias de teclado, vuelves y repites. En cinco minutos tienes la respuesta con tus dedos y tus palabras.

Dos condiciones para que la comparación valga algo:

  • Descarta la primera tanda. Siempre sale lenta, y no por el teclado: es que te estás acostumbrando al formato de la prueba.
  • Usa el mismo número de frases en todas y hazlas seguidas, sin dejar horas de por medio.

Cómo escribir más rápido en el móvil

Ordenado por lo que más efecto tiene, según lo que sabemos:

  1. Pasa a los dos pulgares si escribes con un dedo. Es la mejora grande.
  2. Deja el autocorrector encendido. Es la ayuda que sí funciona.
  3. Deja de mirar la barra de sugerencias. Si la usas por costumbre, prueba una semana sin mirarla y compara aquí.
  4. No persigas la precisión perfecta. El estudio midió un 2,3 % de errores sin corregir de media: la gente rápida deja pasar erratas menores en vez de frenar a arreglarlas. Corregir cuesta más tiempo del que parece.
  5. Apoya el móvil si vas a escribir algo largo. Sujetarlo con la misma mano con la que escribes te frena y te cansa.

Nada de esto sale de tu móvil

El texto que escribes no viaja a ningún sitio. No hay peticiones de red, no hay almacenamiento y las marcas se pierden al recargar la página. Las frases están dentro de la propia herramienta y el análisis se hace entero en tu navegador.

Tampoco se puede pegar texto en el campo, por si acaso: cien caracteres en un solo evento darían miles de palabras por minuto y no medirían nada.