El 12 de agosto Google presenta el Pixel 11 y su nuevo chip, el Tensor G6. Todo lo que se sabe actualmente sobre este procesador proviene de filtraciones, las cuales apuntan en una dirección poco habitual: pierde un núcleo de CPU en comparación con el G5 y su GPU regresa a una familia anterior a la que estrenó el año pasado.
Este hecho ha generado un debate dividido en dos bandos. El primero sostiene que se trata de un recorte y punto. El segundo —el artículo de Android Police que lo define como “lo más listo que ha hecho Google”— defiende que la ficha técnica engaña: lo importante es el rendimiento sostenido, la batería y la IA, y no el pico de un benchmark.
Ambos bandos discuten sobre un chip que nadie ha medido todavía. Por eso, aquí hacemos algo distinto: exponemos lo que dicen las filtraciones separándolo de lo inventado —que circula mucho—, el documento interno de Google que explica el motivo real del recorte (pista: no es la eficiencia) y lo único que sí se puede medir hoy, que es el historial térmico de los cinco Tensor anteriores. Con todo esto, el veredicto del 12 de agosto se puede leer con criterio.
Para leer más tarde...
Qué dicen las filtraciones (y qué se está inventando)
Lo primero es lo básico: Google no ha confirmado nada del Tensor G6. Ni un núcleo ni un megahercio. Todo lo que aparece en esta tabla procede de filtraciones de finales de abril, y así es como hay que leerlo.
| Tensor G6 (filtrado) | Tensor G5 (medido) | |
| CPU | 7 núcleos: 1 C1-Ultra a 4,11 GHz + 4 C1-Pro a 3,38 GHz + 2 C1-Pro a 2,65 GHz | 8 núcleos: 1 Cortex-X4 a 3,78 GHz + 5 A725 a 3,05 GHz + 2 A520 a 2,25 GHz |
| GPU | PowerVR de la familia C (anterior) | PowerVR de la familia D (actual) |
| Nodo | TSMC de 2 nm | TSMC de 3 nm |
| Módem | MediaTek M90 | Samsung Exynos 5400 |
| IA | TPU nuevo + un segundo TPU pequeño para tareas ligeras | TPU de cuarta generación |
| Seguridad | Titan M3 | Titan M2 |

Con eso, el balance queda así:
Sube: el nodo de fabricación —sería el primer chip de móvil fabricado en 2 nanómetros por TSMC, llegando incluso antes que el próximo iPhone—, la arquitectura de la CPU salta una generación entera de Arm, las frecuencias aumentan en torno a un 10 % y el módem deja de ser el Exynos de Samsung, que lleva años siendo el punto débil de los Pixel en cuanto a consumo y cobertura.
Baja: un núcleo de CPU menos (pasa de 8 a 7) y, sobre todo, la GPU: la familia D que estrenó el G5 es de 2023, mientras que la familia C a la que regresa el G6 es de finales de 2021. La propia Imagination, empresa que diseña ambas, afirma que la nueva rinde un 20 % más por milímetro cuadrado. Retroceder en este aspecto es el recorte real y el que menos defensa tiene: el G5 ya era el último de los flagships en juegos.
La única cifra de rendimiento que tiene algún fundamento es una estimación de Android Authority: hasta un 40 % más en un solo núcleo respecto al G5, debido a la nueva arquitectura y al reloj más alto. Se trata de aritmética basada en especificaciones filtradas, no de una medición.
El documento que cuenta el motivo real
El artículo que defiende el recorte lo plantea como una decisión filosófica: Google habría comprendido que “la velocidad sostenida gana siempre a la velocidad pico” y estaría empleando el margen de los 2 nanómetros en la batería en lugar de en los megahercios.
Es un argumento razonable. El problema es que hay una filtración anterior que cuenta una historia distinta, y no se trata de un rumor: son diapositivas internas de la división de chips de Google, publicadas por Android Authority a finales de 2024.
Lo que dicen esas diapositivas:
- Los programas Pixel basados en Tensor “no han cumplido nuestros objetivos financieros”.
- El objetivo es bajar el coste del chip a unos 65 dólares, frente a los ~150 que cuesta un Qualcomm de gama alta.
- El área del silicio baja de 121 a un objetivo de 105 mm², con un ahorro del ~12 % solo en el bloque de la GPU.
- Y los recortes concretos que eso implica: el trazado de rayos fuera (por eso la GPU vuelve a la familia antigua), la virtualización de GPU eliminada, la caché de sistema a la mitad y el DSP con un núcleo menos.
Para ponerlo en orden: el recorte se decidió por coste, y la eficiencia es la explicación que llegó después. No son conceptos incompatibles —un chip más pequeño en un nodo mejor puede ser realmente más eficiente—, pero conviene no confundir la causa con la carambola.
En esas mismas diapositivas figura un dato que explica por qué a Google le puede salir bien la jugada igualmente: el sobrecalentamiento es el motivo número uno de devolución de los Pixel. Recortar el bloque que más se calienta no supone solo un ahorro: es atacar la principal causa de sus devoluciones.
Este contexto encaja con un patrón más general que ya hemos comentado en otras ocasiones: el silicio se ha vuelto carísimo —la memoria ya supone más del 80 % del coste de una gráfica y más de la mitad del de un móvil— y los fabricantes están recortando donde menos se nota. Google lo hace en la GPU de juegos; que sea donde menos se nota en un Pixel es, precisamente, la parte defendible de la decisión.
Lo único que se puede medir hoy: la premisa, a examen
No es posible comprobar la tesis de que «sostenido gana a pico» en el G6, ya que el G6 no está en manos de nadie. Sin embargo, sí se puede comprobar en el G5, que lleva un año en el mercado. El resultado es revelador porque sale a medias.
La mitad que es verdad
El historial térmico de los Tensor es la mejor defensa del enfoque de Google:
| Generación | Móvil | Lo medido |
| Tensor G1 (2021) | Pixel 6 Pro | Picos de más de 9 W: estrangulaba antes de terminar el benchmark |
| Tensor G2 (2022) | Pixel 7 Pro | ~68 % de estabilidad en 3DMark; en una hora se asienta en el 70 % del máximo |
| Tensor G3 (2023) | Pixel 8 Pro | Su mejor generación hasta entonces: pierde solo un 12-14 % |
| Tensor G4 (2024) | Pixel 9 Pro XL | Empieza a estrangular a los ~3 minutos y cae hasta el 43 % del pico |
| Tensor G5 (2025) | Pixel 10 Pro XL | 95 % de estabilidad en 3DMark, la mejor de su clase — pero sobre una base baja |
La progresión es real. El G1 no era capaz de completar ni un solo benchmark; el G5, en la versión con el chasis más grande, registra un 95 % de estabilidad en 3DMark frente al 59 % del Galaxy S25 Ultra. En ese aspecto —mantener el rendimiento sin que este se desplome— Google ha pasado de ser el peor de la clase al mejor.
Hay un matiz que casi nadie menciona: el chasis pesa tanto como el chip. El mismo G5 baja a 1.916 puntos en el Pixel 10 normal y alcanza los 2.466 en el Pro XL. Cuando veas cifras del G6, mira siempre en qué móvil se han medido.
La mitad que no
La estabilidad es un porcentaje, y un porcentaje alto sobre una base baja sigue siendo una base baja. El mismo Pixel 10 Pro XL con ese 95 % de estabilidad se queda en 29 fps en Genshin Impact y 25 en Fortnite mientras que los rivales alcanzan los 60, y en el pico bruto está un 30 % por debajo del Galaxy S25 en un núcleo y un 50 % en varios.
Es decir: el G5 no baja casi nunca del rendimiento que tiene, pero el rendimiento que tiene es poco. La frase «sostenido gana a pico» es cierta como filosofía y engañosa como consuelo: no te compensa una GPU lenta, solo te garantiza que será lenta de forma constante.
Qué mirar el día 12
Teniendo en cuenta todo lo anterior, la presentación del Pixel 11 se puede analizar siguiendo una lista corta:
- La GPU. Si Google no menciona el trazado de rayos, la filtración del recorte queda confirmada de facto.
- El estrangulamiento, cuando lleguen los análisis: los Tensor empiezan a ceder entre el minuto 2 y el 3. Si el G6 aguanta más, la apuesta por la eficiencia era real y no solo contable.
- El módem. Es la mejora filtrada con más impacto en el uso diario —el consumo en reposo lleva siendo la herida de los Pixel desde 2021— y de la que menos se habla.
- La RAM del modelo base. Las filtraciones se contradicen: una habla de 8 GB y otra de 12. Con la IA en el propio móvil, esa diferencia importa más que el núcleo perdido — y hasta el artículo que defiende el recorte admite que 8 GB podrían «arruinar todo lo que el G6 hace bien».
Lo actualizaremos cuando haya mediciones reales. Hasta entonces, desconfía de cualquier dato del G6 que veas por ahí: hoy no existe ninguno bueno.











