Durante más de una década, Top Gear fue mucho más que un programa de coches: fue el programa de televisión factual más visto del mundo, con una audiencia estimada de 350 millones de personas en más de 200 países y un récord Guinness que lo certificaba. Tres británicos de mediana edad, un piloto enmascarado y un montón de coches sirvieron para reinventar la televisión del motor y convertirla en entretenimiento puro.
Pero la historia de Top Gear es también la de un éxito que acabó devorándose a sí mismo: la de un programa que vivió de la polémica hasta que una de ellas se lo llevó por delante. En este artículo repasamos toda su historia: cómo nació en 1977, cómo renació en 2002 de la mano de Jeremy Clarkson y el productor Andy Wilman, cómo se formó el trío de oro con Richard Hammond y James May, sus mejores momentos y sus mayores escándalos, y cómo terminó todo con el despido de Clarkson, la marcha del equipo y un último capítulo accidentado.
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Los orígenes: el Top Gear original (1977-2001)
Aunque casi todo el mundo asocia Top Gear con Jeremy Clarkson y sus compañeros, el programa es mucho más antiguo de lo que parece. La BBC estrenó el Top Gear original en 1977, producido por la BBC de Birmingham. Era un formato muy distinto al que se haría famoso: un programa-revista de unos 30 minutos, sobrio y con vocación de servicio, en el que se reseñaban coches y se daban consejos de conducción y seguridad. Por él pasaron presentadores como Angela Rippon, Noel Edmonds o William Woollard.
Clarkson entra en escena
El punto de inflexión llegó a finales de 1988, cuando un joven periodista de la revista Performance Car llamado Jeremy Clarkson se incorporó al equipo. Su estilo —irreverente, exagerado, lleno de metáforas imposibles y opiniones tajantes— rompía por completo con el tono formal del programa, y poco a poco lo convirtió en su estrella durante los años 90.
El declive y la cancelación
A finales de los 90, con la marcha de varios presentadores clave (Clarkson incluido, que dejó el programa en 1999), las audiencias se desplomaron. La BBC terminó cancelando Top Gear en 2001. Parecía el final de una era… pero en realidad era solo el principio. Algunos de los presentadores que habían salido montaron Fifth Gear en la competencia, y eso empujó a la BBC a replantearse la marca Top Gear desde cero.
El renacimiento de 2002: Clarkson, Wilman y un formato nuevo
Tras la cancelación, Jeremy Clarkson se reunió con un viejo amigo del colegio convertido en productor, Andy Wilman, para idear cómo resucitar el programa. Juntos diseñaron un formato completamente nuevo que se estrenó el 20 de octubre de 2002. Wilman sería el productor ejecutivo y cerebro en la sombra de toda la era dorada del programa.
Un programa de coches que era, en realidad, un espectáculo
La gran idea fue dejar de ser un programa-revista para convertirse en entretenimiento de una hora grabado ante público. En lugar de un plató convencional, Top Gear se instaló en el aeródromo de Dunsfold (Surrey), en un enorme hangar, y montó un circuito de pruebas trazado sobre las pistas del aeropuerto y diseñado por Lotus. Los ingredientes que lo harían legendario nacieron aquí:
- Retos y desafíos absurdos y épicos (comprar coches viejos por poco dinero y someterlos a pruebas imposibles).
- Vueltas cronometradas (Power Laps) de coches deportivos al circuito.
- “Star in a Reasonably Priced Car”: famosos dando vueltas en un coche utilitario y compitiendo en una tabla de tiempos.
- El Cool Wall: la pared donde Clarkson y May clasificaban coches entre “guay” y “horterada” a base de discusiones.
- Y un misterioso piloto de pruebas vestido de blanco: El Stig.
El casting: de Jason Dawe a James May
En 2002, el trío original lo formaban Clarkson, Richard Hammond y Jason Dawe. Pero la química no terminaba de cuajar: el segmento de Dawe (compraventa de coches de segunda mano) no encajaba con el nuevo tono, y Wilman decidió prescindir de él tras la primera temporada.
Su sustituto se incorporó en la segunda temporada, estrenada el 11 de mayo de 2003: un periodista metódico, lento y obsesivo con los detalles llamado James May. Así quedó formado, casi por accidente, el trío que conquistaría el mundo.
El trío de oro y El Stig
El secreto de Top Gear nunca fueron los coches, sino la química entre sus tres presentadores, que funcionaban como una versión adulta y motorizada de los Tres Chiflados:
- Jeremy Clarkson: el líder ruidoso, provocador y desmesurado, amante de la potencia bruta y de las opiniones polémicas.
- Richard Hammond ("The Hamster"): el más pequeño y entusiasta, encargado de poner cara de niño con juguete nuevo (y de tener la mayoría de los accidentes).
- James May ("Captain Slow", el Capitán Lento): el sensato, lento y meticuloso, eterno blanco de las bromas de los otros dos por su forma de conducir y su gusto por la prudencia.
La gracia estaba en que se picaban constantemente, saboteaban los coches del otro y convertían cualquier reto en una competición infantil. Esa dinámica, más que ningún coche, es lo que enganchó a cientos de millones de personas.
El Stig, el piloto sin rostro
Una de las mejores ideas del programa fue El Stig, un piloto de pruebas anónimo, vestido con un mono y un casco que nunca se quitaba, encargado de marcar las vueltas rápidas. “Algunos dicen que…” era la fórmula con la que Clarkson presentaba cada disparatado rumor sobre él. Su identidad era un secreto muy bien guardado… hasta que dejaba de serlo:
- El Stig Negro fue el primero, interpretado por el expiloto de Fórmula 1 Perry McCarthy. El programa lo “mató” en 2003 haciéndole caer por la cubierta de un portaaviones, después de que su identidad empezara a destaparse con su libro Flat Out, Flat Broke.
- El Stig Blanco, el más icónico, fue el piloto Ben Collins entre 2003 y 2010. Dejó el programa al revelar su identidad en su autobiografía The Man in the White Suit, que la BBC intentó (sin éxito) frenar en los tribunales.
El éxito mundial y los mejores momentos
A mediados de los 2000, Top Gear ya no era un programa británico de coches: era un fenómeno global. Se emitía en más de 200 territorios y en 2013 entró en el Libro Guinness de los Récords como el programa de televisión factual más visto del mundo, con una audiencia estimada de unos 350 millones de espectadores.
Los grandes especiales
Más allá del plató, lo que llevó al programa a otra dimensión fueron los especiales: aventuras de una o dos horas en las que el trío recorría países enteros con coches imposibles, mezclando paisajes espectaculares, retos absurdos y un humor irrepetible.
| Especial | Año | Recorrido | Por qué se recuerda |
| Estados Unidos (Deep South) | 2007 | De Miami a Nueva Orleans | Eslóganes ofensivos y huida de una turba en Alabama |
| Botsuana | 2007 | El salar de Makgadikgadi | Coches baratos cruzando África |
| Vietnam | 2008 | De sur a norte en moto | Considerado por muchos el mejor episodio de la historia |
| Bolivia | 2009 | Selva amazónica y el Camino de la Muerte | Todoterrenos al límite en condiciones extremas |
| India | 2011 | Especial navideño por el país | Polémica por las bromas sobre su cultura |
| Patagonia (Argentina) | 2014 | De Bariloche a Ushuaia | La matrícula H982 FKL y la huida del país |
El especial de Vietnam (2008), en el que recorrieron el país de punta a punta en moto, está considerado por buena parte de los fans como el mejor episodio de toda la historia del programa. El de Botsuana y el de Bolivia elevaron el listón de la aventura, demostrando que coches viejos y baratos podían llegar donde nadie esperaba.
El accidente de Richard Hammond
No todo fueron risas. El 20 de septiembre de 2006, durante una grabación en el antiguo aeródromo de Elvington (cerca de York), Richard Hammond sufrió un accidente que estuvo a punto de costarle la vida. Conducía un dragster propulsado por reacción llamado Vampire a unos 460 km/h (cerca de 288 mph) cuando un neumático reventó y el vehículo dio varias vueltas de campana.
Hammond pasó dos semanas en coma y los médicos le dieron un 50 % de probabilidades de sobrevivir. Contra todo pronóstico, se recuperó por completo y volvió al programa a principios de 2007, donde el episodio se convirtió en material para las bromas habituales del trío.
Las polémicas: México, India, Argentina…
Top Gear vivía de la provocación. Sus presentadores convirtieron el comentario incorrecto y el humor a costa de medio mundo en parte de su identidad, lo que les granjeó tantísimos seguidores como enemigos. Estas son algunas de las polémicas más sonadas:
México (2011)
En un episodio emitido el 30 de enero de 2011, el trío hizo una serie de comentarios sobre los mexicanos al hablar de un coche deportivo del país. Richard Hammond los describió como “vagos, ineptos y flatulentos”, James May se burló de su comida y Clarkson bromeó con que el embajador estaría demasiado dormido para quejarse. El embajador de México en el Reino Unido, Eduardo Medina-Mora, envió una queja formal calificando los comentarios de “indignantes, vulgares e inexcusables”. La BBC se disculpó por la pulla personal al embajador, pero defendió las bromas sobre estereotipos como parte del humor británico.
India (2011)
El especial navideño rodado en la India incluyó bromas sobre su comida y su cultura —entre ellas un Jaguar con un retrete instalado en el asiento trasero— que ofendieron a las autoridades del país.
Argentina: la matrícula H982 FKL (2014)
La polémica más explosiva llegó en 2014, durante el rodaje del especial de la Patagonia. El Porsche 928 de Clarkson llevaba la matrícula H982 FKL, que muchos interpretaron como una referencia deliberada a la Guerra de las Malvinas de 1982 (Falklands, en inglés). La reacción en Argentina fue feroz:
A estas se sumaron muchas otras: el especial del Deep South estadounidense (2007), en el que pintaron eslóganes deliberadamente ofensivos en los coches para provocar a los lugareños y acabaron rodeados por una turba en una gasolinera de Alabama; quejas recurrentes ante el regulador británico (Ofcom)… La provocación era el motor del programa. Hasta que un día se quedó sin frenos.
El final de una era: el fracas y el despido de Clarkson
El programa más visto del mundo se vino abajo no por un escándalo internacional, sino por una bronca por una cena.
El “fracas”
El 4 de marzo de 2015, tras una larga jornada de rodaje, el equipo llegó al hotel Simonstone Hall, en North Yorkshire, y Clarkson se encontró con que ya no había comida caliente. Furioso, la tomó con uno de los productores del programa, Oisin Tymon: tras una bronca verbal “sostenida”, lo agredió físicamente durante unos 30 segundos. Tymon tuvo que ser atendido en un hospital por un corte y la hinchazón en el labio.
El propio Clarkson denunció el incidente a la BBC el 10 de marzo, y la cadena lo suspendió de inmediato. Tras una investigación interna, el 25 de marzo de 2015 el director general de la BBC, Tony Hall, anunció que no renovaría el contrato de Clarkson, lo que equivalía a su despido. Tymon decidió no presentar cargos.
Se va Clarkson… y se va el equipo entero
Lo que vino después fue casi inevitable. Richard Hammond y James May se negaron a continuar sin Clarkson, y el productor Andy Wilman también abandonó la nave. El trío de oro, y el cerebro que lo había hecho posible, se quedaban sin programa.
The Grand Tour: el renacer en Amazon
La historia, sin embargo, no terminó ahí. Clarkson, Hammond, May y Wilman ficharon por Amazon Prime Video para crear un programa prácticamente idéntico en espíritu —aunque con otro nombre por razones de marca—: The Grand Tour, que se estrenó el 18 de noviembre de 2016. El público los siguió, y la BBC se quedó con la marca Top Gear… pero sin sus estrellas.
Los años post-Clarkson: probando presentadores
Con el trío de oro en Amazon, la BBC tuvo que reinventar Top Gear desde cero, y los años siguientes fueron una larga búsqueda de unos presentadores que llenaran un hueco enorme.
| Etapa | Años | Presentadores principales |
| Top Gear original | 1977-2001 | Varios (Angela Rippon; Clarkson desde 1988) |
| La era dorada | 2002-2015 | Jeremy Clarkson; Richard Hammond; James May |
| Transición | 2016 | Chris Evans y Matt LeBlanc (+ Harris/Reid/Schmitz/Jordan) |
| Era LeBlanc | 2017-2019 | Matt LeBlanc; Chris Harris; Rory Reid |
| Era Flintoff | 2019-2022 | Freddie Flintoff; Paddy McGuinness; Chris Harris |
Chris Evans y Matt LeBlanc (2016)
La temporada 23 (2016) estrenó una alineación encabezada por el locutor Chris Evans y el actor Matt LeBlanc (el Joey de Friends), acompañados por Chris Harris, Rory Reid, Sabine Schmitz y Eddie Jordan. La recepción fue tibia y muy crítica con Evans, que abandonó tras una sola temporada.
La era LeBlanc (2017-2019)
Matt LeBlanc se quedó como presentador principal junto a Chris Harris y Rory Reid, dando al programa un tono algo más sobrio y centrado en los coches. LeBlanc dejó el programa en 2019.
La era Flintoff (2019-2022)
El relevo lo tomaron el excapitán de críquet Freddie Flintoff, el cómico Paddy McGuinness y Chris Harris. Su química y su sentido del espectáculo devolvieron parte del éxito al programa durante varias temporadas.
El accidente de Flintoff y el parón
En diciembre de 2022, durante una grabación en la pista de Dunsfold, Freddie Flintoff sufrió un grave accidente. A raíz de ello, la BBC detuvo la producción del programa y, en 2023, anunció que dejaba Top Gear “en pausa” de forma indefinida. La cadena pidió disculpas a Flintoff y, según la prensa, alcanzó con él un cuantioso acuerdo de indemnización. El programa de coches más visto del mundo quedaba, de nuevo, aparcado.
El legado de Top Gear
Más de veinte años después de su renacimiento, el impacto de Top Gear es innegable. Reinventó por completo la televisión del motor: demostró que un programa de coches podía ser, ante todo, entretenimiento —humor, aventura, amistad y espectáculo— y que la personalidad de los presentadores importaba más que las fichas técnicas.
Su fórmula se ha copiado en medio mundo (hubo versiones locales de Top Gear en decenas de países) y su ADN sigue vivo en The Grand Tour, donde Clarkson, Hammond y May continuaron sus aventuras hasta despedirse definitivamente del formato a mediados de la década de 2020.
La historia de Top Gear es, en el fondo, la de un programa tan brillante como autodestructivo: vivió de provocar y acabó cayendo por una de sus propias provocaciones. Pero durante su época dorada regaló algunos de los momentos más divertidos de la historia de la televisión, y por eso millones de personas en todo el mundo siguen recordándolo con una sonrisa.


