Xiaomi, una marca que en España se asocia sobre todo a móviles asequibles y a su ecosistema de dispositivos para el hogar, está construyendo en silencio una posición de peso en la inteligencia artificial. La última prueba llegó el 17 de junio de 2026 con el lanzamiento de MiMo Claw, un agente de IA ligero y basado en la nube cuyo objetivo no es charlar, sino trabajar: generar y editar documentos de oficina de principio a fin.
A diferencia de un chatbot al uso, MiMo Claw es un agente en el sentido más literal del término. Se integra a fondo con el ecosistema ofimático de Kingsoft Office (WPS) y es capaz de crear, previsualizar y editar documentos de Word, Excel, PowerPoint y PDF dentro de un mismo flujo de trabajo, encadenando para ello multitud de pasos automatizados sin intervención humana constante.
El movimiento es importante por lo que anticipa: el modelo que mueve a MiMo Claw es abierto y muy eficiente, una combinación que sugiere que Xiaomi está sentando las bases para llevar este tipo de IA a sus móviles a escala global. La pega, para el lector español, es que por ahora no puede usarlo: el lanzamiento es prioritariamente para China y no hay versión para Europa ni España.
Qué es MiMo Claw: un agente que se encarga de tus documentos
La diferencia clave entre MiMo Claw y un asistente conversacional convencional está en lo que hace. No se limita a responder preguntas ni a redactar texto suelto que luego el usuario tiene que copiar y pegar: se encarga del documento entero. Gracias a su integración con el ecosistema ofimático de Kingsoft Office (WPS), puede generar, previsualizar y editar archivos de Word, Excel, PowerPoint y PDF dentro de un único flujo de trabajo.
Esto lo sitúa en la categoría de la llamada IA agéntica, una corriente en la que el modelo no solo genera contenido, sino que ejecuta acciones concretas para completar una tarea. MiMo Claw está construido sobre un framework propio llamado OpenClaw y es compatible con el estándar MCP (Model Context Protocol) para la invocación de herramientas, el protocolo que permite a un modelo conectarse con aplicaciones y servicios externos de forma estructurada.
La cifra que mejor ilustra su carácter agéntico es esta: según Xiaomi, MiMo Claw puede ejecutar más de 1.000 llamadas a herramientas consecutivas en una sola sesión. Dicho de otro modo, encadena cientos de pasos automatizados —abrir un archivo, extraer datos, calcular, dar formato, insertar resultados— para llevar una tarea hasta el final sin que el usuario tenga que guiarlo paso a paso.
No lo confundas con su “primo”. MiMo Claw es un agente para documentos de oficina. Es distinto del agente de Xiaomi pensado para controlar el móvil, que se encuentra en beta cerrada. Son productos diferentes.
4 horas gratis al día y un modelo abierto detrás
Junto al lanzamiento, Xiaomi ha movido la palanca del acceso. La compañía ha ampliado el uso gratuito de 1 hora a 4 horas diarias y ha abierto todas las funciones esenciales de forma gratuita. Para quien necesite más, los planes de pago arrancan en un precio promocional por tiempo limitado de unos 14,9 yuanes (~2,2 dólares) al mes. Conviene subrayar que esa cifra es una promoción temporal, no el precio estándar del servicio.
La pieza más interesante está debajo, en el motor. MiMo Claw funciona con MiMo-V2.5-Pro, el modelo de lenguaje insignia de Xiaomi, que la compañía publica como código abierto bajo licencia MIT. Se trata de un modelo de tipo Mixture-of-Experts (mezcla de expertos) de aproximadamente 1,02 billones de parámetros totales y 42.000 millones activos, con una ventana de contexto de hasta un millón de tokens.
Sobre rendimiento, Xiaomi presenta sus propias cifras: una tasa de finalización de tareas del 63,8% en una prueba llamada “ClawEval” y un consumo de tokens entre un 40% y un 60% inferior al de productos competidores. Hay que tomar estos datos como lo que son: cifras del propio fabricante, no verificadas de forma independiente. (ClawEval, además, es el nombre del banco de pruebas, no del producto.)
De dónde viene MiMo. La familia de modelos arrancó con MiMo-7B en abril de 2025 y ha iterado a gran velocidad hasta MiMo-V2.5 y V2.5-Pro en abril de 2026. El equipo lo dirige Luo Fuli, antigua integrante del núcleo de DeepSeek.
La letra pequeña y por qué importa
Llega el matiz que cambia toda la historia para el lector español: por ahora, MiMo Claw es efectivamente solo para China. Ni las suscripciones de pago ni el acceso desde fuera del país están disponibles todavía, y no hay lanzamiento para la Unión Europea ni para España. Es la parte honesta del anuncio y, paradójicamente, la más reveladora.
A ese límite geográfico se suma el de las cifras. Los datos de rendimiento que ha difundido Xiaomi —el 63,8% en ClawEval, el ahorro de tokens del 40-60% o la etiqueta de “mejor modelo abierto”— son afirmaciones del fabricante. Hasta que existan pruebas independientes, lo prudente es leerlos como argumentario comercial, no como hechos contrastados.
Dicho esto, el lanzamiento sí importa, y mucho, por lo que señala de cara al futuro. Que el modelo que mueve a MiMo Claw sea abierto (licencia MIT) y, según Xiaomi, notablemente eficiente en consumo de tokens no es un detalle menor. Un modelo barato de ejecutar y libremente disponible es exactamente el tipo de tecnología que una empresa puede integrar a gran escala en su propio hardware. Y Xiaomi vende móviles en medio mundo.
La lectura, por tanto, es doble. En lo inmediato, los usuarios españoles no pueden tocar MiMo Claw. Pero en el medio plazo, este movimiento confirma que Xiaomi —conocida aquí casi solo por sus teléfonos— está construyendo músculo propio en IA agéntica, y que el camino lógico para esa tecnología pasa por los dispositivos que ya tiene en millones de bolsillos.











