La mayoría de asistentes de IA tienen un problema incómodo: para ayudarte, leen —y a menudo guardan y entrenan con— todo lo que les cuentas. Proton, la empresa suiza detrás de Proton Mail y Proton VPN, lleva años vendiendo justo lo contrario, y su asistente Lumo es su respuesta a ChatGPT, Gemini o Claude: una IA que promete no ver tus conversaciones gracias al cifrado de acceso cero.
El 30 de junio de 2026 llegó Lumo 2, y con él el salto que a la primera versión le faltaba para tomarse en serio. Estrena memoria controlada por el usuario, búsqueda web con fuentes citadas, soporte para imágenes y un nuevo modelo Max que, en palabras del propio CEO de Proton, “está a la altura de lo último de OpenAI y Anthropic para muchos usos”. La pregunta de siempre sigue en pie: ¿se puede tener una IA potente y privada a la vez? Lumo 2 es el intento más convincente de Proton hasta la fecha.
Qué es Lumo y por qué existe
Lumo es el asistente de IA de Proton, la compañía suiza conocida por su correo cifrado y su VPN. Nació con una premisa clara: ser una alternativa a ChatGPT o Claude sin el peaje habitual en privacidad. Sus conversaciones viajan y se guardan con cifrado de acceso cero (zero-access), lo que significa que ni siquiera Proton puede leerlas, y sus servidores están en Europa, bajo el paraguas de la legislación europea de protección de datos.
Frente a los grandes, el argumento de venta no es tener el modelo más listo del mundo, sino un trato distinto con tus datos: no se entrena con tus chats, no se construye un perfil publicitario contigo y tú decides qué se recuerda y qué no. Para quien maneja información sensible —temas médicos, legales, de trabajo— esa diferencia pesa tanto como cualquier benchmark.
Es la misma filosofía que Proton aplica a su VPN, donde ya vimos cómo se toman en serio detalles como el fingerprinting en iOS. Lumo lleva ese enfoque al terreno de moda: los asistentes conversacionales.
Las novedades de la versión 2
Lumo 2 no es un retoque, sino la versión que por fin pone al asistente a competir de tú a tú. Estas son las novedades de peso:
- Memoria controlada por ti. Lumo puede recordar tus preferencias para personalizar las respuestas, pero sin barra libre: tú generas las entradas de memoria a partir de chats recientes o las añades a mano, y todo se guarda con cifrado de acceso cero. La memoria además queda aislada de los espacios de trabajo (Projects), para que no se mezcle lo personal con lo profesional.
- Búsqueda web con fuentes. Deja de depender solo de sus datos de entrenamiento: ahora consulta la web en directo y cita las fuentes —con fechas y referencias a medios— en lugar de responder de memoria. Es la diferencia entre una IA que “cree recordar” y una que “acaba de comprobarlo”.
- Imágenes. Suma análisis, edición y generación de imágenes, todo dentro de conversaciones cifradas.
- Dos modelos, Lite y Max. El Lite está pensado para tareas ligeras y rápidas; el Max es el músculo, que según el CEO de Proton, Andy Yen, rinde “a la altura de los últimos modelos de OpenAI y Anthropic para muchos usos”. A ello se añade un conmutador Fast / Thinking para elegir entre respuesta inmediata o razonamiento más pausado.
En conjunto, Lumo 2 tapa justo los huecos que hacían que la primera versión se sintiera como una demo: contexto actualizado, memoria útil y multimedia. Si vienes de otros asistentes, el salto recuerda al que en su día dieron herramientas como Google Gemini al integrar búsqueda y memoria.
Privacidad: qué la diferencia de verdad
Aquí es donde Lumo juega en otra liga, y conviene entender por qué. La clave es el cifrado de acceso cero: tus conversaciones se cifran de forma que ni Proton puede leerlas. No es una promesa de “no miramos”, sino una arquitectura en la que, técnicamente, no hay nada legible que mirar. Frente al modelo de negocio habitual —donde tus charlas alimentan el entrenamiento y, a veces, la publicidad—, el planteamiento es opuesto.
A eso se suman varias garantías concretas:
- Servidores en Europa y sujetos a la normativa europea de protección de datos.
- Aplicaciones de código abierto para iOS y Android, publicadas en GitHub: cualquiera puede auditar cómo tratan los datos, en lugar de fiarse de la palabra de la empresa.
- Espacios de trabajo (Projects) con integración de archivos cifrada, y una memoria que se mantiene separada de esos proyectos.
- Una versión Lumo for Business con gestión de equipos y soporte para cumplimiento RGPD y HIPAA, sobre la misma infraestructura de acceso cero.
Puestos a comparar, el otro gran eje frente a los gigantes es el coste y el modelo de negocio, un tema que desmenuzamos en el coste real de las suscripciones de IA de OpenAI y Anthropic.
Planes, disponibilidad y pegas
Lumo 2 se puede usar en la web y en apps para iOS y Android (estas últimas, de código abierto). El reparto de funciones por plan queda así:
| Plan | Precio | Qué incluye |
| Invitado (sin cuenta) | Gratis | Acceso limitado a las funciones básicas |
| Cuenta gratuita | Gratis | Más prompts e historial de chats guardado |
| Lumo Plus | De pago | Proyectos + generación de imágenes + chats ilimitados + todos los modelos |
| Lumo for Business | De pago | Gestión de equipos + cumplimiento RGPD y HIPAA |
La estrategia es la habitual de Proton: una capa gratuita generosa para engancharte y un Lumo Plus de pago que quita los límites y desbloquea lo más goloso —Proyectos, generación de imágenes, chats ilimitados y todos los modelos—. Para empresas, Lumo for Business añade la gestión de equipos y el cumplimiento normativo.
Las pegas
No todo es redondo. En las pruebas, el modelo Max demostró buen nivel general, pero flojea al generar texto dentro de imágenes, donde cuela erratas incluso con el modo Thinking activado —un fallo, por cierto, muy común en toda la industria—. Y, como toda IA que presume de privacidad, su gran baza (que no lea tus datos) llega inevitablemente con la letra pequeña de que, para responder, necesita procesar tu mensaje en el momento.
Aun así, el conjunto convence. Lumo 2 es la prueba de que privacidad y utilidad no tienen por qué estar reñidas: si buscas un asistente competente sin regalar tus conversaciones al mejor postor, es hoy una de las apuestas más serias del mercado. Habrá que ver si el modelo Max aguanta la comparación con los gigantes en el día a día, pero el rumbo es el correcto.











