La tecnológica china Meituan ha liberado en abierto LongCat-2.0, un modelo de inteligencia artificial de 1,6 billones de parámetros especializado en programación. Su gran titular no es el tamaño, sino cómo se ha entrenado: de principio a fin en un clúster de 50.000 chips fabricados en China, sin usar hardware de Nvidia. Es un golpe de efecto para la industria estadounidense en plena guerra de los chips.ref
Qué es LongCat-2.0
LongCat-2.0 es un modelo de tipo mezcla de expertos (Mixture of Experts, MoE): tiene 1,6 billones de parámetros en total, pero solo activa unos 48.000 millones por cada token, lo que lo hace más eficiente. Se ha entrenado con más de 30 billones de tokens y está pensado para la programación agéntica (asistentes que escriben, prueban y corrigen código por su cuenta).
Un detalle clave es su ventana de contexto de un millón de tokens: puede «leer» de golpe un proyecto de código completo y razonar sobre él entero. Meituan lo ha publicado en abierto y, según los primeros datos, se ha colocado entre los mejores del mundo en tareas de programación, liderando plataformas como OpenRouter.
El hito, entrenado sin Nvidia
Lo verdaderamente importante es el hardware. Meituan asegura que LongCat-2.0 es el primer modelo del billón de parámetros en completar todo el proceso —entrenamiento e inferencia— con chips 100 % chinos, en un clúster de 50.000 tarjetas basado en superpods de ASIC de IA.
La distinción es fina pero importante: hasta ahora, otros modelos chinos como DeepSeek-V4-Pro usaban chips domésticos solo para la inferencia (para responder a las consultas), pero entrenaban con hardware estadounidense. LongCat-2.0 ha dado el paso completo y ha preentrenado también en chips chinos. En la infraestructura figura tecnología asociada a Huawei, como su librería de comunicación colectiva y los SuperPods Atlas 950.ref
Por qué importa
Desde hace años, Estados Unidos restringe la venta de los chips de IA más avanzados (sobre todo de Nvidia) a China para frenar su desarrollo. La apuesta de fondo era que, sin ese hardware, China no podría entrenar modelos de primera línea.
LongCat-2.0 pone en duda esa idea: demuestra que ya es posible entrenar un modelo cercano a la frontera usando exclusivamente silicio chino. No significa que la brecha de hardware haya desaparecido —los chips chinos aún necesitan muchas más tarjetas para lograr lo mismo—, pero sí es una señal clara de que la independencia tecnológica de China avanza más rápido de lo que muchos esperaban. Y, al publicarse en abierto, cualquiera puede examinarlo y usarlo.










