WebDAV es una extensión del protocolo HTTP que permite leer y escribir archivos en un servidor remoto como si fueran locales. Lo usan Nextcloud y ownCloud, muchos alojamientos web, los espacios de almacenamiento de varios proveedores y bastantes servicios de nube que no quieren obligarte a instalar su programa.
Y tiene una virtud que explica por qué la gente lo busca: Windows lo entiende de fábrica. No necesitas instalar nada para montar una carpeta WebDAV y verla en el Explorador con su letra de unidad, junto al disco C.
Lo que hay que saber antes de empezar, y que ahorra la mitad de los problemas:
- Necesitas la URL exacta de la carpeta WebDAV, tu usuario y tu contraseña. La URL no siempre es la del servicio: suele tener una ruta específica, del tipo
https://servidor.com/remote.php/dav/files/usuario/. - Que sea
https://y nohttp://. Windows bloquea por defecto el envío de la contraseña sin cifrar, y ese es el primer motivo de que la conexión falle. - WebDAV no es rápido. Va sobre HTTP y se nota: para trabajar con archivos sueltos va bien, para mover carpetas de miles de ficheros es un suplicio.
Windows ofrece dos formas distintas de montarlo, con nombres parecidos y resultados diferentes. Empecemos por ahí, porque es donde más gente se pierde.
Las dos formas de montarlo (y cuál te conviene)
En el Explorador hay dos opciones que suenan igual pero no lo son:
- Asignar una unidad de red. Le da una letra (Z:, W:…) y aparece como un disco más. Es lo que quiere casi todo el mundo, porque así lo ven todos los programas: puedes abrir y guardar directamente desde Word o Photoshop.
- Agregar una ubicación de red. Crea un acceso directo dentro de «Este equipo», sin letra. Es más ligero y da menos problemas, pero algunos programas antiguos no saben abrir archivos desde ahí.
Asignar unidad de red, paso a paso
- Abre el Explorador de archivos y pincha en Este equipo.
- En Windows 11, pulsa el botón ··· de la barra superior (o clic derecho sobre «Este equipo» → Mostrar más opciones) y elige Asignar unidad de red. En Windows 10 está directamente en la pestaña Equipo.
- Elige la letra que quieras.
- En Carpeta, pega la URL completa de tu WebDAV.
- Marca Conectar de nuevo al iniciar sesión para que sobreviva a los reinicios.
- Marca Conectar con otras credenciales y pulsa Finalizar.
- Escribe usuario y contraseña. Marca Recordar mis credenciales si es tu equipo.
Agregar ubicación de red, paso a paso
- Clic derecho en Este equipo → Agregar una ubicación de red.
- Siguiente, y elige Elegir una ubicación de red personalizada.
- Pega la URL, pulsa Siguiente e introduce las credenciales.
- Ponle un nombre y Finalizar.
Los tres fallos que rompen WebDAV en Windows
Si has seguido los pasos y no funciona, la causa está casi siempre en uno de estos tres sitios.
1. El servicio WebClient no está en marcha
WebDAV en Windows lo gestiona un servicio llamado WebClient, y de fábrica no arranca solo: está configurado para iniciarse solo cuando algo se lo pide, y a veces no se entera.
Si tu unidad no reconecta al reiniciar, o directamente no conecta:
- Pulsa Windows + R, escribe
services.mscy pulsa Intro. - Busca WebClient en la lista.
- Doble clic → cambia Tipo de inicio a Automático.
- Pulsa Iniciar si está detenido, y Aceptar.
2. El límite de 50 MB por archivo
Este pilla a todo el mundo y no da un error claro: subes o bajas un archivo grande y falla sin explicación.
El cliente WebDAV de Windows trae un límite por archivo de 50.000.000 bytes, unos 47 MB. Para subirlo:
- Windows + R →
regedit. - Ve a
HKEY_LOCAL_MACHINE\SYSTEM\CurrentControlSet\Services\WebClient\Parameters. - Doble clic en FileSizeLimitInBytes.
- Elige Decimal y pon el nuevo valor en bytes. Por ejemplo 4294967295 para el máximo posible, unos 4 GB.
- Reinicia el servicio WebClient (o el equipo) para que surta efecto.
3. La autenticación básica sobre HTTP
Aquí es donde hay que tener cuidado, porque medio internet recomienda hacer algo que no deberías.
En la misma ruta del registro existe el valor BasicAuthLevel, con tres estados posibles:
- 0 — autenticación básica desactivada del todo.
- 1 — permitida solo sobre conexiones cifradas (HTTPS). Es el valor por defecto.
- 2 — permitida también sobre HTTP sin cifrar.
No pongas BasicAuthLevel en 2 salvo que sepas exactamente lo que haces. Con ese valor, Windows envía tu usuario y tu contraseña prácticamente en claro por la red. En una red pública o con un servidor accesible desde internet, es regalar las credenciales.
Verás tutoriales que lo dan como paso rutinario, y alguno incluso afirma que 2 es el valor por defecto. No lo es: el valor por defecto es 1, y está en 1 precisamente para protegerte.
La solución correcta no es bajar la seguridad de Windows, es poner HTTPS en el servidor. Hoy un certificado es gratis y automático. Si el servicio que usas solo ofrece WebDAV por HTTP sin cifrar, el problema es del servicio.
Cuando el cliente de Windows no da más de sí
El cliente integrado es cómodo porque no hay que instalar nada, pero es lento y quisquilloso. Si vas a trabajar en serio contra un WebDAV, hay opciones mejores, y conviene entender que no todas funcionan igual:
- RaiDrive. Monta el WebDAV como una unidad y trabaja al vuelo: abres un archivo y lo edita directamente contra el servidor, sin bajártelo entero antes. Es lo más parecido a un disco de red de verdad y tiene versión gratuita.
- Cyberduck. Gratuito y de código abierto. Funciona como un gestor de archivos: te descargas lo que vas a tocar y lo vuelves a subir. Su complemento Mountain Duck sí monta la unidad al estilo de RaiDrive, pero es de pago.
- WinSCP. Muy sólido y también gratuito, con el mismo modelo de descarga y subida. Va perfecto para transferencias masivas y automatización, menos para editar sobre la marcha.
- rclone. Para línea de comandos. Es la herramienta más potente de todas para sincronizar y copiar entre nubes, y admite WebDAV entre muchísimos otros protocolos. Curva de aprendizaje mayor, pero no tiene rival para tareas programadas.
Un apunte sobre el rendimiento
Da igual el cliente: WebDAV nunca va a ir como un disco local ni como una carpeta compartida por SMB en tu red. Va sobre HTTP, cada operación es una petición web y con muchos archivos pequeños el coste se multiplica.
Si notas que el Explorador se queda pensando al abrir la carpeta, no está roto: está listando el directorio contra un servidor remoto. Para carpetas con miles de archivos, usa una herramienta de sincronización y trabaja en local.











