Si has llegado buscando NVIDIA RTX Voice, lo primero que hay que decirte es esto: ya no se llama así.
RTX Voice fue una beta que NVIDIA soltó en abril de 2020 y que hacía una sola cosa —quitar el ruido de fondo del micrófono usando la tarjeta gráfica—, pero la hacía tan bien que se hizo famosa en cuestión de semanas. Aquello se apagaba una aspiradora al lado del micro y al otro lado de la llamada no se enteraban.
Cinco meses después, NVIDIA convirtió esa beta en una aplicación completa: NVIDIA Broadcast. Es la que tienes que descargar hoy, es gratuita, y sigue haciendo lo de siempre además de bastantes cosas más.
Y ha cambiado algo más desde 2020, que conviene saber antes de instalar nada: ya no es la única opción. En aquel momento esto era terreno exclusivo de NVIDIA; hoy AMD trae lo suyo dentro de su propio panel, Windows lo lleva de serie en algunos equipos y programas como Discord lo incorporan. Al final del artículo repasamos las alternativas, que es lo que te interesa si no tienes una RTX.
Qué hace hoy NVIDIA Broadcast
La idea de fondo no ha cambiado: la tarjeta gráfica hace el trabajo pesado de separar tu voz del resto del sonido, y le pasa a los demás programas un micrófono virtual ya limpio. Ellos no se enteran de nada; ven un micrófono normal que casualmente suena muy bien.
Lo que hace con el sonido
- Quitar el ruido de fondo del micrófono. Lo de siempre: teclado mecánico, ventiladores, obras en la calle, la lavadora. Funciona sorprendentemente bien incluso con ruido constante y fuerte.
- Quitar el ruido del audio que recibes. Esta es la que casi nadie usa y es media gracia del invento: limpia lo que te llega de los demás. Si el otro está en una cafetería, tú lo oyes limpio sin que él tenga que instalar nada.
- Quitar el eco de la habitación. Para cuartos vacíos y con paredes desnudas, que es donde peor suenan todos los micrófonos.
- Mejorar la calidad del micrófono. El efecto más llamativo de los últimos años: reconstruye tu voz para que un micrófono cualquiera suene como uno bueno. No es magia —no inventa lo que no captó— pero el salto en un micro de auriculares baratos es enorme.
Lo que hace con la imagen
Aquí es donde la aplicación creció de verdad respecto a aquel RTX Voice que solo tocaba el audio:
- Fondo virtual sin croma, con desenfoque, sustitución o eliminación.
- Encuadre automático, que te sigue si te mueves.
- Contacto visual, que corrige tu mirada para que parezca que miras a la cámara mientras lees la pantalla. Resulta inquietante la primera vez.
- Luz de relleno virtual, que reilumina la cara como si tuvieras un foco delante.
- Quitar el ruido de vídeo, ese granulado que aparece cuando hay poca luz.
Qué tarjeta hace falta y cuánto rendimiento cuesta
La tarjeta
Broadcast pide una GeForce RTX, de la serie 20 en adelante. Ahí se acabaron las dudas de la época de RTX Voice, cuando circulaba un truco para instalarlo en tarjetas GTX editando un fichero del instalador: con Broadcast eso ya no vale, y si tienes una GTX o una Radeon la respuesta está en el último capítulo.
Y hay un segundo escalón que conviene mirar antes de ilusionarse: los efectos más nuevos piden bastante más tarjeta que la cancelación de ruido de toda la vida. La limpieza del micrófono va en cualquier RTX; la mejora de calidad de voz y la luz virtual solo están disponibles a partir de la gama alta de las últimas generaciones.
El coste en rendimiento
Esto no es gratis: la gráfica está haciendo un trabajo extra mientras juegas, y ese trabajo sale de algún sitio. En las pruebas de la época de RTX Voice se medía así:
| Pérdida rendimiento | GPU | CPU | Global |
| RTX 2080 | 9% | 3% | 8% |
| GTX 1080 | 15% | 2% | 13% |
Ese cuadro tiene ya sus años, pero enseña lo que sigue siendo verdad hoy: el coste existe y depende mucho de la tarjeta. La GTX 1080, sin el hardware pensado para esto, perdía casi el doble que una RTX de la misma época. En las tarjetas actuales la penalización es pequeña, pero no es cero.
De ahí salen tres consejos prácticos:
- Activa solo lo que uses. Cada efecto encendido suma. Si solo quieres que no se te oiga el teclado, no enciendas el fondo virtual ni el encuadre automático.
- Los efectos de vídeo cuestan mucho más que los de audio. La cancelación de ruido es barata; sustituir el fondo, no.
- Si vas justo de fotogramas en un juego, apágalo mientras juegas. Para una reunión no vas a notar nada; en un competitivo a tope de detalle, sí.
Cómo se instala y se activa
- Descarga NVIDIA Broadcast desde la web oficial de NVIDIA. Es gratuito y no hace falta cuenta.
- Ábrelo y elige tu micrófono en el apartado de micrófono, y tus auriculares en el de altavoces.
- Activa los efectos que quieras. Para lo básico, eliminación de ruido de fondo en el micrófono.
- Y ahora el paso que se olvida siempre: entra en el programa donde vas a hablar —Discord, Zoom, Teams, OBS, el que sea— y en sus ajustes de sonido selecciona «NVIDIA Broadcast» como micrófono, en vez del micrófono real.
Ese último punto es todo. Broadcast no intercepta nada por su cuenta: crea un dispositivo virtual y hay que decirle a cada programa que lo use.

Las tres cosas que hay que saber para que no te dé guerra
No lo pongas como dispositivo predeterminado de Windows. Es tentador, pero NVIDIA desaconseja hacerlo desde el principio y sigue siendo buen consejo: algunos juegos y programas se llevan mal con ello. Selecciónalo aplicación por aplicación.
Desactiva la cancelación de ruido del propio programa. Discord, Zoom o Teams llevan la suya, y si dejas las dos funcionando se pisan. El resultado típico es una voz con cortes, metálica o que desaparece cuando hablas bajo. Una u otra, nunca las dos.
Si te oyes con retraso, es normal. El procesado añade una latencia pequeña. Se nota si te escuchas a ti mismo en directo, y no molesta en una conversación.
Si no tienes una RTX, tienes tres alternativas
En 2020 esto era terreno exclusivo de NVIDIA, y de ahí salió aquella frase de que si AMD no sacaba algo parecido, RTX Voice podía acabar siendo un motivo para elegir tarjeta. No hizo falta esperar mucho: hoy la cancelación de ruido por software está en todas partes, y en la mayoría de los casos ya la tienes instalada sin saberlo.
Si tienes una Radeon
AMD lo trae dentro de su propio panel de control, sin descargar nada aparte: está en el apartado de audio y vídeo del software Adrenalin, y funciona igual que Broadcast, en la entrada y en la salida.
Tiene un ajuste de intensidad que conviene tocar: al máximo la voz se queda algo apagada y metálica. El punto intermedio suele dar el mejor resultado.
Si tienes Windows 11
El sistema lleva su propia limpieza de micrófono, que se activa por dispositivo en Configuración › Sistema › Sonido, dentro de las propiedades del micrófono. No está en todos los equipos, porque depende del hardware, así que lo primero es mirar si te aparece.
En los portátiles nuevos con acelerador de IA integrado, además, hay una tanda de efectos de cámara y sonido del propio sistema, con desenfoque de fondo y encuadre automático, sin depender de la gráfica.
Si lo que quieres es que no se te oiga el teclado en Discord
Entonces no necesitas nada de lo anterior: Discord lleva su propia supresión de ruido incorporada y hace un trabajo notable. Zoom, Teams y Meet también traen la suya. Para el 90 % de la gente, con activar eso ya está resuelto el problema.
¿Y el truco de instalarlo en tarjetas GTX?
Cuando RTX Voice era una beta, circulaba un apaño muy conocido: editar un fichero del instalador para saltarse la comprobación de tarjeta y hacerlo funcionar en GTX. Funcionaba, aunque con bastante más penalización de rendimiento.
Ese truco era para aquella aplicación, que ya no existe como tal. Con Broadcast no aplica, así que si tienes una GTX no pierdas el tiempo: usa la opción de Windows o la del programa donde hablas, que hoy están a un nivel más que digno y no te cuestan un solo fotograma.











