Wi-Fi 5, Wi-Fi 6, 6E y Wi-Fi 7: diferencias y cuál elegir

Rubén Castro, actualizado a 23 julio 2026
wi fi 5 vs wi fi 6

Cada vez son más los aparatos que admiten Wi-Fi 6. ¿De verdad conviene sustituir tu router si aún te sirve? Aquí pondremos frente a frente Wi-Fi 5 y Wi-Fi 6 en dos aspectos: con qué fuerza llega la señal y a qué velocidad se transfieren los datos.

Novedades resumidas del Wi-Fi 6.0

El Wi-Fi 6 (802.11ax) trae una serie de nuevas características muy interesantes en comparación con el Wi-Fi 5 (802.11ac):

  • El Wi-Fi 6 manda más bits en cada transmisión, lo que eleva la velocidad.
  • Aprovecha el espectro inalámbrico con más tino, y los dispositivos rinden mejor en entornos concurridos.
  • Donde hay menos densidad, Wi-Fi 6 admite más conexiones simultáneas por dispositivo, lo que eleva el rendimiento.

Que el Wi-Fi 6 sea más veloz que los estándares previos no quiere decir que ese sea su objetivo principal. Este estándar pule muchas tecnologías que ya existían y supone un gran salto de cara al IoT. Y como ya sabes, con Wi-Fi 6 caben bastantes más dispositivos IoT que con las versiones anteriores.

Ya no hablamos del mañana: el Wi-Fi 6E desbloqueó la banda de los 6 GHz y, poco después, apareció el Wi-Fi 7. Les dedicamos el capítulo final.

Rendimiento Wi-Fi 5 Vs. Wi-Fi 6

Si ponemos los routers y los nodos mesh (malla) en idénticas posiciones y anotamos también las medidas en los mismos sitios:

  • Alcance: con su tecnología de haces, el Wi-Fi 6 gana un poco más de cobertura.
  • Velocidad: cuando todo es ideal, el Wi-Fi 6 rinde aproximadamente un 50% más que el Wi-Fi 5. De hecho, permite alcanzar velocidades reales por encima de la interfaz gigabit Ethernet. Es asombroso. Según te alejas del router, esa diferencia de velocidad se recorta, si bien las conexiones Wi-Fi resultan algo más veloces y estables.

¿Merece la pena pasar a Wi-Fi 6 ahora?

Un equipo Wi-Fi 6 va más deprisa. Ahora bien, cuando lo alejas del router y todo es normal, esas diferencias dejan de saltar a la vista. Y si tu sistema Wi-Fi 5 va bien y te convence, nada te obliga a cambiarlo.

Hoy por hoy solo me plantearía dar el salto a Wi-Fi 6 en estos casos:

  • Quieres sacar la máxima velocidad a un dispositivo Wi-Fi que esté cerca del router.
  • Quieres poner en tu hogar muchos dispositivos IoT.

Consideraciones importantes:

  • La ley pone un tope a la potencia de emisión con que cuenta el router, aunque el alcance sube o baja según la calidad de su antena.
  • Las unidades autónomas alcanzan más velocidad (10-20%) frente a una malla, porque esta suele apoyarse en varias unidades de menor potencia. Por eso, en una casa pequeña una malla ofrece máximos de velocidad más bajos que una unidad suelta.

Wi-Fi 6E y Wi-Fi 7: lo que vino después

Desde que se escribió, el Wi-Fi ha avanzado dos escalones adicionales:

Wi-Fi 6E: la banda de 6 GHz

El Wi-Fi 6E es esencialmente el mismo Wi-Fi 6, pero con una mejora fundamental: abre la banda de 6 GHz. Se trata de un espacio nuevo y “limpio”, ya que no cuenta con los dispositivos antiguos que saturan las frecuencias de 2,4 y 5 GHz. Esto se traduce en canales más anchos, menos interferencias y menos latencia, siempre y cuando tanto el router como el dispositivo sean compatibles.

Wi-Fi 7: el salto grande

Certificado en 2024, el Wi-Fi 7 o 802.11be es la generación vigente y trae avances de peso:

  • Canales de 320 MHz, justo el doble de ancho que el Wi-Fi 6, para transmitir mucho más de golpe.
  • 4096-QAM: cada envío transporta más información, así que la velocidad sube.
  • MLO (Multi-Link Operation), su gran baza: combina varias bandas al mismo tiempo (2,4 GHz, 5 GHz y 6 GHz) dentro de una misma conexión, así ganas velocidad y, principalmente, estabilidad y menos latencia.

Sobre el papel, el Wi-Fi 7 alcanza velocidades de decenas de Gbps.

¿Y qué compro hoy? Para la mayoría de los usuarios, un buen Wi-Fi 6 sigue siendo más que suficiente. Da el salto a Wi-Fi 6E o Wi-Fi 7 si buscas margen de futuro, tienes una fibra muy rápida (de varios gigas) o dispones de muchos dispositivos en casa. Y recuerda un punto clave: casi siempre el cuello de botella es tu conexión a internet, no el Wi-Fi.
Rubén Castro

Rubén Castro

Redactor

Apasionado de explorar y diseccionar lo último en tecnología. Tengo mucha experiencia en el mundo de los ordenadores y el gaming, aunque también me gustan todos los tipos de gadgets.