USB tipo C al desnudo: ¿qué es? y ¿por qué lo necesitas?

Rubén Castro, actualizado a 30 junio 2026
usb tipo c usb tipo c

El USB-C ya está en (casi) todo. Lo montan los móviles, los portátiles, las tablets, las consolas e incluso el iPhone desde 2023. Y desde 2024 la Unión Europea lo ha convertido en el conector de carga obligatorio para la mayoría de aparatos. Pero ¿sabes exactamente qué es y qué mejoras trae?

Versión resumida:

El USB-C es un tipo de conector USB más pequeño y reversible (entra a la primera, por los dos lados). Sus cables pueden transportar mucha más energía —hasta 240 W con USB Power Delivery 3.1—, suficiente para cargar portátiles potentes, y alcanzar velocidades de datos de hasta 80 Gbps con USB4 versión 2.0.

Pero esas mejoras no vienen del conector en sí, sino de la versión del estándar USB (USB 3.2, USB4…) que lo acompaña. Por eso hay cables con forma de USB-C que solo van a la velocidad del viejo USB 2.0: tener el conector no garantiza que todo vaya rápido.

Gracias a su versatilidad, el USB-C sustituye al USB antiguo, al Thunderbolt, al DisplayPort, al HDMI e incluso al minijack de 3,5 mm, todo en un único puerto.

El USB-C no es un nuevo estándar es un conector

Desde ordenadores, teléfonos inteligentes, pendrives… si tienes un dispositivo electrónico que se conecte a algo, probablemente haga esa conexión mediante USB y es que el USB es el estándar rey en cuanto a conectividad entre aparatos.

Debido a eso, es un estándar en continua evolución y fue en 2013 cuando con la introducción del USB 3.1 se introdujo el nuevo conector USB tipo C.

Hay que tener en cuenta que mientras que los conectores (la forma que tienen) no son compatibles unos con otros, los estándares USB sí lo son, por lo que, si tenemos un cable con los conectores adecuados, podemos conectar un dispositivo con USB 1.1 a otro con 3.2. Eso sí, funcionará a la velocidad del más lento.

El estándar no ha parado de evolucionar: a USB 3.2 (2017) le siguió USB4 (2019, basado en Thunderbolt 3) y, después, USB4 versión 2.0 (2022), que alcanza los 80 Gbps.

Pero ¿qué lo hace mejor que sus predecesores? Vamos a verlo.

El USB-C el nuevo conector

El conector USB más popular es el USB tipo A. Es grande, rectangular y siempre lo conectamos al revés la primera vez…

conector usb tipo a
El USB tipo A ha permanecido prácticamente inalterado desde la versión USB 1.0 hasta la versión USB 3.0

A medida que los dispositivos móviles se hacían más pequeños y delgados surgió la necesidad de hacer las conexiones más pequeñas, lo que dio lugar a la aparición de los conectores mini USB y micro USB.

mini micro usb connector
Surgieron por la necesidad de conexiones USB más pequeñas
Afortunadamente, con el USB-C podremos jubilar nuestra colección de cables de diferentes conectores; y es que el USB-C pretende sustituir a todos los demás (incluso al USB tipo A).

El USB tipo C es un conector totalmente nuevo que es lo suficientemente pequeño como para caber en un dispositivo móvil, pero tan potente y tan rápido como para conectar todos tus periféricos en un solo puerto. Además, es reversible, por lo que ya no tendremos que enchufar 3 veces el cable para acertar.

También puede soportar gran variedad de protocolos diferentes, lo que le permite poder sacar una señal a un adaptador HDMI, VGA o DisplayPort, por ejemplo.

Un conector para todo (y ahora obligatorio en la UE)

Lo que en su día era una promesa hoy es una realidad: el USB-C está en prácticamente todos los móviles, tablets, portátiles, auriculares, mandos y cámaras. Incluso Apple lo adoptó en el iPhone a partir del iPhone 15 (2023), abandonando su conector Lightning.

Buena parte de ese empujón viene de la ley: la Directiva del Cargador Único de la Unión Europea obliga a que casi todos los dispositivos electrónicos que se vendan en la UE se carguen por USB-C.

  • Desde el 28 de diciembre de 2024 aplica a móviles, tablets, cámaras, auriculares, altavoces portátiles, consolas y más.
  • Desde el 28 de abril de 2026 se extiende también a los portátiles, que deberán cargarse por USB-C (con USB Power Delivery, hasta 240 W).

Además, los fabricantes deben indicar claramente la potencia de carga y permitir comprar el dispositivo sin cargador en la caja, para reducir residuos.

USB-C y USB PD - gestión de energía

Los conectores USB compatibles con la versión USB 3.0 en adelante tienen físicamente más cables en su interior que los antiguos, lo que ha permitido implementar una nueva especificación que mejora la gestión de energía: el USB Power Delivery (USB PD).

Por ejemplo, si una conexión USB 2.0 proporciona hasta 2,5 vatios (lo justo para cargar despacio el móvil), una conexión USB-C con USB PD entrega hasta 100 vatios con PD 3.0 y hasta 240 vatios con la revisión PD 3.1 (Extended Power Range), de sobra para cargar incluso portátiles gaming.

En la siguiente tabla podemos ver las características eléctricas de las diferentes versiones de USB:

Especificaciones de energía de las versiones de USB

Versión / especificaciónVoltajeCorrientePotencia máxima
USB 1.0 / 2.05V0,5A2,5W
USB 3.05V0,9A4,5W
USB Battery Charging (BC 1.2)5V1,5A7,5W
USB Power Delivery 3.05-20Vhasta 5A100W
USB Power Delivery 3.1 (EPR)5-48Vhasta 5A240W

Además, es bidireccional, por lo que un dispositivo puede enviar o recibir energía. Y esta energía puede ser transferida al mismo tiempo que el dispositivo está transmitiendo datos a través de la conexión. Gracias a eso podremos, por ejemplo, conectar el portátil a una pantalla externa con un cable USB-PD y esa pantalla externa (conectada a la red eléctrica) cargará nuestro portátil a la vez que la usamos.

Sin embargo, de momento hay que tener cuidado, porque no todos los cables ni dispositivos compatibles con cables USB-C son compatibles con la especificación USB-PD.

USB-C y velocidad de transferencia

Como ya hemos visto, la velocidad no depende del conector, sino de la versión de USB (o del protocolo) que viaje por él. Estas son las velocidades máximas de cada estándar:

  • USB 2.0: 480 Mbps (60 MB/s). Sí, todavía hay cables y puertos USB-C que solo llegan a esto.
  • USB 3.2 Gen 1 (antes USB 3.0): 5 Gbps.
  • USB 3.2 Gen 2 (antes USB 3.1): 10 Gbps.
  • USB 3.2 Gen 2x2: 20 Gbps.
  • USB4: 20 o 40 Gbps, según la implementación.
  • USB4 versión 2.0: hasta 80 Gbps (e incluso 120 Gbps de forma asimétrica para monitores muy exigentes).
  • Thunderbolt 4: 40 Gbps, con requisitos mínimos más estrictos que USB4.
  • Thunderbolt 5: hasta 80 Gbps (120 Gbps en modo boost), pensado para docks, varios monitores 4K/8K y tarjetas gráficas externas (eGPU).
El conector USB-C es el mismo en todos los casos, pero un puerto puede ir a 480 Mbps o a 80 Gbps. Por eso, antes de comprar un cable o un equipo, fíjate en la cifra de Gbps que indica el fabricante, no solo en la forma del enchufe.

Dudas frecuentes

Retrocompatibilidad

El conector físico USB-C no es compatible con las versiones anteriores, por lo que no podrás enchufar diferentes tipos de conectores, algo lógico, sin embargo, el estándar USB 3.x sí que es retrocompatible.

Cables baratos

Cuando aparecieron los primeros cables USB-C, muchos de ellos no cumplían las especificaciones necesarias y fueron muchos los móviles que se estropearon por ello. Desde entonces las cosas han mejorado mucho y la USB-IF, la agencia responsable del estándar USB, ha sacado actualizaciones que permiten a los dispositivos autenticar si el cable y el cargador cumple con los requerimientos.

Además, las grandes tiendas como Amazon han hecho una criba de los cables que no cumplían los requerimientos. Gracias a esto el uso de los cables USB-C es muy seguro actualmente. Aun así, conviene comprar cables de calidad y certificados: los que transportan mucha potencia (más de 60 W) o alta velocidad llevan un chip identificador (e-marker) que evita problemas.

Un puerto para todo, ¿para qué más sirve el USB-C?

El puerto USB-C admite muchas funciones más allá de los datos y la carga. Puede sustituir a la toma de auriculares de 3,5 mm, al HDMI y al DisplayPort:

  • DisplayPort Alt Mode: permite enviar vídeo directamente a un monitor. En su versión más reciente (DisplayPort 2.1 sobre USB-C) admite resoluciones de 8K e incluso superiores, alta tasa de refresco, HDR y audio multicanal.
  • HDMI / Thunderbolt: con el adaptador o cable adecuado, un mismo puerto USB-C puede sacar imagen por HDMI o funcionar como Thunderbolt 4/5 para monitores y docks de alto rendimiento.

El lío de los nombres

El mayor problema del USB hoy no es la tecnología, sino cómo se llama. El USB-IF ha renombrado los estándares varias veces (USB 3.1 Gen 1, USB 3.2 Gen 2x2…), así que lo más práctico es fijarse en las cifras de velocidad y potencia que indica el fabricante: USB 5/10/20/40/80 Gbps para los datos y los vatios para la carga. Eso te dice de verdad lo que el puerto puede hacer.

Rubén Castro

Rubén Castro

Redactor

Apasionado de explorar y diseccionar lo último en tecnología. Tengo mucha experiencia en el mundo de los ordenadores y el gaming, aunque también me gustan todos los tipos de gadgets.