¿Tu ordenador no arranca? Arréglalo con estos 12 trucos

Rubén Castro, 30 septiembre 2020

Te sientas delante del ordenador, le das al botón de encender como todos los días y… no pasa nada. Tal vez el ordenador no se enciende, tal vez se enciende, pero se apaga enseguida, o tal vez te aparece el temido pantallazo azul. Sea cual sea el problema, a continuación te voy a indicar los pasos que debes seguir para solucionarlo, o al menos, identificarlo.

¿Tienes suficientes vatios?

Si el ordenador no se enciende en absoluto (no funcionan los ventiladores, las luces no parpadena y no aparece nada en la pantalla), es probable que tenga un problema de alimentación.

Desenchufa el equipo y enchúfalo directamente a una toma que sepas que funciona en lugar de a una regleta o SAI. Asegúrate de que el interruptor de alimentación de la parte posterior de la fuente de alimentación esta encendido. Comprueba también que los automáticos de la casa estén encendidos.

Si tienes un ordenador portátil, asegúrate que el cargador esta conectado correctamente y en el puerto apropiado; si se carga a través de USB-C, es posible que sólo algunos de los puertos USB proporcionen energía. Una fuente de alimentación defectuosa a menudo puede causar problemas para arrancar, incluso si los ventiladores y las luces se encienden. Por lo tanto, si todas las soluciones que te doy en esta guía fallan, puede que sea el momento de cambiar la fuente de alimentación.

Revisa el monitor

Si el ordenador parece estar encendido pero no se ve nada en la pantalla, es posible que esté funcionando y que el problema esté en el monitor. Lo primero, comprueba que el monitor esta enchufado (de nuevo, prueba con un enchufe de la casa directamente en lugar de una regleta), encendido y tiene seleccionada la entrada correcta (usa los botones del monitor). También debes asegurarte de que el cable que conecta el monitor al PC esté bien ajustado.

Si estás usando un portátil, puede parecer una tontería, pero asegúrate de que el brillo no esté al mínimo… No es el primer caso en que me encuentro que el problema era una tontería como esta.

Si nada de esto es efectivo, conecta el equipo a otro monitor (si tienes otro), también te vale una televisión, y mira hay señal. Si es así, es probable que haya muerto y te toque comprar uno nuevo.

Fíjate si se escucha un pitido

No, no es la lavadora. Cuando el ordenador arranca, puede emitir un pitido tipo “bip”. Normalmente un solo pitido significa que las cosas están bien. Pero, si el ordenador tiene problemas para arrancar, puede emitir una serie de pitido indicandote lo que está mal. Casi como si se comunicara contigo en código Morse.

Consulta el manual de tu placa base y averigua qué significan los pitidos. Si no tienes el manual físicamente, probablemente puedas encontrarlo en el sitio web del fabricante.

Si el PC no emite ningún pitido, no vas a poder identificar el problema con este sistema. Aún así fíjate en la placa base, pues algunos equipos modernos tienen una pantallita en ella que indica un código de error alfanumérico.

Desenchufa los dispositivos USB innecesarios

Antes de continuar, desenchufa todo lo innecesario del PC: webcam, discos de almacenamiento externos, periféricos USB… Intenta arrancar sólo con el teclado y el ratón (o incluso sin ellos si es necesario) para ver si uno de los puertos USB es el que causa problemas.

Es probable que ni siquiera sea un problema de un dispositivo que tengas conectado, sino del puerto USB de tu ordenador (o de la propia caja). Personalmente me ha pasado incluso que si algo estaba conectado a los USB frontales el PC no arrancaba, pero, dentro de Windows ya no había ningún problema. Hay veces que la informática es más un acto de fé que una ciencia.

Ajusta bien el hardware interno

Existe la posibilidad de que un componente del ordenador se haya soltado un poco dentro de la caja, especialmente si lo has movido recientemente a algún lugar o si has estado montando algo nuevo.

Si eres un valiente, abre el ordenador, retira el panel lateral y asegúrate de que los componentes están bien ajustados en sus conectores. Esto incluye la RAM, la tarjeta gráfica, los cables de la placa base y los discos de almacenamiento. Quítalos completamente y vuelve a conectarlos si es necesario, sobre todo, aseguráte de que encajen bien.

También puedes intentar encender el PC sin cierto hardware, como discos duros adicionales, la tarjeta gráfica (si tienes una interna en la placa o el procesador), o con solo un slot de RAM ocupado. (Si no funciona una de las ranuras de la memoria RAM, prueba con las otras).

Adéntrate en la BIOS

Si el equipo se enciende y ves la pantalla POST (esa que te da opciones pulando las teclas “FN”), pero después el ordenador se queda colgado o se reinicia sin llegar a entrar en Windows, es posible que ciertos ajustes en la BIOS causen un problema.

Por ejemplo, si ves en la pantalla un error que indica que el equipo no puede encontrar un sistema operativo de arranque, es posible que la BIOS esté configurada para arrancar desde la unidad equivocada. O puede que la configuración de overclocking esté provocando que el equipo no sea estable y aparezca el pantallazo azul inmediatamente.

Entra en la BIOS cuando aparezca la pantalla POST, normalmente pulsando Delete, F2, o alguna otra tecla que se indique en la pantalla para entrar en la configuración. Si has toqueteado la configuración no hace mucho, intenta volver a cambiarla.

Asegúrate que en el orden de arranque esté seleccionado el disco duro correcto, que se reconozca la memoria RAM y que la CPU no esté sobrecalentanda (si está por encima de los 90 grados centígrados en la BIOS, definitivamente, algo está mal). También puedes desactivar la función de arranque rápido, en caso de que una actualización reciente de Windows cause un conflicto con ella.

Si todo lo demás falla, intenta restablecer la configuración de la BIOS usando la opción “cargar los valores predeterminados optimizados” o similar. Asegúrate de tirar algunas fotos de la configuración de la BIOS para que puedas restablecerla si hay problemas.

Busca virus usando un CD o pendrive con un sitema operativo Live

Es posible que tengas algún malware desagradable que impida que tu ordenador se inicie correctamente. Con un sistema operativo Live como el de Hiren, puedes arrancar el equipo desde un CD o una unidad USB y escanear el disco duro en busca de malware y virus sin necesidad de arrancar en el Windows que tienes instalado.

Descarga la imagen ISO y sigue las instrucciones para “grabarla” en una unidad flash USB. Reinicia el equipo y accede al menú de arranque, normalmente pulsando F11, F12. Selecciona tu unidad USB, y ya debería arrancar el sistema operativo Live.

Si no estás seguro de como grabar una imagen ISO en un USB, aquí tienes un artículo con los mejores programas para hacerlo.

Una vez dentro, puedes dirigirte a Utilidades > Seguridad y ejecutar un análisis de virus con algún antivirus como ESET y un análisis de malware con Malwarebytes. Si alguno de los programas encuentra algo, te lo notificará e intentará arreglarlo.

Arranca en modo seguro

Si lo primero que ves al iniciar el ordenador es el famoso pantallazo azul de la muerte, puedes tener problemas con algún programa, controladores o que sea tema de hardware. Si puedes, busca en Google el código que aparece en la pantalla a ver si sacas algo en claro

Sin embargo, es probable que tengas que arrancar en modo seguro para solucionar el problema. En Windows 7, solía ser un proceso fácil. Todo lo que tenías que hacer era presionar F8 al arrancar. En Windows 10 se ha vuelto mucho más complicado, aunque, normalmente, si se interrumpe el proceso de arranque tres veces -por ejemplo, pulsando el botón de reiniciar cuando Windows intenta arrancar- el sistema te llevará directamente a la pantalla “reparación automática”, donde puedes seleccionar diversas opciones en función del problema.

Como alternativa, puedes crear una unidad de instalación de Windows utilizando el equipo de un amigo e iniciar el PC con ella directamente, eligiendo el idioma y seleccionando Reparar el equipo cuando aparezca opción.

Cualquiera de estos métodos debería llevarte a una pantalla de opciones donde puedes hacer clic en Solución de problemas > Opciones avanzadas > Configuración de inicio. Una vez la selecciones el equipo se reiniciará.

Una vez que se reinicie el equipo, verás la opción de arrancar en Modo seguro, Modo seguro con redes o Modo seguro con símbolo del sistema. Puedes probar cualquiera de ellos, aunque el modo seguro a secas es probablemente la mejor opción, a menos que necesites acceder a internet (en cuyo caso, elige el modo seguro con conexión a redes). Esto cargará Windows con sólo los controladores y servicios imprescindibles.

Si has montado algo de hardware recientemente, intenta desinstalar sus controladores desde el Modo a prueba de fallos. Si crees que la culpa es de algún programa que has instalado hace poco, deshazte de él también. La aplicación BlueScreenView puede ayudarte a mirar los logs más recientes para ver qué causó el problema.

Incluso puedes intentar ejecutar la función de restaurar sistema para intentar que el PC vuelva a la última configuración funcional conocida.

Una vez hagas todo esto, reinicia el PC para ver si se ha solucionado el problema. Si no es así, puedes volver a entrar en el Modo a prueba de fallos o probar más cosas de esta guía.

Desinstala esa actualización problemática de Windows

Si has instalado recientemente una actualización de Windows Update o crees que Windows lo ha hecho en segundo plano, sin que te dieras cuenta, es posible que haya causado el problema. Es bastante molesto, pero, afortunadamente, Windows cuenta con la opción de retroceder a la versión anterior, incluso si no puede entrar en el propio Windows.

Vuelve al menú Solución de problemas > Opciones avanzadas siguiendo las instrucciones del apartado anterior y elige Desinstalar actualizaciones. Intenta desinstalar la última actualización de calidad, o, si has intentado recientemente actualizar a una nueva versión principal de Windows 10, desinstala la última actualización de características.

Si tienes suerte, esto puede hacer que reviva tu ordenador. En tal caso, puedes retrasar las actualizaciones de Windows hasta que se solucionen los problemas en Microsoft.

Comprueba si el disco duro tiene problemas

Es posible que algunos sectores del disco estén corruptos, lo que impide que Windows se inicie correctamente. Afortunadamente, Microsoft tiene algunas herramientas para intentar arreglar el problema.

Ve al menú Solución de problemas > Opciones avanzadas que ya hemos visto anteriormente y elije Símbolo del sistema. Escribe:

sfc /scannow"

Y pulsa Intro. Windows comprobará si la unidad está dañada e intentará reparar cualquier problema.

También puedes probar:

chkdsk C: /r

Que hará una búsqueda más amplia de archivos corruptos y sectores defectuosos. Si tienes varias unidades, puedes ejecutar:

wmic logicaldisk get volumeame, name

y reemplazar la letra de la unidad con la correcta de la lista resultante.

Repara el Bootloader

A veces, la instalación de Windows está bien, pero el bootloader (gestor de arranque de Windows) está dañado. Esto suele suceder si se clona el disco duro de forma incorrecta, en cuyo caso puede volver a intentarse el proceso de clonación, asegurándose esta vez de clonar todo el disco, no sólo la partición donde está instalado Windows.

También puede suceder si intentas instalar Linux con Windows de forma incorrecta o crear nuevas particiones de disco y estropeas algo por el camino. A menudo aparecerá un mensaje que dice “Error al cargar el sistema operativo”, “Tabla de particiones inválida”, “ERROR: ¡No se encontró ningún medio de arranque! Sistema detenido”, o algo similar.

Si tienes una copia de seguridad, puedes intentar reparar el bootloader usando las herramientas que trae Windows, yendo a Solución de problemas > Opciones avanzadas como ya hemos visto, y luego eligiendo Reparación de arranque.

Personalmente, no intentaría realizar este proceso a menos que tenga una copia de seguridad de mis preciados archivos, ya que si se juega con las particiones siempre se hay riesgo de pérdida de datos. También puedes ejecutar el Símbolo del sistema desde este menú y ejecutar uno de los siguientes comandos a ver si hay suerte:

1
2
3
bootrec /fixmbr
bootrec /fixboot
bootrec /rebuildbcd

Si esto no funciona, no te preocupes, es normal. Reparar el bootloader puede ser más complicado debido a los gestores de arranque UEFI. En este caso, es más fácil y rápido reinstalar Windows desde cero y restaurar los archivos mediante con copia de seguridad.

Al menos salva tus archivos

Si todo lo que hemos visto no da resultado y no tienes una copia de seguridad, saca el disco duro del ordenador, conéctalo a otro ordenador que funcione.

Si no tienes otro PC ni amigos cerca, intenta arrancar desde un Linux Live en tu máquina actual.

Mientras la unidad siga funcionando -una gran victoria- al menos podrás copiar los archivos a una unidad externa para conservarlos antes de reinstalar Windows o reparar el ordenador.

Ver más
WikiVersus puede usar cookies para recopilar estadísticas, optimizar la funcionalidad del sitio y ofrecerte publicidad basada en tus intereses. Si sigues navegando estarás aceptando su uso. Más información de nuestras políticas.