Llevaba tiempo buscando una app de notas que cumpliera tres cosas a la vez: que fuera privada de verdad, multiplataforma y que no me obligara a pagar desde el minuto uno solo para sincronizar entre el móvil y el ordenador. Después de probar unas cuantas, me quedé con Notesnook, y llevo varias semanas usándola como mi libreta digital principal.
Notesnook es una app de notas de código abierto y con cifrado de extremo a extremo: tus notas van cifradas en tu dispositivo, mientras viajan por internet y también cuando se guardan en la nube. Ni siquiera la propia empresa puede leerlas. Suena a promesa de marketing, pero aquí está respaldado por código que cualquiera puede auditar e incluso por un servidor de sincronización que puedes alojar tú mismo.

En este análisis te cuento cómo es usarla en el día a día, qué incluye su plan gratuito (spoiler: mucho más de lo que esperaba), qué desbloquea el plan de pago y, sobre todo, sus ventajas e inconvenientes reales, para que sepas si te encaja o no.
Qué es Notesnook (y por qué me llamó la atención)
La mayoría de apps de notas populares —Evernote, Google Keep, Notion— guardan tus notas en sus servidores en un formato que ellas sí pueden leer. Eso les permite ofrecer búsquedas potentes o funciones con IA, pero significa que confías tu diario, tus contraseñas o tus ideas de trabajo a una empresa. Notesnook parte de la idea contraria: privacidad por diseño.
Estos son los tres pilares que me convencieron para probarla:
- Cifrado de extremo a extremo real. Todo se cifra en tu dispositivo antes de salir de él, usando algoritmos modernos (XChaCha20-Poly1305 y Argon2). Es lo que se llama zero-knowledge: la empresa no tiene la clave, así que aunque le robaran los servidores, tus notas serían ilegibles. Si pierdes el móvil, nadie puede abrir tu cuaderno.
- Código abierto de arriba abajo. No solo las aplicaciones son de código abierto, sino también el servidor de sincronización. Eso implica dos cosas: cualquiera puede revisar que el cifrado hace lo que promete, y si eres muy celoso de tus datos, puedes montar tu propio servidor y que tus notas ni pasen por la nube de Notesnook.
- Multiplataforma de verdad. Hay app para Android, iOS, Windows, macOS, Linux y navegador web, y todas se sincronizan entre sí. Empecé una nota en el móvil y la terminé en el portátil sin fricción.
Cómo es usarlo en el día a día
Una cosa es la teoría de la privacidad y otra que la app sea agradable de usar. Aquí Notesnook me ha sorprendido para bien, aunque con matices.
El editor es de texto enriquecido y bastante completo: negritas, cursivas, listas de tareas, tablas, bloques de código, fórmulas matemáticas, encabezados… Nada de escribir en texto plano y feo. Puedo pegar imágenes, PDFs o audios dentro de una nota y quedan cifrados igual que el texto.
Para organizarme uso el sistema de cuadernos y etiquetas. Los cuadernos funcionan como carpetas y admiten subcuadernos, así que puedo tener, por ejemplo, “Trabajo → Proyecto X → Reuniones”. Las etiquetas cruzan esa estructura para encontrar cosas rápido. Después de un par de días ya lo tenía todo ordenado sin pelearme con la app.

Algunas funciones que uso a menudo:
- Sincronización gratis entre dispositivos. Esto para mí fue clave: apps como Obsidian te obligan a pagar o a montar trucos para sincronizar; aquí funciona de serie sin coste.
- Web Clipper. Una extensión para Firefox y navegadores tipo Chrome que me deja guardar un artículo o un trozo de una web directamente como nota (seleccionando solo lo que quiero).
- Bloqueo y Vault. Puedo poner un bloqueo a la app y meter las notas más sensibles en una especie de caja fuerte con contraseña aparte.
- Recordatorios para convertir una nota en un aviso, y funcionamiento sin conexión: puedo ver, editar y buscar mis notas aunque no tenga internet.
¿Lo menos brillante? La app no es la más rápida del mundo. Comparada con algo ultraligero como Simplenote, se nota un pelín más pesada al abrir o cambiar entre notas. No es un drama, pero si vienes de algo minimalista, lo notarás.
Gratis vs Pro: ¿merece la pena pagar?
Lo que más me sorprendió es lo generoso que es el plan gratuito. A diferencia de otras apps, aquí gratis no significa recortado: tienes notas ilimitadas, sincronización entre todos tus dispositivos, cifrado de extremo a extremo, cuadernos, etiquetas, el editor completo, el Vault e incluso la exportación (Markdown, HTML, PDF). Lo único que se limita de verdad es el almacenamiento de archivos adjuntos.
Es decir: si usas Notesnook sobre todo para escribir —y no para subir gigas de PDFs e imágenes—, el plan gratis te puede durar para siempre. Los planes de pago suben ese límite de adjuntos y añaden algún extra:
| Plan | Almacenamiento de archivos | Tamaño máximo por archivo | Ideal para |
| Gratis | 50 MB al mes | 10 MB | La mayoría de la gente |
| Essential | 1 GB al mes | 100 MB | Quien sube muchas imágenes o PDFs |
| Pro | 10 GB al mes | 1 GB | Uso intensivo con adjuntos grandes |
| Believer | 25 GB al mes | 5 GB | Exprimirlo al máximo y apoyar el proyecto |
En cuanto a precio, el plan Pro cuesta alrededor de 4,99 $ al mes (más barato si lo pagas anual), y existen incluso planes de larga duración de 5 años para quien quiere olvidarse del tema. Pero insisto: para la mayoría, el plan gratis es más que suficiente, y esa es una de las mejores cosas que puedo decir de la app.
Ventajas e inconvenientes
Después de varias semanas usándolo a diario, este es mi balance honesto de lo bueno y lo mejorable.
Lo que más me gusta
- Privacidad de verdad. El cifrado de extremo a extremo no es un eslogan: al ser de código abierto, cualquiera puede comprobar que hace lo que dice. Tus notas son tuyas y de nadie más.
- Plan gratis excelente. Notas ilimitadas y, sobre todo, sincronización gratis entre móvil y ordenador. Muy poca competencia te da eso sin pagar.
- Multiplataforma completo. Móvil, escritorio y web, todo sincronizado.
- Organización potente. Cuadernos anidados + etiquetas cubren desde el que quiere algo simple hasta el maniático del orden.
- Extras útiles. Web Clipper, Vault con contraseña, adjuntos cifrados, recordatorios y uso sin conexión.
- Autoalojable. Si no te fías de ninguna nube, puedes montar tu propio servidor de sincronización.
Lo que me chirría
- No es la app más rápida. Frente a alternativas ultraligeras, se nota algo más pesada al abrir o cambiar de nota.
- El Markdown “en crudo” es de pago. En el plan gratis, si escribes con atajos de Markdown, se convierten en texto enriquecido en lugar de dejarte el Markdown puro. A quien viene de Obsidian esto le puede molestar.
- El historial de versiones no se sincroniza entre dispositivos: lo tienes en local, pero no viaja contigo.
- Sin colaboración en tiempo real. No puedes editar una nota a la vez con otra persona; es de las funciones más pedidas por su comunidad y todavía no está.
- Adjuntos limitados en gratis (50 MB al mes), aunque para solo texto sobra.
- No es Obsidian ni Notion. No tiene el grafo de conocimiento ni los plugins del primero, ni las bases de datos “todo en uno” del segundo. Es, deliberadamente, una app de notas, no un espacio de trabajo.
¿Para quién es? Mi veredicto
Para situarlo, así es como veo a Notesnook frente a los sospechosos habituales:
- Frente a Evernote: gana en privacidad y en plan gratuito. Si vienes escaldado de los recortes de Evernote, el salto es agradecido.
- Frente a Notion: Notion es más un “todo en uno” con bases de datos y trabajo en equipo; Notesnook es más ligero de concepto y mucho más privado. Si lo que quieres son notas, no un ERP personal, Notesnook va más al grano.
- Frente a Obsidian: Obsidian es el rey del Markdown local, los plugins y el grafo de conocimiento, pero su sincronización es de pago. Notesnook te da sync gratis y cifrado en la nube a cambio de renunciar a ese ecosistema.
- Frente a Standard Notes: son primos directos (ambos cifrados y de código abierto), pero Notesnook me parece que tiene un editor más rico y un plan gratis más completo.
Te encajará si quieres una libreta digital privada, la misma en el móvil y en el PC, sin pagar por lo básico, y no necesitas editar en equipo en tiempo real.
Búscate otra cosa si tu prioridad es la colaboración en tiempo real, el grafo y los plugins de Obsidian, o las bases de datos de Notion.
En mi caso, Notesnook se ha quedado como mi app de notas principal. Es, con diferencia, la mejor app de notas gratis y privada que he probado en mucho tiempo: no es perfecta —le falta velocidad y algo de pulido en el Markdown—, pero acierta en lo que de verdad importa, que es guardar mis ideas de forma cómoda y que solo yo pueda leerlas.











