Proxmox y Unraid se comparan constantemente porque acaban resolviendo problemas parecidos en un servidor casero, pero conviene empezar por lo que los separa: no son dos productos de la misma categoría. Uno es un hipervisor y el otro es un sistema operativo para NAS.
Esa diferencia decide casi toda la comparación, así que vale la pena tenerla clara antes de mirar precios.
¿Qué es Proxmox?
Proxmox VE es un hipervisor de tipo 1 basado en Debian GNU/Linux. Su trabajo es crear y gestionar máquinas virtuales y contenedores LXC, y hacerlo con herramientas de nivel empresarial: clústeres de alta disponibilidad, migración en caliente entre nodos y un servidor de copias de seguridad propio.
Desde el punto de vista práctico, Proxmox es un hipervisor, no un NAS. Puede servir ficheros, pero no viene preparado para eso: lo habitual es virtualizar dentro un sistema NAS —Unraid o TrueNAS— y dejar que sea ese quien gestione el almacenamiento.
La versión actual es Proxmox VE 9, publicada en agosto de 2025 y basada en Debian 13 «Trixie».
¿Qué es Unraid?
Unraid es un sistema operativo propietario basado en Linux y pensado para NAS. Arranca desde un pendrive USB, que además hace de llave de licencia, y su seña de identidad es un sistema de almacenamiento peculiar: en lugar de un RAID clásico, combina discos de distinto tamaño y marca con uno o dos discos de paridad. Si añades un disco nuevo, no hay que reconstruir nada.
Eso es justo lo contrario de lo que pide un RAID tradicional, y es la razón por la que tanta gente lo elige para un servidor doméstico que va creciendo a trozos.
Aunque no es un hipervisor dedicado, también ejecuta máquinas virtuales y contenedores Docker.
Cuánto cuesta Unraid en 2026
Aquí hay que actualizar lo que se lee en muchos sitios: Unraid cambió su modelo de licencias en 2024 y ya no se paga por número de discos de la forma en que se hacía antes. Hoy hay tres niveles:
- Starter — 49 dólares. Hasta 6 dispositivos de almacenamiento.
- Unleashed — 109 dólares. Dispositivos ilimitados.
- Lifetime — 249 dólares. Ilimitados y sin cuota de extensión nunca.
El matiz importante es cómo funcionan las actualizaciones. La licencia es una compra única y es tuya para siempre, e incluye un año de actualizaciones del sistema. Pasado ese año puedes quedarte con tu versión funcionando indefinidamente sin pagar nada más, o extender las actualizaciones por 36 dólares al año, y solo cuando te interese.
No es una suscripción: si dejas de pagar, no pierdes el sistema ni los datos. Dejas de recibir versiones nuevas.
El cambio que reordena la comparación: ZFS
Durante años, la diferencia gorda de almacenamiento era que Unraid iba con XFS o Btrfs y quien quisiera ZFS —con su integridad de datos, sus instantáneas y su compresión— se iba a TrueNAS o lo montaba a mano en Proxmox.
Eso se acabó. Unraid 7.0, publicado en enero de 2025, incorporó ZFS de forma nativa, junto con una interfaz web rediseñada e integración con Tailscale. Las versiones posteriores han seguido puliéndolo, e incluso permite funcionar sin array, solo con pools ZFS, que es lo lógico en un servidor de SSD o NVMe.
Proxmox, por su parte, lleva ZFS desde hace mucho, y en la versión 9 añadió algo que se pedía desde siempre: ampliar un pool RAIDZ añadiendo un disco, sin tener que rehacerlo desde cero con una copia de seguridad.
O sea que los dos hacen ZFS hoy. Ya no es un criterio para elegir entre ellos, y esa es la novedad más importante de los últimos dos años.
Proxmox vs. Unraid, punto por punto
Con las bases claras, la comparación se vuelve bastante concreta.
Máquinas virtuales
Gana Proxmox, y no de poco. Es su oficio: clústeres de alta disponibilidad, migración en caliente de una máquina a otro nodo, contenedores LXC y un servidor de copias de seguridad dedicado. Es un hipervisor de nivel empresarial que resulta que también es gratis.
Unraid ejecuta máquinas virtuales y lo hace bien para lo doméstico —pasar una gráfica a una VM de Windows funciona—, pero no juega en esa liga.
Almacenamiento
Aquí la ventaja es de Unraid, y viene de su diseño. Puedes mezclar discos de distinto tamaño y marca, añadir uno cuando lo necesites y que el conjunto siga funcionando, con la paridad protegiendo el total. Para un servidor casero que crece a base de discos sueltos comprados en distintas ofertas, eso no tiene rival.
Un RAIDZ de Proxmox es más rápido y más robusto ante fallos múltiples, pero te obliga a discos homogéneos y a planificar la capacidad de antemano.
Y hay un detalle de consumo que casi nadie menciona: en Unraid, solo giran los discos que se están usando. En un array grande encendido todo el día, eso se nota en la factura.
Aplicaciones y facilidad
Gana Unraid con claridad. Su tienda de aplicaciones instala Plex, Jellyfin, Nextcloud, los arr y cientos más con un par de clics, y se actualizan desde la misma interfaz.
En Proxmox lo mismo es perfectamente posible, pero manual: creas una VM o un contenedor LXC y montas los servicios dentro. Hay scripts de la comunidad que lo automatizan bastante, aunque siguen siendo scripts de la comunidad.
Coste real
Proxmox es gratis. Unraid cuesta entre 49 y 249 dólares una vez.
Pero el coste que de verdad importa en un servidor doméstico es el tiempo. Si montar y mantener el sistema te va a llevar tardes enteras, la licencia de Unraid sale barata. Si disfrutas con eso, Proxmox no te cuesta nada y te da más control.
Cuál elegir
La pregunta útil no es cuál es mejor, sino qué vas a hacer con el servidor.
Elige Unraid si tu objetivo principal es almacenar y servir ficheros —fotos, copias de seguridad, una biblioteca multimedia—, quieres montarlo con los discos que ya tienes aunque sean de tamaños distintos, y prefieres instalar aplicaciones desde una tienda en lugar de por consola. Es la opción para la mayoría de la gente que quiere un NAS casero funcionando este fin de semana.
Elige Proxmox si lo que quieres es virtualizar: varias máquinas a la vez, un laboratorio para trastear, contenedores LXC, o montar algo que aspire a parecerse a una infraestructura de verdad. También si te importa que todo el software sea libre y gratuito, o si ya te manejas con Debian.
Y una tercera vía que mucha gente acaba tomando: instalar Proxmox como base y virtualizar Unraid dentro, pasándole la controladora de discos. Te quedas con la gestión de máquinas de Proxmox y con el almacenamiento y las aplicaciones de Unraid. Es más complejo de montar y añade un punto de fallo, pero es la combinación que más se repite en servidores caseros que llevan años en marcha.
Resumen
Proxmox es un hipervisor que puede almacenar; Unraid es un almacenamiento que puede virtualizar. Los dos hacen ya ZFS, así que ese argumento clásico ha dejado de valer para separarlos.
Si tu prioridad son los datos, Unraid. Si son las máquinas virtuales, Proxmox. Y si son las dos cosas y no te asusta la consola, Proxmox con Unraid dentro.











