G-Sync Vs. FreeSync: ¿qué tecnología es mejor hoy en día?

Rubén Castro, actualizado a 3 agosto 2026
nvidia g sync vs amd freesync

En los últimos años, el mundo de los monitores gaming ha experimentado bastantes cambios: paneles cada vez más rápidos, mayores frecuencias de refresco, resoluciones cada vez más altas y tecnologías de sincronización vertical variable… Hoy nos centraremos en esta última y, concretamente, analizaremos los sistemas Nvidia G-Sync y AMD FreeSync para comparar sus ventajas e inconvenientes.

Evolución de la sincronización vertical

Como ya sabrás, el movimiento que percibimos en la pantalla, ya sea en una película, un programa de televisión o un juego de PC, es solo una ilusión. Lo que vemos son imágenes estáticas que pasan ante nuestros ojos 30 (o más) veces por segundo. Nuestro cerebro las une y “ve” movimiento.

Para hacernos una idea del problema que puede surgir en los videojuegos, vamos a ver por encima cómo funciona una tarjeta gráfica. Una GPU dispone de dos buffers (o almacenes) principales en la memoria de vídeo. En el búfer secundario es donde la GPU renderiza el fotograma actual, mientras que el búfer primario retiene un fotograma completo que se transporta a la pantalla. Cuando la GPU termina un cuadro en el búfer secundario, la imagen de este se envía al primario y, a su vez, el búfer secundario comienza a almacenar una nueva imagen.

Paralelamente, la pantalla recibe una imagen, la muestra y la borra mediante un proceso denominado blanqueo vertical. Si este proceso no está sincronizado con los intercambios de buffer de la GPU, la imagen que se muestra en la pantalla puede contener una parte de dos buffers primarios consecutivos y diferentes (una parte del búfer anterior y otra del búfer actual).

como funciona g sync tearing
Ejemplo de tearing

Por la manera en que las pantallas dibujan las imágenes, la separación entre ambas se puede apreciar como un desgarro visual (tearing) o línea de rotura horizontal. Si no hay movimiento, el efecto es prácticamente imperceptible, pero si hay mucho movimiento podrás apreciar algo como la siguiente imagen.

La sincronización Vertical, o V-Sync, intenta solucionar este problema limitando la velocidad de salida de las imágenes de la GPU. El objetivo es ajustar dicha salida a la velocidad de actualización de la pantalla para eliminar el desgarro visual, pero esto introduce problemas adicionales que pueden ser igual de molestos: Stuttering y retraso en la entrada.

screen tearing

La mayoría de los juegos puede funcionar con o sin sincronización vertical. Si se activa y la pantalla es de 60 Hz, solo se podrán mostrar 60 imágenes por segundo; por tanto, este ajuste limita la salida de la GPU a 60 fotogramas por segundo. El stuttering o tartamudez aparece cuando la GPU no puede mantener esa velocidad de cuadro (da menos de 60 fps) y la pantalla debe reutilizar un mismo fotograma dos veces hasta que la GPU envíe una nueva imagen. Esto produce saltos en la imagen y da la sensación de tirones, por lo que la experiencia de usuario es muy mala.

stutter y lag

A esto se suma otro problema de la V-Sync: como la GPU tiene que retener cuadros para esperar al monitor, se produce un retraso mayor entre la entrada (teclado y ratón) y las acciones renderizadas en la pantalla.

Nvidia G-Sync Vs. AMD FreeSync

Para solucionar estos problemas, Nvidia lanzó al mercado en 2013 la tecnología G-Sync, que consigue sincronizar la actualización del monitor con la velocidad a la que la gráfica de nuestro PC genera cada fotograma, incluso si esa velocidad cambia.

Poco después, AMD lanzó un sistema similar llamado FreeSync que funciona de forma parecida a G-Sync, pero que resulta más barato de integrar para los fabricantes de monitores.

Hoy en día existen decenas de monitores que cuentan con G-Sync, FreeSync o incluso ambas tecnologías, incluyendo aquellos que no están orientados a los juegos.

Características de G-Sync

G-Sync garantiza que nunca verás tearing, incluso con las tasas de refresco más bajas. Por debajo de 30 Hz, los monitores G-Sync duplican los renders de fotogramas (y, por consiguiente, la frecuencia de actualización) para mantenerse dentro del rango de actualización adaptable.

gsync

G-Sync también incluye otras funciones avanzadas como ULMB (Ultra Low Motion Blur), que permite reducir la borrosidad de la imagen gracias al efecto estroboscopio a contraluz. Algunos monitores FreeSync también ofrecen algo parecido bajo nombres diferentes, pero lo positivo es que todos los monitores G-Sync y G-Sync Ultimate la tienen.

Al principio, la solución de Nvidia requería un módulo de hardware propio en el monitor, razón por la cual los monitores G-Sync eran bastante más caros. Hoy en día, la mayoría de los monitores compatibles con G-Sync no incluyen ese módulo y, gracias al acuerdo de Nvidia con MediaTek de 2024, el G-Sync completo puede ir integrado en el propio procesador del monitor.

Debido a ello, actualmente existen diversas certificaciones en rangos de precio muy distintos:

  • G-Sync Compatible: monitores con Adaptive-Sync estándar, los mismos que se venden como FreeSync, que Nvidia ha probado y certifica. Funcionan con las GeForce por DisplayPort en todo el rango de hercios del monitor. Lo explicamos en qué es Adaptive-Sync.
  • G-Sync: cuenta con sincronización vertical adaptativa a cualquier tasa de cuadros por segundo, bajo desenfoque de movimiento, HDR y mejor soporte de color.
  • G-Sync Ultimate: cuenta con sincronización vertical adaptativa a cualquier tasa de cuadros por segundo, bajo desenfoque de movimiento, HDR, mejor soporte, brillo máximo por encima de 600 nits (antes eran 1000 nits, pero lo redujeron en enero de 2021) y tasas de refresco de 144 Hz o más.

Cómo se activa G-Sync

Para utilizar G-Sync, necesitas una pantalla con certificación G-Sync y una tarjeta gráfica Nvidia. El modelo mínimo compatible es la GTX 650 Ti para los monitores compatibles con G-Sync, y la GTX 1050 para G-Sync Ultimate.

También necesitas un cable DisplayPort moderno: DP 1.2 para los monitores compatibles con G-Sync y DP 1.4 para los monitores G-Sync Ultimate.

activar g sync

Por último, para activarlo solo hay que instalar los últimos drivers, ir al Panel de Control de Nvidia y pinchar en Pantalla. Allí debería aparecer la opción de “Configurar G-SYNC”. Marca la casilla para activar la configuración y ya está.

Características de FreeSync

La principal ventaja de FreeSync es que su implementación es más barata, ya que utiliza Adaptive-Sync, un estándar de código abierto creado por VESA que también forma parte de la especificación DisplayPort de VESA. Cualquier interfaz DisplayPort versión 1.2a o superior puede soportar tasas de actualización adaptables. Aunque un fabricante puede optar por no implementarlo, el hardware ya está presente, por lo que no hay ningún coste de producción adicional para que el fabricante implemente FreeSync. FreeSync también puede funcionar con HDMI 1.4.

  • FreeSync: es el grado más bajo y solo cuenta con la sincronización vertical adaptativa y puede soportar HDR. Muchos monitores FreeSync también pueden ejecutar G-Sync.
  • FreeSync Premium: sincronización vertical adaptativa, puede soportar HDR, compensación con tasas de cuadro bajas (LFC), tasas de refresco de 120 Hz o más.
  • FreeSync Premium Pro: sincronización vertical adaptativa, compensación con tasas de cuadro bajas (LFC), tasas de refresco de 120 Hz o más, HDR, mejor soporte de color y, aunque no está especificado, los monitores FreeSync Premium Pro suelen tener más de 600 nits de brillo máximo.

Debido a su naturaleza abierta, la implementación de FreeSync varía mucho entre los monitores. Muchos modelos económicos no ofrecen reducción de borrosidad y el límite inferior del rango de Adaptive-Sync podría ser de solo 48 Hz. Sin embargo, hay pantallas FreeSync (al igual que G-Sync) que funcionan a 30 Hz o incluso menos.

Una de las ventajas de G-Sync es que ajusta el overdrive del monitor de forma continua para ayudar a eliminar las imágenes fantasma. Todos los monitores G-Sync incorporan la función de compensación de frecuencias de cuadro bajas (LFC), la cual garantiza que no se produzcan fallos ni problemas de calidad de imagen incluso cuando la frecuencia de cuadro disminuye. Esta función está presente en los monitores FreeSync Premium y Premium Pro, pero no siempre se encuentra en los monitores con FreeSync estándar.

Cómo se activa FreeSync

Para utilizar FreeSync necesitas una pantalla compatible con FreeSync y una de las siguientes opciones: una tarjeta gráfica o APU (Accelerated Processing Unit) de AMD de 2012 o más reciente, una tarjeta gráfica Nvidia GeForce GTX de la serie 10 o superior (en este caso, debes utilizar un cable DisplayPort), una Xbox One S o X, o una Xbox Series X o S. Para las pantallas con certificación FreeSync, asegúrate de que FreeSync está activado a través de la visualización en pantalla del monitor.

En el caso de los televisores FreeSync, basta con activar el Modo Juego, normalmente a través del menú de configuración.

En el caso de las tarjetas gráficas AMD Radeon o las APU de AMD, puedes activar FreeSync a través del software AMD Radeon, en la pestaña Pantalla del menú de configuración. Algunos recomiendan bloquear los FPS máximos para una experiencia más fluida. Si sigues esta recomendación, puedes usar Radeon Chill, para limitar tus FPS máximos a unos tres o cinco FPS por debajo de la tasa de refresco máxima de tu monitor.

activar freesync

Si utilizas tarjetas gráficas Nvidia, necesitas los últimos drivers Nvidia Game Ready, aunque la compatibilidad con estas pantallas comenzó con la versión 417.71 de los controladores. Una vez instalados los controladores más recientes, activa FreeSync a través de la visualización en pantalla del monitor. Después, en el panel de control de Nvidia, puedes activar las frecuencias de actualización variables mediante la opción de menú “Configurar G-SYNC”.

El panorama en 2026: G-Sync ya no necesita módulo

Durante años, la diferencia estructural entre ambas tecnologías fue la siguiente: G-Sync exigía un chip propietario de Nvidia dentro del monitor, lo que encarecía el panel y limitaba los modelos disponibles, mientras que FreeSync se apoyaba en un estándar abierto y por eso estaba en todas partes.

Eso se ha terminado.

Nvidia se alió con MediaTek

Nvidia llegó a un acuerdo con MediaTek en 2024 para integrar G-Sync directamente en el escalador del monitor, que es el chip que cualquier pantalla incorpora por defecto. De este modo, ya no es necesaria una placa adicional.

La consecuencia es la previsible: el sobrecoste de un monitor G-Sync se desploma y la tecnología puede llegar a gamas donde antes era impensable. El argumento clásico de “FreeSync porque G-Sync es carísimo” ha perdido casi toda su fuerza.

Y llegó Pulsar

Partiendo de esa base, Nvidia ha desarrollado G-Sync Pulsar, una tecnología que va más allá de la simple sincronización. Esta solución combina tres funciones simultáneamente: frecuencia variable, estroboscopia variable de la retroiluminación y overdrive variable, con el fin de combatir el desenfoque de movimiento además del tearing.

La cifra que anuncian es llamativa: más de 1.000 Hz de claridad de movimiento efectiva. Los primeros monitores con Pulsar llegaron al mercado en enero de 2026.

Vale la pena entender la diferencia, ya que es lo que hace interesante a Pulsar: el VRR (Variable Refresh Rate) de toda la vida arregla el desgarro de imagen, no la nitidez del movimiento. Un panel de 240 Hz sin tearing sigue arrastrando estela al mover la cámara. Eso es lo que ataca el estrobo sincronizado.

Lo que de verdad ha pasado: ahora son casi lo mismo

El titular menos llamativo pero más útil es el siguiente: las dos tecnologías funcionan hoy sobre la misma base, el estándar VESA Adaptive-Sync.

Por este motivo, la mayoría de monitores modernos funcionan con tarjetas de las dos marcas. Nvidia mantiene un programa de certificación —“G-Sync Compatible”— para validar monitores y televisores que no incorporan hardware suyo, y la lista ya incluye modelos de televisor de LG y Samsung.

En cuanto a AMD, la jerarquía es la siguiente: FreeSync, que es el nivel básico; FreeSync Premium, que añade requisitos de frecuencia y compensación de fotogramas bajos; y FreeSync Premium Pro, que además exige soporte HDR.

Cómo elegir monitor en 2026 sin comerte la cabeza:

No compres por la etiqueta de sincronización, compra por el panel. La frecuencia, el tiempo de respuesta, el tipo de panel, la resolución y el brillo te van a afectar mucho más que si en la caja pone G-Sync o FreeSync.

Comprueba el rango de frecuencia variable, ya que es la letra pequeña que importa. Un monitor que solo sincroniza entre 48 y 144 Hz protege peor que uno que lo hace desde 30.

Si tienes gráfica Nvidia, comprueba que esté en la lista de certificados o busca opiniones: casi todos los FreeSync funcionan, pero unos pocos parpadean.

Pulsar solo compensa si juegas a shooters competitivos. Para el resto, es un extra que no vas a notar tanto como el precio.

Explicamos lo que hay detrás de la frecuencia de refresco en 60, 120, 144, 240 o 360 Hz, y los tipos de panel en TN, IPS, VA y OLED.

Conclusiones

En teoría, la tecnología G-Sync de Nvidia puede ofrecer mejores resultados; sin embargo, el rendimiento de FreeSync es tan similar que la diferencia de precio no suele compensar.

Además, los monitores de gama alta con FreeSync disponen de tecnologías propias (no incluidas en FreeSync) que mejoran la calidad de imagen y los hacen tan capaces como los mejores monitores G-Sync.

stutter vsync
Los monitores FreeSync utilizan el estándar VESA Adaptive-Sync, y las GPU modernas, tanto de Nvidia como de AMD, son compatibles con los monitores FreeSync

Sin embargo, dado que la certificación de G-Sync es más exigente, resulta más sencillo elegir buenos monitores G-Sync que FreeSync. Me explico. Si eliges un monitor G-Sync, prácticamente siempre será bueno. Si eliges un monitor FreeSync, hay que revisar otras características técnicas que compensen las carencias de la especificación FreeSync, como la compensación con tasas de cuadro bajas o el bajo desenfoque de movimiento.

En definitiva, la mejor opción para la gran mayoría de gente es irse a por un buen monitor con FreeSync. La relación calidad-precio suele ser mucho más ventajosa y, además, funcionan tanto con tarjetas AMD como Nvidia. Si tienes una tarjeta Nvidia, busca que el monitor sea también G-Sync Compatible, que es lo habitual. Los G-Sync con módulo propio o con procesador MediaTek solo compensan en la gama alta, cuando quieres el rango de hercios más amplio o funciones como Pulsar contra el desenfoque de movimiento.

Rubén Castro

Rubén Castro

Redactor

Apasionado de explorar y diseccionar lo último en tecnología. Tengo mucha experiencia en el mundo de los ordenadores y el gaming, aunque también me gustan todos los tipos de gadgets.