Estamos en agosto de 2026 y la memoria que se va a fabricar en todo 2027 ya tiene dueño. No es una previsión ni un aviso de que va a haber tensión: es que está vendida, comprometida por contrato, meses antes de que exista una sola oblea.
Samsung, SK Hynix y Micron —que entre los tres hacen más del 95 % de la DRAM del planeta— han cerrado toda su capacidad del año que viene, tanto de DRAM convencional como de HBM, la memoria de alto ancho de banda que va soldada a los aceleradores de inteligencia artificial. Y no lo dice un rumor de foro: lo ha confirmado públicamente Simon Chen, presidente de ADATA, que es uno de los fabricantes que compra esos chips para montar los módulos que acabas comprando tú.
El dato que mejor resume la situación es otro, y es peor: a los clientes que ya tienen contrato les están sirviendo entre el 60 y el 70 % de lo que piden. No se han quedado fuera; es que ni siquiera los que están dentro reciben lo que necesitan.
Y para dimensionar lo que eso significa en la tienda: un kit de 32 GB de DDR5-6000 costaba unos 80 dólares a mediados de 2025 y llegó a rondar los 432 a principios de 2026. Más de un 400 % en menos de un año.
Este artículo va de qué ha pasado exactamente, por qué esta vez no se arregla solo, y qué conviene hacer si tenías pensado comprar o ampliar algo.
Qué significa exactamente que la memoria "está vendida"
Conviene entenderlo bien, porque no es la escasez a la que estamos acostumbrados.
En un mercado normal, la memoria se compra por trimestres. Los fabricantes negocian precios de contrato cada pocos meses, y si un cliente necesita más, paga más y lo consigue. Es un mercado que se ajusta rápido, y por eso históricamente la RAM ha tenido ciclos violentos de subida y bajada.
Lo que ha pasado ahora es distinto: los grandes compradores de inteligencia artificial han firmado acuerdos a largo plazo de tres a cinco años, bloqueando la capacidad por adelantado. No compran lo que necesitan este trimestre: compran la fábrica entera durante años.
Cuando un fabricante ya ha comprometido toda su producción de 2027, no hay precio que valga. No es que sea caro entrar: es que no hay puerta.
El reparto está decidido y tú no estás en él
La proporción es lo que remata el asunto. Se calcula que la HBM y las aplicaciones de servidor para IA van a llevarse cerca del 70 % de toda la capacidad de DRAM. Ese 70 % no es de la parte nueva: es del total.
El 30 % restante tiene que cubrir absolutamente todo lo demás — los módulos de tu PC, los portátiles, los móviles, las consolas, los coches, los electrodomésticos y los servidores que no son de IA. De ahí que a los clientes de siempre les estén sirviendo dos tercios de lo que piden.
Y con el NAND pasa lo mismo
Por si la RAM fuera poco, la memoria NAND —la de los SSD y la de todo lo que almacena datos— va por el mismo camino. La capacidad de 2027 de Samsung, Micron y SanDisk ya está pre-vendida, y Kioxia y SK Hynix estaban cerrando sus asignaciones a finales de agosto de 2026.
Así que no es solo la RAM: es también el almacenamiento.
Lo que hace que esto sea estructural y no un mal año. Una escasez de memoria clásica se arregla sola: los precios suben, los fabricantes amplían capacidad, entra oferta y los precios se desploman. Ha pasado media docena de veces.
Aquí el problema es que la ampliación de capacidad ya está vendida antes de existir. Construir una fábrica de memoria son varios años y miles de millones, y lo que salga de las que se están construyendo ahora ya tiene comprador. Por eso ningún analista serio espera alivio antes de finales de 2027, y varios hablan directamente de 2028.
Nosotros mismos publicamos en 2021 que se esperaba que el precio de la DRAM bajara por exceso de oferta. Cinco años después el mercado se ha dado la vuelta del todo.
Lo que ya ha pasado con los precios (y no ha terminado)
Los porcentajes de contrato son abstractos. Estos números no.
| Referencia | Mediados de 2025 | 2026 | Variación |
| Kit DDR5-6000 de 32 GB | unos 80 $ | unos 430 $ | más de un 400 % |
| Kit de 32 GB más barato (EE. UU.) | entre 80 y 120 $ | 375 $ en junio | unas tres veces más |
| Contrato de DRAM para PC | — | +105 % a +110 % en un trimestre | Mayor subida trimestral registrada |
| Contrato de NAND | — | +70 % a +75 % en un trimestre | Arrastra a los SSD |
| Ampliación DDR5 en portátiles Framework | — | +50 % con más subidas avisadas | El fabricante lo repercute directo |
Un kit de 32 GB de DDR5-6000, que es la configuración más normal para un PC de sobremesa decente, pasó de rondar los 80 dólares a mediados de 2025 a costar del orden de 430 a principios de 2026. En junio, el kit de 32 GB más barato que se encontraba en Estados Unidos estaba en casi 375 dólares, cuando un año antes esa misma capacidad se vendía entre 80 y 120.
En los precios de contrato, que son los que marcan lo que viene después, la DRAM para PC subió entre un 105 y un 110 % en un solo trimestre a principios de 2026 —la mayor subida trimestral registrada— y siguió subiendo otro 58-63 % el trimestre siguiente. La NAND acompañó con un 70-75 %.
Las dos señales que más dicen
Más que los porcentajes, hay dos decisiones empresariales que retratan la situación mejor que cualquier gráfico.
Micron retiró la marca Crucial en febrero de 2026. Crucial era la marca de memoria de consumo: la que compraba cualquiera para ampliar su portátil sin complicarse. Micron la ha dejado morir para concentrarse en clientes empresariales de IA. Cuando el mayor fabricante americano de memoria abandona el mercado doméstico, no hace falta interpretar mucho más.
Framework subió un 50 % el precio de las ampliaciones de DDR5 en sus portátiles y avisó de que habría más subidas. Es un fabricante pequeño, sin capacidad de negociación, y por eso es un termómetro honesto: refleja el precio real sin colchón.
Por qué esto encarece cosas que no parecen memoria. Un móvil, una consola o una tarjeta gráfica no se venden como “memoria”, pero la llevan dentro y en cantidades grandes.
Ya lo hemos contado en dos frentes: en los móviles, la memoria supera el 50 % del coste del aparato; y en las tarjetas gráficas, la VRAM ya es más del 80 % de la lista de materiales de algunos modelos de gama alta, que es el motivo principal de que una RTX 5090 cueste hoy el doble que al salir.
El patrón se repite: cuando la industria y el consumo compiten por el mismo material, el consumo pierde.
Qué hacer si tenías pensado comprar
Aquí va lo práctico, que es lo que importa.
Si necesitas RAM, cómprala ya
Suena a consejo de vendedor y es justo lo contrario de lo que se recomienda normalmente, pero es lo que dicen los números: todos los indicadores apuntan hacia arriba hasta bien entrado 2027. Esperar no te va a salir mejor.
Si tienes un montaje a medias, una ampliación pendiente o un equipo al que le faltan 16 GB para ir bien, este es el momento menos malo que vas a ver en un tiempo.
Si estás montando un PC, replantea el reparto
Con la memoria a estos precios, el equilibrio clásico de un montaje se rompe. Merece la pena:
- Ajustar la capacidad a lo que de verdad usas. 32 GB siguen siendo mucho para jugar; 16 GB bien elegidos con margen de ampliación futura pueden tener más sentido que antes.
- Bajar un escalón de velocidad. La diferencia entre DDR5-6000 y DDR5-7200 se nota poquísimo en juegos y bastante en la factura.
- Vigilar el SSD también. Con la NAND igual de tensionada, el almacenamiento va a seguir el mismo camino.
Si te vale la generación anterior, mírala
La DDR4 está en una situación curiosa: ya no se fabrica en volumen, así que también ha subido, pero el mercado de segunda mano está lleno. Para un equipo que no vas a renovar en dos años, es una salida razonable.
Y en general, el mercado de segunda mano tiene más sentido ahora que en la última década, sencillamente porque el nuevo se ha ido de precio.
Si ibas a comprar consola, portátil o móvil
Cuenta con que los modelos que salgan a partir de ahora vengan con menos memoria de la que esperabas al mismo precio, o con el mismo precio y menos capacidad de almacenamiento base. Es la salida clásica del fabricante cuando el componente se dispara: no subir el precio de catálogo y recortar por dentro.
Lo que no va a pasar, por si lo estás esperando: no hay a la vista ningún desplome equivalente al del criptoboom.
Cuando la minería de criptomonedas infló los precios de las gráficas, aquello se derrumbó y el mercado se normalizó en meses. Aquí la demanda está firmada por contrato hasta 2029 o 2030 en algunos casos, viene de empresas que no miran el precio, y la respuesta de la oferta se mide en años de construir fábricas.
La expresión que mejor lo define no es “escasez”: es reasignación. La memoria no ha desaparecido — ha cambiado de cliente.
Cuándo se acaba esto
La respuesta honesta es que nadie lo sabe con precisión, pero las estimaciones coinciden bastante: el primer momento creíble de alivio es finales de 2027, y hay analistas que lo llevan directamente a 2028. SK Hynix ha llegado a mencionar tensión más allá de 2030.
La única señal positiva a corto plazo es agridulce: los precios han empezado a moderar el ritmo de subida, no porque haya más oferta, sino porque el mercado de consumo ha llegado al límite de lo que puede pagar. Cuando la gente deja de comprar, el precio deja de poder subir. Eso frena la escalada, pero no la revierte.











