Durante años esta pregunta tuvo una respuesta aburrida: la DDR5 es algo mejor, cuesta un poco más, cómprala si montas de cero. En 2026 esa respuesta se ha roto por los dos lados a la vez.
Por un lado, la diferencia de rendimiento ha crecido, y bastante más de lo que se decía en 2023. Por otro, y esto es lo gordo, el precio de la memoria se ha descontrolado: la fiebre de la inteligencia artificial se ha llevado la producción de chips de memoria y ha dejado el mercado de consumo sin oferta.
| DDR4 | DDR5 | |
| Rendimiento en juegos a 1080p | Referencia | Hasta un 14 % más de media, y un 25 % en los peores casos |
| Rendimiento a 1440p y 4K | Prácticamente idéntico | Prácticamente idéntico |
| Plataformas que la admiten | AM4 e Intel LGA 1700 (la última que aceptaba las dos) | AM5, Intel LGA 1700 y LGA 1851 |
| Se puede montar en un equipo nuevo | No: ninguna plataforma nueva la acepta | Sí: es la única opción |
| Qué ha pasado con su precio | Se ha duplicado desde octubre de 2025 | Se ha llegado a multiplicar por cuatro |
| Para quién tiene sentido hoy | Quien ya la tiene y no quiere cambiar de placa | Cualquiera que monte de cero |
Vamos por partes, porque cada uno de los tres factores —rendimiento, precio y plataforma— empuja en una dirección distinta.
Cuánto se nota de verdad en juegos
Aquí hay que separar dos escenarios, porque mezclarlos es de donde salen todas las discusiones de foro.
A 1080p con gráfica potente: sí se nota
Cuando la tarjeta gráfica va sobrada y es el procesador el que marca el ritmo, la memoria pasa a importar. Y ahí la diferencia es real: un reexamen del asunto hecho a mediados de 2026 sobre la plataforma Intel LGA 1700 —la última que aceptaba las dos memorias, así que permite compararlas con el mismo procesador— midió que irse a DDR4 cuesta un 14 % de rendimiento de media, y hasta un 25 % en los peores casos.
Ese número es bastante mayor que el 5-8 % que se manejaba hace un par de años, y tiene explicación: los juegos nuevos piden más ancho de banda de memoria que los de hace tres generaciones.
Y hay un detalle que no aparece en las medias: los mínimos. La DDR5 mejora sobre todo el llamado 1% low, que es el fotograma peor de cada cien. Traducido a lo que se siente jugando, eso es menos tirones en las zonas cargadas, aunque el número grande de la esquina apenas cambie.
A 1440p y 4K: la diferencia desaparece
En cuanto subes la resolución, la gráfica se convierte en el cuello de botella y la memoria deja de decidir nada. En esos escenarios, un equipo con DDR4-3600 y otro con DDR5-6000 dan prácticamente los mismos fotogramas.
Cómo saber en qué caso estás. Si juegas a 1440p o 4K con la calidad alta, tu limitación es la gráfica y la memoria te da igual. Si juegas a 1080p con una gráfica de gama alta, o a shooters competitivos con la calidad bajada para sacar cientos de fotogramas, entonces sí estás en el escenario donde la memoria manda.
Dicho de otro modo: cuanto más te importen los 240 Hz, más te importa la DDR5. Cuanto más te importe el 4K, menos.
El elefante en la habitación: el precio de la RAM
Esta es la parte que ha cambiado la respuesta entera, y la que no aparece en las guías escritas hace dos años.
Desde finales de 2025 el precio de la memoria se ha disparado de una forma que no se veía en más de una década:
- El precio spot de un chip DDR5 de 16 Gb subió cerca de un 300 % entre septiembre y diciembre de 2025.
- Un kit de 32 GB DDR5-6000 que estaba por debajo de 78 € (90 $) llegó a ponerse en torno a 458 € (529 $). Multiplicado por más de cuatro.
- La DDR4 tampoco se ha librado: un kit de 32 GB que costaba entre 52 y 78 € (60-90 $) en octubre de 2025 se vendía por 130-156 € (150-180 $) en enero de 2026.
- En el primer trimestre de 2026, los precios al consumidor llegaron a subir hasta un 110 %.
Por qué ha pasado
No es especulación de tiendas: es la inteligencia artificial. La memoria HBM que llevan los aceleradores de los centros de datos deja a los fabricantes márgenes dos o tres veces mayores que la DDR5 normal, así que están desviando obleas hacia ella. A eso se suman acuerdos de suministro colosales —Samsung comprometió parte de un contrato de unas 900.000 obleas de DRAM al mes, en torno al 40 % de la producción mundial— que sacan capacidad del mercado de consumo directamente.
Y no se arregla pronto. Intel ha apuntado a 2028 como horizonte para que la situación se normalice, y algunos fabricantes de controladores avisan de que la escasez de DRAM y NAND puede durar hasta esa fecha.
Esto tiene una consecuencia práctica incómoda: la estrategia de «monto ahora con poca RAM y amplío más adelante» ha dejado de funcionar. Ampliar más adelante puede salir más caro que hacerlo hoy. Si vas a montar, compra de una vez la memoria que vas a necesitar.
También explica una cosa que se ha visto en las tiendas: la venta de procesadores se ha hundido porque la gente ha aparcado los montajes. No es que nadie quiera un PC nuevo; es que el presupuesto no sale.
La plataforma decide por ti
Antes de darle vueltas al rendimiento conviene mirar esto, porque en la mayoría de casos la elección ya está tomada:
- AMD AM5 —la plataforma de los Ryzen 7000, 9000 y siguientes— es solo DDR5 desde que nació en 2022. Nunca ha aceptado DDR4. Y AMD ya ha confirmado que la mantendrá con procesadores nuevos hasta 2029, así que es una compra con recorrido.
- Intel LGA 1851, la de los Core Ultra, también es solo DDR5. Intel retiró la compatibilidad con DDR4 al pasar de generación.
- Intel LGA 1700 fue la última plataforma que aceptaba las dos, con placas específicas para cada memoria. Es la razón por la que casi todas las comparativas serias se hacen sobre ella.
- AMD AM4 sigue viva y es solo DDR4. Nueve años después de su lanzamiento aún se venden procesadores nuevos para ella, precisamente porque es la vía barata.
O sea que la pregunta «¿DDR4 o DDR5?» solo tiene sentido si ya tienes una placa LGA 1700, o si estás decidiendo entre montar en AM4 (DDR4) o en AM5 (DDR5). En cualquier otro caso, la placa que compres elige la memoria por ti.
Entonces, ¿qué hago yo?
Cuatro situaciones que cubren casi todos los casos:
Tienes un equipo con DDR4 que funciona bien
No lo toques. Es la recomendación más clara de todas. Cambiar de plataforma implica placa, procesador y memoria nuevos, y con los precios actuales ese salto cuesta un dineral para ganar un porcentaje que solo notarás si juegas a 1080p con una gráfica potente.
Si tu equipo se te queda corto, el dinero rinde mucho más en la tarjeta gráfica que en cambiar de memoria.
Tienes una placa LGA 1700 con DDR4 y te planteas pasarte
Es el único caso donde la comparación es directa, porque puedes cambiar solo placa y memoria manteniendo el procesador. Aun así: con la RAM a los precios de hoy, sale muy caro para lo que da. Espera.
Montas un PC nuevo de gama media o alta
Vas a DDR5 porque no hay otra. Dos consejos concretos:
- Compra ya la capacidad final. 32 GB es el punto razonable hoy. Dejarlo en 16 GB pensando en ampliar más adelante es arriesgado con la escasez prevista hasta 2028.
- No pagues por velocidades extremas. El punto óptimo está en DDR5-6000 con latencia CL30 en AMD, que es lo que recomienda la propia plataforma. Kits mucho más rápidos cuestan bastante más y aportan muy poco en juegos.
Quieres montar lo más barato posible
Aquí AM4 con DDR4 sigue teniendo sentido, y más con la memoria como está: placas baratas, DDR4 mucho más asequible que la DDR5 y un catálogo enorme de procesadores. Lo contamos con detalle en el caso del Ryzen 5 5500, un chip de 2022 que se sigue vendiendo como churros justo por eso.
Lo que compras con esa decisión es un equipo barato hoy sin recorrido de futuro, porque AM4 ya no va a recibir nada nuevo. Es un trato perfectamente razonable si el presupuesto manda.











