Última actualización
26 agosto 2026
Guía rehecha tras cinco revisiones anuales sin hacer. Se retiran las unidades de 2019-2020 (WD Blue SN550, Samsung 970 EVO Plus, Crucial BX500 como recomendación principal) y entra la línea de 2026, con PCIe 5.0. Cambia además el criterio de ordenación: euro por gigabyte en vez de MB/s, porque la velocidad secuencial no se nota en juegos y el punto dulce ya no está en 1 TB.
Casi todas las guías de unidades SSD ordenan los modelos por velocidad secuencial y rematan diciendo que 1 TB es el punto dulce. En 2026 las dos cosas se han quedado atrás: el punto dulce se ha movido a 2 TB, porque es donde el euro por gigabyte sale mejor, y los MB/s del envase son el dato que menos se nota delante del ordenador.
Por eso esta tabla no está ordenada por velocidad, sino por euros por gigabyte, que es lo que de verdad decide si una compra es buena.
| Modelo | Formato e interfaz | Capacidad | Precio aprox. | €/GB | Para quién |
| WD_BLACK SN7100 | M.2 2280 · PCIe 4.0 | 2 TB | 180 € | 0,09 €/GB | El equilibrado: la compra de la mayoría |
| KIOXIA EXCERIA PLUS G4 | M.2 2280 · PCIe 5.0 | 2 TB | 202 € | 0,10 €/GB | Gen5 frío y eficiente |
| WD_BLACK SN850X con disipador | M.2 2280 · PCIe 4.0 | 2 TB | 229 € | 0,11 €/GB | PS5 y equipos con poco aire |
| WD_BLACK SN8100 | M.2 2280 · PCIe 5.0 | 2 TB | 270 € | 0,14 €/GB | El tope de gama de verdad |
| KIOXIA EXCERIA PLUS G3 | M.2 2280 · PCIe 4.0 | 2 TB | Sin confirmar | Sin confirmar | El barato que no da pena |
| Crucial P310 | M.2 2230 · PCIe 4.0 | 1 TB | Sin confirmar | Sin confirmar | Steam Deck y portátiles compactos |
| Crucial BX500 | 2,5" · SATA | 1 TB | Sin confirmar | Sin confirmar | Solo para equipos sin ranura M.2 |
Los precios son orientativos de agosto de 2026 y se mueven casi cada semana. En tres modelos no hemos podido confirmar el precio al cerrar esta actualización, así que no lo inventamos: aparecen sin cifra y sin euro por gigabyte. Merece la pena rehacer la división antes de comprar, porque una oferta cambia el orden de la tabla entera.
Aviso de 2026: el almacenamiento está subiendo de precio. La demanda de memoria para centros de datos de inteligencia artificial ha disparado el coste de la NAND Flash, y los contratos de suministro se han encarecido con fuerza durante todo el año. Los analistas no esperan un alivio claro hasta 2027 o 2028, cuando entren en producción las fábricas nuevas.
La consecuencia práctica es incómoda pero clara: esperar a que bajen no está saliendo bien. Si necesitas capacidad, la estrategia sensata es comprar la que vas a usar en dos o tres años, no la mínima para salir del paso.
Cómo leer la tabla
La cuenta es simple: precio dividido entre gigabytes. El WD_BLACK SN7100 de 2 TB a 180 euros sale a 0,09 euros por gigabyte; el SN8100, que es el SSD más rápido que se puede comprar, cuesta un 50 % más por cada gigabyte guardado. Esos cuatro céntimos y medio de diferencia por gigabyte son 90 euros en una unidad de 2 TB, y compran algo que en juegos apenas se nota.
Esa es toda la tesis de esta guía: la velocidad de la caja se paga cara y se nota poco; la capacidad se paga barata y se nota todos los días, sobre todo cuando un juego moderno ocupa 150 GB.
El equilibrado: el que compra la mayoría
WD_BLACK SN7100 2 TB


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- El mejor euro por gigabyte de la selección (unos 0,09 €/GB)
- Rinde como un Gen4 de gama alta a pesar de no llevar DRAM
- Consumo y temperatura muy bajos: perfecto para portátiles
- 1.200 TBW de durabilidad y 5 años de garantía
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- Sin DRAM: usa memoria del sistema (HMB), así que pierde algo en cargas profesionales
- No incluye disipador
De toda la lista, este es el que gana la cuenta que importa: 2 TB por unos 180 euros son 0,09 euros por gigabyte, el mejor dato de la selección. Y no es un SSD barato disfrazado: rinde como un PCIe 4.0 de gama alta y en muchas pruebas se sitúa por delante de unidades bastante más caras.
Su truco es que no lleva memoria DRAM propia y tira de la del sistema (HMB). Eso, que hace unos años era sinónimo de unidad mediocre, aquí no penaliza: la controladora propia de SanDisk y la memoria BiCS8 de 218 capas mantienen el tipo en juegos, en arranque y en el uso diario. Donde sí se nota la falta de DRAM es en trabajo sostenido de disco, del tipo de servidores o bases de datos, que no es el caso de nadie que lea esta guía.
El otro punto fuerte es que consume y calienta muy poco, así que también es una compra excelente para un portátil, donde cada vatio se traduce en batería. Con 1.200 TBW y cinco años de garantía, no hay letra pequeña incómoda.
Si no tienes una razón concreta para comprar otra cosa —una PS5, un portátil de formato corto, una placa Gen5 que quieras exprimir—, esta es la compra.
El Gen5 con cabeza: frío y eficiente
KIOXIA EXCERIA PLUS G4 2 TB


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- Es el PCIe 5.0 más asequible en euro por gigabyte
- Consumo muy bajo para ser Gen5: se mantiene fresco con el disipador de la placa
- Lectura de hasta 10.000 MB/s
- 1.200 TBW y 5 años de garantía
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- La escritura (8.200 MB/s) se queda lejos de los Gen5 tope de gama
- Sin DRAM, con memoria del sistema como caché
- En juegos la diferencia con un buen Gen4 es prácticamente nula
Los primeros PCIe 5.0 llegaron con una pega enorme: consumían el doble que un Gen4, se calentaban muchísimo y algunos venían con disipadores con ventilador incorporado. Esta unidad de KIOXIA es la respuesta sensata a ese despropósito. Monta una controladora Phison E31T pensada para gastar poco, y el resultado es un Gen5 que funciona fresco con el disipador que ya trae la placa base.
A cambio renuncia a la cifra de récord: 10.000 MB/s de lectura y 8.200 de escritura están lejos de los 14.900 de un SN8100. En la práctica esa distancia es invisible salvo que muevas archivos gigantes a diario, y a cambio la unidad no entra en throttling ni exige montar un radiador encima.
Es la elección lógica si tu placa tiene ranura PCIe 5.0 y quieres aprovecharla sin pagar la prima del tope de gama, y también si vas a instalarla en una caja pequeña o mal ventilada, donde un Gen5 caliente terminaría rindiendo peor que un Gen4 tranquilo. Mantiene 1.200 TBW y cinco años de garantía, igual que las unidades más caras de la lista.
El tope de gama de verdad
WD_BLACK SN8100 2 TB


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- Hasta 14.900 MB/s de lectura: no hay nada más rápido en formato M.2
- Muy eficiente para ser Gen5 gracias a la controladora SM2508
- Rendimiento sostenido altísimo en transferencias largas
- 1.200 TBW y 5 años de garantía
No me gusta
- El peor euro por gigabyte de la lista
- En juegos no se distingue de un Gen4 bueno
- Esta versión no lleva disipador: hace falta el de la placa base
Aquí no hay discusión sobre quién es el más rápido: hasta 14.900 MB/s de lectura y 14.000 de escritura, con más de dos millones de operaciones por segundo. Es, ahora mismo, el SSD de consumo más rápido que se puede comprar en formato M.2, y además uno de los Gen5 más eficientes gracias a la controladora SM2508.
Lo interesante es que su ventaja no está en el número de la caja, sino en el rendimiento sostenido: cuando la transferencia dura minutos y las unidades corrientes se quedan sin caché SLC y se hunden, esta aguanta. Si mueves proyectos de vídeo en 4K, imágenes de máquinas virtuales o conjuntos de datos de decenas de gigabytes, ahí está la diferencia que justifica el precio.
Si el uso es jugar, no la compres. En tiempos de carga de juegos, la diferencia con el SN7100 se mide en fracciones de segundo y cuesta 90 euros más por la misma capacidad. Es el peor euro por gigabyte de la lista, y lo es a propósito: se paga por velocidad, no por espacio.
Un detalle práctico: esta versión viene sin disipador, así que la placa base debe aportar el suyo. Un Gen5 desnudo y sin ventilación es el ejemplo perfecto de dinero mal gastado.
El de la PS5, con disipador
WD_BLACK SN850X 2 TB con disipador


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- Disipador integrado y compatibilidad con PS5 confirmada por el fabricante
- Gen4 rápido y con DRAM propia: rendimiento estable también en cargas duras
- Se instala en la bahía de la consola sin comprar nada más
- 1.200 TBW y 5 años de garantía
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- Cuesta más que un Gen4 equivalente sin disipador
- El disipador estorba en algunas placas Mini-ITX y en portátiles no cabe
Ampliar el almacenamiento de una PlayStation 5 tiene reglas propias: la unidad va dentro de una bahía cerrada, sin apenas circulación de aire, y la consola exige un disipador. Esta versión del SN850X ya viene con él montado y con la compatibilidad con PS5 confirmada por el fabricante, así que se compra una cosa y se acaba el problema.
Sobre el papel es un PCIe 4.0 de gama alta —7.300 MB/s de lectura y 6.600 de escritura— con memoria DRAM propia, que es justo lo que conviene en un entorno donde la unidad no puede pedirle memoria prestada a un sistema operativo de escritorio. Los 2 TB son la capacidad razonable en consola: con juegos de 100 y 150 GB, 1 TB se llena en cuestión de meses.
También es buena elección para un PC en caja pequeña o con la ranura M.2 pegada a la gráfica, donde el aire caliente es el enemigo. En cambio, no tiene sentido en un portátil: el disipador no cabe. Y si tu placa base ya trae disipador propio, estarás pagando por una pieza de metal que vas a tener que quitar.
El formato corto: Steam Deck y portátiles
Crucial P310 1 TB (M.2 2230)


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- Formato M.2 2230: entra en Steam Deck, ROG Ally, mini PC y ultrabooks
- Hasta 7.100 MB/s en un módulo diminuto
- Consumo contenido, importante en una consola portátil
- 5 años de garantía
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- Memoria QLC: solo 220 TBW frente a los 600-1.200 TBW de un TLC
- En escrituras largas, al agotar la caché SLC la velocidad se desploma
- En euros por gigabyte sale peor que un 2280 de 2 TB: se paga el formato
Este es el único de la lista que se compra por su tamaño y no por su precio. Mide 22 por 30 milímetros —el formato M.2 2230— y es lo que aceptan la Steam Deck, la ROG Ally, muchos mini PC y algunos ultrabooks. Un M.2 2280 normal, el de 80 milímetros, sencillamente no entra ahí.
Dentro de esa categoría, el P310 es de lo más rápido que existe: hasta 7.100 MB/s de lectura en un módulo del tamaño de una uña, con un consumo contenido que en una consola portátil se traduce en batería. Es de 1 TB, que en una portátil es capacidad de sobra para tener una buena rotación de juegos instalados.
Su punto débil hay que decirlo claro: usa memoria QLC, y eso significa 220 TBW de durabilidad frente a los 1.200 TBW de las unidades TLC de esta guía, y una caída fuerte de velocidad cuando se agota la caché SLC en una escritura larga. Para lo que hace una consola portátil —instalar un juego de vez en cuando y leerlo muchas veces— es un compromiso perfectamente asumible. Para un equipo donde se escriba mucho, no.
El que da más gigas por euro
KIOXIA EXCERIA PLUS G3 2 TB


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- 1.200 TBW de durabilidad, la misma cifra que unidades mucho más caras
- Memoria TLC, no QLC: aguanta mejor las escrituras largas
- Consumo bajo y temperatura contenida, sin necesidad de disipador
- 5 años de garantía
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- 5.000 MB/s: muy lejos de un Gen4 de gama alta sobre el papel
- Sin DRAM y con memoria de 112 capas, ya veterana
En la gama baja abundan las unidades que ahorran donde más duele: memoria QLC, garantías de tres años y durabilidades de risa. Esta KIOXIA hace lo contrario. Es lenta para lo que se estila —5.000 MB/s de lectura y 3.900 de escritura, cuando un Gen4 puntero pasa de 7.000—, pero mantiene memoria TLC y 1.200 TBW de durabilidad, la misma cifra que unidades que cuestan bastante más.
Y esa es exactamente la renuncia inteligente. La velocidad secuencial es el dato que menos vas a percibir; la durabilidad y el comportamiento de la memoria cuando la unidad se llena, sí. Windows arranca igual de rápido, los juegos cargan prácticamente igual y las copias grandes tardan algo más. A cambio, la unidad envejece bien.
Es la compra para un segundo disco de juegos, un PC familiar o una máquina de trabajo de ofimática, y también para quien monte un equipo sin mucho presupuesto y prefiera gastar la diferencia en más capacidad. Consume poco y no necesita disipador, algo que en 2026 no es poca cosa.
El SATA: solo para equipos sin M.2
Crucial BX500 1 TB


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- Resucita portátiles y sobremesas sin ranura M.2
- Unas diez veces más rápido que el disco duro mecánico al que sustituye
- Formato 2,5 pulgadas y 7 mm: cabe en casi cualquier equipo
- Es el punto de entrada más barato al almacenamiento sólido
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- El SATA topa en 540 MB/s: ni se acerca a un NVMe
- Sin DRAM: en copias muy largas la escritura cae en picado
- Solo 3 años de garantía y 360 TBW
Hay una única razón para comprar hoy una unidad SATA de 2,5 pulgadas: que el ordenador no tenga ranura M.2. Pasa en portátiles y sobremesas de hace ocho o diez años, y en esos equipos este SSD sigue siendo la mejora más rentable que existe, muy por delante de añadir memoria RAM.
El salto es brutal precisamente porque el punto de partida es un disco mecánico: 540 MB/s frente a los 100-150 MB/s de un HDD, y una latencia de acceso que es lo que hace que el sistema pase de tardar dos minutos en arrancar a tardar quince segundos. Que un NVMe sea diez veces más rápido sobre el papel da igual: ese ordenador no puede montarlo.
Las renuncias están ahí y conviene conocerlas. No tiene memoria DRAM, así que en copias largas la velocidad de escritura se desploma hasta cifras cercanas a las de un disco duro. La garantía es de tres años, no de cinco, y la durabilidad es de 360 TBW. Para un equipo antiguo que aspira a durar dos o tres años más, es más que suficiente. Para un PC moderno, es tirar el dinero: ahí la unidad correcta es un M.2 NVMe.
El euro por gigabyte: por qué 2 TB es hoy el punto dulce
Durante años la respuesta automática fue “1 TB y a correr”. Esa recomendación se escribió cuando un juego ocupaba 50 GB y el terabyte era el escalón donde el precio por gigabyte dejaba de bajar. Las dos premisas han cambiado.
La cuenta que hay que hacer antes de comprar cabe en una línea: divide el precio entre los gigabytes. Es el único número que permite comparar de verdad un Gen4 barato con un Gen5 caro, un 2 TB con un 1 TB, o una oferta con otra.
- Las capacidades pequeñas salen caras. El coste de la controladora, la placa y el empaquetado es casi el mismo en un 500 GB que en un 2 TB, así que se reparte entre menos gigabytes. Por eso un 500 GB casi nunca cuesta la cuarta parte que un 2 TB: suele costar mucho más de la cuarta parte.
- Los 4 TB todavía castigan. En el otro extremo, las unidades más grandes llevan un sobreprecio de exclusividad y, en muchos casos, memoria de menor calidad para poder alcanzar la cifra. El escalón de 2 TB es donde ese doble castigo desaparece.
- Y el software ha engordado. Un juego triple A de 2026 ronda los 100-150 GB, y las actualizaciones no son pequeñas. Con Windows, los programas de siempre y cuatro o cinco juegos instalados, un terabyte se queda corto muy rápido.
Cuánta capacidad necesitas de verdad
- 500 GB: solo tiene sentido como unidad de arranque en un equipo de oficina, o en un portátil de trabajo donde todo vive en la nube.
- 1 TB: el mínimo razonable en un PC de casa. Correcto si juegas a dos o tres títulos y los vas rotando, y la capacidad lógica en una consola portátil.
- 2 TB: el punto dulce. Mejor euro por gigabyte, sitio para una biblioteca de juegos decente y margen para no estar borrando cosas.
- 4 TB o más: para vídeo, fotografía en RAW o bibliotecas grandes. Antes de dar ese salto, compara el euro por gigabyte con el de dos unidades de 2 TB; muchas veces salen mejor dos.
La durabilidad, en su justa medida
Los fabricantes miden la vida útil en TBW (terabytes escritos). Las unidades TLC de esta guía rondan los 1.200 TBW en la versión de 2 TB. Para hacerse una idea: escribiendo 30 GB al día —mucho más de lo que hace un usuario normal— harían falta más de cien años para agotar esa cifra. La garantía de cinco años se acaba mucho antes.
Donde el TBW sí importa es en las unidades QLC, como el Crucial P310, que se queda en 220 TBW por terabyte. Sigue siendo suficiente para una consola portátil, pero es la señal de que esa memoria no está pensada para escribir mucho y de forma continua. Cómo calcular la vida útil real de tu SSD.
Por qué los MB/s del envase no son lo que vas a notar
La velocidad secuencial —esos 7.250 o 14.900 MB/s de la caja— mide una cosa muy concreta: copiar un archivo enorme de un tirón. Es el único escenario en el que se alcanza esa cifra, y es también el que menos se repite en un ordenador doméstico.
Lo que de verdad determina la sensación de rapidez es otra cosa:
- La lectura aleatoria a baja profundidad de cola. Arrancar el sistema, abrir un programa o cargar el nivel de un juego consisten en pedir miles de fragmentos pequeños y desordenados. Ahí no manda el ancho de banda, sino la latencia. Por eso un Gen4 bueno y un Gen5 carísimo se separan por décimas de segundo en los tiempos de carga de un juego, cuando sobre el papel hay el doble de MB/s de diferencia.
- Qué pasa cuando se acaba la caché SLC. Todas estas unidades reservan una parte de la memoria funcionando en modo rápido. Mientras la escritura cabe ahí, todo va como en los anuncios; cuando se agota —una instalación de 150 GB, un volcado de vídeo, mover media biblioteca de Steam—, la velocidad cae, y cuánto cae depende de la calidad de la memoria. Una TLC baja de forma razonable; una QLC puede desplomarse hasta cifras de disco mecánico.
- Lo llena que esté la unidad. Una unidad al 95 % de su capacidad tiene mucho menos margen para esa caché y para reordenar los datos. Es otro argumento para comprar 2 TB en vez de 1 TB: una unidad holgada rinde mejor que una apurada, aunque sean el mismo modelo.
DRAM, HMB y por qué ya no hay que huir de las unidades sin DRAM
Durante años, “sin DRAM” era sinónimo de unidad mala. Hoy no. Las controladoras modernas usan HMB (Host Memory Buffer), es decir, toman prestados unos megabytes de la RAM del ordenador para guardar el mapa de direcciones. El SN7100 y las KIOXIA de esta guía funcionan así y rinden de sobra en uso doméstico.
La diferencia aparece en cargas de trabajo sostenidas y con mucha profundidad de cola —servidores, bases de datos, edición profesional a varias pistas—, donde la memoria propia sigue siendo mejor. Si tu equipo es una PS5, tiene sentido buscar unidad con DRAM, y por eso el SN850X sigue siendo la recomendación ahí.
Si quieres profundizar en cómo influye el tipo de memoria en todo esto, tenemos un artículo dedicado: SLC, MLC, TLC y QLC explicados.
Calor: un Gen5 ahogado rinde peor que un Gen4 bien ventilado
Esta es la parte que casi ninguna comparativa cuenta, porque no sale en la ficha técnica: la velocidad que ves es la que la temperatura te deja tener.
Una controladora PCIe 5.0 consume aproximadamente el doble que una Gen4 y puede pasar de 80 °C en segundos durante una transferencia larga. Cuando llega a su límite —en la mayoría de unidades, entre 75 y 80 °C—, se activa el throttling: la unidad se frena a propósito para no dañarse. A partir de ahí, ese SSD de 14.000 MB/s puede quedarse por debajo de un Gen4 tranquilo que nunca se ha acercado a su límite. Sobre el papel gana el Gen5; dentro de una caja mal ventilada, gana el otro.
Cómo evitarlo:
- Usa el disipador de la placa base. Casi todas las placas modernas traen uno para la ranura M.2 principal, y con una unidad eficiente basta. Retirar el plástico protector de la almohadilla térmica —que mucha gente olvida— no es opcional.
- Elige bien la ranura. La ranura M.2 que queda justo debajo de la tarjeta gráfica recibe todo su aire caliente. Si tienes otra libre más lejos, úsala.
- Prioriza la eficiencia sobre la cifra máxima. Es exactamente el argumento de la KIOXIA EXCERIA PLUS G4: un Gen5 que consume poco mantiene su rendimiento sin artificios. Los primeros Gen5 llegaron con disipadores enormes y hasta con ventilador; eso es una solución a un problema que la unidad no debería tener.
- En portátiles, olvídate de los disipadores gruesos. No caben. Ahí lo que hay que buscar es una unidad de una sola cara y bajo consumo, que además alarga la batería.
- En la PS5, disipador obligatorio. La bahía de la consola es un espacio cerrado; por eso la recomendación es una unidad que ya venga con él puesto.
Formatos y conexiones, y cuándo el SATA sigue teniendo sentido
Todos los SSD M.2 se parecen, pero ni miden lo mismo ni hablan el mismo idioma. Antes de comprar hay que mirar dos cosas en el manual de la placa base o del portátil.
- El tamaño. El número indica milímetros: 2280 son 22 x 80 mm y es el formato normal de un ordenador de sobremesa; 2230 son 22 x 30 mm y es lo que aceptan la Steam Deck, la ROG Ally, muchos mini PC y algunos portátiles finos. Un 2280 no entra en una ranura para 2230.
- El protocolo. Existen unidades M.2 SATA y M.2 NVMe, físicamente casi idénticas y con rendimientos que no tienen nada que ver. Una M.2 SATA está limitada a los mismos 540 MB/s que una unidad de 2,5 pulgadas. Si compras M.2, que sea NVMe.

Entonces, ¿el SATA está muerto?
Para un equipo nuevo, sí: no hay ninguna razón para montar una unidad SATA en una placa que tiene ranura M.2 NVMe. Pero el SATA sigue teniendo un caso de uso perfectamente legítimo, y es un ordenador que no tiene esa ranura.
- Portátiles y sobremesas de antes de 2016, aproximadamente. Muchos solo tienen bahía de 2,5 pulgadas y conector SATA.
- Equipos de oficina reutilizados, que suelen ser justo de esa época.
- Como segunda unidad de almacenamiento en un sobremesa que ya tiene el sistema en un NVMe y le sobran conectores SATA.
En esos casos, la mejora es enorme, porque la comparación no es contra un NVMe: es contra un disco duro mecánico. Se pasa de 100-150 MB/s a 540, y sobre todo de una latencia de milisegundos a una de microsegundos. Es la diferencia entre un ordenador que tarda dos minutos en arrancar y uno que tarda quince segundos.
¿Cuál es la mejor unidad SSD? Resumen por uso
Si hay que quedarse con una sola frase: compra 2 TB del Gen4 con mejor euro por gigabyte que encuentres el día que compres, y dedica el dinero que te ahorres a cualquier otra pieza del equipo, donde se notará más.
- Para un PC normal, para jugar, para todo. El WD_BLACK SN7100 de 2 TB. Mejor euro por gigabyte de la lista, rendimiento de gama alta y consumo bajo. Es difícil equivocarse.
- Si tu placa tiene PCIe 5.0 y quieres usarla. La KIOXIA EXCERIA PLUS G4, que da 10.000 MB/s sin convertir la ranura M.2 en un radiador.
- Si mueves archivos enormes a diario. El WD_BLACK SN8100, el más rápido que existe. Solo merece la pena si tu trabajo son proyectos de vídeo o conjuntos de datos grandes; para jugar es dinero tirado.
- Para la PS5. El WD_BLACK SN850X con disipador, que llega listo para instalar y con la compatibilidad confirmada.
- Para una Steam Deck, una ROG Ally o un mini PC. El Crucial P310 de 1 TB en formato 2230, el único de la lista que cabe ahí.
- Con el presupuesto justo. La KIOXIA EXCERIA PLUS G3 de 2 TB: renuncia a velocidad de récord, no a durabilidad.
- Para un ordenador viejo sin ranura M.2. El Crucial BX500. En ese equipo concreto es la mejora más rentable posible; en uno moderno, no lo compres.
Y dos avisos finales. El primero: rehaz la división antes de pagar. Los precios de la memoria están subiendo durante todo 2026 y se mueven cada semana, así que la unidad que hoy gana en euros por gigabyte puede no ser la misma dentro de un mes; la tabla del principio de esta guía se hace en treinta segundos con los precios del día.
El segundo: no pagues por MB/s que no vas a ver. La cifra grande de la caja se alcanza copiando archivos gigantes, y lo que hace que un ordenador se sienta rápido es otra cosa. Entre gastar 90 euros más en velocidad secuencial o en el doble de capacidad, el doble de capacidad se nota todos los días.










