China tiene renueva su plan para crear un sistema operativo propio que podría sustituir a Windows

Rubén Castro, 9 julio 2022

La búsqueda de China de un sistema operativo de escritorio propio no es nueva. Después de intentarlo durante muchos años, el país aún no ha sido capaz de hacer ningún progreso significativo en esa dirección. Las instituciones públicas y los ciudadanos siguen dependiendo en gran medida del sistema operativo Windows de Microsoft a día de hoy, pero eso podría cambiar en los próximos años.

Según un informe del South China Morning Post, el gobierno chino está liderando el desarrollo de un sistema operativo de escritorio que podría reemplazar la necesidad de los de fabricación estadounidense como Windows y macOS.

Kylinsoft, una filial de la empresa estatal China Electronics Corp., lidera el nuevo esfuerzo. La empresa se ha asociado con varias organizaciones locales, como el Centro Nacional de Investigación para el Desarrollo de la Seguridad de la Información Industrial. Su primer objetivo es crear una** comunidad de código abierto llamada “openKylin”** para animar a más programadores a contribuir.

En la actualidad, Windows domina en China con una cuota de mercado del 85%, mientras que macOS se sitúa en algo más del 6%. Hay varias distribuciones de Linux en uso, pero cada una tiene una cuota de mercado muy inferior al 1%. Kylinsoft ha desarrollado Kylin Linux en colaboración con la Universidad Nacional de Tecnología de Defensa, pero aún no ha despegado..

Será interesante ver si la última iniciativa china en materia de sistemas operativos tiene éxito, pero hay muchas posibilidades de que no lo tenga. Sustituir sistemas operativos maduros que llevan décadas desarrollándose es una tarea monumental, y las empresas tecnológicas chinas son conocidas por copiar los deberes de sus homólogas occidentales.

Lo más revelador es que incluso los investigadores de mercado de China se muestran escépticos con el nuevo proyecto. Liu Dingding, un veterano analista de Pekín, dijo que, aunque será difícil desafiar a Windows y a macOS. Será aún más difícil para China establecer un ecosistema de aplicaciones para un sistema operativo propio, una lección que Huawei ya ha aprendido en el espacio móvil con HarmonyOS y la tienda AppGallery.