Hay piezas del PC que no cambian nunca. La RAM de portátil era una de ellas: el módulo SO-DIMM —esa regleta pequeña que se pincha en diagonal y se baja hasta que hace clic— lleva más de 25 años siendo exactamente igual. Generaciones enteras de DDR han pasado por el mismo formato físico.
Eso se está acabando, y no por capricho. En los últimos años los portátiles se habían partido en dos caminos igual de malos: o RAM en SO-DIMM, ampliable pero cada vez más al límite —el formato ya no da más de sí con las velocidades de DDR5—, o RAM soldada a la placa, rápida y eficiente pero condenada: la capacidad que eliges al comprar es la que tendrá el portátil el día que lo jubiles.
CAMM2 es la respuesta de la industria a ese callejón: un módulo plano, que se apoya sobre la placa y se atornilla, con un conector de compresión en vez de un zócalo. Y su variante LPCAMM2 hace algo que directamente no existía: memoria LPDDR —la de bajo consumo que siempre venía soldada— en un módulo que puedes cambiar. Por eso iFixit, los de las guías de reparación, lo celebraron como pocas veces celebran algo.
En esta guía vamos a ver por qué el SO-DIMM se quedó sin recorrido (la culpa es de la física, no de la industria), qué son exactamente CAMM2 y LPCAMM2 y en qué se diferencian, el estado real de adopción en 2026 —que portátiles lo llevan ya y cuándo llegará al PC de sobremesa—, y qué significa todo esto la próxima vez que compres portátil.
Por qué el SO-DIMM se quedó sin recorrido
Para entender el cambio hay que ver los tres frentes en los que el formato veterano estaba perdiendo a la vez:
1. La velocidad: el problema es el camino, no el chip
A las frecuencias de la DDR5 rápida, la señal eléctrica se vuelve delicada: cada centímetro de pista y cada contacto del zócalo degradan y ensucian la señal. El SO-DIMM se pincha en un conector de borde y la señal recorre un camino relativamente largo y con interrupciones; a partir de ciertas velocidades, los fabricantes tenían que elegir entre bajar la frecuencia para que el SO-DIMM aguantara o soldar la memoria pegada al procesador. Por eso los portátiles con RAM soldada corrían más que los ampliables: no era una conspiración, era la física castigando el formato.
CAMM2 ataca exactamente eso: al ser un módulo plano apoyado contra la placa con un conector de compresión —cientos de contactos presionados a la vez, sin zócalo—, el camino eléctrico es más corto y limpio, y las velocidades altas vuelven a ser posibles en un módulo extraíble.
2. El espacio: la tercera dimensión
Un SO-DIMM pinchado ocupa altura, y para el doble canal hacen falta dos, a menudo apilados. En la era de los portátiles finos, esos milímetros son oro. Un módulo CAMM2 es una sola pieza plana que además lleva el doble canal completo dentro: un solo módulo, los dos canales, la mitad del espacio en planta y una fracción de la altura.
3. La eficiencia: la memoria buena era la cautiva
La memoria de bajo consumo (LPDDR) siempre ha sido la mejor para un portátil —más velocidad por vatio, más batería—, pero tenía un peaje técnico: solo funcionaba soldada. Quien quería LPDDR renunciaba a ampliar; quien quería ampliar, renunciaba a LPDDR. Esa es la disyuntiva exacta que LPCAMM2 elimina, y por eso es la variante que más importa: LPDDR5X en un módulo atornillado que se cambia con un destornillador Torx en unos minutos.
El estado real en 2026: qué lo lleva ya y qué no
La pregunta del comprador no es si el formato es elegante, sino dónde está de verdad. La foto a mediados de 2026:
| Segmento | Situación a mediados de 2026 | Qué formato manda |
| Portátiles profesionales (workstation) | Pionero desde 2024 (ThinkPad P1 Gen 7); oferta creciente | LPCAMM2 ganando terreno |
| Ultrabooks y portátiles finos | Modelos de consumo de Lenovo, HP, Asus y Framework ya lo montan | LPCAMM2 o LPDDR soldada según modelo |
| Portátiles gaming | Prácticamente ausente | SO-DIMM DDR5 |
| Gama de entrada | Ausente por coste | SO-DIMM o soldada |
| PC de sobremesa | Placas de demostración; el salto real se espera con DDR6 (2027 en adelante) | DIMM clásico sin amenaza a corto plazo |
| Fabricantes de módulos | Micron, Samsung y SK Hynix ya producen | — |
Dónde está ganando: los portátiles profesionales y finos
Lenovo abrió el camino —el ThinkPad P1 Gen 7 de 2024 fue el primer portátil con LPCAMM2— y en 2026 dio el paso que de verdad importa: llevarlo a portátiles de consumo normales, con los ThinkBook 14+ y 16+. A estas alturas hay máquinas con LPCAMM2 de Lenovo, HP, Asus y Framework —el de Framework era el fichaje cantado: es la marca de los portátiles reparables—, y los módulos los fabrican ya Micron, Samsung y SK Hynix, que es la señal de que la cadena de suministro va en serio.
Dónde no ha llegado: el gaming y la gama barata
La ausencia llamativa: los portátiles gaming y la gama de entrada siguen en SO-DIMM (o en soldado). El motivo es prosaico — el SO-DIMM es más barato, los portátiles gaming son gruesos y no sufren el problema del espacio, y a las velocidades que usan, el formato viejo todavía aguanta. La transición irá de arriba hacia abajo, como todas.
¿Y el PC de sobremesa?
Existe la variante y hay placas base de demostración, pero seamos francos: el sobremesa no tiene el problema que CAMM2 resuelve. Sitio de sobra, sin batería, y los DIMM clásicos siguen funcionando. El movimiento interesante está en el horizonte DDR6: JEDEC ya contempla CAMM2 como formato de la próxima generación también en escritorio, con lo que el cambio llegaría con el cambio de DDR, hacia 2027 en adelante — y aun entonces, la historia enseña que estas transiciones de plataforma tardan años en generalizarse. Si montas sobremesa en 2026, esto no cambia nada de tu compra.
Qué significa para ti la próxima vez que compres portátil
Aterricemos todo lo anterior en decisiones concretas:
Si compras un ultrabook en 2026
Aquí es donde el formato ya cambia compras reales. Ante dos modelos parecidos, uno con LPDDR5X soldada y otro con LPCAMM2, el segundo lleva una ventaja silenciosa que no sale en las comparativas de rendimiento: no tiene fecha de caducidad por memoria. Los 16 GB que hoy sobran pueden ser el cuello de botella de 2029 —la historia de todos los portátiles de 8 GB de hace unos años—, y en el modelo LPCAMM2 esa sentencia se conmuta con un módulo y diez minutos de destornillador.
¿Vale un sobreprecio? Uno moderado, sí — es un seguro barato contra el tipo de obsolescencia más tonto que existe, el del portátil perfectamente capaz al que solo le falta memoria. Uno grande, depende de cuántos años planees quedarte la máquina.
Si compras gaming o gama media clásica
Sin cambios: seguirás viendo SO-DIMM, que sigue siendo perfectamente ampliable, más barato, y con catálogo infinito de módulos. El consejo de compra de RAM de siempre —dos módulos para doble canal, capacidad antes que megahercios exóticos— sigue intacto; lo tienes en nuestra guía de memorias RAM.
Si lo tuyo es el sobremesa
Tranquilidad absoluta: tu próxima placa DDR5 con DIMM clásicos no es una compra equivocada ni lo será en años. El eventual desembarco de CAMM2 en escritorio viene atado a DDR6, y como todas las transiciones de memoria, convivirán generaciones enteras.
Las dos letras pequeñas del formato nuevo
Para ser el abogado del diablo un momento:
- Precio y catálogo de módulos. Los módulos LPCAMM2 son más caros que los SO-DIMM equivalentes y se venden en muchos menos sitios. Irá a mejor con Samsung, SK Hynix y Micron produciendo, pero en 2026 ampliar un LPCAMM2 cuesta notablemente más que ampliar un SO-DIMM.
- Un solo módulo. La ampliación es por sustitución, no por suma: no hay segundo zócalo vacío esperando. Compras el módulo grande y el pequeño te sobra — recuerda venderlo, que esos módulos valen dinero.










