El AV2 es el nuevo códec de vídeo abierto que la industria tecnológica lleva años esperando. Publicado oficialmente el 28 de mayo de 2026 y anunciado al mundo el 9 de junio, su especificación v1.0.0 marca el debut del sucesor de AV1 como estándar abierto impulsado por la Alliance for Open Media (AOMedia), el consorcio que agrupa a Amazon, Apple, Google, Meta, Microsoft, Netflix, NVIDIA y otros grandes del sector.
La promesa central de AV2 es reducir el bitrate necesario para reproducir vídeo de igual calidad en aproximadamente un 30% respecto a AV1 —su predecesor inmediato—, lo que sobre el papel se traduciría en vídeo más nítido con menos datos, o el mismo vídeo consumiendo menos ancho de banda. Es un avance relevante para servicios de streaming que sirven millones de horas de contenido al día. Conviene aclarar desde el principio que cuando se habla de que AV2 “no cuesta nada”, la referencia es a las licencias: el códec es completamente libre de regalías (royalty-free), igual que lo era AV1. El coste computacional de codificar y decodificar con AV2, sin embargo, es otra historia bien distinta.
Lo que todavía no tiene AV2 es soporte en el hardware de los consumidores. A junio de 2026, ningún procesador, tarjeta gráfica ni televisor del mercado incorpora un decodificador AV2 por silicio. El camino entre una especificación publicada y el chip que hay dentro de tu teléfono o tu televisor suele medirse en años, y este caso no será diferente. En los próximos capítulos desglosamos qué hay detrás del estándar, qué significa realmente esa mejora del 30% y cuál es el verdadero peaje que AV2 exige a los dispositivos que lo ejecutan.
Qué es AV2 y quién está detrás
AV2 es un códec de vídeo abierto y libre de regalías, diseñado para reemplazar a AV1 como estándar de referencia para la transmisión y almacenamiento de vídeo digital. Fue desarrollado por la Alliance for Open Media (AOMedia), el consorcio tecnológico que en 2015 ya impulsó AV1 como alternativa abierta frente a los formatos sujetos a patentes de pago.
Quién forma AOMedia
La lista de miembros de AOMedia lee como un índice de las empresas que más vídeo consumen y distribuyen en el mundo:
- Amazon — Prime Video y servicios en la nube AWS
- Apple — dispositivos y plataformas de contenido
- Google — YouTube, Chrome y Android
- Intel — procesadores y gráficos integrados
- Meta — Instagram, Facebook y WhatsApp
- Microsoft — Azure, Teams y Xbox
- Netflix — el mayor consumidor de ancho de banda de contenido bajo demanda
- NVIDIA — tarjetas gráficas y aceleración hardware
- Samsung — televisores, móviles y chips
- Tencent — plataformas de vídeo y juego chinas
Que todas estas compañías colaboren en un estándar común responde a un interés compartido: reducir los costes de infraestructura al necesitar menos ancho de banda para la misma calidad, sin pagar un céntimo en licencias a terceros.
La especificación v1.0.0 y las mejoras técnicas
La especificación v1.0.0 de AV2 se publicó el 28 de mayo de 2026 y fue anunciada oficialmente el 9 de junio de 2026. Respecto a AV1, el estándar incorpora varias mejoras en la forma en que divide y analiza cada fotograma de vídeo:
- Superblocks de hasta 256×256 píxeles, frente a los 128×128 de AV1. Estos bloques son las unidades mínimas sobre las que trabaja el codificador; bloques más grandes permiten describir regiones uniformes del fotograma con menos datos.
- Hasta 7 fotogramas de referencia para la predicción de movimiento, lo que permite al codificador encontrar patrones entre más fotogramas anteriores o posteriores y comprimir con mayor eficiencia escenas con movimiento complejo.
- Mejoras adicionales en los filtros de reconstrucción y en los modos de predicción intra-frame que contribuyen a la ganancia global de eficiencia.
Todas estas novedades trabajan en la misma dirección: describir el mismo contenido visual usando menos bits. El precio de esa mayor eficiencia lo pagan la CPU y la GPU que tienen que ejecutar los cálculos, un aspecto que se aborda en el tercer capítulo.
Un 30% mejor compresión: qué significa para el streaming
La cifra que AOMedia ha puesto sobre la mesa es llamativa: AV2 reduce el bitrate necesario en torno a un 30% respecto a AV1 para lograr la misma calidad perceptual. Los benchmarks internos del consorcio apuntan a un 28,6% de reducción medido en PSNR-YUV y un 32,6% en VMAF, la métrica desarrollada por Netflix que intenta modelar cómo percibe la calidad el ojo humano. En contenido HDR y resoluciones 8K, la ganancia puede superar el 40%.
Qué supone esto en la práctica
Para hacerse una idea concreta de lo que implica esa reducción de bitrate:
- Un servicio de streaming que hoy sirve vídeo 4K a 15 Mbps podría ofrecer la misma experiencia visual con AV2 usando aproximadamente 10-11 Mbps.
- Alternativamente, con el mismo ancho de banda, AV2 podría servir vídeo notablemente más nítido o con HDR donde antes solo cabía SDR.
- Para los usuarios con conexiones limitadas o con tarifa de datos móviles, menos bitrate se traduce directamente en menos consumo de datos con la misma calidad.
- Para Netflix, YouTube o Amazon, que mueven decenas de exabytes al mes, incluso un 10% de ahorro en bitrate supone reducciones de coste de infraestructura de centenas de millones de dólares al año.
“Gratis” significa libre de licencias, no de CPU
Es importante aclarar qué quiere decir que AV2 sea un códec “gratuito”. Al igual que AV1, AV2 es completamente royalty-free: cualquier empresa o desarrollador puede implementarlo, distribuirlo y usarlo sin pagar licencias a ningún titular de patentes. Ese fue precisamente el argumento fundacional de AOMedia frente a estándares como HEVC (H.265), cuyo ecosistema de licencias generó durante años una confusión y un coste que frenaron su adopción.
Lo que AV2 no es, en absoluto, es barato en términos de procesamiento. Codificar y decodificar con AV2 exige bastante más potencia de cálculo que con AV1, y AV1 ya era notoriamente más pesado que H.264. Esto se aborda en detalle en el siguiente capítulo.
Una advertencia honesta sobre los datos
Conviene ser transparentes: la cifra del 30% proviene de benchmarks internos de AOMedia, no de auditorías independientes publicadas por terceros. Los benchmarks del consorcio se realizaron con las herramientas de referencia del propio estándar, que son correctas para evaluar el estándar pero no representan necesariamente el rendimiento que obtendrían codificadores de producción optimizados en el mundo real.
Para AV1, por ejemplo, el codificador de referencia quedó muy por detrás en velocidad y eficiencia de producción frente a implementaciones como SVT-AV1, desarrollada colaborativamente por Intel y Netflix. Para AV2, esos codificadores optimizados todavía no existen. Cuando lleguen —y llegará alguno—, la cifra real de ganancia podría ser algo distinta, para mejor o para peor. Lo que sí es razonable esperar es que AV2 sea materialmente más eficiente que AV1, dado que el estándar incluye herramientas de compresión estructuralmente superiores.
El verdadero coste: decodificación 5× más pesada y el camino a tus dispositivos
El principal obstáculo de AV2 no es de licencias ni de especificaciones: es de potencia de cálculo. Jean-Baptiste Kempf, fundador de VideoLAN —el proyecto detrás de VLC— y creador de dav1d, el decodificador de AV1 más eficiente del mercado, fue uno de los primeros en poner número a este problema: la decodificación software de AV2 es aproximadamente 5 veces más costosa que la de AV1.
Para entender la magnitud, hay que recordar que AV1 ya era considerado demasiado pesado para decodificación software en resoluciones altas hace unos años. Los fabricantes de chips tuvieron que integrar bloques de silicio dedicados —decodificadores hardware— para que AV1 fuera práctico en televisores, móviles y ordenadores portátiles. AV2 parte con una carga computacional todavía mayor, lo que significa que el hardware dedicado no es un lujo: es un requisito para que AV2 sea usable en dispositivos de consumo.
Sin hardware dedicado a la vista en 2026
A junio de 2026, no existe ningún dispositivo de consumo —ningún teléfono, televisor, tarjeta gráfica ni procesador del mercado— que incorpore un bloque de decodificación hardware para AV2. La especificación acaba de publicarse, y el proceso de diseño de chips tarda años: desde la especificación hasta el silicio en producción masiva suelen pasar entre 18 meses y 3 años en el mejor de los casos.
Las estimaciones más optimistas de la industria sitúan la llegada de los primeros chips con soporte AV2 en 2027-2028, y el despliegue masivo en el parque de dispositivos de los consumidores se espera para 2028-2030. Esto es coherente con el calendario histórico de otros códecs:
- AV1 fue especificado en 2018; los primeros chips con decodificación hardware llegaron en 2019-2020; el soporte generalizado en televisores y móviles de gama media se consolidó hacia 2022-2023.
- HEVC siguió una curva similar: años entre la especificación y la adopción masiva en hardware asequible.
El plan de despliegue de los miembros de AOMedia
Pese a la distancia que hay aún hasta el hardware de consumo, los miembros del consorcio tienen plazos comprometidos. Según datos de AOMedia:
- El 53% de los miembros planea implementar AV2 en sus productos o infraestructura en los 12 meses siguientes a la publicación de la especificación.
- El 88% espera tener implementación activa antes de finales de 2027.
Estos plazos se refieren principalmente a infraestructura de servidor —codificación en la nube para distribución streaming— donde el coste computacional se puede absorber con más hardware. La decodificación en el lado del cliente, que es la que afecta al consumidor final, depende del hardware dedicado.
VideoLAN, por su parte, ya publicó dav2d 0.0.1, el primer decodificador software público de AV2 (sucesor directo de dav1d para AV1). Es un hito técnico importante —confirma que el estándar es implementable—, pero en dispositivos limitados o sin aceleración hardware, la reproducción de vídeo AV2 en tiempo real a resoluciones altas no será práctica con esta versión inicial.
Una perspectiva honesta
AV2 es un avance técnico real, impulsado por actores con los medios para hacerlo realidad. Pero entre una especificación publicada y el vídeo AV2 reproduciéndose fluidamente en tu próximo televisor o teléfono hay varios años de trabajo de ingeniería de chips, integración de software y actualización del parque instalado.
La ganancia de eficiencia del 30% proviene de benchmarks del propio consorcio con herramientas de referencia no optimizadas para producción. Los codificadores rápidos y eficientes que se usarán en streaming real todavía no existen para AV2, igual que tardaron años en llegar para AV1. Cuando lleguen, la cifra real podría ajustarse al alza o a la baja.
Lo que sí es razonablemente cierto es que AV2 será más eficiente que AV1, que ese ahorro beneficiará primero a los grandes proveedores de streaming, y que el usuario medio probablemente no note nada hasta bien entrada la segunda mitad de esta década.











