Mucho se habla de la presentación del iPod y, sobre todo, del iPhone como momentos históricos en la historia de la informática.
Y no seré yo quien diga que no, pero creo que es importante dar a conocer uno de los momentos más olvidados e importantes para la historia de la informática moderna: la presentación de Doug Engelbart que tuvo lugar el 9 de diciembre de 1968 en la Conferencia Conjunta de Computación de Otoño (Fall Joint Computer Conference) de San Francisco, California.
En apenas 90 minutos, Engelbart y su equipo del SRI mostraron por primera vez en público el ratón, el hipertexto, la videoconferencia y la edición colaborativa en tiempo real. Fue una demostración tan adelantada a su tiempo que, décadas después, se la bautizaría como «la madre de todas las demos» (The Mother of All Demos).
El visionario Doug Engelbart
Doug Engelbart (1925-2013) fue un visionario que dedicó su vida a los ordenadores, o más bien, a cómo usarlos para mejorar la productividad y la vida de las personas.

Engelbart estudió ingeniería eléctrica y sirvió como técnico electricista en la Marina Norteamericana. Posteriormente trabajó en el Centro de Investigación Ames (precursor de la NASA), para, en la década de los 50, incorporarse al Instituto de Investigación de Stanford (SRI).
Allí fundó el Augmentation Research Center (ARC) y lideró un proyecto que pretendía aumentar las capacidades del intelecto humano gracias a la interacción con una máquina. Y tras casi 20 años de investigación, Doug Engelbart y su equipo estuvieron preparados para revolucionar el mundo.
1968: la presentación del NLS (oNLine System)
En aquella época, la mayoría de la gente creía que los ordenadores solo eran enormes máquinas que el ejército utilizaba para realizar cálculos y computaciones complicadas, sin embargo, la demostración de 1968 de Engelbart cambiaría la historia.

Ante cerca de mil profesionales, su demostración de unos 90 minutos definiría la informática moderna: las ventanas, la videoconferencia, los hipervínculos, la colaboración en red, la edición de texto digital y algo llamado “ratón”.
Casi todo lo que hoy damos por sentado al sentarnos frente a un ordenador se enseñó por primera vez en público aquel día:
| Lo que Engelbart presentó en 1968 | Cómo lo usamos hoy |
| El ratón | El ratón de tu ordenador |
| Los hipervínculos | Los enlaces de las páginas web |
| La edición de texto en pantalla | Los procesadores de texto y el copiar y pegar |
| Las ventanas | Las ventanas del escritorio |
| La videoconferencia | Las videollamadas |
| La edición colaborativa en tiempo real | Los documentos compartidos tipo Google Docs |
| El enlace dinámico de archivos y el control de versiones | Los documentos enlazados y el historial de cambios |
El ratón
A Engelbart se le ocurrió el diseño del ratón en 1961, pero no fue hasta 1963 cuando Bill English, su ingeniero jefe, construyó el primer prototipo.
La primera versión tenía dos ruedas en la parte de abajo, una carcasa de madera y un solo botón en la parte de superior. Cada una de las ruedas estaba pensada para realizar un solo movimiento. Una de las ruedas se encargaba del movimiento horizontal y la otra del vertical. Eso sí, no podían funcionar a la vez.

Fueron depurando el diseño y mejorando la precisión y la comodidad. Añadieron botones, hasta cinco, y en 1968 se sintieron con la suficiente confianza como para presentarlo al mundo. El modelo final tenía tres botones y era más fiable y cómodo de utilizar.
Ahora el ratón de tres botones se ha convertido en estándar, excepto para el Mac. Steve Jobs insistió en un solo botón. No hemos hablado mucho desde entonces. - Doug Engelbart
Los hiperenlaces
Aunque el término hyperlink o hiperenlace fue creado por Ted Nelson en 1965 durante el proyecto Xanadu, el primero en implementarlo fue el equipo de Engelbart, en este caso con Jeff Rulifson como programador jefe.ref
Primero se consiguió el desplazamiento dentro de un solo documento (1966) y posteriormente entre documentos separados (1968).
Durante la demostración, cuando Engelbart llegaba a un elemento de la lista del que quería hablar, hacía clic y saltaba directamente a él, como por arte de magia. Algo que ahora nos parece lo más normal supuso toda una revolución en 1968.
Ese mismo concepto está detrás de las primeras publicaciones en hipertexto —como el disco «Hypertext on Hypertext» que acompañó al número de julio de 1988 de _Communications of the ACM_ref— y, sobre todo, fue la base sobre la que Tim Berners-Lee construyó la World Wide Web que conocemos actualmente.
Editor de texto digital
El NLS contaba con el primer sistema de procesamiento de texto que permitía escribir algo en pantalla, modificarlo y moverlo o copiarlo. Para la conferencia, Engelbart escribió sobre la pantalla sobre lo que quería hablar en la presentación, luego lo modificó y copiando y pegando hizo una lista de tareas.
Hoy copiar, cortar y pegar nos parecen cosas mundanas, sin embargo, en 1968 poder transformar y modificar algo sin estar en papel resultó otra revolución.
El editor también contaba con vistas opcionales para poder ver el mismo documento de muchas maneras diferentes, como los editores de texto modernos.

La presentación fue todo un éxito, pues quedó en evidencia el que el uso del papel era mucho más restrictivo. Según Engelbart, “una vez que algo es digital se vuelve dinámico y puede ser manipulado de muchas maneras”.
Poco después de la demostración, Arthur C. Clarke, autor de “2001: Una odisea en el espacio” visitó el laboratorio del Instituto de Investigación de Stanford y los científicos le mostraron todo lo que se podía hacer con el editor de texto. Al marcharse dijo: “Escribo todo tipo de cosas sobre el futuro y la ciencia ficción, pero nunca pensé que vería algo así”.
Engelbart había conseguido su objetivo: la informática conquistaría los hogares.
Colaboración en red
Engelbart y su equipo habían diseñado la oficina del futuro. Situaron los monitores alrededor de una mesa con una pantalla en el centro. Cualquiera de los trabajadores de alrededor podía utilizar la pantalla del centro para mostrar en lo que estaban trabajando, incluso, con solo pulsar un botón especial del ratón, cualquiera podía empezar a trabajar en ese ordenador.

Para la demostración, Engelbart y Bill Paxton, mostraron como podían trabajar a la vez desde dos ordenadores distintos en un mismo texto. Los asistentes pudieron ver los dos punteros del ratón (a los que ellos llamaban “bug”, bichos en español) moviéndose por la pantalla y editando texto.
Tanto gustaron estos avances y las tecnologías subyacentes, que parte de ellos fueron incorporados en la red Arpanet. De hecho, el proyecto de Engelbart fue el núcleo central de la red durante 20 años. Él y su equipo fueron los encargados de mantener las bases de datos, servicios e instalaciones de todas las máquinas de Arpanet (la predecesora del internet moderno).ref
La videoconferencia
Por si todo lo anterior fuese poco, toda la demostración se fue proyectando sobre una pantalla gigante —de casi siete metros de alto, con un proyector de vídeo prestado por el Centro de Investigación Ames de la NASA— en la que se podían ver, a pantalla partida, imágenes de la computadora y de los técnicos de su laboratorio, situado a unos 50 kilómetros de distancia, en Menlo Park, y a la vez la cara y las manos de Engelbart ejecutando los comandos de la demostración. Además, Engelbart llevaba puestos unos auriculares con los que se comunicaba con Bill English para coordinar las pruebas.

Para conseguirlo, tuvieron que transmitir dos canales de vídeo a través de dos enlaces de microondas hasta San Francisco. Para ello utilizaron un módem casero de 2.400 baudios y una línea alquilada.
La retransmisión fue la primera demostración de una videoconferencia de la historia.
Cuando terminó la presentación, el silencio, que había permanecido inalterado durante cerca de 90 minutos, sucumbió ante los aplausos de los cerca de mil asistentes que, de pie, ovacionaron a Engelbart y a su equipo.
Muchas de aquellas ideas viajaron después al Xerox PARC —adonde se marchó el propio Bill English— y allí cristalizaron en el Xerox Alto y su interfaz gráfica. De ahí bebieron tanto el Macintosh de Apple como Windows de Microsoft. Dicho de otro modo: el escritorio con ventanas, iconos y ratón que usas hoy nace, en buena parte, de aquellos 90 minutos de 1968.
Si te has quedado con ganas de verla, el Instituto Doug Engelbart conserva la grabación completa de la demostración, y también puedes ver el vídeo íntegro en YouTube. Cuesta creer que todo aquello ocurriera en 1968.











