La presentación de 1968 que cambió la informática

Mario Cruz, 10 marzo 2019

Mucho se habla de la presentación del iPod y, sobre todo, del iPhone como momentos históricos en la historia de la informática.

Y no seré yo quien diga que no, pero creo que es importante dar a conocer uno de los momentos más olvidados e importantes para la historia de la informática moderna: la presentación de Doug Engelbart que tuvo lugar en diciembre de 1968 en la Conferencia Conjunta de Computación de Otoño (Fall Joint Computer Conference) de Atlantic City, Nueva Jersey.

El visionario Doug Engelbart

Doug Engelbart (1925-2013) fue un visionario que dedicó su vida a los ordenadores, o más bien, a cómo usarlos para mejorar la productividad y la vida de las personas.

Doug Engelbart fue uno de los mayores visionarios del siglo XX

Engelbart estudió ingeniería eléctrica y sirvió en como técnico electricista en la Marina Norteamericana. Posteriormente trabajó en el Centro de Investigación Ames (precursor de la NASA), para, en la década de los 50, incorporarse al Instituto de Investigación de la Universidad de Stanford.

Allí lideró un proyecto que pretendía aumentar las capacidades del intelecto humano gracias a la interacción con una máquina. Y tras casi 20 años de investigación, Doug Engelbart y su equipo, estuvieron preparados para revolucionar el mundo.

1968: la presentación del NLS (oNLine System)

En aquella época, la mayoría de la gente creía que los ordenadores solo eran enormes máquinas que el ejército utilizaba para realizar cálculos y computaciones complicadas, sin embargo, la demostración de 1968 de Engelbart cambiaría la historia.

Anuncio de la demostración de Engelbart

Su demostración de 100 minutos definiría la informática moderna: la videoconferencia, los hipervínculos, la colaboración en red, la edición de texto digital y algo llamado “ratón”.

El ratón

A Engelbart se le ocurrió el diseño del ratón en 1961, pero no fue hasta 1963 cuando Bill English, su ingeniero jefe, construyó el primer prototipo.

La primera versión tenía dos ruedas en la parte de abajo, una carcasa de madera y un solo botón en la parte de superior. Cada una de las ruedas estaba pensada para realizar un solo movimiento. Una de las ruedas se encargaba del movimiento horizontal y la otra del vertical. Eso sí, no podían funcionar a la vez.

Prototipo del primer ratón

Fueron depurando el diseño y mejorando la precisión y la comodidad. Añadieron botones, hasta cinco, y en 1968 se sintieron con la suficiente confianza como para presentarlo al mundo. El modelo final tenía tres botones y era más fiable y cómodo de utilizar.

Ahora el ratón de tres botones se ha convertido en estándar, excepto para el Mac. Steve Jobs insistió en un solo botón. No hemos hablado mucho desde entonces. - Doug Engelbart

Los hiperenlaces

Aunque el término hyperlink o hiperenlace fue creado por Ted Nelson en 1965 durante el proyecto Xanadu, el primero en implementarlo fue el equipo de Engelbart, en este caso con Jeff Rulifson como programador jefe.ref

Primero se consiguió el desplazamiento dentro de un solo documento (1966) y posteriormente entre documentos separados (1968).

Durante la demostración, cuando Engelbart llegaba a un elemento de la lista del que quería hablar, hacía clic y saltaba directamente a él, como por arte de magia. Algo que ahora nos parece lo más normal supuso toda una revolución en 1968.

Posteriormente, dicha tecnología se utilizó para hacer la primera revista digital del mundo (Communications of ACM de julio de 1988) y fue el concepto base en el que se basó Tim Berners-Lee para crear la World Wide Web que conocemos actualmente.

Editor de texto digital

El NLS contaba con el primer sistema de procesamiento de texto que permitía escribir algo en pantalla, modificarlo y moverlo o copiarlo. Para la conferencia, Engelbart escribió sobre la pantalla sobre lo que quería hablar en la presentación, luego lo modificó y copiando y pegando hizo una lista de tareas.

Hoy copiar, cortar y pegar nos parecen cosas mundanas, sin embargo, en 1968 poder transformar y modificar algo sin estar en papel resultó otra revolución.

El editor también contaba con vistas opcionales para poder ver el mismo documento de muchas maneras diferentes, como los editores de texto modernos.

Primer editor de textos digital

La presentación fue todo un éxito, pues quedó en evidencia el que el uso del papel era mucho más restrictivo. Según Engelbart, “una vez que algo es digital se vuelve dinámico y puede ser manipulado de muchas maneras”.

Poco después de la demostración, Arthur C. Clarke, autor de “2001: Una odisea en el espacio” visitó el laboratorio del Instituto de Investigación de Stanford y los científicos le mostraron todo lo que se podía hacer con el editor de texto. Al marcharse dijo: “Escribo todo tipo de cosas sobre el futuro y la ciencia ficción, pero nunca pensé que vería algo así”.

Engelbart había conseguido su objetivo: la informática conquistaría los hogares.

Colaboración en red

Engelbart y su equipo habían diseñado la oficina del futuro. Situaron los monitores alrededor de una mesa con una pantalla en el centro. Cualquiera de los trabajadores de alrededor podía utilizar la pantalla del centro para mostrar en lo que estaban trabajando, incluso, con solo pulsar un botón especial del ratón, cualquiera podía empezar a trabajar en ese ordenador.

Prototipo del primer ratón para computador

Para la demostración, Engelbart y Bill Paxton, mostraron como podían trabajar a la vez desde dos ordenadores distintos en un mismo texto. Los asistentes pudieron ver los dos punteros del ratón (a los que ellos llamaban “bug”, bichos en español) moviéndose por la pantalla y editando texto.

Tanto gustaron estos avances y las tecnologías subyacentes, que parte de ellos fueron incorporados en la red Arpanet. De hecho, el proyecto de Engelbart fue el núcleo central de la red durante 20 años. Él y su equipo fueron los encargados de mantener las bases de datos, servicios e instalaciones de todas las máquinas de Arpanet (la predecesora del internet moderno).ref

La videoconferencia

Por si todo lo anterior fuese poco, toda la demostración se fue proyectando sobre una gran pantalla en la que se podían ver, a pantalla partida, imágenes de la computadora y de los técnicos de su laboratorio situado a miles de kilómetros de distancia, y a la vez la cara y las manos de Engelbart ejecutando los comandos de la demostración. Además, Engelbart llevaba puestos unos auriculares con los que se comunicaba con Bill English para coordinar las pruebas.

Fue la primera demostración pública de una videoconferencia

Para conseguirlo, tuvieron que transmitir dos canales de vídeo a través de dos enlaces de microondas hasta San Francisco. Para ello utilizaron un módem casero de 2.400 baudios y una línea alquilada.

La retransmisión fue la primera demostración de una videoconferencia de la historia.


Cuando terminó la presentación, el silencio, que permaneció inalterado durante los 100 minutos, sucumbió ante los aplausos de todos los asistentes que, de pie, ovacionaron Engelbart y a su equipo.

Si te has quedado con ganas de ver la conferencia, en la propia web de la Universidad de Stanford puedes verla (link). Eso sí, necesitarás activar Flash…

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