Las mejores mirillas digitales para un piso: cuál comprar y qué dice la ley

La recomendación, y la única que cumple la lista entera

ezviz ep4

EZVIZ EP4 WiFi 4K

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La que cumple la lista entera: entra en agujero de 14 mm, graba en microSD, ve de noche, avisa al móvil y se recarga por USB-C

La conectada más asequible

ezviz mirilla 43

EZVIZ mirilla digital 4,3"

★★★★★
Pantalla grande a color y grabación: más prestaciones y, con ellas, la obligación de configurarla bien

La sencilla, sin conexión ni complicaciones

ayr 756

AYR 756

★★★★★
La mirilla digital sencilla: pantalla, botón y nada más. La opción sin complicaciones legales ni pilas cada mes

El contrapunto: si vives en casa y no en piso

tapo d205

TP-Link Tapo D205

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El contrapunto: si vives en casa y no en piso, esto es lo tuyo y no una mirilla

La recomendación, y la única que cumple la lista entera

ezviz ep4

EZVIZ EP4 WiFi 4K

★★★★★
La que cumple la lista entera: entra en agujero de 14 mm, graba en microSD, ve de noche, avisa al móvil y se recarga por USB-C

La conectada más asequible

ezviz mirilla 43

EZVIZ mirilla digital 4,3"

★★★★★
Pantalla grande a color y grabación: más prestaciones y, con ellas, la obligación de configurarla bien

La sencilla, sin conexión ni complicaciones

ayr 756

AYR 756

★★★★★
La mirilla digital sencilla: pantalla, botón y nada más. La opción sin complicaciones legales ni pilas cada mes

El contrapunto: si vives en casa y no en piso

tapo d205

TP-Link Tapo D205

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El contrapunto: si vives en casa y no en piso, esto es lo tuyo y no una mirilla

Si vives en un piso, casi ninguna comparativa de videoporteros te sirve. No es cuestión de prestaciones. Es que un timbre con vídeo habría que montarlo en el rellano —zona común del edificio— y ahí empiezan los problemas: necesitas permiso de la comunidad y, encima, la cámara queda apuntando a la puerta del vecino. Una mirilla digital, en cambio, va en tu propia puerta, que es tuya.

Antes de elegir modelo, hay dos cosas que se llevan por delante la mitad de las compras y ninguna sale en la caja:

  • Los milímetros. El taladro de la mirilla española de toda la vida mide 14 mm, y hay mirillas digitales que piden 16,5 o más. Si no coincide, o agrandas el agujero o devuelves el aparato.
  • La ley. Una mirilla que graba es, a efectos legales, una cámara de vigilancia apuntando a una zona común. La Agencia Española de Protección de Datos ha sancionado con 300 euros a un vecino precisamente por eso.

Aquí lo primero son esos dos problemas, y después los modelos.

Lo esencial de un vistazo

  • En piso, mirilla; en casa con fachada propia, videoportero. No es cuestión de prestaciones, es de dónde puedes montarlo legalmente.
  • Los cinco criterios que deciden la compra, en este orden: diámetro del agujero, grosor de la puerta, que grabe en tarjeta, que vea de noche, y qué batería lleva y cómo se recarga.
  • Mide tu agujero antes de comprar nada. 14 mm es el estándar español antiguo; muchas mirillas modernas piden 16,5 o más y ahí se cae media compra.
  • Ranura microSD, no nube. Grabar en tarjeta propia evita una cuota mensual para ver lo que ha grabado tu puerta.
  • Sin infrarrojos no ves una cara de noche, ves una silueta. Y un rellano a oscuras es justo cuando importa.
  • Si graba, tienes obligaciones. Cartel de zona videovigilada, encuadre limitado a tu puerta y, según el criterio de la AEPD, posible autorización de la comunidad.
  • La batería depende del tránsito de tu rellano. La detección de movimiento es lo que se la come; los modelos modernos se recargan por USB-C y se acabaron las pilas.
  • Al poner la digital pierdes la óptica. Si se agota la batería, te quedas sin mirilla de ningún tipo.

La recomendación, y la única que cumple la lista entera

EZVIZ EP4 WiFi 4K

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ezviz ep4 ezviz ep4
✓ Puertas de 35 a 105 mm de grosor y agujeros de 14 a 50 mm
✓ Vídeo 4K con campo de visión de 155 grados y visión nocturna por infrarrojos
✓ Ranura microSD de hasta 512 GB; WiFi con aviso al móvil
✓ Batería recargable de 7.100 mAh con carga por USB tipo C; IP54

Me gusta

  • Entra en el agujero de 14 mm de la mirilla española clásica, y admite hasta 50 mm
  • Ranura microSD de hasta 512 GB: la grabación se queda en tu casa y no en una nube de pago
  • Visión nocturna por infrarrojos y batería de 7.100 mAh que se recarga por USB-C
  • Resolución 4K: la única de la lista con detalle suficiente para identificar a alguien

No me gusta

  • Es, a todos los efectos legales, una cámara de vigilancia apuntando a una zona común
  • La más cara de la lista con diferencia
  • La autonomía depende del tránsito del rellano: con detección de movimiento muy sensible, cae bastante

Si le preguntas a un cerrajero qué mirar en una mirilla digital, te va a dar cinco cosas: que entre en tu puerta, que grabe en tarjeta, que vea de noche, que se conecte al WiFi y que la batería aguante y se recargue sin pilas. Esta es la única de la lista que las cumple todas.

Entra en el agujero de 14 milímetros de la mirilla española clásica —y admite hasta 50—, con puertas de 35 a 105 mm de grosor. Es el filtro que tumba la mitad de las compras por internet, y lo pasa.

Graba en microSD de hasta 512 GB. Esto importa más de lo que parece: la grabación se queda en tu casa, en una tarjeta que es tuya, y no en la nube de nadie con una cuota mensual detrás.

Ve de noche por infrarrojos, que en un rellano con la luz apagada es la diferencia entre ver una cara y ver una sombra. Avisa al móvil por WiFi. Y lleva batería de 7.100 mAh que se recarga por USB-C, así que se acabó comprar pilas.

Las dos pegas hay que decirlas. Es la más cara de la lista con diferencia. Y al grabar se convierte, a efectos legales, en una cámara de vigilancia apuntando a una zona común, con las obligaciones que eso trae — lo explicamos entero en el capítulo legal.

La conectada más asequible

EZVIZ mirilla digital 4,3"

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ezviz mirilla 43 ezviz mirilla 43
✓ Mirilla digital con pantalla a color de 4,3 pulgadas
✓ Cámara con vídeo y detección de movimiento
✓ Funcionamiento con batería recargable

Me gusta

  • Pantalla a color de 4,3 pulgadas, mucho más legible que las de 2,6
  • EZVIZ tiene recorrido y publica actualizaciones, a diferencia de las genéricas
  • Detección de movimiento y grabación para saber quién ha llamado en tu ausencia

No me gusta

  • Que grabe es justo lo que activa la normativa de protección de datos
  • La detección de movimiento se come la batería mucho más rápido
  • Algunas funciones empujan hacia una suscripción

La misma idea que la EP4 y bastante menos dinero: pantalla grande a color, grabación y detección de movimiento.

Es la compra sensata si quieres las prestaciones que de verdad se usan —ver quién llamó, grabar, pantalla decente— y no necesitas la resolución 4K ni el reconocimiento de caras de la hermana mayor.

Ahora bien, es exactamente el mismo caso legal: en cuanto graba, se aplica la normativa de protección de datos igual que a la cara. Y la detección de movimiento en un rellano transitado se come la batería mucho más rápido de lo que dice la caja, así que conviene subir el umbral de sensibilidad en cuanto la instales.

La sencilla, sin conexión ni complicaciones

AYR 756

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ayr 756 ayr 756
✓ Mirilla digital con pantalla LCD de 2,6 pulgadas
✓ Acabado en níquel y latón
✓ Funcionamiento a pilas

Me gusta

  • Marca española con distribución en ferretería: recambios y soporte aquí
  • Sin funciones conectadas, o sea nada de nube, cuentas ni actualizaciones
  • La batería dura mucho más cuando no hay detección de movimiento trabajando

No me gusta

  • Pantalla de 2,6 pulgadas, pequeña
  • No avisa cuando no estás en casa
  • Comprueba el diámetro de tu agujero y el grosor de tu puerta antes de comprar

Pantalla, botón y nada más. Sin WiFi, sin app, sin cuenta y sin nube.

Es menos aparato, y para cierta gente es exactamente el aparato correcto: quien solo quiere ver quién llama sin agacharse a la lente. Resuelve especialmente bien el caso de personas mayores o con poca movilidad, para las que una pantalla a la altura de los ojos es otra cosa que una mirilla óptica.

Tiene además dos ventajas que no se anuncian. La batería dura una eternidad comparada con las conectadas, porque no hay detección de movimiento despertándola todo el día. Y al no grabar nada, la parte legal se simplifica muchísimo.

AYR es marca española y se encuentra en ferretería, así que si un día falla no dependes de un vendedor que ya no existe.

La pantalla de 2,6 pulgadas es pequeña, eso es cierto. Y antes de comprar, mide el diámetro de tu agujero y el grosor de tu puerta.

El contrapunto: si vives en casa y no en piso

TP-Link Tapo D205

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tapo d205 tapo d205
✓ Videoportero con timbre y cámara de 2K y 3 MP
✓ Campo de visión de 160 grados
✓ Batería de 5200 mAh

Me gusta

  • Timbre con vídeo: ve y habla con quien llama desde el móvil, estés donde estés
  • Batería de 5200 mAh y campo de visión de 160 grados
  • 2K de 3 MP, más resolución que casi cualquier mirilla

No me gusta

  • En un piso va montado en el rellano, que es zona común y eso complica todo
  • Requiere taladrar o pegarlo en una superficie que no siempre es tuya
  • Depende del WiFi para lo que lo hace útil

Todo lo anterior parte de que tu puerta da a un rellano compartido. Si da a la calle o a tu propia parcela, la respuesta cambia entera y esto es lo tuyo.

Un timbre con vídeo hace algo que ninguna mirilla puede: avisarte cuando no estás en casa, que es justo cuando llegan los paquetes y cuando alguien comprueba si hay alguien dentro. Y en una fachada propia no hay problema de elemento común ni de encuadrar el descansillo del vecino.

El Tapo D205 lleva batería de larga duración con carga por USB-C, detección con inteligencia artificial y admite panel solar. En un chalet o un bajo con puerta a la calle es mejor compra que cualquier mirilla de esta lista.

En un piso, en cambio, es la opción equivocada: iría montado en zona común y encuadraría el rellano entero.

Mirilla digital o timbre con vídeo

La comparación se suele hacer por prestaciones —«el videoportero avisa al móvil, la mirilla no»— y así se llega a la conclusión equivocada para la mayoría de la gente de este país.

Lo primero que hay que decidir es dónde lo vas a poder montar.

En un piso

Tu puerta da a un rellano, que es zona común del edificio. Y ahí se junta todo:

  • Un timbre con vídeo hay que montarlo en la pared del rellano o en el marco, o sea sobre elemento común, y eso requiere el visto bueno de la comunidad.
  • Su cámara, colocada ahí, encuadra el rellano entero por diseño: la puerta del vecino, el ascensor, quién entra y quién sale. Es exactamente el escenario que la normativa de protección de datos no permite.
  • Además, muchos pisos ya tienen portero automático o videoportero comunitario en el portal, que es donde de verdad hace falta filtrar quién entra.

Una mirilla digital, en cambio, sustituye a la mirilla óptica que ya está en tu propia puerta, que es elemento privativo. No tocas pared común, no cambias el aspecto exterior de forma apreciable y el ángulo que ve es el mismo cono estrecho que veía la mirilla de siempre.

En una casa

Aquí se invierte del todo. Tienes fachada y timbre propios, así que el videoportero se monta en tu pared, encuadra tu entrada y hace algo que ninguna mirilla puede: avisarte al móvil cuando no estás, que es justo cuando llegan los paquetes y cuando alguien comprueba si hay alguien en casa.

La regla, en una línea. Si tu puerta da a un descansillo compartido, mirilla. Si da a la calle o a tu propia parcela, videoportero. Y si vives en un bajo con puerta a la calle, tienes las dos opciones y gana el videoportero.

Los cinco criterios que deciden la compra

Los cerrajeros que las instalan siempre piden lo mismo: que entre en la puerta, que grabe, que vea de noche, que tenga WiFi y que la batería aguante. Estos cinco puntos, en orden de importancia.

1. El diámetro del agujero

El taladro de la mirilla española de toda la vida mide 14 milímetros. Muchas mirillas digitales piden 16,5 mm o más.

Si tu agujero es de 14 y la mirilla pide 16,5, o lo agrandas —con una puerta acorazada eso ya no es un taladro casero— o buscas un modelo que declare compatibilidad desde 14 mm. Los hay, y son los que conviene mirar primero.

Antes de comprar: saca la mirilla que tienes y mide el agujero. Se desenrosca a mano o con una moneda.

2. El grosor de la puerta

El segundo filtro, y donde se cae la otra mitad de las compras. El rango habitual va de 35 a 105 milímetros, y una puerta blindada o acorazada es bastante más gruesa que una de paso: puede quedarse fuera por arriba.

Si tienes puerta de seguridad, busca el rango explícito en la ficha antes que ninguna otra característica.

3. Que grabe en tarjeta de memoria

Aquí hay una diferencia de fondo entre modelos que parece técnica y es económica.

Una mirilla con ranura microSD guarda las imágenes en una tarjeta que es tuya, en tu casa, sin cuota. Una que solo graba en la nube del fabricante te ata a una suscripción para recuperar lo que ha grabado tu propia puerta.

Mira dos cosas: que tenga ranura, y hasta cuántos gigas admite. Y asume la contrapartida: si alguien arranca el aparato, se lleva la tarjeta con las grabaciones dentro.

4. Que vea de noche

Un rellano con la luz apagada, un sensor pequeño y una lente diminuta no dan milagros. Sin infrarrojos no vas a ver una cara, vas a ver una silueta.

Esta es la característica que separa una mirilla que sirve de una que solo sirve de día, y sin embargo casi nunca sale en el titular del anuncio.

5. La batería y cómo se recarga

Dos preguntas distintas.

Cuánto dura, que depende muchísimo del tránsito de tu rellano: la detección de movimiento es lo que se come la batería, y en un descansillo por el que pasan vecinos todo el día una mirilla puede pasar de meses a semanas. Si el modelo lo permite, sube el umbral de sensibilidad en cuanto la instales.

Y cómo se recarga. Los modelos modernos llevan batería interna que se carga por USB-C, sin desmontar nada y sin comprar pilas. Los antiguos van con pilas AA, que hay que reponer. Es una diferencia pequeña que se nota durante años.

Y una cosa que no está en la lista

Al poner la mirilla digital pierdes la óptica. Ya no hay lente por la que mirar; hay una pantalla que depende de una batería. Si se agota sin que te des cuenta, te quedas sin mirilla de ningún tipo hasta que la cargues.

Si tu puerta es cortafuegos, pregunta antes. En algunos edificios la puerta de la vivienda tiene clasificación de resistencia al fuego, y modificarla puede afectar a esa certificación. No es lo habitual en un piso antiguo, sí en obra nueva. Una consulta al administrador antes de taladrar sale gratis. Lo tratamos también en la guía de puertas de seguridad.

Las limitaciones que nadie cuenta

Una mirilla digital resuelve muy bien un problema muy concreto. Conviene saber qué no resuelve.

La batería es la queja número uno. Y el culpable casi siempre es el mismo: la detección de movimiento. En un rellano por el que pasan vecinos todo el día, una mirilla que se despierta con cada paso puede pasar de meses de autonomía a semanas. Si la tuya lo permite, desactívala o sube el umbral.

No sustituye a una alarma. Te enseña quién está en la puerta. No detecta que están forzando la cerradura, no avisa a nadie si no estás y no hace ruido. Para eso hay otras cosas: lo vemos en la guía de sensores.

El ángulo es estrecho. Ve el cono que ve una mirilla, no el rellano. Eso es una limitación real —no ves a quien se aparta a un lado— y a la vez es exactamente lo que te mantiene dentro de la ley.

La imagen de noche es floja. Un rellano con la luz apagada y un sensor pequeño detrás de una lente diminuta no dan milagros. Los modelos con infrarrojos ayudan, pero no esperes calidad de cámara de seguridad.

Se nota, y bastante. El agujero de la puerta sigue siendo el de siempre, pero lo que se atornilla por fuera no: donde había un aro metálico de 14 milímetros aparece una pieza de varios centímetros, con la lente a la vista, a menudo los infrarrojos alrededor y casi siempre un botón de timbre. Hay modelos que llevan la palabra «timbre» impresa al lado del objetivo.

Eso tiene dos consecuencias, y ninguna es la que suele contarse:

  • Sí avisa de que hay una cámara, así que algún efecto disuasorio tiene. Pero es un aviso a medias: quien la ve también sabe dónde está la lente y, por tanto, por dónde no mira. Y el ángulo, ya lo hemos visto, es estrecho.
  • Es lo primero en lo que se fija el vecino. La mayoría de los problemas del capítulo anterior no empiezan con una denuncia de privacidad: empiezan porque alguien se da cuenta de que ahora hay un objetivo apuntando al rellano.

Si lo que buscas es algo que pase desapercibido, esto no lo es. Y si buscas justo lo contrario —que se vea mucho—, una cámara de timbre convencional disuade más y suele costar menos.

Y sigue sin resolver el problema de fondo. Ver quién llama está muy bien, pero si la puerta cede a la primera palanca da igual lo bien que le hayas visto la cara. El orden sensato de gasto está en cómo proteger tu casa: primero lo que impide entrar, después lo que avisa, y al final lo que muestra.

Para qué sí sirve

  • Filtrar visitas sin abrir ni asomarte, que es su trabajo y lo hace mejor que una lente.
  • Detectar el campaneo: esa costumbre de llamar a los timbres para comprobar quién está en casa antes de elegir puerta.
  • Para personas mayores o con poca movilidad, que una pantalla a la altura de los ojos resuelve mucho mejor que agacharse a una lente.
  • Para saber quién llamó mientras no estabas, si asumes la parte de grabación y sus obligaciones.

Preguntas frecuentes

¿Mirilla digital o timbre con vídeo?

Depende de dónde da tu puerta, no de las prestaciones. Si da a un rellano compartido —o sea, si vives en un piso—, mirilla: el videoportero habría que montarlo sobre zona común y encuadraría el descansillo entero. Si tu puerta da a la calle o a tu parcela, videoportero.

¿Es legal poner una mirilla digital?

Instalarla sí. El problema aparece cuando graba. La Agencia Española de Protección de Datos ha sancionado con 300 euros a un vecino por una mirilla digital que grababa el rellano. Si solo muestra imagen en vivo y no almacena nada, la situación es mucho más cómoda.

¿Necesito permiso de la comunidad?

Para cambiar la mirilla de tu propia puerta, en principio no: la puerta es elemento privativo. Si el aparato graba de forma continuada una zona común, ahí sí puede hacer falta autorización expresa, y en cualquier caso avisar por escrito te deja en mucha mejor posición si alguien reclama.

¿Qué diámetro de agujero necesito?

Mide el tuyo antes de comprar. El estándar español antiguo son 14 mm, y muchas mirillas digitales piden 16,5 o más. Hay modelos que declaran compatibilidad desde 14 mm y son los que conviene mirar primero si no quieres agrandar el taladro.

¿Vale para una puerta acorazada?

Depende del grosor. El rango habitual va de 35 a 105 mm y una acorazada puede quedarse fuera por arriba. Busca en la ficha el rango explícito: hay modelos que llegan a 110 mm precisamente para eso.

¿Cuánto duran las pilas?

Meses si no lleva detección de movimiento activa, semanas si la lleva y vives en un rellano con tránsito. Es la queja número uno de esta categoría y casi siempre se arregla desactivando esa función o subiendo su umbral.

¿Puedo seguir mirando por la mirilla normal?

No. Al instalar la digital pierdes la óptica: ya no hay lente, hay pantalla. Si se agota la batería te quedas sin mirilla de ningún tipo hasta que le pongas pilas.

¿Sirve como sistema de seguridad?

No por sí sola. Te dice quién está llamando; no detecta que están forzando la puerta, no suena y no avisa a nadie. Es un complemento a la cerradura y a los sensores, no un sustituto.

¿Merece la pena una con WiFi?

Si lo que quieres es enterarte de quién llamó estando fuera, sí. A cambio te llevas menos autonomía, más precio y las obligaciones legales completas de una cámara de vigilancia, porque eso es lo que es. Piénsalo como una decisión legal además de técnica.

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Rubén Castro

Rubén Castro

Redactor

Apasionado de explorar y diseccionar lo último en tecnología. Tengo mucha experiencia en el mundo de los ordenadores y el gaming, aunque también me gustan todos los tipos de gadgets.

Las mejores mirillas digitales para un piso: cuál comprar y qué dice la ley