A cinco días de la BlizzCon, la saga de estrategia más importante de la historia parece estar a punto de cambiar de manos. Y de género.
El diario surcoreano Chosun Ilbo informó el 2 de septiembre que Nexon está cerca de alcanzar un acuerdo con Blizzard para obtener los derechos de desarrollo de StarCraft. Medios como TechSpot, PC Gamer y Kotaku, entre otros, han recogido la noticia, que llega justo antes de la BlizzCon 2026, que se celebra el 12 y 13 de septiembre en el Centro de Convenciones de Anaheim.
Ni Blizzard ni Nexon lo han confirmado.
Lo primero: no es una venta
Hay que ser preciso, ya que el propio periódico coreano corrigió su información inicial.
La primera versión sugería que Nexon compraba la propiedad intelectual. Sin embargo, la rectificación aclaró que se trata de un contrato de licencia: Blizzard —y, por extensión, Microsoft, su propietaria desde la compra de Activision Blizzard— conserva la propiedad de StarCraft. Nexon obtendría los derechos de desarrollo y publicación, pero no la franquicia.
Es una diferencia que lo decide todo. Con una licencia, Microsoft mantiene la última palabra sobre qué se hace con la marca y puede no renovarla. Con una venta, StarCraft habría dejado de ser suyo.
Había una subasta, y con nombres conocidos
El detalle que otorga credibilidad a la historia no es Nexon: es que no era la única interesada.
Según lo publicado, hubo una puja a cuatro bandas por los derechos de licencia y publicación global entre las grandes editoras surcoreanas —Nexon, NCSoft, Netmarble y Krafton, esta última la de PUBG—.
El hecho de que cuatro compañías de esa envergadura compitan por una marca revela dos cosas. Primero, que StarCraft sigue teniendo un gran valor económico, especialmente en Corea del Sur, donde el juego original es prácticamente patrimonio nacional. Y segundo, que Blizzard llevaba tiempo dispuesta a cederla.
El detalle que enfría el entusiasmo
Todo el mundo ha puesto por título «StarCraft 3», pero hay que leer la letra pequeña.
Existen informaciones desde febrero de 2026 que sitúan el proyecto de StarCraft dentro de la división de shooters de Nexon, la misma encargada de desarrollar Sudden Attack. Es decir, no se encuentra en un equipo de estrategia.
A esto se suma una imagen que circula actualmente y que supuestamente muestra el programa de paneles de la BlizzCon, donde aparece un proyecto llamado «StarCraft Infantry» junto a paneles de Warcraft y Diablo. El nombre no sugiere precisamente un juego de construir bases y controlar cien unidades a la vez.
Teniendo en cuenta la información actual, lo más probable es que lo que llegue sea un shooter en primera persona ambientado en el universo StarCraft, y no la secuela de estrategia que la comunidad lleva quince años pidiendo. StarCraft II salió en 2010.
Qué hay confirmado y qué no. Las fechas de la BlizzCon están confirmadas. El acuerdo de licencia con Nexon y la puja entre editoras coreanas han sido publicados por un medio serio, aunque no hay confirmación oficial. Por último, el nombre «StarCraft Infantry» y el género del juego se encuentran en el terreno del rumor puro, ya que provienen de una captura sin verificar. Conviene separar estos tres niveles antes de ilusionarse.
Por qué Nexon y no un estudio occidental
Nexon es una empresa surcoreana que cotiza en Tokio y se posiciona como una de las editoras más grandes de Asia. Su modelo histórico se basa en los juegos como servicio y el free-to-play, con títulos como MapleStory y Dungeon & Fighter, aunque últimamente ha destacado por la publicación de shooters.
Existe una razón cultural evidente: StarCraft es en Corea del Sur lo que pocas marcas son en ningún sitio. El Brood War sostuvo la primera liga profesional de deportes electrónicos del mundo, se emitía en canales generalistas y creó una cultura de jugadores profesionales que sigue vigente. Si alguien va a rentabilizar esa marca, es más probable que sea una editora coreana que un estudio de California.
Qué esperar del 12 y 13 de septiembre
Si el acuerdo está tan cerca como apunta Chosun, la BlizzCon es el escenario obvio para anunciarlo. Sin embargo, ambas empresas guardan silencio y un contrato «a punto de firmarse» se cae con frecuencia.
Lo lógico es esperar un anuncio de marca —un teaser, un nombre o quizá un estudio— y no un juego jugable. Hay que prepararse para que sea un shooter.











