Test de ratón online: botones, doble clic, CPS, rueda, polling, CPI, corrección de ángulo y precisión

📱 Estás en un móvil: estas pruebas necesitan un ratón de verdad. Guárdate la página para cuando estés en el ordenador.

Test de botones

Pulsa cada botón del ratón dentro de la zona de prueba. El botón se ilumina al pulsarlo y queda marcado cuando ya lo has probado. El clic derecho no abrirá el menú y los laterales no navegarán: aquí están capturados.

Pulsa aquí cada botón
0Izquierdo
0Derecho
0Clic de rueda
0Lateral atrás
0Lateral adelante

Último botón: —

Los botones extra (cambio de DPI, macros, perfiles) los gestiona el propio ratón o su software: no llegan al navegador y es normal que aquí no aparezcan.

Detector de doble clic defectuoso

Haz clics sueltos, de uno en uno, con el botón que quieras probar. Si un solo apretón físico se registra como dos clics — el famoso «doble clic fantasma» de los switches gastados — el intervalo será imposible de hacer a mano y aparecerá en rojo.

Haz clics sueltos aquí
(cualquier botón)
0Clics totales
0Sospechosos (80-130 ms)
0Defectos probables (<80 ms)

    Test de arrastre (el otro síntoma del switch gastado)

    Mantén pulsado el botón izquierdo dentro de la zona durante 10-15 segundos, como si arrastraras un fichero, moviendo un poco el ratón. Si el botón «corta y re-agarra» solo — el motivo de que se te suelten los arrastres a mitad — quedará registrado: ningún dedo re-agarra en menos de 80 ms.

    Mantén pulsado el botón izquierdo aquí
    0Soltados fantasma

    Es la misma avería que el doble clic, en su otra cara: el interruptor pierde contacto en mantenido. Si aquí sale algún fallo, revisa también el detector de doble clic de arriba.

    Test de CPS (clics por segundo)

    Esta prueba tiene ya página propia, porque se le quedaba pequeño el hueco: además de contar tus clics por segundo, mide el reparto de los intervalos entre clic y clic, detecta si estás alternando dos dedos (butterfly o drag) y avisa si el ritmo es tan regular que solo puede venir de un autoclicker o de un switch que rebota.

    Ir al test de clics (CPS) →

    Test de rueda (y detector de scroll fantasma)

    Gira la rueda en ambos sentidos dentro de la zona — la página no se moverá. Haz también rachas largas en un solo sentido: si en mitad de una racha aparece un paso suelto en sentido contrario, eso es el scroll fantasma del encoder sucio o gastado, y quedará contado.

    ·Gira la rueda aquí
    0Pasos arriba
    0Pasos abajo
    0Tilt lateral
    0Scroll fantasma

    Medidor de polling rate real

    Mueve el ratón en círculos rápidos y continuos dentro de la zona durante unos segundos. Ojo: la mayoría de tests de internet cuentan eventos mousemove, que el navegador limita al refresco del monitor — este usa la medición cruda cuando el navegador la ofrece, y te dice qué método está usando.

    Mueve el ratón en círculos aquí
    —Hz (mediana actual)
    —Máximo registrado

    Método: —

    Lo normal es que se quede clavado cerca de 125, 500 o 1.000 Hz — el valor configurado en tu ratón. En portátiles, el touchpad suele rondar 60-140 Hz.

    Medidor de CPI reales

    Necesitas una regla física. Elige la distancia (10 cm va bien), pulsa «Empezar medición» —la página capturará el puntero—, apoya el ratón junto a la regla, muévelo exactamente esa distancia en horizontal y haz clic para terminar. El resultado son los CPI reales a los que está configurado tu sensor.

    Pulsa «Empezar medición» Counts acumulados: 0

    Distancia a recorrer: cm

    —CPI medidos

    La medición usa Pointer Lock con movimiento sin ajustar (counts crudos del sensor). Cuanto más larga la distancia, más precisa.

    Detector de corrección de ángulo y temblor del sensor

    Mantén pulsado el botón izquierdo y cruza el recuadro de lado a lado, muy despacio, intentando hacer una raya recta a ojo. Empieza por una casi horizontal, que es donde más se nota, y repite luego en diagonal. Aquí lo bueno es salir imperfecto: si te sale una línea perfecta, es que hay software enderezándote el pulso.

    Mantén pulsado y cruza el recuadro de lado a lado

    —Desvío máximo (px)
    —Desvío relativo
    —Temblor (px)
    —Muestras en eje

    La corrección de ángulo —angle snapping— endereza por software los trazos casi rectos. Suena bien y arruina la puntería fina, porque se come tus microcorrecciones. Casi ningún ratón dice si la trae puesta.

    Detector de aceleración del puntero

    Dos pasadas de la misma distancia física: una despacio y otra rápida. Sin aceleración, las dos tienen que recorrer los mismos píxeles — el ordenador no sabe a qué velocidad has movido la mano. Usa la alfombrilla entera de borde a borde las dos veces, y haz clic al llegar para terminar cada pasada.

    Haz clic para empezar la pasada lenta Píxeles recorridos: 0
    —Píxeles (lenta)
    —Píxeles (rápida)
    —Rápida ÷ lenta

    Si sale aceleración y quieres quitarla: en Windows es «Mejorar la precisión del puntero» en los ajustes del ratón, y además puede venir del software del fabricante. La prueba depende de que las dos pasadas cubran la misma distancia real, así que repítela si dudas.

    Test de precisión

    Treinta segundos haciendo clic en dianas que van saltando por el recuadro. El primer clic arranca el cronómetro. Los fallos cuentan, así que no vale barrer a lo loco: mide puntería, no velocidad de dedo.

    Haz clic para empezar (30 s)
    0Dianas
    —Precisión
    —Tiempo por diana
    —Desvío del centro
    —Tu mejor marca

    Es el más divertido y el que menos dice del ratón: aquí mides sobre todo tu mano y tu sensibilidad configurada. Aun así sirve para comparar dos CPI distintos y quedarte con el que te dé más aciertos. Y si vienes de otro juego, el conversor de sensibilidad te da el número equivalente.

    Cómo interpretar cada prueba

    El test de botones

    El navegador detecta cinco botones: el izquierdo, el derecho, el clic de la rueda y los dos laterales. Si alguno de ellos no se ilumina, descarta primero lo más obvio: en muchos ratones los botones laterales se pueden desactivar o reasignar a través del software del fabricante, y algunos modos «juego» los apagan. Si el software indica que todo está correcto y aun así el botón no responde, el problema es físico y afecta al botón o a su cable de contacto.

    Los botones extra —cambio de DPI, disparo rápido, macros— no llegan nunca al navegador: los procesa el propio ratón o su software y envían otra cosa (un cambio interno, una combinación de teclas). Que no aparezcan aquí no significa que fallen.

    El doble clic fantasma: la avería más buscada

    Cada botón contiene un interruptor mecánico con una lámina metálica que vibra al pulsarse. Los ratones filtran dicha vibración (el debounce), pero cuando el interruptor se desgasta u oxida, la vibración supera el filtro y una sola pulsación se registra como dos clics. Es la avería clásica de los ratones muy usados —que afectó a generaciones enteras de modelos populares, incluidos varios Logitech y Razer— y el motivo de miles de arrastres que se sueltan solos y de dobles disparos accidentales.

    La física juega a nuestro favor para detectarlo: un humano no puede hacer dos clics separados en menos de ~80 milisegundos queriendo. Cualquier intervalo inferior lo genera el interruptor, no tu dedo. Por eso el detector clasifica cada intervalo: verde (normal), ámbar (80-130 ms: muy rápido, puede ser un doble clic tuyo real) y rojo (menos de 80 ms: defecto casi seguro).

    Que aparezca un solo rojo aislado entre cientos de clics puede ser casualidad. Sin embargo, varios rojos en una sesión corta = interruptor sentenciado: la solución es soldar un switch nuevo (que es barato si te manejas), usar la garantía o cambiar de ratón.

    El test de arrastre: la misma avería, en su otra cara

    Un interruptor desgastado presenta dos síntomas, aunque mucha gente solo conoce el primero. Aparte del doble clic, el switch pierde contacto en mantenido: mientras arrastras un archivo, un objeto en un juego o una selección, el ratón “suelta” un instante y vuelve a agarrar. Como resultado, el fichero cae donde no debe, la unidad se deselecciona o la construcción se rompe.

    El detector aplica la misma física que el de doble clic, pero a la inversa: durante un agarre mantenido, un soltar-y-reagarrar en menos de 80 milisegundos no lo hace ningún dedo, sino que es el interruptor cortando. Mantén el botón pulsado entre 10 y 15 segundos mientras mueves un poco el ratón (la vibración del movimiento es precisamente lo que provoca el corte en un switch tocado). Si aparece aunque sea un fallo repetible, el diagnóstico es el mismo que en el doble clic: switch sentenciado.

    CPS: para qué sirve de verdad

    Los clics por segundo son sobre todo una curiosidad, ya que importan en Minecraft PvP y poco más. Para tener referencias honestas: 4-6 CPS es un clic normal, 7-9 es rápido y, a partir de 10-12, hacen falta técnicas específicas (jitter clicking, butterfly clicking) que castigan la mano y que muchos servidores consideran trampa si vienen acompañadas de software. Si tu objetivo es apuntar mejor, los CPS no son la variable: dedícale ese tiempo a fijar bien tu sensibilidad.

    La rueda y el scroll fantasma

    La rueda utiliza un encoder mecánico que traduce el giro en pasos, y es uno de los componentes que más rápido se degrada: entra polvo, la grasa se seca o los contactos se gastan. El síntoma es inconfundible: bajas una página y da un saltito hacia arriba en mitad del gesto. El detector busca precisamente ese patrón: un paso suelto en sentido contrario durante una racha, a menos de 100 ms del paso anterior.

    Si el contador de scroll fantasma sube con regularidad, una limpieza con aire comprimido a veces lo resucita; si no, el encoder se puede sustituir, aunque en ratones baratos rara vez compensa. El tilt lateral (empujar la rueda a los lados) solo existe en algunos modelos: si el tuyo no lo tiene, es normal que ese contador se quede a cero.

    Dos apuntes sobre el hardware moderno: las ruedas de alta resolución o de giro libre (como las de los MX Master, por ejemplo) no envían «muescas», sino ráfagas de pasos pequeños. El contador las agrupa en pasos equivalentes, por lo que el número será aproximado y es lo esperable. Además, si estás probando con el touchpad del portátil, los contadores no significan nada: este es un test de rueda física.

    El polling rate: por qué este medidor dice la verdad

    Aquí hay una trampa técnica que invalida a la mayoría de tests que encontrarás por ahí: los navegadores agrupan los eventos de movimiento y los entregan una vez por fotograma, así que un contador ingenuo de mousemove marca ~60 Hz en un monitor de 60 Hz aunque tu ratón vaya a 1.000. No está midiendo el ratón: está midiendo tu pantalla.

    Este medidor emplea la medición cruda siempre que el navegador la permita —pointerrawupdate en Chrome y derivados, o eventos coalescidos en Firefox— y te indica en pantalla qué método está utilizando, para que sepas si el dato es fiable. La cifra debería coincidir casi exactamente con el valor configurado en tu ratón: 125 Hz (ratones de oficina), 500 o 1.000 Hz (gaming). Si pagaste por 4.000 u 8.000 y no aparecen aquí, recuerda que muchos ratones solo alcanzan su máximo con su dongle específico y con la opción activada en su software. Cuánto polling necesitas de verdad —spoiler: menos del que dice el marketing— te lo contamos en la guía.

    El medidor de CPI: tus counts reales, no los de la caja

    Los CPI configurados y los reales no siempre coinciden, ya que los sensores presentan desviaciones de fábrica y el software a veces redondea. Este medidor utiliza el bloqueo de puntero con movimiento sin ajustar (unadjusted movement), que entrega los counts crudos del sensor sin pasar por la aceleración del sistema: mueves el ratón una distancia conocida apoyándote en una regla y la cuenta sale sola.

    Tres consejos para lograr una medición precisa: utiliza una distancia larga (es mejor 20 cm que 5), mueve el ratón despacio y recto y repite la prueba tres veces para quedarte con la mediana. Una desviación de ±5 % respecto al valor configurado es normal; si obtienes un valor completamente distinto, comprueba si tienes activado algún escalado en el software del ratón. Y si no sabes qué CPI configurar, esa decisión —y por qué «más» no es «mejor»— la explicamos aquí.

    La corrección de ángulo: el ajuste que nadie te dice que llevas puesto

    La corrección de ángulo —angle snapping— es un filtro que endereza mediante software los trazos que casi son rectos. Aunque parezca una ayuda, es lo contrario: para apuntar con precisión haces microcorrecciones constantes y el filtro las elimina porque las confunde con temblor. Por ello, en cualquier juego de puntería lo primero que se recomienda es quitarla.

    El problema es que casi ningún ratón dice si la trae activada, y algunos pocos la incluyen de fábrica. Aquí se detecta de forma contraria a lo que cabría esperar: una línea a mano alzada demasiado perfecta es la señal mala. Una mano humana, al arrastrar despacio a lo largo de trescientos píxeles, siempre se desvía unos cuantos; si el trazo sale clavado sobre la recta ideal, es que algo lo está enderezando.

    Realiza la prueba primero de forma casi horizontal, ya que es la posición donde más se nota, y repite el proceso un par de veces antes de dar nada por seguro. El mismo lienzo muestra también el temblor: una desviación irregular muy pronunciada puede deberse a tu pulso, a la superficie o a un sensor que patina sobre una alfombrilla brillante.

    El detector de aceleración: el 1:1 que creías tener

    Cuando hay aceleración, la distancia que recorre el puntero no depende solo de cuánto muevas la mano, sino de lo rápido que la muevas. Esto destroza la memoria muscular, ya que el mismo gesto produce resultados distintos según la prisa que tengas.

    La prueba consiste en hacer dos pasadas recorriendo la misma distancia física —de borde a borde de la alfombrilla—, una de ellas despacio y la otra rápida. Si no hay aceleración, ambas sumarán prácticamente los mismos píxeles: el ordenador no sabe a qué velocidad has movido la mano, sino solo cuántos counts le ha enviado el sensor.

    Si el resultado indica que la tienes activada, en Windows suele tratarse de la opción «Mejorar la precisión del puntero» en los ajustes del ratón, aunque también puede venir del software del fabricante o de un perfil del propio ratón. Para ser honestos: la prueba depende de que las dos pasadas cubran la misma distancia real, así que, si el resultado es extraño, repítela antes de darlo por hecho.

    El test de precisión

    Treinta segundos de dianas. Es la prueba más divertida y, técnicamente, la que menos información aporta sobre el ratón: mide principalmente tu mano y la sensibilidad que tengas configurada.

    Su verdadera utilidad está en comparar contigo mismo: haz una tanda, cambia los CPI y haz otra. El número de dianas y el desvío medio respecto al centro te indican con qué sensibilidad apuntas mejor de verdad, una decisión que casi todo el mundo toma a ojo.

    Lo que un navegador no puede medir (y quien diga lo contrario, miente)

    Para ser honestos sobre los límites de cualquier test online, incluido este: desde el navegador no se puede medir la latencia absoluta de un clic (haría falta hardware externo como una cámara de alta velocidad o un medidor dedicado), ni la calidad del sensor (precisión de rastreo, aceleración intrínseca o velocidad máxima antes de perder el rastro, ya que eso requiere bancos de prueba con brazos mecánicos), ni la salud de la batería de un ratón inalámbrico. Un test online comprueba lo que llega al sistema: botones, intervalos, pasos de rueda, frecuencia de informes y counts. Para todo lo demás, busca análisis realizados con instrumental.

    Un problema no siempre es el ratón

    Antes de condenar el aparato, prueba en otro puerto USB (preferiblemente directo a la placa, sin hubs), utiliza otro cable si es desmontable y asegúrate de que el receptor inalámbrico no esté cerca de puertos USB 3.0; la interferencia del USB 3.0 con los receptores de 2,4 GHz está documentadísima y provoca tirones que parecen averías. Si el fallo persiste al probarlo en otro ordenador, entonces sí: es el ratón.