Test de ratón online: botones, doble clic, CPS, rueda, polling rate y CPI
📱 Estás en un móvil: estas pruebas necesitan un ratón de verdad. Guárdate la página para cuando estés en el ordenador.
Test de botones
Pulsa cada botón del ratón dentro de la zona de prueba. El botón se ilumina al pulsarlo y queda marcado cuando ya lo has probado. El clic derecho no abrirá el menú y los laterales no navegarán: aquí están capturados.
Último botón: —
Los botones extra (cambio de DPI, macros, perfiles) los gestiona el propio ratón o su software: no llegan al navegador y es normal que aquí no aparezcan.
Detector de doble clic defectuoso
Haz clics sueltos, de uno en uno, con el botón que quieras probar. Si un solo apretón físico se registra como dos clics — el famoso «doble clic fantasma» de los switches gastados — el intervalo será imposible de hacer a mano y aparecerá en rojo.
(cualquier botón)
Test de arrastre (el otro síntoma del switch gastado)
Mantén pulsado el botón izquierdo dentro de la zona durante 10-15 segundos, como si arrastraras un fichero, moviendo un poco el ratón. Si el botón «corta y re-agarra» solo — el motivo de que se te suelten los arrastres a mitad — quedará registrado: ningún dedo re-agarra en menos de 80 ms.
Es la misma avería que el doble clic, en su otra cara: el interruptor pierde contacto en mantenido. Si aquí sale algún fallo, revisa también el detector de doble clic de arriba.
Test de CPS (clics por segundo)
Elige la duración y haz clic izquierdo tan rápido como puedas: el primer clic arranca el cronómetro. Entre 6 y 9 CPS es lo normal; a partir de 10 ya es jitter clicking.
Test de rueda (y detector de scroll fantasma)
Gira la rueda en ambos sentidos dentro de la zona — la página no se moverá. Haz también rachas largas en un solo sentido: si en mitad de una racha aparece un paso suelto en sentido contrario, eso es el scroll fantasma del encoder sucio o gastado, y quedará contado.
Medidor de polling rate real
Mueve el ratón en círculos rápidos y continuos dentro de la zona durante unos segundos. Ojo: la mayoría de tests de internet cuentan eventos mousemove, que el navegador limita al refresco del monitor — este usa la medición cruda cuando el navegador la ofrece, y te dice qué método está usando.
Método: —
Lo normal es que se quede clavado cerca de 125, 500 o 1.000 Hz — el valor configurado en tu ratón. En portátiles, el touchpad suele rondar 60-140 Hz.
Medidor de CPI reales
Necesitas una regla física. Elige la distancia (10 cm va bien), pulsa «Empezar medición» —la página capturará el puntero—, apoya el ratón junto a la regla, muévelo exactamente esa distancia en horizontal y haz clic para terminar. El resultado son los CPI reales a los que está configurado tu sensor.
Distancia a recorrer: cm
La medición usa Pointer Lock con movimiento sin ajustar (counts crudos del sensor). Cuanto más larga la distancia, más precisa.
Cómo interpretar cada prueba
El test de botones
Un navegador ve cinco botones: izquierdo, derecho, clic de rueda y los dos laterales. Si uno de los cinco no se ilumina, primero descarta lo obvio: en muchos ratones los laterales se pueden reasignar o desactivar desde el software del fabricante, y algunos modos «juego» los apagan. Si el software dice que está todo en orden y aun así no responde, el botón o su cable de contacto tienen un problema físico.
Los botones extra —cambio de DPI, disparo rápido, macros— no llegan nunca al navegador: los procesa el propio ratón o su software y envían otra cosa (un cambio interno, una combinación de teclas). Que no aparezcan aquí no significa que fallen.
El doble clic fantasma: la avería más buscada
Dentro de cada botón hay un interruptor mecánico con una lámina metálica que vibra al pulsarse. Los ratones filtran esa vibración (el debounce), pero cuando el interruptor se desgasta u oxida, la vibración supera el filtro y un solo apretón se registra como dos clics. Es la avería clásica de ratones muy usados —afectó a generaciones enteras de modelos populares, incluidos varios Logitech y Razer— y la razón de miles de arrastres que se sueltan solos y de dobles disparos accidentales.
La física juega a nuestro favor para detectarlo: un humano no puede hacer dos clics separados menos de ~80 milisegundos queriendo. Todo intervalo por debajo lo genera el interruptor, no tu dedo. Por eso el detector clasifica cada intervalo: verde (normal), ámbar (80-130 ms: muy rápido, puede ser un doble clic tuyo real) y rojo (menos de 80 ms: defecto casi seguro).
Un solo rojo aislado en cientos de clics puede ser casualidad. Varios rojos en una sesión corta = interruptor sentenciado: la solución es soldar un switch nuevo (barato, si te manejas), usar la garantía, o cambiar de ratón.
El test de arrastre: la misma avería, en su otra cara
El switch gastado tiene dos síntomas, y mucha gente solo conoce el primero. Además del doble clic, el interruptor pierde contacto en mantenido: estás arrastrando un fichero, un objeto en un juego o una selección, y el ratón “suelta” un instante y vuelve a agarrar. El fichero cae donde no era, la unidad se deselecciona, la construcción se rompe.
El detector aplica la misma física que el de doble clic, al revés: durante un agarre mantenido, un soltar-y-reagarrar en menos de 80 milisegundos no lo hace ningún dedo — es el interruptor cortando. Mantén el botón pulsado 10-15 segundos moviendo un poco el ratón (la vibración del movimiento es justo lo que provoca el corte en un switch tocado). Si sale aunque sea un fallo repetible, el diagnóstico es el mismo que en el doble clic: switch sentenciado.
CPS: para qué sirve de verdad
Los clics por segundo son sobre todo una curiosidad — importan en Minecraft PvP y poco más. Referencias honestas: 4-6 CPS es un clic normal, 7-9 es rápido, y a partir de 10-12 hacen falta técnicas específicas (jitter clicking, butterfly clicking) que castigan la mano y que muchos servidores consideran trampa si vienen acompañadas de software. Si tu objetivo es apuntar mejor, los CPS no son la variable: dedícale ese tiempo a fijar bien tu sensibilidad.
La rueda y el scroll fantasma
La rueda usa un encoder mecánico que traduce el giro en pasos, y es de lo primero que se degrada: entra polvo, la grasa se seca, los contactos se gastan. El síntoma es inconfundible — bajas una página y da un saltito hacia arriba en mitad del gesto. El detector busca exactamente ese patrón: un paso suelto en sentido contrario en mitad de una racha, a menos de 100 ms del paso anterior.
Si el contador de scroll fantasma sube con regularidad: una limpieza con aire comprimido a veces lo resucita; si no, el encoder se puede sustituir, pero en ratones baratos rara vez compensa. El tilt lateral (empujar la rueda a los lados) solo existe en algunos modelos: si el tuyo no lo tiene, ese contador quedará a cero y es normal.
Dos apuntes de hardware moderno: las ruedas de alta resolución o de giro libre (los MX Master, por ejemplo) no mandan “muescas” sino ráfagas de pasos pequeños — el contador las agrupa en pasos equivalentes, así que el número será aproximado y es lo esperable. Y si estás probando con el touchpad del portátil, los contadores no significan nada: esto es un test de rueda física.
El polling rate: por qué este medidor dice la verdad
Aquí hay una trampa técnica que invalida a la mayoría de tests que encontrarás por ahí: los navegadores agrupan los eventos de movimiento y los entregan una vez por fotograma, así que un contador ingenuo de mousemove marca ~60 Hz en un monitor de 60 Hz aunque tu ratón vaya a 1.000. No está midiendo el ratón: está midiendo tu pantalla.
Este medidor usa la medición cruda cuando el navegador la ofrece —pointerrawupdate en Chrome y derivados, eventos coalescidos en Firefox— y te dice en pantalla qué método está usando, para que sepas si el número es fiable. La cifra debería clavarse cerca del valor configurado en tu ratón: 125 (ratones de oficina), 500 o 1.000 Hz (gaming). Si pagaste por 4.000 u 8.000 y aquí no aparecen, recuerda que muchos ratones solo alcanzan su máximo con su dongle específico y con la opción activada en su software. Cuánto polling necesitas de verdad —spoiler: menos del que dice el marketing— te lo contamos en la guía.
El medidor de CPI: tus counts reales, no los de la caja
Los CPI configurados y los reales no siempre coinciden — los sensores tienen desviaciones de fábrica y el software a veces redondea. Este medidor usa el bloqueo de puntero con movimiento sin ajustar (unadjusted movement), que entrega los counts crudos del sensor sin pasar por la aceleración del sistema: mueves el ratón una distancia conocida contra una regla y la cuenta sale sola.
Tres consejos para una medición fina: usa una distancia larga (20 cm es mejor que 5), mueve el ratón despacio y recto, y repite tres veces quedándote con la mediana. Una desviación de ±5 % respecto al valor configurado es normal; si te sale un valor completamente distinto, comprueba si tienes activado algún escalado en el software del ratón. Y si no sabes qué CPI configurar, esa decisión —y por qué «más» no es «mejor»— la explicamos aquí.
Lo que un navegador no puede medir (y quien diga lo contrario, miente)
Para ser honestos sobre los límites de cualquier test online, incluido este: desde el navegador no se puede medir la latencia absoluta de un clic (haría falta hardware externo tipo cámara de alta velocidad o un medidor dedicado), ni la calidad del sensor (precisión de rastreo, aceleración intrínseca, velocidad máxima antes de perder el rastro — eso requiere bancos de prueba con brazos mecánicos), ni la salud de la batería de un ratón inalámbrico. Un test online comprueba lo que llega al sistema: botones, intervalos, pasos de rueda, frecuencia de informes y counts. Para lo demás, busca análisis con instrumental.
Un problema no siempre es el ratón
Antes de condenar al aparato: prueba en otro puerto USB (mejor directo a la placa, sin hubs), con otro cable si es de cable desmontable, y sin el receptor inalámbrico cerca de puertos USB 3.0 — la interferencia del USB 3.0 con los receptores de 2,4 GHz está documentadísima y causa tirones que parecen averías. Si el fallo persiste igual en otro ordenador, entonces sí: es el ratón.