Cómo mejorar la conexión para juegos online

Rubén Castro, 14 diciembre 2020

Hoy en día la mayoría de juegos son en red. Eso supone que, aunque tengas el ordenador más potente, si tienes una conexión lenta sufrirás en los juegos online. Tanto es así que una persona que utilice un PC más lento, pero con una conexión más rápida, podrá reaccionar mejor a tus movimientos y te vencerá casi siempre. Por supuesto, esto también se aplica a las consolas.

1. Velocidad (ancho de banda) Vs. Ping

Por supuesto, la primera recomendación es obvia y te aconsejo que contrates con el proveedor de Internet (ISP) con menor latencia y mayor estabilidad en la conexión. Sin embargo, también podemos hacer más cosas en nuestra propia casa.

Hay que tener en cuenta es que lo más importante a la hora de jugar online no es la velocidad de descarga máxima, si no la latencia o ping.

El ping es el tiempo que tarda la señal en viajar desde tu ordenador hasta el servidor y viceversa. Depende principalmente de la tecnología de la conexión. Por ejemplo, las mejores latencias se consiguen con conexiones de fibra óptica. La mezcla de fibra óptica y coaxial también obtiene buenos resultados. Más atrás se sitúan las conexiones ADSL y los proveedores de internet por “Aire”. En último lugar, tenemos las conexiones por satélite.

El ping tiene un impacto directo en los juegos en línea. Por ejemplo, si tienes un ping de 350 ms, verás lo que pasa en el juego unos 350 ms después del momento en que ocurrieron realmente. Por eso, para jugar cómodamente a los juegos online, necesitas el ping más bajo posible. Sin embargo, esto también dependerá del tipo de juego que estés jugando. Algunos títulos son jugables a 200 ms de ping, mientras que otros (shooters) sufrirás si tienes más de 50 o 100 ms. Personalmente, noto aproximadamente cada incremento de 40-50 ms de ping y según aumenta el juego se nota menos responsivo y preciso.

Rangos de ping general:

  • Menos de 20ms: perfecto. No experimentarás ningún retraso durante el juego
  • 20ms - 50ms: bastante bien. Siguen siendo valores suficientemente bajos para jugar a cualquier juego online sin problemas
  • 50ms - 100ms: en este rango ya podremos notar un poco de lag en juegos rápidos como shooters
  • 100ms - 300ms: es posible jugar, pero notarás lag muy molesto y perjudicial (a nivel competitivo) en juegos rápidos
  • Más de 300ms: es prácticamente imposible jugar a juegos normales

Además, ten en cuenta que el ping no es universal. No tendrás el mismo ping a un servidor situado en tu propio país que a un servidor situado al otro lado del Atlántico. Puedes probar con GameServerPing el ping que tendrías en servidores situados en diferentes regiones para cada juego.

Ejemplo de ping en servidores de CS:GO de todo el mundo

En cuanto a los juegos online, la velocidad de la conexión no es tan importante a primera vista, sin embargo, debes tener en cuenta cuántos usuarios y dispositivos la estarán usando a la vez. Por ejemplo, si tú estás jugando, pero tu hermana está en una videollamada y tus padres están viendo Netflix, también necesitarás un ancho de banda grande para no saturar la red ya que esto aumenta el ping. Si no haces muchas cosas a la vez, con una conexión de 30 Mbps irás bien, aunque en los hogares normales con varios usuarios se suele recomendar conexiones de 100 Mbps.

Puedes comprobar la velocidad de tu conexión aquí mismo:

No pierdas tiempo, puedes ejecutar el test aquí mismo

También es importante mirar el bufferbloat en páginas como dslreports.

2. Conéctate por Ethernet en vez de por Wi-Fi

Otra regla universal es que siempre es mejor elegir una conexión Ethernet sobre una Wi-Fi. No importa lo buena que sea tu conexión y tu router, una conexión por cable siempre proporcionará velocidades más consistentes y una menor latencia.

Hay gente a la que le va bien su conexión Wi-Fi para jugar y nunca le da problemas, sin embargo, es más una excepción que una regla general. Normalmente las conexiones Wi-Fi no son tan estables, las bandas de frecuencia están saturadas y es mucho más habitual sufrir lag y jitter. Además, si haces una prueba de ping en algún servicio de los que hemos visto arriba con Wi-Fi y con Ethernet, verás que con Wi-Fi tendrás unos 5 ms más de latencia.

Lo malo es que no todo el mundo puede conectar el ordenador o la consola mediante un cable Ethernet. La mayoría de dispositivos cuentan con puertos Ethernet de 1.000 o 2.5000 Mbps, lo que es más que suficiente. Eso sí, asegúrate de usar cables Ethernet de calidad que proporcionen velocidades adecuadas.

Si no puedes tirar un cable desde el router hasta el ordenador tendrás que tirar de Wi-Fi. Si tienes problemas, deberás mejorar tu red Wi-Fi o utilizar adaptadores de red por cableado eléctrico (algunos modelos funcionan realmente bien).

3. Mejora tu red Wi-Fi

Mueve el router

Uno de los principales problemas de las conexiones Wi-Fi son las barreras físicas como las paredes y los pisos. También la distancia entre el dispositivo y el enrutador, así como el número de dispositivos que utilizan la red Wi-Fi, afectarán a la conexión.

Intenta colocar el router en un lugar abierto que esté próximo al ordenador y que no tenga obstáculos físicos de por medio. Lo ideal es que también esté colocado encima de la mayoría de los muebles y lejos de otros dispositivos electrónicos que puedan causar interferencias, como hornos microondas y monitores de bebés.

Otro consejo válido es posicionar las antenas perpendicularmente: una horizontal y otra vertical. Un dispositivo Wi-Fi funciona mejor cuando su antena está paralela a la del router: si tiene dos antenas, una debería estar apuntando hacia arriba y la otra hacia los lados.

Con aplicaciones del móvil como WiFi Signal Strength Meter (iOS, Android) podemos ver la fuerza de la señal y nos puede ayudar a posicionar el router mejor.

Usa el canal correcto de Wi-Fi

Como ya sabemos, todo el mundo utiliza conexiones Wi-Fi y las señales de unas redes pueden causar interferencias con otras. Por eso es recomendable ajustar algunos parámetros en el router.

Por supuesto, lo primero que todo el mundo debería modificar el nombre de usuario y la contraseña del administrador. A continuación, iremos al apartado Wi-Fi o de conexiones inalámbricas:

  • La banda de 2,4 GHz forma parte del espectro inalámbrico y utiliza conjuntos de frecuencias superpuestas que llamamos canales, de los cuales solo 3 no están superpuestos. Además, muchos dispositivos inalámbricos utilizan la banda de 2,4 GHz, por lo que tiende a estar más saturada, especialmente cuando vives en una zona densamente poblada o en casas con muchos dispositivos inalámbricos.
  • También tenemos la banda de 5 GHz, que no tiene canales que se superpongan, está menos saturada y puede proporcionar más ancho de banda. Esto hace que sea mucho más fácil conseguir una buena conexión en lugares concurridos. Sin embargo, lo hace a expensas del alcance: obtendrás una señal mejor y más rápida a 5 GHz, pero tiene un alcance menor que la banda de 2,4 GHz.

Para seleccionar el canal apropiado (el menos saturado), puedes usar inSSIDer o WiFi Analyzer en Windows o la app para móvil Wi-Fi Analyzer (Android).

Comprueba qué canal se utiliza menos y configúralo en los ajustes del router. Muchos routers también pueden cambiar la frecuencia automáticamente a los canales menos saturados. Si algo no te queda claro, el creador de Wi-Fi Analyzer te ofrece tutoriales y consejos. Y si no, puedes dejar un comentario abajo o preguntar en el foro.

Activa MU-MIMO

El MIMO multiusuario (multi-input, multiple-output), más conocido como MU-MIMO, permite al router comunicarse con múltiples dispositivos de manera simultánea. De esta manera se disminuye el tiempo de espera de cada dispositivo lo que puede a su vez puede reducir considerablemente la latencia en redes con muchos dispositivos.

Sin MU-MIMO, el enrutador tiene que conectarse a cada dispositivo individualmente una fracción de segundo y luego pasar al siguiente dispositivo.

MU-MIMO no aumenta la velocidad máxima de la red Wi-Fi, sino que se asegura de que no se pierda velocidad cuando se conectan varios dispositivos a la vez.

Esta característica se encuentra solo en los routers más modernos. Y tanto el router como su dispositivo tienen que ser compatibles con MU-MIMO para poder aprovechar este avance.

Cambia de router

Para mejorar tu red Wi-Fi, puedes optar por cambiar el router o utilizar un sistema de routers de malla. Eso sí, nunca utilices extensores de Wi-Fi si quieres jugar, funcionan ampliando el alcance de la red actual por lo que aumentan bastante la latencia.

Los enrutadores de gama alta pueden ofrecer características útiles que mejoran el rendimiento y facilitan el uso del sistema. Por ejemplo, OFDMA aumenta la eficiencia espectral y la capacidad de la red, 4x4 MU-MIMO, múltiples puertos LAN, o la agregación de enlaces para aquellos con conexiones de Internet gigabit.

Una de las mejores maneras de acelerar tu red inalámbrica es utilizar un routers y dispositivos con Wi-Fi 6 (802.11ax) ya que permite velocidades más rápidas, menor latencia y mayor capacidad.

4. Habilita el QoS (Quality of Service)

Otra función que se encuentra en la mayoría de los router es el QoS y permite dar prioridad a ciertos tipos de tráfico. En la configuración del router, busca la pestaña QoS y selecciona el perfil de juegos. De esta manera el tráfico que proceda de juegos tendrá prioridad sobre el resto.

Algunos routers tienen sistemas de QoS adaptables con ajustes más granulares (juegos, transmisión de medios, navegación por Internet, etc.) y precisos (límites de ancho de banda).

Aun así, el QoS básico suele ser suficiente para la mayoría de los usuarios.

Una vez establecido, tu router gestionará las colas de tráfico para priorizar lo que hayas elegido como más importante y mejorará tu conexión dentro de los juegos, especialmente cuando otras personas o dispositivos se conecten al Wi-Fi simultáneamente.

5. Cambiar los servidores DNS

Si nunca has ajustado la configuración de tu red, es probable que estés usando los servidores DNS de tu ISP, que rara vez son de alta calidad. Cambiar los servidores DNS puede acelerar notablemente tu conexión e incluso protegerte de ciertos ataques. Cambiar a un DNS de terceros también es bastante fácil, solo tienes que seguir estos pasos en Windows:

  • Vamos a Configuración
  • Red e Internet
  • Nos desplazamos hacia abajo y pinchamos en Centro de redes y recursos compartidos
  • Ahora en la parte izquierda encontraremos Cambiar configuración del adaptador
  • Pinchamos con el botón derecho sobre el adaptador que utilizamos para conectarnos a internet (que suele ser el que no tiene una cruz o X encima) y le damos a Propiedades
  • En este caso, el 2 adaptador es el que no tiene una X y es el que nos proporciona internet
  • Pinchamos en TCP/IPv4 y le damos otra vez a Propiedades
  • Activamos “Usar las siguientes direcciones de servidor DNS” e introducimos las direcciones DNS que queramos (1.1.1.1 y 1.0.0.1 para Cloudflare, por ejemplo). Le damos a Aceptar y cerramos las ventanas abiertas.
También puedes ajustar los servidores DNS a nivel de enrutador, lo que significa que cubrirá todos los dispositivos de su red.

Ya hice un artículo con los mejores servidores de DNS y cómo probar los que mejor te funcionan a ti. Aun así, aunque aquí os dejo un resumen con lo que suelen ser los mejores para todo el mundo:

  • Cloudflare 1.1.1.1 y 1.0.0.1
  • Google 8.8.8.8 y 8.8.4.4
  • Quad9 9.9.9.9 y 149.112.112.112
  • OpenDNS Home 208.67.222.222 y 208.67.220.220
  • CleanBrowsing 185.228.168.9 y 185.228.169.9
  • Verisign 64.6.64.6 y 64.6.65.6
  • DNS alternativo 198.101.242.72 y 23.253.163.53
  • AdGuard DNS 94.140.14.14 y 94.140.15.15

6. Apaga otros dispositivos y aplicaciones en segundo plano

Es algo básico, pero no viene mal recordarlo. Si quieres maximizar la velocidad de tu conexión para jugar online, los procesos y programas en segundo plano de tu PC que consumen ancho de banda, incluyendo tu navegador web o los programas de descargas, deben ser apagados.

7. Juega en tu región

Esta es otra obviedad, pero, como hemos visto antes, la distancia entre nuestro ordenador y el servidor determinará el ping que tendremos. Si es posible, selecciona los servidores de la región más próxima, en tu país o en tu continente.

Por ejemplo, en Dark Souls 3 hay una opción de cruce de regiones llamada “Matchmaking”. Cuando está activada, puedes conectarte con jugadores de todo el mundo. Cuando está desactivada, los jugadores de Europa no pueden jugar con los de Estados Unidos o Asia.