En octubre de 2025, Microsoft tomó una decisión que sacudió el ecosistema de las suscripciones de videojuegos: subió el precio de Xbox Game Pass Ultimate un 50%, pasando de 19,99 a 29,99 dólares al mes. La justificación oficial apuntaba a la incorporación de nuevos socios como Ubisoft+ y Fortnite Crew, pero el mercado respondió con contundencia. En los meses siguientes, el servicio entró en lo que la propia dirección de Xbox reconocería públicamente como ocho meses de declive continuado.
Lo que sucedió después es una lección en tiempo real sobre los límites del modelo de suscripción en los videojuegos. Millones de jugadores cancelaron su cuenta, y la brecha con PlayStation Plus —que cuenta con alrededor de 47 millones de suscriptores— se amplió de forma notable. No fue hasta abril de 2026 cuando la nueva CEO de Xbox, Asha Sharma, anunció una bajada histórica de precios para intentar revertir la tendencia.
Este artículo reconstruye qué ocurrió exactamente, cuántos suscriptores perdió Game Pass y si el servicio —con su nuevo precio y sus condiciones actuales— sigue siendo una opción competitiva frente a las alternativas del mercado.
La subida del 50% y la primera admisión de Microsoft
Octubre de 2025: el alza de precio que nadie esperaba
En octubre de 2025, Microsoft anunció una revisión de precios de Game Pass que sorprendió incluso a los suscriptores más fieles del servicio. El plan más popular, Game Pass Ultimate, pasó de 19,99 a 29,99 dólares al mes —un incremento del 50% de golpe—. El nivel PC Game Pass también subió, de 11,99 a 16,49 dólares mensuales, lo que supone aproximadamente un 38% más caro.
En Europa, los ajustes fueron equivalentes en porcentaje, aunque los precios exactos variaron según el mercado local. Para muchos jugadores, la subida no fue incremental: fue un salto que convirtió Game Pass de una propuesta de valor excepcional en un servicio que requería una reflexión consciente antes de renovar.
La justificación oficial: más contenido, más socios
Microsoft no anunció la subida de precio en el vacío. La compañía la presentó como una consecuencia directa de la expansión del catálogo y los nuevos acuerdos de distribución. Los argumentos más repetidos desde Redmond fueron:
- La integración de Ubisoft+, que añadía decenas de títulos de una de las mayores editoras del mundo al catálogo base de Game Pass
- La inclusión de Fortnite Crew, la suscripción mensual de Epic Games, como parte del paquete Ultimate
- El crecimiento continuo del catálogo de primeras partes de Xbox, impulsado por las adquisiciones de Activision Blizzard y Bethesda
- La apuesta por los juegos de EA Play como parte del nivel Ultimate
El razonamiento era coherente sobre el papel: más contenido justifica un precio más alto. Sin embargo, la percepción del usuario fue distinta. Una subida del 50% en un solo paso es difícil de aceptar, independientemente del valor añadido que se anuncie junto a ella.
El catch que cambió el trato: Call of Duty llega tarde
Uno de los grandes argumentos de venta de Game Pass siempre fue recibir los juegos de Xbox y sus estudios asociados el mismo día de lanzamiento. Con la llegada de Activision Blizzard al ecosistema de Microsoft, todo apuntaba a que Call of Duty seguiría el mismo camino.
No fue así. Tras la subida de precio de octubre de 2025, quedó confirmado que los juegos de Call of Duty no llegarían a Game Pass el día de su lanzamiento, sino aproximadamente un año después. Para muchos jugadores, esto fue el detalle que terminó de decantar la balanza: pagar más por un servicio que, precisamente, dejaba fuera a la franquicia más jugada del mundo el día que importa.
Matthew Ball en el Summer Game Fest 2026: la admisión que nadie esperaba
Durante el Summer Game Fest de 2026, Matthew Ball, director de estrategia de Xbox, hizo algo infrecuente en el sector tecnológico: reconoció públicamente que la decisión de subir precios había tenido consecuencias negativas reales. Ball admitió ante los medios presentes que Game Pass había perdido “millones” de suscriptores en los meses posteriores al alza de octubre de 2025.
No se ofrecieron cifras concretas —Microsoft lleva sin publicar datos de suscriptores desde febrero de 2024, cuando reportó 34 millones—, pero la admisión cualitativa fue suficientemente clara. Para un servicio que había construido parte de su identidad en el crecimiento constante, reconocer una pérdida masiva de usuarios supuso un punto de inflexión comunicativo notable.
La pregunta que quedaba en el aire era inevitable: ¿cuánto daño real había sufrido el servicio?
Ocho meses de declive: millones de suscriptores perdidos
Las cifras que Microsoft no publica
Para entender la magnitud del impacto, hay que partir de un dato fundamental: Microsoft no ha publicado cifras oficiales de suscriptores de Game Pass desde febrero de 2024, cuando reportó 34 millones. A partir de ahí, la compañía dejó de desglosar esta métrica en sus informes financieros trimestrales, lo que hace imposible conocer la evolución exacta del servicio con datos propios.
Lo que sí se sabe es que, antes de la subida de precio de octubre de 2025, diversas estimaciones del sector situaban la base de suscriptores de Game Pass en una horquilla de entre 35 y 38 millones en su momento de mayor penetración. Tras los ocho meses de declive reconocidos por la propia dirección de Xbox, las estimaciones apuntan a una cifra cercana a los 30 millones de suscriptores activos, lo que implicaría una pérdida de varios millones de usuarios en un periodo relativamente corto.
Asha Sharma y la frase que lo resume todo
En abril de 2026, la nueva CEO de Xbox, Asha Sharma —quien sustituyó a Phil Spencer en el cargo en febrero de ese año—, concedió una entrevista a Bloomberg en la que definió con precisión lo que había ocurrido. Sus palabras fueron directas: el servicio había vivido “ocho meses de declive” tras la subida de precio de octubre de 2025.
Sharma también añadió que, tras el recorte de precios anunciado el 21 de abril de 2026 —una bajada de Game Pass Ultimate de 29,99 a 22,99 dólares mensuales, el mayor recorte en la historia del servicio—, Game Pass había “vuelto al crecimiento”. La secuencia es llamativa: una subida del 50%, ocho meses de caída y un recorte de siete dólares para recuperar el terreno perdido.
El contexto competitivo: PlayStation Plus como referencia
Para calibrar la magnitud del problema, basta comparar con el principal competidor directo en el espacio de las suscripciones de consola. PlayStation Plus Premium, el nivel más alto del servicio de Sony, cuesta 17,99 dólares al mes y cuenta con aproximadamente 47 millones de suscriptores.
La distancia entre ambos servicios es considerable:
- Game Pass alcanzó su pico estimado en torno a 35-38 millones de suscriptores, antes de la subida de precio
- Tras los ocho meses de declive, las estimaciones lo sitúan cerca de los 30 millones
- PlayStation Plus Premium mantiene alrededor de 47 millones de suscriptores, con un precio inferior al que tenía Game Pass Ultimate durante su periodo de mayor coste
No se trata solo de una diferencia numérica: es una diferencia de percepción de valor. Sony nunca realizó una subida de precio de la magnitud de la de Microsoft en ese mismo periodo, lo que reforzó la imagen de PlayStation Plus como la opción más estable y predecible del mercado.
¿Por qué los usuarios cancelaron?
La combinación de factores que llevó a la cancelación masiva tiene varias capas:
- El salto de precio fue demasiado brusco. Pasar de 19,99 a 29,99 dólares en una sola subida, sin período de transición progresivo, generó un rechazo inmediato en una parte importante de la base de usuarios.
- Call of Duty llegará tarde. Para los jugadores que se suscribieron precisamente por la expectativa de recibir los lanzamientos de Activision el día uno, la confirmación de que COD llegaría con aproximadamente un año de retraso fue una decepción difícil de digerir.
- Las alternativas son más baratas. Con PlayStation Plus Premium por debajo de los 18 dólares, y con Xbox Cloud Gaming disponible en dispositivos sin necesidad de consola, la propuesta de valor de Game Pass Ultimate al nuevo precio no resistía bien la comparación.
- El momento económico importa. Las subidas de precio en servicios de entretenimiento digital son especialmente sensibles en un contexto de inflación sostenida, donde los consumidores revisan sus suscripciones con más atención que antes.
El resultado fue un periodo de ocho meses en los que el servicio que Microsoft había presentado como el futuro del gaming perdió terreno de forma continua y cuantificable, aunque esa cuantificación exacta siga siendo una estimación, no un dato oficial.
¿Vale la pena Game Pass tras el recorte a 22,99 dólares?
El nuevo escenario: precios revisados, catálogo con asterisco
El 21 de abril de 2026, Asha Sharma anunció la bajada de precio de Game Pass Ultimate de 29,99 a 22,99 dólares al mes (aproximadamente 21 euros, según cambio). Es el mayor recorte en la historia del servicio, y no es un movimiento menor: reconoce implícitamente que el precio de octubre de 2025 fue un error de calibración. La pregunta ahora es si el nuevo precio —todavía por encima del coste previo a la subida— es suficiente para hacer de Game Pass una opción recomendable.
Para responder con rigor, hay que poner los números sobre la mesa y leer la letra pequeña con atención.
Comparativa de precios: Game Pass vs la competencia
Los niveles actuales de Game Pass y su principal competidor directo, con precios en dólares y euros aproximados:
Xbox Game Pass (precios actuales desde abril 2026):
- Game Pass Core (multijugador online + catálogo reducido): en torno a 9,99 $/mes (~9 €/mes)
- PC Game Pass (solo PC, catálogo completo de primeras partes): 16,49 $/mes (~15 €/mes)
- Game Pass Ultimate (consola + PC + Xbox Cloud Gaming): 22,99 $/mes (~21 €/mes)
PlayStation Plus:
- Essential (multijugador online + juegos mensuales): 9,99 $/mes (~9 €/mes)
- Extra (catálogo de hasta 400 juegos): 14,99 $/mes (~14 €/mes)
- Premium (catálogo completo + títulos clásicos + streaming): 17,99 $/mes (~17 €/mes)
La diferencia entre Game Pass Ultimate y PlayStation Plus Premium sigue siendo de cinco dólares al mes a favor de Sony. Para un año completo, eso supone 60 dólares de diferencia —el precio de un juego nuevo a precio completo.
El catch que permanece: Call of Duty llega tarde
Uno de los puntos de atracción históricos de Game Pass era su política de juegos en el día de lanzamiento. Los títulos de Xbox Game Studios y sus filiales llegaban al catálogo el mismo día que salían a la venta. Eso incluía, en teoría, los juegos de Activision Blizzard tras la adquisición.
En la práctica, la situación actual es distinta: los juegos de Call of Duty no llegan a Game Pass el día de su lanzamiento. El periodo de espera es de aproximadamente un año. Para los jugadores que siguen la saga de forma activa —y Call of Duty es una de las franquicias más jugadas del mundo— esta condición cambia por completo el cálculo de si merece la pena suscribirse.
Si el objetivo es jugar a los grandes lanzamientos de Activision al día uno, Game Pass no es la solución. Si el objetivo es acceder a un catálogo amplio de juegos de Xbox, Bethesda y terceros a un precio razonable, el servicio sigue siendo competitivo.
¿Qué ofrece Game Pass que PlayStation Plus no tiene?
A pesar del gap de precio, hay argumentos genuinos a favor de Game Pass Ultimate que PlayStation Plus no replica:
- Xbox Cloud Gaming: permite jugar en dispositivos sin consola —teléfonos, tabletas, ordenadores modestos— directamente desde el navegador. PlayStation Plus Premium ofrece streaming, pero la implementación de Xbox es ampliamente reconocida como más flexible.
- Día uno de primeras partes de Xbox/Bethesda: los juegos de Halo, Forza, Starfield o futuros títulos de Bethesda siguen llegando al catálogo el mismo día de lanzamiento.
- EA Play incluido en Ultimate: acceso a un catálogo adicional de Electronic Arts sin coste extra.
- Compatibilidad multiplataforma: Game Pass funciona en consola Xbox, PC con Windows y, a través del cloud, en prácticamente cualquier pantalla con navegador.
¿Merece la pena suscribirse ahora?
Depende del perfil del jugador:
- Si ya tienes una Xbox o juegas principalmente en PC y consumes varios juegos al año de estudios de Microsoft, Game Pass Ultimate a 22,99 $/mes sigue siendo una propuesta de valor sólida, especialmente si valoras el cloud gaming.
- Si eres principalmente usuario de PlayStation o no tienes interés en las franquicias de Xbox, PlayStation Plus Premium a 17,99 $/mes ofrece un catálogo igualmente amplio por menos dinero.
- Si tu interés principal es Call of Duty el día de lanzamiento, ningún nivel de Game Pass cubre esa necesidad en este momento.
- Si buscas el mejor precio por catálogo, PlayStation Plus Extra (14,99 $/mes) es difícil de batir en términos de relación coste-contenido.
Una nota sobre los datos de suscriptores
Es importante señalar que Microsoft no ha publicado cifras oficiales de suscriptores de Game Pass desde febrero de 2024, cuando se reportaron 34 millones. Las estimaciones sobre pérdidas de millones de usuarios en 2025 y la recuperación posterior al recorte de abril de 2026 se basan en la admisión cualitativa de Matthew Ball en el Summer Game Fest 2026 —quien habló de “millones” perdidos sin precisar cifras— y en los comentarios de Asha Sharma a Bloomberg sobre el retorno al crecimiento.
No existe, en la fecha de publicación de este artículo, ningún dato oficial que cuantifique con precisión cuántos suscriptores perdió Game Pass ni cuántos ha recuperado. Las referencias a cifras concretas como “30 millones” o “pérdida de varios millones” son estimaciones del sector, no cifras verificadas por Microsoft. Quien busque números exactos encontrará, por ahora, únicamente opacidad corporativa —un recordatorio de que el mercado de las suscripciones de gaming sigue siendo mucho menos transparente de lo que debería.
Lo que sí es claro es que el episodio de octubre de 2025 a abril de 2026 ha cambiado la percepción del servicio. Game Pass ya no es el servicio imbatible de precio que fue. Es, ahora, uno más en un mercado competitivo que obliga a Microsoft a justificar cada euro de su tarifa mensual.
Para seguir las actualizaciones oficiales del servicio y su catálogo, puedes consultar la página oficial de Xbox Game Pass.











