Razer ha presentado el Razer Prio, un mando para móvil con un planteamiento distinto al de toda su gama anterior: se pliega sobre sí mismo hasta quedar del tamaño de la palma de la mano y no lleva batería. Se enchufa al puerto USB-C del teléfono, se despliega girando las dos mitades y ya está listo, sin emparejar nada ni cargar nada.
Cuesta 109,99 euros en España y 99,99 dólares en Estados Unidos.

La idea que vende Razer es la de los ratos muertos: la espera entre clases, la sala de espera, el trayecto. Un mando que vive en el bolsillo y sale cuando aparecen veinte minutos libres. Vamos con lo que hay detrás del anuncio, incluidas las cosas que la nota de prensa no cuenta.
Lo más importante: no tiene batería
Es la decisión de diseño que define el producto y la que la nota de prensa menciona de pasada, con un «sin carga, sin complicaciones» que no explica gran cosa.
El Prio se alimenta del propio móvil a través del USB-C. No hay emparejamiento Bluetooth, no hay batería interna, no hay nada que cargar. Enchufas y funciona.
Eso tiene dos consecuencias, una buena y una mala, y conviene tener las dos claras:
- A favor: nunca te vas a encontrar con el mando descargado, que es el fallo clásico de este tipo de accesorios. Y al ir por cable, la latencia es menor que por Bluetooth, algo que se nota en juegos de reflejos y en cloud gaming, donde cada milisegundo se suma al retardo del servidor.
- En contra: gasta la batería de tu móvil. Todo lo que consuma el mando sale del teléfono, que ya está trabajando a fondo moviendo el juego. En una sesión larga eso se nota.
El formato plegable, con la cinta métrica delante
Plegado, el Prio mide 107 x 67 x 23 mm y pesa 101 gramos. Desplegado, admite móviles de hasta 7 pulgadas —Razer cita expresamente el iPhone 17 Pro Max y el Samsung Galaxy S26 Ultra— y funciona con la funda puesta, siempre que sea de perfil fino o medio.
El mecanismo consiste en girar las dos mitades hasta que encajan en posición de juego. Al plegarse, los controles quedan hacia dentro, protegidos, que es justo lo que hace falta para llevarlo suelto en un bolsillo junto con las llaves.

Palancas capacitivas: qué significa eso
La distribución es la de un mando de consola completo: dos palancas de perfil bajo, cruceta de cuatro direcciones, botones frontales, bumpers y gatillos, más cuatro botones multifunción y un botón dedicado que abre directamente tu biblioteca en Razer Cortex Mobile.
El dato técnico que merece explicación es que las palancas son capacitivas, y Razer lo vende como una medida contra la deriva (drift).
Una palanca convencional usa potenciómetros: dos piezas con un contacto físico que roza sobre una pista resistiva. Ese roce desgasta el material, y cuando la pista se degrada la palanca empieza a mandar movimiento sin que nadie la toque. Es el famoso stick drift que arruinó millones de Joy-Con.
Una palanca capacitiva mide un campo eléctrico en lugar de un contacto físico, así que no hay superficie que se desgaste. Es la misma idea que hay detrás de las palancas de efecto Hall, aunque con otra tecnología. En un mando pensado para ir suelto en un bolsillo, sin batería y a un precio de 110 euros, es una decisión sensata.
Razer añade además que los botones son táctiles y silenciosos, pensando en usarlo en sitios donde el clic constante molestaría. Encaja con el argumento de venta —la sala de espera, el transporte público— aunque habrá que comprobar en la práctica si el recorrido se sigue notando bien.
Con qué funciona
| Característica | Dato |
| Precio en España | 109,99 € |
| Precio en Estados Unidos | 99,99 dólares |
| Conexión | USB-C directo al móvil |
| Batería | No lleva |
| Medidas plegado | 107 x 67 x 23 mm |
| Peso | 101 g |
| Tamaño de móvil admitido | Hasta 7 pulgadas |
| Controles | Dos palancas capacitivas, cruceta de 4 direcciones, botones frontales, bumpers y gatillos |
| Sistemas compatibles | iOS 18 o superior y Android 14 o superior |
Funciona en iPhone con iOS 18 o superior y en Android 14 o superior, tanto con juegos instalados en el móvil como a través de servicios en la nube y de juego remoto:
- Xbox Cloud Gaming
- Steam Link
- PS Remote Play
- Razer PC Remote Play, mediante las aplicaciones Razer Cortex de móvil y de PC

Esa lista es lo que convierte al Prio en algo más que un mando de móvil: con Steam Link o PS Remote Play, el teléfono pasa a ser una pantalla portátil de tu PC o de tu PlayStation dentro de casa. Y ahí la conexión por cable vuelve a jugar a favor, porque el retardo del mando no se suma al de la transmisión.
Dónde encaja dentro de la gama de Razer
Razer ya tenía mandos para móvil: la familia Kishi. El Prio no los sustituye, se coloca al lado con otra prioridad.
Los Kishi son mandos telescópicos: se estiran para abrazar el móvil y ofrecen una empuñadura más parecida a la de un mando de consola, con mejor agarre para sesiones largas. Pero no se pliegan, así que ocupan lo que ocupan y hay que llevarlos en la mochila. El Kishi Ultra llegó incluso a admitir tabletas pequeñas.
El Prio renuncia a parte de ese agarre a cambio de caber en un bolsillo. Es la diferencia entre un accesorio que decides llevarte y uno que simplemente está ahí siempre.
Lo que habrá que ver en las pruebas son dos cosas que ninguna ficha técnica responde: cuánta batería del móvil se lleva por delante en una sesión larga, y si con solo 23 milímetros de grosor plegado el agarre aguanta más de esos «veinte minutos» que Razer usa como argumento. Un mando fino es cómodo de llevar y suele ser incómodo de sujetar.











