Fantech Zenith Pro

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- Excelente relación calidad-precio
- Sticks Ginfull Effect Hall (antideriva)
- Gatillos Dual-Mode (Analógico/Digital Switch)
- Botones principales mecánicos
- Incluye base de carga magnética
- Conectividad Tri-Mode (Bluetooth, 2.4 GHz, USB-C)
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- Materiales de construcción plásticos
- Software de configuración algo básico
La competencia en el mercado de mandos de terceros está más viva que nunca. Cada año vemos opciones con mejores prestaciones a precios que hace tiempo nos parecerían imposibles, especialmente para aquellos jugadores que buscan características de mandos nivel “pro” sin dejarse medio sueldo.
El Fantech Zenith Pro (WGP18) es un controlador que llega para dar un golpe sobre la mesa. Su gran baza es simple pero contundente: ofrecer componentes de altísima calidad como switches mecánicos, sticks con tecnología Hall Effect, gatillos híbridos (analógico y digital), y hasta una base de carga magnética, todo por un precio que ronda los 40 euros al cambio.

¿Qué hay en la caja?
Al abrir la caja no solo nos encontramos con el Fantech Zenith Pro perfectamente acomodado y su manual, sino que el mando incluye su propia estación de carga magnética, el dongle USB de 2.4 GHz con la tecnología StrikeSpeed (escondido en un compartimento de la propia base) e incluso unos joysticks de repuesto, un detalle extra que se agradece enormemente para alargar la vida útil del mando.
Diseño, ergonomía y estética
Al tomar el Fantech Zenith Pro entre las manos, notamos inmediatamente una ergonomía claramente inspirada en el mando de Xbox, con una disposición de sticks asimétrica que tanto gusta a la gran mayoría de la comunidad de PC. El peso se sitúa en torno a los 265 gramos, lo que lo hace sentir sustancial y sólido sin llegar a cansar las muñecas tras largas sesiones de juego.

Plásticos rígidos pero de buen tacto
A diferencia de alternativas más caras que apuestan por gomas texturizadas para el agarre de los laterales, Fantech ha optado por mantener un acabado plástico en todo el cuerpo, dotando a la zona de agarre trasera de un patrón rugoso para mejorar la sujeción. Pese a que esto denota su rango de precio, el montaje es muy robusto. No hay crujidos extraños al someterlo a torsión y los acabados de los materiales están muy bien rematados.
La estética global del dispositivo incluye zonas con retroiluminación RGB dinámica que podemos ajustar directamente mediante combinaciones de botones en el mando, lo que le da un toque moderno y personalizable sin depender exclusivamente del software, siendo ideal si jugamos en consolas o dispositivos móviles.

Botones, gatillos y precisión
El apartado técnico es donde el Fantech Zenith Pro lucha de tu a tu con muchos mandos que cuestan el doble. La marca ha hecho una apuesta total por el rendimiento.
Sticks con Hall Effect Ginfull
El infame stick drift (cuando el mando detecta movimiento fantasma) queda completamente descartado gracias al uso de sensores magnéticos Ginfull Hall Effect de 12 bits para los joysticks. Esta tecnología magnética evita el desgaste por fricción de los potenciómetros tradicionales, aumentando la vida útil exponencialmente y brindando una precisión absoluta. Con una tensión de aproximadamente 70g en la palanca, el control y la resistencia son excelentes.
Botonera y D-Pad 100% mecánicos
Fantech no ha escatimado en switches. Encontramos interruptores mecánicos con un satisfactorio “clic” tipo ratón en los botones principales (ABXY), en los bumpers superiores (LB/RB), en los botones macro traseros e incluso en el propio D-Pad (cruceta). Este último ofrece un tacto espectacular para juegos de lucha o plataformas, asegurando inputs precisos y rápidos.

Gatillos Dual-Mode Force-Switch
Una de las características más aclamadas de este modelo (y que suele ser exclusiva de gamas prémium) son sus gatillos traseros con tecnología Dual-Mode. Mediante unas pequeñas palancas físicas ubicadas en la parte posterior, podemos alternar entre dos modos para los gatillos RT y LT:
- Modo Analógico (Hall Effect): Todo el recorrido tradicional basado en sensores magnéticos, ideal para juegos de carreras donde necesitas acelerar y frenar progresivamente.
- Modo Digital (Microswitch): Limita enormemente el recorrido y activa un pulsador mecánico instantáneo (también conocido como hair trigger). Este modo es el preferido por los jugadores competitivos de shooters (como Call of Duty o Valorant) para disparar milisegundos más rápido.
Además, en la parte posterior disponemos de dos levas macro programables (M1 y M2), de accionamiento mecánico. Estas levas son configurables directamente desde el mando sin necesidad de software: basta con mantener pulsado el botón central ‘M’ y la leva deseada para grabar una secuencia de hasta 16 botones, lo que añade una capa extra de personalización muy bienvenida para juegos de lucha o MMORPGs.
Conectividad y autonomía
El mando ofrece conectividad Tri-Mode, lo que significa que estamos ante un todoterreno preparado para casi cualquier plataforma de hoy en día. Podemos conectarlo mediante:
- Conexión Inalámbrica 2.4 GHz: A través del dongle USB incluido (bautizado como StrikeSpeed). Es ideal para jugar en PC sin retrasos, ya que soporta un polling rate de hasta 1000 Hz, minimizando el input lag de forma drástica.
- Bluetooth 5.2: Excelente para jugar en smartphones (iOS y Android), Nintendo Switch, macOS y tvOS. Ofrece 125 Hz de tasa de sondeo en este modo, más que suficiente para juegos móviles o el catálogo de Nintendo.
- Cable USB-C: Para aquellos puristas de los eSports que no quieren depender de baterías y exigen los mismos 1000 Hz de la conexión 2.4 GHz.
A nivel de soporte, incluye un giroscopio de 6 ejes con compatibilidad nativa para Nintendo Switch y motores de vibración dobles y asimétricos con 4 niveles de intensidad regulables directamente con los atajos del mando.
Base de carga magnética y batería
Para mantener todos estos componentes funcionando, el mando esconde una batería de iones de litio de 800 mAh. Fantech promete hasta 18 horas de autonomía, y en nuestras pruebas hemos comprobado que rinde de forma excelente, permitiendo largas sesiones de juego sin interrupciones. La autonomía dependerá, eso sí, de si abusamos de la iluminación RGB y de la máxima vibración.
La inclusión de una base de carga magnética ha sido una grata sorpresa. Es pequeña, discreta y basta con posar el mando encima cuando terminemos de jugar para que los pines magnéticos hagan contacto y comiencen la recarga. Un extra de comodidad que cuenta además con funciones Smart Sleep/Wake-up (el mando se apaga al colocarlo y se enciende solo al levantarlo) y un práctico compartimento oculto para guardar el receptor USB.
Software y aplicación KeyLinker

Software KeyLinker
Para exprimir al máximo todas las funciones y perfiles, dependemos de la aplicación móvil KeyLinker (disponible en Android y en iOS). Desde aquí podemos modificar asignaciones de botones, configurar diferentes perfiles, crear macros complejas para las levas traseras, ajustar la sensibilidad de los sticks (la curva de respuesta), calibrar los gatillos y ajustar la potencia de los motores de vibración. Cabe destacar que el control de la iluminación RGB se realiza directamente mediante atajos de botones en el propio mando, sin necesidad de usar esta app.
Aunque la aplicación cumple perfectamente su función, su diseño es algo espartano y podría estar más pulido a nivel de interfaz de usuario. Al carecer de un programa dedicado para PC, estas personalizaciones avanzadas deberán realizarse emparejando el mando vía Bluetooth con nuestro móvil. No es un gran problema y nos permite ajustar parámetros sobre la marcha sin tener que minimizar el juego, pero para los usuarios más exigentes puede resultar ligeramente menos directo.
Nuestra opinión
El mercado actual está inundado de mandos de terceros excelentes, y destacar no es fácil. Hemos visto como marcas de la talla de 8BitDo (Ultimate Wireless) o GameSir y Flydigi ofrecían productos geniales que plantaban cara e incluso superaban a los mandos oficiales. ¿Dónde queda el Zenith Pro en este espectro? Pues nada menos que en el pedestal de la relación prestaciones-precio.
Encontrar en un solo dispositivo gatillos de cambio dual, botones mecánicos, sticks magnéticos y base de carga por el precio que piden es una gran oferta de valor. Las marcas de la competencia ofrecen opciones similares, pero por precios que suelen estar 20 o 30 euros por encima, o bien prescinden de la base de carga o de la capacidad de transformar los gatillos.
Puestos a ponernos quisquillosos, echamos de menos unas gomas texturizadas laterales de alta calidad (aunque entendemos que elevaría los costes de producción) y una app de configuración de escritorio algo más depurada. Sin embargo, su funcionalidad en juego es impecable. Los disparos en FPS con el gatillo corto mecánico son instantáneos y adictivos, y la precisión en los juegos en tercera persona es excelsa gracias al polling rate de 1000 Hz.
Si estás buscando un mando que no te obligue a gastar cerca de 100 euros y tenga un alto rendimiento, el Fantech Zenith Pro es una de las mejores opciones que tienes a día de hoy.










