Objetivos y distancia focal: qué significa un 50 mm y cuál comprar

Rubén Castro, 13 agosto 2026
objetivos y distancia focal

Si el triángulo de exposición decide cuánta luz entra, el objetivo decide qué se ve y cómo se ve. Es, con diferencia, la pieza que más cambia tus fotos, y también la que más dinero se lleva: un cuerpo de cámara se queda anticuado en cinco años, un buen objetivo dura décadas.

El problema es que vienen bautizados con una jerga que no ayuda nada: 24-70 f/2.8, 50 mm f/1.8, 70-200. Parecen matrículas. En realidad solo te están diciendo dos cosas:

  • Los milímetros, que son la distancia focal: cuánto abarca y cuánto acerca.
  • El número f, que es lo abierto que llega a ponerse el diafragma: cuánta luz recoge y cuánto desenfoca.

Con eso entendido, la mitad de las dudas de compra se resuelven solas. Vamos con ello, y al final con lo que de verdad interesa: cuál comprar primero.

Qué significan los milímetros de un objetivo

La distancia focal se mide en milímetros y no mide el tamaño del objetivo, aunque lo parezca. Mide la distancia entre el punto donde el objetivo junta la luz y el sensor, con el enfoque puesto al infinito.

Para lo que a ti te importa, tradúcelo así:

Pocos milímetros = ves mucho. Muchos milímetros = ves poco, pero de cerca.

Un 16 mm te mete media habitación en el encuadre. Un 200 mm recorta un trocito pequeño de la escena y te lo trae encima. Ni uno es «mejor» ni el otro «peor»: es cuánto mundo cabe.

objetivos y distancia focal esquema
Lo que abarca cada distancia focal desde el mismo sitio, a escala real entre sí y en sensor completo

Los tres grandes grupos

  • Gran angular (por debajo de 35 mm). Abarca mucho. Paisaje, arquitectura, interiores, y vídeo con la cámara en la mano. Cuidado con una cosa: exagera la perspectiva, así que lo que está cerca sale enorme y lo del fondo se va lejísimos. Por eso una cara fotografiada de cerca con un angular sale con la nariz grande.
  • Normal (entre 35 y 60 mm). Es el que más se parece a como ves tú. Un 50 mm en sensor completo da una perspectiva natural, sin exagerar ni comprimir. De ahí que sea el objetivo clásico de andar por casa.
  • Teleobjetivo (por encima de 70 mm). Acerca. Deporte, fauna, conciertos, y retrato. Y hace lo contrario que el angular: comprime, o sea que junta visualmente los planos y aplana los rasgos de una cara, que es lo que favorece.
De ahí viene la recomendación clásica de usar entre 85 y 135 mm para retrato: no es porque acerque —te podrías acercar tú andando—, sino porque a esa distancia la cara sale con proporciones agradables. Si te acercas con un angular hasta llenar el encuadre igual, la cara se deforma.

El factor de recorte, o por qué tu 50 mm no es un 50 mm

Aquí llega la trampa que descoloca a todo el mundo al comparar objetivos.

Los milímetros de un objetivo son una propiedad física suya y no cambian nunca. Lo que cambia es cuánto de esa imagen recoge tu sensor. Si el sensor es más pequeño que el de 35 mm de toda la vida, recorta por los bordes, y el resultado parece más «acercado».

Por eso se habla de equivalencia, multiplicando por el factor de recorte:

  • Sensor completo (full frame): ×1. Un 50 mm se comporta como un 50 mm.
  • APS-C: ×1,5 (×1,6 en Canon). Ese mismo 50 mm encuadra como un 75-80 mm.
  • Micro Cuatro Tercios: ×2. El 50 mm encuadra como un 100 mm.
Ojo con un error muy extendido: el factor de recorte NO cambia la luminosidad. Un f/1.8 sigue dejando entrar la misma luz por unidad de superficie en cualquier cámara. Lo que sí cambia, además del encuadre, es la profundidad de campo: en un sensor más pequeño, ese f/1.8 desenfoca menos que en uno completo. Lo explicamos con más detalle en la importancia del tamaño del sensor.

Fijo o zoom, y qué significa el número f del nombre

El número f que aparece en el nombre

Ese f/1.8 o f/2.8 del nombre es la abertura máxima: lo más que puede abrirse el diafragma en ese objetivo. Y es la otra mitad de lo que estás pagando.

Cuanto más bajo el número, más luz recoge y más desenfoca el fondo. Un f/1.8 recoge cuatro veces más luz que un f/3.5, que son dos pasos enteros de los del triángulo: la diferencia entre poder disparar en un bar sin trípode o no.

Cuando en un zoom ves dos números —18-55 f/3.5-5.6—, significa que la abertura máxima empeora al acercar: f/3.5 a 18 mm, pero solo f/5.6 a 55 mm. Los zooms buenos mantienen la abertura fija en todo el recorrido, y de ahí que se anuncien como 24-70 f/2.8 constante: cuesta bastante más fabricarlos.

Fijo contra zoom

Un objetivo fijo (o focal fija) tiene una sola distancia focal: un 50 mm es 50 mm y punto. Un zoom cubre un rango.

Lo que gana cada uno:

  • El fijo: más luminosidad por el mismo dinero, mejor calidad de imagen, más ligero y más barato. Un 50 mm f/1.8 es el objetivo con mejor relación calidad-precio que existe, y cuesta lo que una cena.
  • El zoom: comodidad y no perderte fotos. En un viaje o en un evento donde no puedes cambiar de objetivo cada dos minutos, gana por goleada.
El argumento de que un fijo «te obliga a moverte y por eso aprendes» es verdad, aunque suene a tópico: al no poder recortar desde el sitio, acabas cambiando el punto de vista, y eso es lo que de verdad mejora las fotos. Pero como único objetivo en un viaje puede llegar a frustrar. La combinación sensata es un zoom para llevar puesto y un fijo luminoso en la mochila.

Lo que no sale en el nombre y también importa

  • El estabilizador (IS, VR, OSS, según la marca). Te deja bajar dos o tres pasos de velocidad a pulso. En teleobjetivo y en vídeo, casi obligatorio.
  • La distancia mínima de enfoque. Si te gustan los detalles, mira este número: hay teleobjetivos que no enfocan a menos de metro y medio.
  • La montura. Cada marca tiene la suya, y no son intercambiables sin adaptador. Es la razón número uno por la que cambiar de marca sale caro: no se cambia el cuerpo, se cambia todo.

Qué objetivo comprar, en serio

Qué distancia focal pide cada tipo de foto

Para quéDistancia focal (equivalente a 35 mm)Abertura que buscarPor qué esa
Paisaje y arquitectura16-35 mmf/4 bastaAbarcas mucho y sueles cerrar el diafragma igualmente
Interiores y viaje24-70 mmf/2.8 o f/4El rango que cubre casi todo sin cambiar de objetivo
Día a día y calle35 mm o 50 mm fijof/1.8Perspectiva natural y muy luminoso por poco dinero
Retrato85-135 mmf/1.8 o f/1.4Comprime los rasgos y separa al sujeto del fondo
Deporte y fauna200-400 mmf/2.8 si puedes; f/5.6 se apañaNecesitas alcance y velocidad alta para congelar
Vídeo a pulso24-35 mmf/1.8-f/2.8Cuanto más angular menos se nota el temblor
Detalle y producto90-105 mm macrof/2.8Enfoca a pocos centímetros manteniendo distancia

Las focales de la tabla están en equivalente a 35 mm. Si tu cámara es APS-C, divide entre 1,5 para saber qué objetivo comprar: para retrato no busques un 85 mm, busca un 56 mm, que te dará ese encuadre.

El orden en el que yo compraría

1. Primero, exprime el que ya tienes. El objetivo del kit (ese 18-55 que vino con la cámara) tiene mala fama y es mejor de lo que dicen. Antes de gastar, mira en tus fotos a qué focal disparas de verdad: está en los datos EXIF de cada archivo. Si el 90 % están a 18 mm, ya sabes que lo tuyo es el angular; si están a 55 mm, necesitas un tele. Deja que tus propias fotos decidan la compra, no un artículo.

2. Un fijo luminoso, el famoso «cincuenta». Un 50 mm f/1.8 en sensor completo, o un 35 mm f/1.8 en APS-C. Es la mejora más grande por menos dinero que vas a hacer nunca: cuatro veces más luz que el kit y desenfoque de verdad.

3. Y ahora sí, el que te pida lo que fotografías. Un tele si haces deporte o animales, un angular luminoso si haces paisaje nocturno, un macro si te van los detalles.

El consejo que más dinero ahorra: alquila antes de comprar. Un teleobjetivo luminoso puede costar lo que un coche de segunda mano y pesar dos kilos. Alquilarlo un fin de semana cuesta poco y te dice en dos días si lo vas a usar o si va a vivir en un armario. La mitad de las compras de las que la gente se arrepiente se habrían evitado así.

Tres avisos antes de pagar

  • La montura te ata. Antes de comprar, comprueba que el objetivo es de la montura de tu cámara y, si tu cámara es de sensor recortado, que el objetivo la cubre. Un objetivo de sensor completo funciona en APS-C; al revés no, o funciona con recorte y menos resolución.
  • Los de otras marcas son buena opción. Sigma y Tamron llevan años fabricando objetivos que compiten de tú a tú con los de la marca de la cámara, y a menudo por bastante menos.
  • Cuidado con la fiebre del equipo. Un objetivo mejor no hace mejores fotos por sí solo. La luz, el momento y dónde te colocas pesan mucho más que unos milímetros o un tercio de paso de abertura.
Rubén Castro

Rubén Castro

Redactor

Apasionado de explorar y diseccionar lo último en tecnología. Tengo mucha experiencia en el mundo de los ordenadores y el gaming, aunque también me gustan todos los tipos de gadgets.