Pulsómetros GPS, ¿cuándo usar GLONASS? Hoy la pregunta es el multibanda L1+L5

Rubén Castro, actualizado a 26 agosto 2026
glonass y gps

Este artículo se publicó en 2018, cuando activar GLONASS era la única palanca que traía un reloj GPS para afinar la posición. Esa decisión ya casi no existe: hoy cualquier reloj deportivo escucha a la vez GPS, GLONASS, Galileo y BeiDou, y ese menú viene resuelto de fábrica. La palanca que sí cambia la traza es otra: si el reloj recibe en una frecuencia o en dos —L1 a secas o L1+L5—, lo que los fabricantes venden como multibanda o doble frecuencia.

Aquí está qué resuelve de verdad cada modo, qué relojes lo llevan en 2026, cuánta batería cuesta según cada fabricante y qué activar según el terreno.

Posicionamiento GPS y batallitas varias

El GPS (Global Positioning System – Sistema de Posicionamiento Global en español) permite determinar la posición de un objeto en la Tierra, normalmente con un margen de error de unos pocos metros. Es un sistema estadounidense y sus satélites orbitan a 20.200 km de altura.

El famoso «24 satélites» que repiten casi todos los textos divulgativos —incluida la primera versión de este artículo— es la constelación mínima comprometida, no la real: en agosto de 2026 hay 32 satélites GPS en órbita y unos 31 operativosref, tras cerrar el GPS III SV10 esa serie en abril de 2026.

¿Cómo funciona el GPS?

Aquí se ve por encima. Si quieres el detalle, está en la física que hace funcionar al sistema GPS.

Los satélites emiten sin parar su identificación y la hora, que llevan clavada gracias a varios relojes atómicos a bordo. El receptor mide cuánto tarda en llegarle cada señal, traduce ese tiempo a distancia y deduce dónde está. Hacen falta cuatro como mínimo: tres bastarían en un mundo plano, pero el cuarto resuelve la ambigüedad en tres dimensiones y corrige el reloj del propio receptor.

glonass triangulizacion posicion
Triangulación de posición

Para los freaks de la sala: el GPS no usa la triangulación, sino la trilateración. Con un satélite podrías estar en cualquier punto de una esfera; con dos, en el círculo donde se cortan; con tres, en dos puntos; con el cuarto, en uno solo.

trilateracion
Trilateración

Política, nacimiento del GLONASS y un mito que sigue vivo

El GPS nació como sistema militar y el uso civil llegó después. Como la Unión Soviética no iba a depender de un sistema del Departamento de Defensa estadounidense, creó el suyo: GLONASS, hoy a cargo del Ministerio de Defensa ruso, con satélites a unos 19.100 km de altura.

Su constelación nominal es de 24 satélites y en 2026 sigue ahí, con unos 25 aparatos utilizables contando reservasref. Rusia prevé lanzar sus primeros GLONASS en órbita alta a partir de 2026 y completar esa ampliación hacia 2030.

Corrección respecto a la versión de 2018. Aquí se decía que EE. UU. puede degradar la señal civil a voluntad. Eso tenía nombre —Disponibilidad Selectiva— y dejó de estar activa el 1 de mayo de 2000. Los satélites GPS III se fabrican además sin ese circuito, así que en los nuevos el mecanismo ni siquiera existeref.

Lo que sí existe son los límites COCOM, que afectan al receptor y no a la señal: un GPS civil deja de dar posición si supera a la vez los 18 km de altitud y los 515 m/s, para que no sirva de guía a un misil balístico. Es una restricción de exportación al aparato, no una manipulación del satélite.

Y lo que afecta a las rutas aéreas sobre zonas en conflicto no es esa degradación, sino las interferencias y la suplantación (jamming y spoofing) emitidas desde tierra, que ninguna constelación esquiva por sí sola.

GPS + GLONASS

Los relojes llevan más de una década usando ambas redes a la vez, y la lógica es simple: si por el hueco de cielo disponible solo asoman dos o tres satélites GPS, los GLONASS completan la cuenta y permiten calcular la posición.

gamin gps glonass
Modo GPS + GLONASS

Las constelaciones que hay disponibles hoy

En 2018 este artículo hablaba de Galileo y BeiDou como promesas para 2020. Las dos llegaron:

  • GPS (Estados Unidos). Cobertura global, unos 31 satélites operativos.
  • GLONASS (Rusia). Global, 24 satélites de constelación nominal.
  • Galileo (Unión Europea). Global y de control civil. Se han lanzado 34 satélites y en julio de 2026 entró en servicio el último del lote L14: la constelación queda desplegada según su diseño, 24 activos más reservas en tres planos orbitalesref.
  • BeiDou (China). Global desde el 31 de julio de 2020, con la tercera generación del sistema.
  • QZSS (Japón). Regional. Prevé 7 satélites en órbitas muy inclinadas que dejan uno casi en la vertical de Japón; es un refuerzo sobre el este de Asia y Oceanía, no un sistema independiente.
  • NavIC (India). Regional, cubre India y unos 1.500 km alrededor. Atraviesa un mal momento: fallos de relojes atómicos y retrasos en los reemplazos han dejado la constelación por debajo de los siete satélites de diseño.

Un reloj que anuncie «seis sistemas de satélites» está contando QZSS y NavIC, que fuera de sus zonas no aportan nada. En España los que suman son GPS, GLONASS, Galileo y BeiDou.

Y aquí está el detalle que cambia el sentido del artículo original: sumar constelaciones tiene rendimientos decrecientes. Con cielo despejado un reloj ya engancha ocho o diez satélites GPS, y meter treinta más no mejora la posición de forma apreciable. La geometría ya es buena; el problema, cuando lo hay, es otro.

Si quieres el repaso completo de cada sistema, está en qué sistemas GNSS existen actualmente.

Multibanda L1+L5, el salto que sí se nota

El error grande de un reloj en ciudad no viene de tener pocos satélites, sino del multitrayecto (multipath): la señal choca contra una fachada o una pared de roca y llega rebotada, tras recorrer un camino más largo. El receptor no sabe que ha rebotado y cree que el satélite está más lejos. De ahí la traza que salta a la acera de enfrente o se mete dentro de un edificio.

Añadir constelaciones no arregla eso. Un eco es un eco venga de GPS, de Galileo o de BeiDou: hay más satélites a la vista, pero las señales siguen rebotando en las mismas paredes.

Qué hace distinto la banda L5

Los satélites modernos emiten en varias frecuencias. La clásica es L1 (1.575,42 MHz), la de cualquier reloj de banda simple. La nueva es L5, a 1.176,45 MHz, con tres cosas a favor:

  1. Un código diez veces más rápido. L5 modula a 10,23 millones de chips por segundo frente a 1,023 de la señal civil de L1. Ese código más fino funciona como una regla con más marcas: el receptor separa la señal directa del eco que llega unas decenas de nanosegundos después y lo descarta, en vez de promediar los dos.
  2. Más potencia y una banda protegida. L5 cae en el espectro reservado a la radionavegación aeronáutica, con menos basura radioeléctrica, y se emite con más energía que las señales civiles antiguas.
  3. Ionosfera medida, no estimada. Con dos frecuencias, el retraso que la ionosfera mete en la señal se calcula comparando ambas en vez de aproximarlo con un modelo.

Galileo emite su equivalente (E5a), BeiDou el suyo (B2a), y QZSS y NavIC usan esa misma frecuencia, así que un chip multibanda saca la segunda banda de varias constelaciones, no solo de GPS.

Un matiz que casi nadie cuenta: el L5 de GPS sigue siendo oficialmente preoperativo. En marzo de 2026 lo emitían 21 satélites y viaja marcado como «no saludable» hasta que lo emitan 24, previsto para 2027ref. Los receptores de consumo lo usan igual, pero el estándar todavía no lo da por cerrado.

¿Cuánto se nota? En las pruebas de DC Rainmaker por Manhattan, los relojes multibanda mantenían la traza casi siempre en el carril correcto, mientras los de banda simple metían el recorrido por dentro de los edificios. En Central Park, con cielo abierto, la ventaja se reducía a dibujar el camino con más finuraref. Esa es la escala: enorme donde hay paredes, pequeña donde no las hay.

gpsglonass
Satélites GPS + GLONASS

Qué relojes llevan multibanda en 2026

La doble frecuencia llegó a los relojes deportivos en 2021 como exclusiva de la gama alta. Cinco años después ha bajado bastante:

  • Gama de entrada (desde unos 230 €). El COROS PACE 3 lleva doble frecuencia activable y se encuentra desde unos 229 €. El Suunto Run, con doble banda L1+L5, se presentó por 249 €, y el Amazfit Balance 2, también con doble frecuencia, por 239 €.
  • Gama media. Garmin Forerunner 265 y 570, Instinct 3 AMOLED y Venu 4 tienen multibanda.
  • Gama alta. Garmin fēnix 8 y Forerunner 970, los COROS y Suunto de montaña, y el Apple Watch Ultra 3, cuya ficha declara doble frecuencia L1 y L5 sobre GPS, GLONASS, Galileo, QZSS y BeiDouref.

Por debajo manda la banda simple: el manual del Garmin Forerunner 165 solo ofrece «Solo GPS» y «Todos los sistemas», y la palabra multibanda no apareceref.

Cuidado con las fichas de producto: «multi-GNSS», «5 sistemas de satélites» o «GPS + GLONASS + Galileo» no significan multibanda. Eso solo dice cuántas constelaciones escucha el reloj, que es la parte que ya no decide nada. Hay que buscar «doble frecuencia», «multibanda», «dual-band» o «L1+L5».

Los precios se mueven mucho a lo largo del año, así que conviene comprobarlos antes de comprar. La lista de modelos actualizada está en los mejores relojes deportivos con GPS.

Cuánta batería cuesta cada modo

La versión de 2018 daba una cifra redonda: activar GLONASS costaba entre un 10 y un 15 % de autonomía. Esa regla ya no vale, porque el coste depende del chip y del modo elegido, y las diferencias entre marcas son enormes.

Autonomía declarada por cada fabricante en sus manuales, en horas de actividad con GPS

ModoQué enciendeGarmin fēnix 8 (47 mm)Garmin Forerunner 970COROS PACE 3
Solo GPSUna constelación en banda L147 h26 h38 h
Todas las constelacionesGPS, GLONASS, Galileo y BeiDou en banda L138 h23 h (modo automático)25 h
Multibanda L1+L5Todas las constelaciones en dos frecuencias35 h21 h15 h
Lo que cuesta el multibandaFrente al modo solo GPS−26 %−19 %−61 %

Las cifras de Garmin salen de los manuales de la fēnix 8 (versión de 47 mm, pantalla en modo gesto) y del Forerunner 970ref; las del PACE 3, de la ficha técnica de COROSref.

Dos lecturas de la tabla:

  • En un Garmin actual, el multibanda es barato: unas horas de autonomía, en torno a una cuarta parte. Para una tirada de dos horas es irrelevante.
  • En un COROS PACE 3 es caro: la doble frecuencia se lleva más del 60 %, de 38 horas a 15. Sigue dando de sobra para un maratón, pero en un ultra o en una travesía de varios días la decisión ya pesa.

Suunto publica sus modos de otra forma: el Suunto Run declara 20 horas con la mejor precisión (doble banda) y hasta 40 en modo de ahorro.

El modo automático

Garmin incluye en sus modelos multibanda un modo Auto Select (SatIQ) que cambia de configuración según lo cerrado que esté el cielo: enciende la segunda frecuencia en entornos complicados y la apaga en campo abierto. En el Forerunner 970 queda justo entre medias: 23 horas frente a las 26 de solo GPS y las 21 del multibanda permanente. Para quien no quiera pensar en el asunto, es la opción por defecto sensata.

Qué modo activar según dónde se entrene

Ciudad con edificios altos

Multibanda. Es el escenario para el que se diseñó: fachadas a ambos lados, poco cielo visible y ecos por todas partes. Aquí la diferencia entre una banda y dos se ve a simple vista al abrir la actividad en el mapa.

Cañones de montaña y paredes de roca

Multibanda, si la batería lo permite. La física es la misma: una pared de granito rebota la señal igual que una torre de oficinas. Si la travesía es larga y la autonomía va justa, mejor bajar al modo básico y llegar al final con la traza completa.

Bosque denso

Conviene ser honesto: el follaje atenúa la señal más que rebotarla, y ese es otro problema. El multibanda ayuda —L5 llega con más potencia—, pero menos que en ciudad. Bajo copas cerradas lo que más suma es tener todas las constelaciones activadas, porque el reloj va cambiando de satélites según se abren huecos entre las ramas.

Pista de atletismo

El multibanda dibuja las curvas mucho más limpias, y eso se agradece al revisar una sesión de series. Para medir la distancia sigue mandando la calle: una vuelta por la calle 1 son 400 metros exactos, los diga como los diga el reloj.

Campo abierto, carretera y pista ancha

El modo básico basta. Con cielo despejado la geometría ya es buena y apenas hay superficies que produzcan ecos: la segunda frecuencia gasta batería para arreglar un problema que no está ocurriendo.

Regla rápida: si al mirar hacia arriba se ve casi todo el cielo, la banda simple da lo que puede dar. Si lo que se ve es una franja estrecha entre paredes, ahí gana el multibanda.

Conclusiones

La pregunta de 2018 —«¿activo GLONASS o no?»— se ha quedado sin objeto. Las cuatro constelaciones globales están operativas, los relojes las usan a la vez y ese ajuste ya no mueve la precisión. Lo que la mueve es la segunda frecuencia.

Resumido en cuatro reglas:

  1. En campo abierto, modo básico. Añadir satélites cuando ya se ven diez no mejora la posición y sí acorta la autonomía.
  2. Entre edificios o entre paredes de roca, multibanda. Es el único modo que ataca el problema real, que es el rebote de la señal, no la falta de satélites.
  3. Si el reloj tiene modo automático, dejarlo puesto. Cuesta unas pocas horas de autonomía y evita tener que acordarse de cambiarlo.
  4. En actividades muy largas, manda la batería. Una traza completa con algo de ruido vale más que media traza perfecta.

Y al comprar: que un reloj anuncie seis sistemas de satélites no dice nada sobre su precisión en ciudad. La palabra que hay que buscar es multibanda o L1+L5.

gps vs glonass
En ciudad, con edificios altos, es donde el multibanda marca la diferencia

Fuentes

  1. gps.gov
  2. gps.gov
  3. gps.gov
  4. gsc-europa.eu
  5. glonass-iac.ru
  6. u-blox.com
  7. coros.com
  8. apple.com
Rubén Castro

Rubén Castro

Redactor

Apasionado de explorar y diseccionar lo último en tecnología. Tengo mucha experiencia en el mundo de los ordenadores y el gaming, aunque también me gustan todos los tipos de gadgets.