Guía para principiantes sobre la doble limpieza

María Franco, 2 marzo 2022

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De alguna forma, la doble limpieza se ha convertido en algo imprescindible para todos los súper fanáticos del cuidado de la piel y es algo que se hace de forma cotidiana.

La doble limpieza es el inicio de la rutina de cuidado facial coreana, un tipo de cuidado facial famoso desde hace años porque consigue unos resultados increíbles sobre la piel.

La verdad es que yo, desde un primer momento, consideré que la doble limpieza era algo excesivo y que no se notarían grandes cambios, pero me equivocaba en realidad.

Pero, ¿qué es la doble limpieza? ¿Por qué deberíamos molestarnos en añadir un paso más a nuestra rutina? ¿Y es realmente adecuada para todo el mundo?

Hoy te explicaré todo lo que supone esta rutina para que al acabar de leer el artículo comiences ya a incluirla en tu día a día.

¿Qué es la doble limpieza facial?

La doble limpieza es algo tan simple como parece. Se trata de lavarse bien la cara con dos limpiadores. El único inconveniente es que los limpiadores deben ser de dos tipos diferentes para tener el efecto deseado.

El primero suele ser un limpiador con base de aceite y este es seguido por uno a base de agua. Sin embargo, también es posible hacer una doble limpieza con dos limpiadores normales, al agua, si los aceites no son adecuados para ti.

¿Por qué es necesaria la doble limpieza facial?

¿Por qué necesitas usar dos limpiadores? Bueno, aquí es donde es importante contar con los dos tipos. Por una parte, un limpiador con base de aceite está diseñado para eliminar las impurezas a base de aceite, incluido el maquillaje, el protector solar , el sebo y la contaminación. Es decir, el aceite arrastra el aceite.

Al deshacerse primero de esta suciedad, el segundo limpiador a base de agua realmente acaba de limpiar de verdad la piel, eliminando la suciedad y el sudor.

Una doble limpieza no solo tiene como objetivo brindar una limpieza más profunda, sino que también puede revitalizar la piel opaca y permitir que otros productos para el cuidado de la piel penetren de manera más efectiva.

¿Para quién es apta la doble limpieza?

La doble limpieza no es una necesidad, pero a ciertos tipos de piel les puede resultar más útil que a otros.

Por ejemplo, para las personas con piel grasa. Dos fórmulas suaves son generalmente una mejor manera de combatir el exceso de grasa que una fórmula fuerte, de un único producto, que podría dejar la piel demasiado seca.

Las personas propensas al acné también pueden aprovecharse de una doble limpieza suave para ayudar a eliminar las bacterias sobre la piel que generan los brotes.

Asimismo, esta técnica puede ser útil para quienes usan mucho maquillaje.

¿De dónde procede la doble limpieza facial?

Japón y Corea son los padres fundadores de la doble limpieza.

Según los informes, las geishas japonesas usaban aceites limpiadores seguidos de un limpiador espumoso para quitarse el maquillaje blanco.

La técnica también se hizo popular como parte del régimen coreano de 10 pasos para el cuidado de la piel, que ha migrado a la cultura occidental en los últimos años.

¿Cómo hacer una doble limpieza?

Ya sea que escojas un aceite limpiador o un bálsamo con base de aceite seguido de un gel, una loción o un jabón, el método es el mismo.

Aplica el limpiador con base de aceite en la palma de la mano y usa los dedos para masajearlo suavemente en la piel con movimientos circulares durante un minuto.

No olvides el área alrededor de los ojos, sobre todo si estás maquillada. Los limpiadores con base de aceite siempre están bien para quitar el maquillaje de los ojos, siempre y cuando no tengan fragancia.

Cuando tengas que enjuagar, usa una toallita o tus manos junto con agua tibia para evitar la deshidratación.

Los limpiadores con base de aceite que contienen un emulsionante suelen ser más fáciles de eliminar, ya que el aceite se combina con el agua para crear una sustancia de tipo lechoso e hidratante.

Después de esto tienes que pasar al segundo limpiador, el de base de agua. Mantén tu piel húmeda y aplica la fórmula con base de agua exactamente de la misma manera que antes.

No debería necesitar usar mucho, solo un poquito que sea suficiente para todo el rostro.

Una vez transcurrido un minuto, enjuaga de nuevo con agua tibia y seca la piel con una toalla suave o manopla.

¿Con qué frecuencia debes hacerla?

Es habitual solo hacer una doble limpieza por la noche . Al fin y al cabo, este es el momento en que la piel suele estar cubierta de maquillaje y suciedad. No obstante, también puedes adoptar la técnica por las mañanas y te aseguro que apreciarás los resultados mucho antes.

En cualquier caso, escoge una frecuencia que se adapte a tu estilo de vida y trata de mantenerla todos los días para obtener los mejores resultados.

¿Qué debes usar?

Los limpiadores que elijas dependerán de tu tipo de piel, no obstante hay algunas reglas generales a seguir.

Para empezar, evita los limpiadores que contienen sulfatos, que pueden eliminar los aceites naturales y evita también ingredientes potencialmente irritantes como fragancias y alcohol. Asimismo, examina el nivel de pH de los productos (El nivel promedio de pH de la piel es alrededor de 5, ni más ni menos)

Así, te dejo aquí algunas recomendaciones para cada tipo de piel.

Si tienes la piel normal

Los tipos de piel normales no tienen que preocuparse por algo en particular, aunque lo mejor siempre es optar por fórmulas humectantes o cremosas.

Prueba el aceite limpiador Oat Cleansing de The Inkey List y el gel limpiador hidratante Hydro Boost de Neutrogena.

Si tienes la piel seca o sensible

No importa el producto, las personas con piel seca o sensible siempre tienen que buscar una fórmula suave y no irritante.

Un nivel de pH neutro es fundamental para ayudar a garantizar que la piel no se seque más, y para ello los ingredientes como el aceite de jojoba y la manteca de karité son buenos aliados para la hidratación.

El aceite limpiador XeraCalm de Avène está formulado especialmente para pieles secas o que se irritan con facilidad, mientras que el Hydratating Cleansing Foam de Clarins está diseñado para nutrir.

Si tienes la piel grasa o con acné

Si tienes piel grasa, céntrate en los limpiadores ligeros diseñados para regular la producción de aceite.

Para el acné específicamente, presta especial atención a los productos que contienen ingredientes antiinflamatorios como la vitamina E y el ácido glicólico.

Los polihidroxiácidos que combaten la aparición de los puntos negros se pueden encontrar en el aceite limpiador de centall asiática de Herborian. Para la segunda limpieza, prueba el gel limpiador Shine Control de Garnier.

Si tienes la piel mixta

Las personas con un tipo de piel mixta deben buscar limpiadores que eviten la oleosidad pero que no dejen la piel demasiado seca.

Si es tu caso, elije un limpiador con base de aceite que contenga ceramidas humectante, seguido de un limpiador espumoso revitalizante.

El aceite limpiador botánico Midnight Recovery de Kiehl’s (es de mis favoritos) es una forma ligera de hidratar la piel y mantener la grasa a raya. Por otra parte, el limpiador espumoso suave de Cerave limpia y suaviza simultáneamente.

Preguntas frecuentes

¿Aún no estás segura de si la doble limpieza merece tu tiempo y esfuerzo? Entonces es interesante que leas las siguientes preguntas frecuentes sobre esta técnica coreana.

¿Requiere mucho tiempo?

En realidad, es posible que te des cuenta de que te “esfuerzas” menos con una doble limpieza, ya que no tienes que esmerarte tanto con cada producto. Además, probablemente sólo pasarás un minuto extra en total.

¿Necesitas una doble limpieza si no usas maquillaje?

En primer lugar, nadie tiene que hacer una doble limpieza, es algo opcional. Sin embargo, no solo es beneficioso para los usuarios de maquillaje. Los limpiadores a base de aceite eliminan el protector solar y otras sustancias aceitosas que se acumulan naturalmente en la piel. Una vez que se han ido, el segundo limpiador no tiene que luchar contra una capa extra de impurezas.

En síntesis, sí deberías hacer una doble limpieza aunque no te maquilles con frecuencia.

¿Un limpiador de aceite no causará brotes de acné?

Este es un error común, según algunos expertos.

En realidad el** aceite no crea más aceite sobre la piel.** De hecho, los aceites limpiadores pueden eliminar las sustancias que obstruyen los poros y que pueden provocar brotes.

¿Es bueno lavarse la piel en exceso?

En realidad, una doble limpieza no es una limpieza excesiva, sino más minuciosa, y se nota fácilmente, ya que si te lavas demasiado es probable que la piel muestre signos de sequedad o irritación.

Sin embargo, con los limpiadores y la técnica adecuados, la doble limpieza no debería dañar la piel.

Una doble limpieza es una limpieza minuciosa, no excesiva

Asegúrate de masajear suavemente la piel, en lugar de frotarla con fuerza, y sigue una doble limpieza nocturna si sientes que dos veces al día es demasiado. Ciertos tipos de piel, como la seca o sensible, deben fijarse en no tener signos de demasiada limpieza.

Las personas con piel seca obviamente notarán más sequedad, pero los tipos de piel grasa pueden notar que su piel se vuelve más grasa y más propensa a los brotes. La inflamación también puede aparecer en aquellos que tienen acné. Tan solo fíjate en cómo responde tu piel y actúa en consecuencia.